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  • ¿El posible fin del petrodólar afectaría a México?

    ¿El posible fin del petrodólar afectaría a México?

    Más allá de que la narrativa en medios occidentales utiliza de forma maniquea y reduccionista lo relacionado al conflicto bélico en Europa del este, e incluso lo han interpretado como una trama propia de Hollywood donde hay buenos, malos y salvadores -Ucrania, Rusia y Estados Unidos junto con sus aliados europeos, respectivamente-; el verdadero tema de fondo es la posible pérdida de la supremacía de Estados Unidos en el ámbito financiero, en particular lo relacionado al uso del dólar como moneda de cambio para todas las transacciones internacionales de compra y venta de petróleo.

    El primer paso hacia una desdolarización mundial fue, simbólicamente, lo ocurrido con las sanciones económicas del G7 y sus aliados hacia la economía Rusia, porque en ese momento grandes potencias energéticas, entre ellas China, Rusia, India e Irán; empezaron a hacer transacciones comerciales para la compra y venta de petróleo en divisas propias, lo que ponía más tierra de por medio entre las ya de por sí distantes potencias energéticas y Estados Unidos, quien convenientemente levantó el veto a Venezuela y ello le permitía asegurar el suministro energético para mantener a flote su industria, y así había ocurrido, pero no contaba con que su otro gran suministro energético “le fallaría” para velar por sus propios intereses, concretamente su mejor aliado de los últimos años en el medio Oriente: Arabia Saudita .

    Hace unos días, la OPEP+  (el club de los grandes exportadores de petróleo) decidió recortar a partir de noviembre la producción de crudo para estabilizar los precios, lo que no fue bien recibido en la Casa Blanca y el grupo antagónico a Rusia, ello porque esta reducción aumenta el precio del petróleo por ley de oferta y demanda, lo que implica mayores ingresos para Rusia, y Estados Unidos cree que esto es un favor de Arabia Saudita al gobierno de Vladimir Putin, pero, ¿qué hay de cierto en ello y qué implicaciones podría tener hacia el resto del mundo, incluido México?

    Históricamente, Estados Unidos y Arabia Saudita han hecho un pacto que les ha traído beneficios a ambos. Por un lado, Estados Unidos aseguraba su suministro energético, y por el otro, Arabia Saudita podía mantener sus prácticas antidemocráticas y autoritarias bajo el cobijo de Washington. El equilibrio de fuerzas permitió a ambos regímenes beneficiarse, siempre bajo la amenaza bélica de Estados Unidos, pero el juego geopolítico ha cambiado, los árabes mantienen buenas relaciones con Rusia, quien nunca se ha metido en sus asuntos internos, y en contraparte, cuando Biden llegó a la presidencia, dio el visto bueno para la publicación de una investigación que incriminaba al príncipe heredero Mohamed Bin Salmán de ordenar el asesinato de un periodista, y emprendió otras acciones que afectaban los intereses políticos regionales de Arabia Saudita. 

    En síntesis, si el día de mañana la OPEP+, bajo el liderazgo de Arabia Saudita, Rusia e Irán se siguen plantando a Estados Unidos y aumentan y reducen la oferta de crudo a conveniencia sin considerar los intereses geopolíticos de Estados Unidos, además de usar otras monedas como ya se hace actualmente sin grandes consecuencias, se podría hablar del fin del petrodólar como moneda hegemónica para hacer transacciones de compra y venta de energéticos. Aunque Estados Unidos sancionara a todos los países en cuestión, podría pasarles lo mismo que los europeos con Rusia: mayor afectación para las economías propias que para la que pretendían dañar, y por ello Estados Unido será cauto y prudente en su respuesta, pero hay un riesgo latente de que el petrodólar pueda llegar a su fin.

    México, como principal socio comercial de Estados Unidos, debe prestar atención a la cuestión energética mundial, porque indirectamente se podría ver afectada la economía con una mayor inflación y desajustes de precios, pero lo más importante, debe seguir apostando por autonomía y soberanía energética, para que, en caso de que se dé el peor escenario internacional, las consecuencias sean residuales.

  • Nuestra moneda es la número uno después del dólar en el mundo

    Nuestra moneda es la número uno después del dólar en el mundo

    La divisa mexicana se ha posicionado como una de las más sólidas en el mundo, lo cual ha atraído inversiones récord al país, mayor ingreso de remesas, y además un mejor manejo del déficit público, y la distribución de la riqueza.

    El inadecuado manejo económico de diversos países alrededor del mundo ha traído consigo repercusiones, como lo es en su inflación, el ejemplo de Alemania, con una inflación total de 9% y energética de 43.9%. España con una inflación de 5.3% y energética de 65.8%. Argentina de casi 60% de inflación. Mientras que México cuenta con una inflación total de 8.5%, y energética de 6.4%., tomando en cuenta que Alemania es un país desarrollado, mientras que México es un país en desarrollo. 

    Andrés Manuel mencionó “tenemos estabilidad económica, nuestra moneda es la numero uno después del dólar en el mundo. Estamos recuperándonos de la pandemia, enfrentando la crisis de la guerra Rusia-Ucrania, estamos recuperando empleos perdidos por la pandemia”. Lo cual habla de la solidez del peso mexicano, pese a los conflictos externos mundiales, que han influido en nuestro país. 

    Sin embargo, algunas de las razones por las cuales nuestra divisa se encuentra en buen estado, es debido a que México no está teniendo un déficit fiscal como el de otros países; el imprimir dinero o endeudamiento. Pese a las dificultades durante la pandemia, el gobierno de López Obrador optó por no endeudar al país, como lo harían personajes del neoliberalismo, sin siquiera pensarlo. Esta medida tomada fue muy criticada, y pese a ello México ha reportado altos máximos de inversión, recaudamiento monetario y remesas.

    “Mejor distribución de la riqueza, de manera más justa, más igualitaria”. López Obrador mencionó esto, lo cual de echo fue una de las estrategias en la pandemia, mediante los programas sociales, inversión a proyectos públicos, refinerías, y de construcción. Ya que de hecho, si personajes del neoliberalismo hubieran estado en estos momentos, el endeudamiento al país para salvar a sus empresas favoritas,  lo hubieran realizado, sin dudarlo casi lo hubieran echo como el FOBAPROA, en donde convirtieron la deuda privada en pública, la cual tú y yo seguiremos pagando hasta la muerte, incluso las siguientes generaciones. 

    El hecho de tener como titular del poder ejecutivo a Andrés Manuel, da confianza a empresas en poner plantas en México, en invertir en México. Y los números lo demuestran, durante el primer trimestre del 2022, la cifra histórica fue de 27 mil 512 millones de dólares en Inversión Extranjera Directa.

    Y así mismo, migrantes también tienen más confianza al enviar su dinero a México, es decir, la entrada de remesas. De enero a agosto de 2022, las remesas resultaron en 37 mil 934 millones de dólares, con un 15.2% de incremento anual.

    Inclusive el gobierno de Corea reconoce el buen trabajo de México en cuestión de la inflación. Lo cual denota que la economía va viento en popa.

    Por otra parte, el déficit comercial se ha mantenido estable debido a las remesas que entran a México de manera jamás vista; a su vez, esto compensa la subida de precios de energéticos, metales y demás. 

    De manera que la fortaleza del peso es debido a diversas estrategias que la 4T ha ido implementando, con su mejor esfuerzo, lo cual ha brindado confianza a inversionistas y migrantes de darle entrada a su capital a México, así mismo la mejor distribución de la riqueza, a diferencia de sexenios pasados. 

  • Sentido común académico

    Sentido común académico

    Las últimas dos semanas han sido intensas en términos de haberme topado con narrativas que tienden a justificar la intolerancia. Por una parte, tenía que aceptar que no toda la música es arte o puede considerarse expresión cultural, ya que el término significa una actividad de altura, no rebajada al vulgo popularizado por la mercadotecnia. Por el otro, el arte debería enseñarse en la escuela primaria de forma “combativa”, no sólo cuestiones estéticas y si no estás de acuerdo conmigo eres una ignorante, ve a leer. 

    Uno de los extremos busca justificar la descalificación de una expresión cultural desde la teoría musical, todo lo que no es acreditado por ésta no puede considerarse arte. En el otro está el sentido normativo de la enseñanza desde el marxismo, a modo de una nueva imposición cultural convirtiéndola en “hegemónica”, negando lo demás. Podríamos cuestionar la necesidad colonizadora que nos lleva a aceptar criterios que siguen siendo unívocos para enseñarnos cómo se tiene que hacer arte, educar o reproducir una contracultura. Es ahí donde nuestro sentido común académico nos juega una mala pasada. 

    El problema en ambos extremos es la descalificación del otro. Paulo Freire plantea la necesidad de liberar ambas partes del binomio de la opresión. Al oprimido y al opresor, cuando no se colocan en el centro el cuestionamiento sobre la relación de fuerzas, están destinados a perpetuar la dominación. También hay que cuestionar a Freire, pues desarrolla su teoría para la educación de adultos, no en salas de infantes o escuelas primarias. Trabaja en favelas donde las condiciones les impiden mirar hacia otras perspectivas y es necesario configurar una manera en la que puedan salir de su “destino”, diría Santiago Ramírez.  

    Cuando uno tiene la responsabilidad de planear una actividad normativa como la escuela o los planes y programas, considero que hay que colocarse en la epojé, esto es, una actividad metodológica que permita la suspensión del juicio y considerar todos los elementos prioritarios. Aquellos que trabajan con estudiantes de preescolar o primaria, saben que los niños no son tabulas razas que los profesores llenan con lo que les proporcionan. Es fantástico ver que son cuestionadores porque están inmersos en una cultura y son lo suficientemente observadores como para identificar las contradicciones de su sociedad. Aquel que piense que puede manipular a un niño se limita, no considera la perversidad que éste encierra. Estoy hablando de su fascinación por el poder. 

    Hay que considerar también la reproducción cultural. Se requiere de una visión amplia que separe las relaciones de fuerzas y que permita proveer a las nuevas generaciones de los más altos conocimientos y esto no significa una cultura hegemónica, sino una construcción social que permita tener una visión crítica de la educación, tomando en cuenta las contradicciones de nuestras sociedades. Hablar en plural es ya un cuestionamiento a la producción de una cultura dominante. Porque como dice Jurjo Torres, “con la teoría de la reproducción cultural seguimos ante un modelo de socialización cuyo énfasis mayor, se pone en descubrir los mecanismos mediante los cuales se lleva a término la reproducción. Sólo que ahora la clave gira alrededor de la cultura que se define como legítima y del tipo de habitus que se pretende que las distintas alumnas y alumnos deben construir en su permanencia en las instituciones de enseñanza” (El curriculum oculto, 1998). Es más revolucionario tu ‘mal gusto musical’ que tus buenas calificaciones en la escuela.  

    Cultura proviene de cultum que etimológicamente significa cultivo, todas las actividades que pueden ser cultivadas. Los ingenieros agrónomos estudian “actividades culturales” y no indican danza folclórica en el campus, sino lo que implica el proceso que va desde preparar la tierra y hasta la cosecha. Antes de juzgar las responsabilidades de las escuelas, los profesores o la secretaría, tendríamos cuestionarnos la responsabilidad social que tenemos hacia nuestras generaciones jóvenes. ¿Cómo tratamos a nuestros niños y niñas, a los jóvenes, a los viejos? Porque nosotros enseñamos con el ejemplo, si no respetamos su individualidad, el habitus los llevará a la intolerancia, la descalificación y el pensar que el diferente a mí es ignorante. Diría Freire, el oprimido se convirtió en opresor, porque es la única forma de organización que conoce.  

    Es momento de definiciones y hay que definir la tolerancia, no como “soporto que estés, pero no hay espacio para todos”. Parece que vivimos en una sociedad del desprecio y que esto lo tiene que resolver la escuela. Lamento informar que este es un sentido común académico, ni la escuela nos va a salvar, porque a pesar de ser reproductora de la sociedad, las personas son entes activos y por ello las sociedades han cambiado y seguirán cambiando nos guste o no. Nuestro cultivo personal impactará en la cultura y algo de eso nos impactará en el futuro corto o largo que tengamos en esta sociedad. 

  • Calumniadores vs Transformadores

    Calumniadores vs Transformadores

    Desde los años de la resistencia, el gran cronista mexicano Carlos Monsiváis sentenció: “AMLO es el político más atacado desde Francisco I. Madero”. Si como opositor fue objeto de terribles embestidas mediáticas, más lo es ahora como Presidente de México, -precisamente porque ha desmontado los privilegios y negocios de las élites de poder político y económico que llevaron al país a la ruina saqueando el erario público durante la larga noche neoliberal-; la guerra sucia sin fin vive todos los días y todas las horas nuevos y desafortunados capítulos, que ante la ausencia de argumentos, propuestas o pruebas de los opositores golpistas, rayan ya en lo absurdo y lo ridículo; como lo es difundir a coro un libelo llamado “Rey del Cash”, cuya narrativa es un acto de cobardía, insulto al sentido común y a la inteligencia, y un atentado contra la ecología -usar el preciado papel en la edición de semejantes bodrios-.

    Entre el 66% y el 70% de las columnas y notas de los periódicos tradicionales sobre el gobierno de AMLO son negativas, en su inmensa mayoría y cotidianamente la prensa adicta al viejo régimen desvirtúa, desautoriza, tergiversa, golpea, calumnia, o miente sobre los actos del gobierno transformador; siguen muy dolidos porque perdieron esa fuente de cuantiosos recursos económicos que recibían del gobierno cuando eran paleros, aplaudidores y porristas de los gobiernos neoliberales; en esos años que eran “dorados” para los dueños de los medios convencionales, se callaba ante los abusos de poder, la corrupción, el saqueo, y los excesos de un modelo que llevó al país a niveles de pobreza y violencia. 

    Los aplaudidores del neoliberalismo, nunca hicieron críticas de aquel modelo como la que atinadamente si hizo y publicó Américo Saldívar el 1° de julio de 2018 en el imprescindible diario La Jornada: “Al hacer un rápido recuento de las últimas décadas del modelo de crecimiento económico, político y social de nuestro país encontramos grandes fallas y déficits que dentro del contexto actual demandan para su superación un nuevo contrato social. Tomemos como ejemplo la vinculación entre los niveles de violencia y el crecimiento del crimen organizado y su correlación respecto del mediocre desempeño de la economía; la inequidad en la distribución de la riqueza y los elevados índices de pobreza, donde cerca de 50 millones de mexicanos viven por debajo de la línea de pobreza; el consumo de drogas en Estados Unidos y el contrabando de armas de EU a México; los niveles de corrupción e impunidad; el gran déficit democrático en el sistema político mexicano y la extrema debilidad de las agencias gubernamentales tanto a escala federal como estatal y municipal.” Para después ilustrar: “De acuerdo con una encuesta nacional, en la década pasada los cárteles de la droga han pasado de seis o siete a 400 grupos criminales, entre ellos los relacionados con secuestros, asesinatos, tráfico de personas (migrantes, mujeres y niños) extorsiones y robo de combustibles. La violencia cubre ya todos los intersticios de la sociedad mexicana que vive atemorizada, donde ocho de cada 10 personas manifiestan percepción de inseguridad”.

    Es ese pasado ominoso del que vienen los antiguos emisarios e hipócritas aplaudidores, que hoy se convierten, ya sin tapujos en calumniadores.

    Una tradición del derecho romano es poner por escrito todas sus sentencias. Así surgieron los primeros libelos para la redacción de los juicios. Con el paso del tiempo, en la tradición occidental fue imponiéndose sus formas para acusar, reprobar o lanzar anatemas o cualquier forma de condena.  Hasta que durante el siglo XVI se terminó de distinguir como pequeñas obras con la finalidad de descalificar y difamar la reputación de alguna persona; y justo por esta intención de injuria frecuentemente eran escritos anónimos o editados de manera clandestina.

    En el presente, este sustantivo ya no refiere tanto a un género literario, como si lo hace de los textos destinados a calumniar a una persona, grupo o ideología; haciendo uso de mentiras, puesto que su intención es causar escándalo. Cuando en el debate político se utiliza el término, no es para descalificar una postura, sino para describir el tipo de escrito y sus intencionalidades. Es el caso, de la enésima estrategia de la reacción conservadora con la publicación del citado “Rey de Cash”,después del bulo producido por la fachada de los pseudo activistas de Guacamaya.

    Solo en medio de un debate viciado de inicio, se puede tomar este texto de resentimiento personal como evidencia de supuestos delitos. Solo en un sector social mediático, acostumbrado al escándalo y a la memoria corta, este “testimonio” puede ser sujeto de atención. Solo en las granjas de bots de las redes sociales se toma la mera opinión como válida por sí misma y la falta de fundamentación como una virtud. 

    No se trata de establecer pies de página frente a cada afirmación que se redacte, pero si es indispensable que cualquier trabajo que se pretende periodístico o de investigación, su referente indispensable tiene que ser la realidad, no las ensoñaciones ideológicas o el rencor que se pretende legitimar.

    Frente a la calumnia, la honestidad es el mayor escudo. Frente a la difamación se antepone la trayectoria y la coherencia de mayor referente de la izquierda mexicana; frente a la mentira contamos con una lucha cotidiana para hacer realidad la utopía de un México sin privilegios. A un proyecto de Nación con justicia social que construimos las grandes mayorías, no lo lastima cualquier libelo. A los calumniadores los venceremos los transformadores. En realidad, ya están derrotados, solo da los últimos y desesperados coletazos el viejo dinosaurio. 

  • La jauría

    La jauría

    Entre las pésimas e históricas características y costumbres de la administración pública, suelen destacar las pugnas y disputas entre servidores públicos, ya sea por escalar en los cargos, permanecer en ellos hasta perpetuarse o, como ya es una costumbre, por aspirar a convertirse en los sucesores. Si bien no es una practica que se reduzca exclusivamente a gobiernos emanados de un partido en particular, cuando menos en la izquierda si ha sido uno de sus principales problemas desde que esta accedió al poder.

    Por ejemplo en la Ciudad de México donde el PRD accedió al Gobierno de la Ciudad en 1997 y, posteriormente en la elección democrática de Jefes Delegacionales hacia el año 2000, connotados compañeros de lucha figuraron en los principales cargos, tanto de elección popular como para ocupar las estructuras de gobierno. 

    Por supuesto que varios de ellos poseían las cualidades necesarias para ser designados en lugares clave, ya sea por trayectoria, perfil o capacidad, pero esto no era precisamente la constante; se contaban por cientos los espacios nombrados para darle juego a las fuerzas políticas dentro del perredismo de aquel entonces cuyos cuadros carecían del perfil para realizar una labor destacable, o peor aún, eran designados bajo el deplorable sello del nepotismo. 

    Esta constante a la hora de definir los espacios, sin duda trajo consecuencias negativas palpables que obligaban a los electores capitalinos a mostrar su rechazo al perredismo con una peculiaridad: mientras que, en los gobiernos de Cárdenas, López Obrador, Ebrard, incluso el de Miguel Ángel Mancera, se alcanzaban transformaciones importantes para la CDMX, lo cierto es que, en muchas de las hoy Alcaldías y las diputaciones locales, la izquierda quedaba mucho a deber, luego entonces, las razones de la ciudadanía para castigar al perredismo en las urnas sobraban: falta de resultados, nepotismo, corrupción, escándalos, etc.

    A dichas razones se sumaban las pugnas internas que no sólo quedaban en el interior del PRD, sino que se trasladaban a la administración pública gracias a la fallida lógica de querer circunscribir las actividades partidistas a las acciones de gobierno; pero, aunque queda claro que estas no son las únicas causantes de la decadencia y debacle que disminuyó al PRD de tal manera que al día de hoy lo tienen al borde de la desaparición, lo real es que fueron parte fundamental, eso no se pone en duda.

    Esto lo mencionamos a colación de la renuncia de Tatiana Clouthier a la Secretaría de Economía y a las declaraciones que hace a Enrique Galván Ochoa de “La Jornada” en la entrevista telefónica que le concedió apenas un día después de la renuncia. Sin profundizar en las motivaciones y en los personajes a quienes dirige sus dichos, lo cierto es que ese señalamiento hecho por la sinaloense de que “una jauría rodea al presidente y no deja avanzar proyectos, le llevan mentiras” debiera ser motivo de reflexión. ¿A caso hay una mentira en los dichos de Tatiana? ¡Por supuesto que no! No se puede tapar el sol con un dedo y quien pretenda hacerlo, será porque precisamente sabe que tiene razón o se siente aludido.

    Y es que por más que se tratara de ocultar, lo evidente es que en todos los niveles existen funcionarios que lejos están de comprender lo que es la Cuarta Transformación planteada por el presidente y sobre todo, distan mucho de entender que los cargos públicos son una responsabilidad que se transmuta en otra trinchera de lucha, ¿para qué? Pues sencillamente para servir al pueblo y demostrar qué proyecto representa mayores beneficios a la sociedad, si el que representa la izquierda o el que se ha ejercido de manera reprobable en este país. Por esa razón, más que intentar caer en el juego de la oposición de sacar raja política de la dimisión de Tatiana, debería de ser un claro llamado de atención y, como ya se dijo, a la reflexión especialmente por ser ella quien lo señala, pues se trata de un personaje que a mi parecer, a pesar de la renuncia, mantiene lealtad a un proyecto, incluso más que a la persona.

    López Obrador expresó en el 2020 que Clouthier era una persona con principios, integra y honesta, hoy puede que el presidente tenga molestia por la renuncia, quizá (paradójicamente) por el reconocimiento y aprecio a su persona, pero con toda seguridad, en el fondo atesore la lealtad con la que ejerció sus responsabilidades desde la campaña electoral. 

    A este gobierno le restan un par de años, aunque en el terreno electoral y con las elecciones en puerta de 2023 y 2024, el tiempo será más corto. Quedan temas pendientes que sin duda son trascendentales y reformas que, por su vocación, son esenciales como la electoral. Ojalá que la dimisión de Tatiana tenga como consecuencia el reagrupamiento de los verdaderos compañeros de lucha del presidente para defender el proyecto y darle continuidad más allá de este sexenio, pero, al menos al día de hoy, y, contrario a los planteamientos genuinos de AMLO, la jauría que rodea al presidente y no deja avanzar proyectos (cualquiera que estos sean en beneficio de todos) parecieran ir ganando terreno.

    Para acabarla de amolar

    En los documentos filtrados por la dichosa guacamaya, fueron circulando en whatsapp textos en formato pdf fechados el 9 de agosto de 2022 con el titulo “Cuatro campos del poder Ciudad de México”.  El campo social menciona una serie de organizaciones de distinta índole en las que aparece identificado parte del movimiento campesino. Es cierto que hasta 2019, previo a la pandemia, había un esfuerzo unitario de organizaciones campesinas bajo el nombre de Frente Auténtico del Campo en el que participaban la CODUC, el MST, CIOAC y la UNTA; lo curioso es que los datos, fotografías de los liderazgos principales y nombres, así como el total de las organizaciones que conformaban el FAC, son completamente erróneos.

    Probablemente en el imaginario colectivo, nadie duda del hackeo que sufrió la SEDENA, aunque oficialmente prevalezca la duda, pero, lo evidente, es que ese archivo fue completamente manoseado; o los autores de la filtración carecían de los datos precisos empezando por la fecha, o de plano sólo lo hicieron al aventón. Si en el plano campesino así de equivocados andan, ¿cómo estará la demás información?

  • El ardor en los tiempos de la cólera

    El ardor en los tiempos de la cólera

    Hace ya cuarenta años, más precisamente el jueves 21 de octubre en punto de la una de la tarde, en Estocolmo, Pierre Schori, por entonces viceministro de relaciones exteriores de Suecia, tomó el teléfono y marcó un número que comenzaba con la clave internacional 52. Casi a diez mil kilómetros al oeste, y 2,212 metros más arriba, un aparato repiqueteó del otro lado del Atlántico. Eran las seis de la mañana en el Distrito Federal, capital de la República Mexicana. Quien terminó por tomar la llamada estaba aún dormido, pero valió la pena despertarse: no recibió malas noticias. Unas horas más tarde, Abraham Zabludovsky entrevistaba al ganador del Premio Nobel de Literatura:

    — ¿Qué sintió en ese momento?

    — Todavía no he tenido tiempo de sentir nada —respondió Gabriel García Márquez—. Después vinieron tantas llamadas telefónicas que no he tenido tiempo de reflexionar muy bien. Necesito dos o tres minutos para reflexionar qué es lo que debo sentir.

    Me vino esto a la cabeza porque, en el transcurso de la mañanera del martes pasado, el presidente recordó a García Márquez: 

    — Todo el mundo habla de Cien años de soledad. Pero una vez le dije al Gabo… Estábamos platicando. Le digo, ¿quieres que te diga cuál es el libro que más me ha gustado que has escrito? Dice, yo te contesto: El amor en los tiempos del cólera. Sí, ese…

    Al día siguiente, viernes 22 de octubre de 1982, todos los diarios celebraban que el colombiano avecindado en nuestro país había sido galardonado con el Nobel y muchos daban cuenta de que se presentaría en la ceremonia de entrega vestido de guayabera, cosa que efectivamente cumpliría. La buena nueva destacaba en un mar de malas noticias. Por ejemplo, se informaba que al Jesús Silva Herzog y Carlos Tello, titulares de la secretaría de Hacienda y del Banco de México, respectivamente, estaban por volar a Washington para renegociar con el Fondo Monetario Internacional y los representantes de la banca internacional la reestructuración de la deuda externa de México.

    Un eufemismo: todo mundo entendía que regresarían con medidas de austeridad y tortura económica. La prensa también informaba que, a causa de la sequía y la proliferación de plagas, las pérdidas totales en el ciclo agrícola a nivel nacional iban a ser superiores al 26%. El peso se había devaluado de 22 a 70 pesos por dólar. La palabra omnipresente era crisis. Con todo, en los últimos estertores de su sexenio, López Portillo —un mes antes, durante su sexto informe, acababa de anunciar la expropiación de todos los bancos privados y el control completo de cambios—, todavía trataba de marear al país y salir bien librado del juicio de la historia: “Aturdidos por la crisis, por sus ruidos, por sus temores, hasta por sus histerias, debemos reflexionar tomando conciencia que la crisis no es saldo, sino realidad circunstancial”. Saldo o realidad, el ánimo estaba por los suelos. La tesitura anímica nacional abarcaba un limitado espectro que iba de un melodramatismo almibarado y ñoño a un dramatismo francamente truculento y, peor, sobradamente justificado.

    Actualmente el estado de ánimo que descuella en México es el de una especie de irritabilidad voluntaria: cunde una propensión a irritarse, y cunde porque mucha gente quiere sentir ira o al menos parecer que anda muy endiablada. Esto es particularmente evidente en una porción importante de la clase media. El mismo martes pasado, también durante la sesión de preguntas y respuestas de la mañanera, el presidente López Obrador explicó: “Hay muchos que ni siquiera son fifí, pero se sienten superiores, ¡y se enojan! No, tú eres aspiracionista…, ¿no? Estás en la lista, pero todavía no te toca… ¿Por qué tanto coraje? ¿De dónde viene ese odio, si no se les perjudica en nada? El racismo. Porque imagínense una formación racista, clasista, de repente cuestionada… ¡Cómo los nacos van a estar en el poder, los chintos! ¿Cómo el pueblo, la chusma…? Y es mucha molestia…”

    Ciertamente, estamos en tiempos de cólera. No de la enfermedad epidémica a la que se refiere la novela del Gabo —la cual, por cierto, no sería publicada sino hasta tres años después de que recibió el Nobel—, sino de cólera en tanto ira, enojo, enfado… Y está también, claro, el ardor —encendimiento, enardecimiento de los afectos y pasiones—.

    Lo malo es que ni juntos, ardor y cólera, por muy ingentes que sean, por muy feo que los sientan, alcanzan para conformar una postura política, una ideología, mucho menos un ideario. El mismo día que Andrés Manuel recordó El amor en los tiempos del cólera se presentó una nueva versión del mismo muégano de ardor y cólera que el señor Claudio X. ha tratado de conformar desde hace tiempo; ahora se llama Unidos, y al día siguiente, el nuevo agenciado, el senador Emilio Álvarez Icaza, en entrevista con Juan Becerra Acosta, descaró, seguramente sin darse cuenta, la absoluta vacuidad de su agrupación: “Sí, es una propuesta de oposición… No tenemos ahorita ni candidato ni propuesta específica…” Tal cual, de su ardor y cólera sólo obtienen un monosílabo: no. A eso se reducen.

  • ¡Gracias Lilly!

    ¡Gracias Lilly!

    Pocas cosas deben agradecerse tanto, como esos momentos en los que los privilegiados voltean a ver a la gente de abajo, a los miserables, a quienes con dificultades podremos sobrevivir un día más y se muestran preocupados por ellos. Lamentablemente, es raro que lo hagamos, solemos confundir el altruismo ‘fifí’ con clasismo; condenar las nobles intenciones de aquellos que mantienen un pie sobre nuestro pescuezo, con ganas de sojuzgarnos; despreciar las migajas que amablemente dejan caer al suelo, como si se trataran de ofensas que buscan humillarnos.

    Esa terrible ingratitud, afloró el pasado 4 de octubre, cuando la siempre heroica, siempre iluminada, siempre correcta, siempre refinada y siempre preocupada por el bien de México, Lilly Téllez, subió al estrado del Senado de la República, más que a discutir y/o debatir la propuesta de reforma a la Guardia Nacional, a leer una editorial plagada de los más humanos insultos y modestas tropelías en contra de los senadores de Morena y la ciudadanía en general. Afortunadamente, contrarrestando nuestros desaires, personajes como Chumel Torres, con elegancia y respeto, se mostraron a la altura de la senadora y manifestaron su agradecimiento, sin un ápice de misoginia, y sobrada poética, dejando para el olvido estás palabras: “Con el tamaño de esos huevos le puedes dar de comer a cinco estados”.

    Y digo afortunadamente, porque no faltaron quienes confundieron las palabras de hermandad y solidaridad de Lilly Téllez, con un arrebato propio de alguien que ha perdido la razón; que confundieron el mensaje de fraternidad de la senadora con una caricatura grotesca de desprecio y soberbia. No. Nada más alejado de la realidad, cuando Téllez, precandidata entre los precandidatos presidenciales de la oposición, sostuvo que ustedes ─refiriéndose a un nosotros del que ella se mantiene al margen─ van a llorar porque los militares le dispararon a estudiantes en una plaza pública, van a llorar porque los militares reprimieron una manifestación en las calles, que sus hijos ─nuevamente los nuestros, no los de ella─ van a llorar cuando los militares abusen sexualmente y violen a las mujeres indígenas, a sus madres, hermanas y esposas, que ustedes van a llorar cuando a sus hijas las golpeen los militares, y que ustedes van a llorar cuando a sus hijos los agredan los militares y no tengan a quien recurrir cuando el ejercito los aplaste, en su condición de simples ciudadanos; no estaba diciendo que los militares sean incapaces de nada más que violar, maltratar, reprimir, golpear y aplastar. No. No estaba diciendo que a diferencia de indígenas, estudiantes y la ciudadanía de a pie, ella está y estará protegida de toda perturbación, oprobio y fuerza maligna que pudiera querer afectarla. No.

    Nada de eso. Lo que Doña Lilly hizo fue voltear a ver a quienes vivimos en desgracia, fue mostrarse empática con quienes no vivimos en su burbuja y advertirnos que, si intentamos minar sus privilegios o los de aquellos que se encuentran en el mismo nivel que ella, hay un dios que todo lo ve y se vengará de quienes se oponen al capitalismo darwiniano, a la mano invisible del mercado que pone a cada sujeto en el lugar en el que debe de estar; el discurso de Téllez fue un acto de compasión para protegernos de nosotros mismos y buscar que nos demos cuenta que solo bajo el yugo de un amo como el que ella representa, podremos tener un futuro apacible donde no nos aplaste el ejercito porque nosotros nos habremos aplastado ─mucho antes─ los unos a los otros. Un futuro donde libremente habremos asumido nuestro lugar en la cadena trófica de la explotación salvaje.

    Entrados en gastos, no deja de sorprender como hay quienes se sorprenden de que personajes, como la siempre llena de bondad, Lilly Téllez usen el Senado para lanzar editoriales y diatribas a diestra y siniestra, intentando salvarnos de un mundo en donde ella y sus secuaces no tengan privilegios y tengan que vivir como cualquiera de nosotros, cuando la CuatroTe insiste en torturar emocionalmente a nuestra humanitaria clase empresarial, aprovechando cualquier pretexto, como la renuncia de Tatiana Clouthier, para poner a una terrorista fiscal, un monstruo más terribles que Rosa Luxemburgo, una aniquiladora de la tranquilidad espiritual de los emprendedores y amantes de lo ajeno, como Raquel Buenrostro, a la Secretaría de Economía ¿Qué necesita este gobierno para entender que la justicia social no es justicia si es social?

    • Carlos Bortoni es escritor. Su última novela es Dar las gracias no es suficiente.
  • LOS VERDADEROS REYES DEL CA$H

    LOS VERDADEROS REYES DEL CA$H

    Nuevamente los representantes patronales de México vuelven a intentar, luego de alianzas fallidas, a presentar una “nueva plataforma” política, para la que, según ellos, será una prioridad su condición ciudadana. A pesar de ello, vemos incrustados de entrada algunos viejos perfiles de la política conservadora y derechista del país. 

    Ahí figura el hoy senador Álvarez Icaza, otrora Ombuds Person en la capital, personaje que ya ha sido identificado por el Presidente López Obrador como un simulador de la neutralidad y abierto opositor al gobierno obradorista. Junto con él vienen otros perfiles afines al Partido Acción Nacional y del círculo predilecto de los representantes patronales del país, todos estos cobijados por el patrocinio financiero de los más activistas empresarios en los últimos años: Gustavo de Hoyos W. y Claudio X. González, los desesperados y aferrados más radicales y virulentos en lenguaje y acciones de los conservadores.  

    Son también estos dos radicales, tanto De Hoyos Walter como X. González, unos millonarios que con participación y aporte de recursos de oscuros intereses del empresariado más corrupto y traficante de influencias en administraciones pro patronales, con probado odio han amasijado ya en diversas ocasiones frustradas a títeres que se hacen pasar por representantes populares y que según ellos son genuinamente electos, pero que como ha quedado demostrado, solo son personajes que convenencieramente ocupan cargos en el legislativo por designio supremo de los dueños y creadores de este tipo de organizaciones que competirán con el movimiento regenerador. 

    Es importante revisar cuales son las fuentes y medios de financiamiento que utiliza esta oposición putrefacta que es muy torpe y poco hábil. En alguna colaboración anterior ya había señalado información relativa a que el Junior X. González, por ejemplo; era muy visible en diversos consejos de administración de diferentes empresas extremadamente conocidas y seguramente de las que siempre evadían el pago de impuestos en las que además puede apreciarse un manejo grosero de recursos que se vuelven ríos de efectivo los cuales muchas ocasiones son perfectamente rastreables por las instituciones del Estado y que deben ser fiscalizadas ya sea por la Secretaria de Hacienda y sus derivaciones, por el Banco de México, entre otras y que dejaría fácilmente en evidencia que tal vez exista un lavado de dinero exorbitante con recursos de procedencia cuando menos dudosa, y se acreditaría que los “reyes del cash” están en otro lado y se les nota que lo tienen a raudales porque cada que se les cae uno a uno sus proyectos o movimientos de oposición, cuentan con el efectivo suficiente para la mercadotecnia, la propaganda y el pago de sus marcas y conciencias cual juguetes nuevos. 

    Insisto, el gobierno federal debe hacer una revisión profunda y exhaustiva de las fuentes de financiamiento y seguir las rutas del dinero que corre a raudales por millones y millones en negocios que simulan ser lícitos, pero que por sus colores se delatan.

  • “Nueva” constitución de Nuevo León: Necesita ya una reforma

    “Nueva” constitución de Nuevo León: Necesita ya una reforma

    Una de las cosas que se producen tras proyectos legislativos que son excluyentes para debates, como la “nueva” constitución de Nuevo León, es pretender colar algunas cuestiones que no suenan tan bien para los ciudadanos.

    A su vez, provoca que el trabajo legislativo sea repetitivo, por lo que se necesitan ya de nuevas reformas para que el texto cuadre como debió desde un inicio.

    Si se quiere hacer una analogía adecuada, se podría poner de ejemplo lo que ocurre con la pavimentación de las calles, las cuales al quedar listas, al día siguiente se abren por fallas o problemas con las tuberías de agua y luego se cierran, para abrirlas de nuevo, pero ahora por problemas con el gas, y así sigue la suerte.

    Por tanto, ahora que está publicada la “nueva” constitución de Nuevo León, esta ya necesita de una reforma, pues algunos numerales no cuadran. Sumado a que habría que reformular ciertos contenidos importantes.

    Pero bien, al caso que aquí ocupa, cabe aclarar, igualmente, que con esta, ya serán tres veces que se comete un error respecto a la indicación de una disposición en materia de participación ciudadana, específicamente, con la revocación de mandato.

    Pues bien, resulta que el artículo 60, fracción VI, de la “nueva” constitución, menciona que una vez que proceda la revocación de mandato, será el Congreso del estado el que decida quién concluirá el periodo constitucional, acorde a lo dispuesto por el artículo 91.

    Anteriormente, se indicaba que sería conforme al artículo 90, como lo señala la Ley de Participación Ciudadana para el Estado de Nuevo León, en su artículo 70.

    Sin embargo, el artículo 90, de la pasada Constitución, contemplaba el proceso para designar un nuevo titular del ejecutivo, pero en los primeros tres años de mandato constitucional.

    Algo que, por supuesto, no era posible, ya que la revocación de mandato, en caso de efectuarse, provocaría la falta del ejecutivo por los últimos tres años.

    Después, con la reforma constitucional de diciembre del año pasado, se corrigió dicho error y se refirió el artículo constitucional pertinente, el cual era el artículo 91.

    Sin embargo, ante el proceso de aprobación de la “nueva” constitución, se realizaron ciertos cambios en los numerales, de tal forma que el artículo 91 ya no es lo que era ni de cerca en nada sobre el rubro de la participación ciudadana.

    Ahora, con el texto vigente, dicho artículo forma parte del Capítulo IV, Del Poder Legislativo, Sección II, De la Iniciativa y Formación de Leyes, lo cual, como ya se dijo, nada tiene que ver con la revocación de mandato.

    Para tal efecto, parece que la disposición adecuada es el artículo 123, párrafo tercero. Y, ante esto, entonces se necesita de una reforma constitucional que repare dicho error.

    Asimismo, se ocupa de una reforma a la Ley de Participación Ciudadana.

    Además, y lo que sería más importante, es menester modificar el contenido de ese artículo 70, pues se faculta al Congreso del Estado a decidir quién será el nuevo ejecutivo, cuando lo que debería hacer es convocar a elecciones.

    De otra forma, los ciudadanos tienen el derecho de revocar el mandato a su gobernador, pero no tienen derecho alguno de decidir sobre quién debe ahora gobernar mediante un nuevo ejercicio de elecciones.

    Por todo, la “nueva” constitución de Nuevo León, necesita ya de una reforma.

  • La Música Que Existe

    La Música Que Existe

    Desde hace unos años, justamente en el tiempo aciago en el que un presidente color naranja creyó buena idea “resguardar” en instalaciones rodeadas por malla ciclónica, sin tener siquiera colchones para descansar y si acaso, cubriendo con cobijas térmicas a los hijos de las familias indocumentadas que eran separadas, puesto que los padres retornaban deportados a sus países de origen y los pequeños, al ser nacidos en los Estados Unidos de América permanecían, comencé a ver imágenes que me partían el corazón: niños llorando por sus padres, dormidos sobre el piso de cemento, cenando botanas y encerrados literalmente en algo que a todas luces parecían jaulas.

    Recuerdo haber llorado en mi estudio de rabia e impotencia, sin saber qué hacer, hasta que el pensamiento se aclaró y sentí que en el ambiente o en el aire (jamás lo sabré) había un mensaje que necesitaba ser dicho: palabras que revoloteaban desordenadas en espera de ser organizadas en oraciones o acaso, en consignas y el curso de acción se aclaró: era momento de tomar la guitarra y dejar que la música adquiriera forma.

    Así, tal como un conjuro, había una entidad pujando por tomar un cuerpo y salir a la superficie, una nueva presencia reclamaba su lugar en este mundo y yo había sido elegido como un medio, junto con mi instrumento en las manos, para darle forma: la música, las palabras y las ideas comenzaron a maridarse y a la letra que salía del corazón, desgarrándome el alma, le siguieron acordes y melodías que dibujaron espirales y ornamentos en el aire, la magia invisible, la danza del ritmo y la melodía fueron diseñando el rostro, extremidades y características únicas de la nueva presencia, hasta que vio su fin, o de menos el principio de su existencia.

    “Te tomó la mano una mañana
    para llevarte a nuevos horizontes
    Sólo quería enseñarte qué es la libertad..”

    Era la manera de esbozar la silueta de un padre que sólo desea lo mejor para sus hijos y está dispuesto a dejar hasta la vida para conseguirlo.

    “..Tres comidas buenas cada día
    un futuro lleno de ilusiones
    por primera vez no había fatalidad..”

    Era el breve tiempo en que una familia inmigrante sin papeles en regla, pudo disfrutar de las mieles de aquella forma de vida holgada, sustentada en la miseria de los países que expulsan migrantes al por mayor a causa de las condiciones de pobreza y escasas opciones de futuro para sus habitantes originarios, sin ser molestados por los saqueadores que duermen cómodamente sabiendo que sus economías se desarrollan a costa del sudor, el trabajo y los recursos de los países que jamás pueden aspirar a igualarlos, so pena de ser señalados como “dictaduras” y recetados con una buena dosis de “democracia” a bordo de aviones y buques y tanques de guerra.

    “…Pero una noche cruel 
    las lágrimas rodaron por la piel..”

    El momento de escuchar y sentir lo impensable.

    “…Verás que en una de estas noches
    tu manita tierna dormirá en la mía
    Y de esta pesadilla en soledad
    mi amor te habrá de rescatar..”

    Fue la plegaria que sentí atorarse en mi garganta al imaginarme un poder tiránico obstaculizando mirar a mis pequeños dormir, escuchar su respiración, saber que están bien y sin embargo, sin importar el tamaño del desafío, de la terrible impotencia que significaría ser impedido para ver crecer a un pequeño inocente, que no tendría ninguna culpa por haber nacido en circunstancias desafortunadas, obtener fuerza y dejar que la vida se abra paso con su mejor arma: la esperanza.

    Da Capo

    “Abriremos la puerta una vez más
    Y la luz que se cuela por la reja nos dirá
    que no hay jaula que pueda
    encerrar la voluntad..”