Etiqueta: opinión

  • LIBERACIÓN ABSOLUTORIA

    LIBERACIÓN ABSOLUTORIA

    La reciente liberación de Israel Vallarta después de ser absuelto y haber permanecido por casi 20 años sin sentencia, deja en claro la corrupción que ha existido en el poder judicial durante décadas. Este ha sido un caso emblemático de como se manipuló la justicia, dónde se involucraron intereses económicos con la participación de las televisoras actuando como verdaderos cómplices de autoridades corruptas de ese tiempo, un ejemplo de como se maneja la justicia en nuestro país.

    Un poder que a partir del próximo 1 de septiembre será renovado, al que se le espera un arduo trabajo para demostrar que ya era indispensable la actualización en la forma de impartir justicia. Será un verdadero reto para los nuevos miembros de la Suprema Corte de Justicia de la Nación el incorporar su sello propio en la toma de decisiones en favor de la legalidad y la impartición de justicia verdadera.

    La herencia maldita que deja la actual presidencia de la Suprema Corte enquistada en el proyecto neoliberal, será un lastre que se deberá de buscar eliminar a corto plazo, aún cuando solo la mitad de los cargos en el poder judicial hayan sido procesados.

    No podemos esperar que las cosas cambien de manera radical como es lo deseable, pero el reto para los nuevos miembros seguramente será un aliciente para demostrar que el pueblo tiene el poder de cambiar su forma de gobernar en beneficio de las mayorías y no solo de un puñado de oligarcas que son los que se beneficiaron durante décadas teniendo el control dentro de los poderes constitucionales.

    Será importante dar seguimiento y apoyo a los nuevos miembros responsables de impartir justicia, sabemos que habrá resistencia por parte de muchos involucrados, sobre todo en casos de corrupción que tanto daño hacen al movimiento de la cuarta transformación.

    Es importarte que entiendan los actuales funcionarios y servidores públicos que el próximo poder judicial fue elegido por el pueblo y debe rendición al pueblo.

    Será cumplir con el objetivo principal del presidente Obrador “Acabar con la corrupción”.

  • El México de Loret

    El México de Loret

    El pasado viernes 1 de agosto de 2025, la jueza de distrito Mariana Vieyra Valdés ordenó la liberación de Israel Vallarta, preso desde 2005 acusado de secuestro junto con la francesa Florence Cassez, quien también era inocente y se le había liberado desde 2013 tras una campaña intensa y con intermediación del gobierno francés.

    En 2005, las audiencias televisivas presenciaron todo el montaje presentado por Carlos Loret de Mola y orquestado por el gobierno de Felipe Calderón, en el que se detenía a una “peligrosa banda de secuestradores”, “Los Zodiaco”. Cuando la periodista, antes corresponsal de CNI Canal 40 y para ese momento colaboradora de Aristegui, Yuli García, entre otras voces, denunciaron que se trataba de una puesta en escena, Loret salió ante las pantallas de Televisa paras disculparse y deslindarse. Eso, en cualquier otro lugar del planeta, hubiera sido suficiente para que su carrera se acabara, pero no en ese México aletargado en el que nos tocó crecer.

    A pesar de que Andrés Manuel López Obrador, e incluso Cuauhtémoc Cárdenas antes que él, habían despertado incipientemente la consciencia popular, la realidad era que, fuera de periodos electorales, las mentes del grueso de la población mexicana eran dominadas por los contenidos televisivos de Televisa y TV Azteca. Los temas de conversación a nivel colectivo seguían siendo las distintas temporadas del reality show Big Brother, y más en su versión VIP, donde el atractivo era ver interactuando de distintas formas entre sí a los mismos idiotas vacíos que usualmente se desempeñaban actuando, cantando o conduciendo programas basura. Los jóvenes en las calles repetían ya las frases de Cristian Martinoli, habitual relator de los partidos del Cruz Azul y de la selección mexicana. El «¡Ah, no, bueno!» ya estaba muy arraigado para entonces, pero fue justo en 2005 cuando nació el «¿De qué te vas a disfrazar?».

    Periódicamente aparecían los célebres videoescándalos, que consistían en convenientes filmaciones de actos de corrupción entre políticos y empresarios, grabados con cámaras de seguridad que casualmente tenían un emplazamiento inmejorable. Como hubiera sido demasiado descaro el microfonear a los involucrados, se sacrificaba el audio, de manera que era presentado con baja calidad en los espacios noticiosos con apoyo de subtítulos. A día de hoy solo podemos reírnos, pero también lamentarnos. Se trataba igualmente de burdos montajes que cumplían la función de interesar esporádicamente a las audiencias en los temas políticos, solo para afianzar el mantra de “todos son iguales”.

    Aunque se habla de los años 80 y 90 como las décadas de mayor dominio de la televisión sobre la psique colectiva mexicana, la realidad es que la primera década de los 2000 fue el punto más alto. No debemos olvidar que Vicente Fox la inauguró colocándose en el poder después de una campaña televisiva sumamente intensa en la que el PRI fue el gran sacrificado, ya que se le pintó como el villano y el problema a resolver, mientras que Fox, ignorante, pero taimado y convenientemente arropado por la élite empresarial, fue promovido por todos lados como el salvador de México. Sus spots, que vistos en retrospectiva resultan vacíos, se basaban en un México nuevo y lleno de esperanza. Tan intensa y efectiva fue la campaña, que el grueso del electorado no recordó que siempre había rechazado al PAN por ser un partido mocho, intolerante y de derecha conservadora.

    El gobierno de Fox fue una tremenda decepción, y es bien sabido que en la idea era lavar ese error en las urnas, pero no fue posible debido a la insultante campaña de desprestigio que desataron las televisoras en contra de AMLO por mandato de Fox, así como el truculento manejo de los votos por parte del entonces IFE. Ya nadie duda que se trató de un fraude. Y también es muy sabido que la llamada “guerra contra el narco” la desató Calderón para legitimarse y también para dejarle vía libre al cartel de Sinaloa. Ese sí que era un narcogobierno.

    Sin embargo, hicimos junto con AMLO el milagro: la revolución de las conciencias.  Los medios corporativos ya no definen la intención de voto en el grueso de la población. El clasismo y el racismo, denunciados por AMLO a manera de clamor en el grito de independencia y repudiados por Claudia Sheinbaum en múltiples ocasiones, ya no son algo “divertido”, como se había llegado a normalizar en los contenidos de entretenimiento audiovisual. Los monigotes televisivos lectores de noticias ya no son referentes ni proyectan credibilidad; han perdido el juego porque están enojados y mintiendo. Muchos de ellos han perdido sus espacios de prime time por falta de audiencia o de apoyo de patrocinadores, y aunque acusan censura, nadie les cree.

    Loret es un caso paradigmático del nuevo modelo de comunicación reaccionaria. Sin cabida en los medios corporativos por falta de credibilidad, se crea un medio a su medida con dinero de empresarios y políticos anti obradoristas para difundir mentiras y congregar a los “intelectuales” que con más fuerza odian al régimen actual. Tienen su espacio y hasta cumplen una cuota en el abanico de ofertas audiovisuales en las redes, pero en el fondo saben que lo hacen más por una cuestión ideológica y una apuesta política incierta, que por “compromiso con la verdad”, que durante mucho tiempo fue su bandera.

    Ya no somos el México de Loret. Estamos politizados, somo humanistas, nos informamos en diversas fuentes y sabemos descartar las más truculentas. Se viven los tiempos que solo se vislumbraban en las pesadillas de comunicadores, políticos de derecha y ejecutivos de televisión. Hay mucho por hacer, sin duda, pero al menos nos emancipamos del yugo de Televisa y sus cabezas parlantes. Uno de los últimos damnificados ha recibido justicia y sale a respirar aires nuevos. Eso es de celebrarse.

  • Albur de amor

    Albur de amor

    “Yo como creído me equivoqué
    Triste es mi vida
    Joven querida y ése albur
    Yo lo jerré
    Y todavía valor me sobra
    Hasta ´onde tuve aposte
    Si me matan a balazos
    Que me maten y al cabo y qué”

    Estas son las primeras estrofas de la canción ranchera “Albur de amor” que hiciera famosa el querido y presente en la memoria, el inmortal “Charro de México”, Antonio Aguilar. De personalidad carismática, alegre y noble, Antonio representa una época del cine mexicano nacionalista, campirano y revolucionario que ya no volverá. Una voz que interpreta la canción ranchera como ningún otro por nacerle de un amor auténtico por el campo mexicano.

    ¿Quién no lo recuerda montado en uno de sus magníficos caballos cantando por aquellos caminos reales? O ¿Tomándose un tequila tristeando por un mal querer? O ¿Llevándole serenata a  la novia, enfundado en su traje de charro y su fino gabán? Sí, aquellas canciones y escenas cinematográficas presentaban la esencia de un México posrevolucionario campirano y de una naturaleza exuberante donde se podía casi respirar los aires perfumados y limpios de esos paisajes provincianos.

    Se llamaba José Pascual Antonio Aguilar Márquez Barraza, nacido en Villanueva, Zacatecas un 17 de mayo de 1919, en pleno alboroto revolucionario, cinco años después de la sangrienta “Toma de Zacatecas”. En su infancia vivió en una hacienda de Tayahua, adquirida por sus ancestros a principios del siglo XIX. La hacienda, conocida como La Casa Grande de Tayahua, fue construida en 1596.  

    Su madre Ángela,  tenía buena voz y le gustaba cantar en la iglesia de Villanueva, y es ella a quien atribuye Antonio su vocación por el canto. Cuentan en su biografía de Wikipedia que Mariano, un tío de Antonio, intentó pagarle la carrera de aviación en Nueva York pero este le retiró su apoyo al enterarse de que había cambiado su carrera por una beca para cantantes.

    Llegó a la Ciudad de México en 1945 y como todos los artistas de la época hubo de probar suerte en  la XEW donde tuvo la oportunidad de cantar  hasta 1950 y a partir de ahí empezó a despuntar como estrella.  Dos años después obtuvo su primera parte importante en el cine, con la película “El casto Susano”. En 1956, recibió su primera oportunidad estelar, en “Tierra de hombres”, de Ismael Rodríguez. En su trayectoria destacaron sus múltiples comedias rancheras y su reiterada caracterización de personajes populares e históricos, como Heraclio Bernal, Pánfilo Natera, Benjamín Argumedo, Pancho Villa, Emiliano Zapata, Felipe Carrillo Puerto, Gabino Barrera y Lucio Vázquez entre otros. 

    Antonio en su vida privada fue un hombre que cuando conoció a la famosa cantante Guillermina Jiménez “Flor Silvestre” quedó para siempre enamorado de su alma gemela. El flechazo inicial fue en 1950 cuando él cantaba en un programa radiofónico de Flor Silvestre en la XEW. Pero su relación sentimental ya más formal inició durante el rodaje de la película “La rebelión de la sierra” en 1957. Se casaron por el civil en 1959, y en 1960 nació el primogénito, Antonio hijo y en 1968 Pepe. Cuarenta y ocho años de amor vivieron los eternos tórtolos hasta la muerte del Charro de México en 2007.

    Su discografía ha sobrepasado los 160 álbumes con ventas de más de 25 millones de copias.​ Entre sus más grandes éxitos se cuentan “Bonita finca de adobe”, “Ya viene amaneciendo”, “Un puño de tierra”, “Triste recuerdo”, “Copitas de mezcal” y muchas más. 

    Como actor se cuentan títulos como Ahora soy rico (1952), La cama de piedra (1958), La Cucaracha (1958), Ahí vienen los Argumedo (1961), Los hermanos De Hierro (1961), El alazán y el rosillo (1964), Peregrina / El asesinato de Carrillo Puerto (1973), Albur de amor (1979), entre más de 167 películas.

    Dentro de la veintena de filmes que produjo se encuentran El ojo de vidrio (1967), Volver, volver, volver (1975), Benjamín Argumedo / El rebelde (1978), Los triunfadores (1978), Los gemelos alborotados (1981), Noche de carnaval (1981), El tonto que hacía milagros (1982), Lamberto Quintero (1987), Triste recuerdo (1990).

    Su desarrollo de una conciencia social que de alguna manera manifestó en la mayoría de sus películas y el tratamiento que hizo de la revolución mexicana fue una constante que provocó polémica a favor y en contra. Pero en algo todos coincidimos: Es reconocido como la persona que dio un gran impulso al deporte y talento mexicano de la charrería a nivel nacional e internacional.

    Hasta la fecha, el ídolo zacatecano ha sido el único hispano en llenar el Madison Square Garden de Nueva York en seis noches consecutivas. Cuenta con su estrella en el Paseo de la Fama de Hollywood, en el número 7060 de Hollywood Boulevard y una estatua a caballo en La Placita Olvera de Los Ángeles, California.

    El 19 de junio del 2007 el intérprete que nos enseñó que: “El día que yo me muera no voy a llevarme nada, hay que darle gusto al gusto la vida pronto se acaba. Lo que pasó en este mundo nomás el recuerdo queda ya muerto voy a llevarme, nomás un puño de tierra…” fue internado en un hospital de la Ciudad de México, debido a una neumonía y ahí falleció a los 88 años de edad. Su cuerpo fue enterrado en el mausoleo de su Rancho El Soyate en su querido Zacatecas. 

    Hoy por hoy, sus hijos, especialmente Pepe y su familia han desatado varios escándalos por su estilo de vida y por la personalidad altanera, soberbia y caprichosa de Ángela. Ella y su madre no tienen ya el amor profundo que tenía Antonio por México, su campo y su historia. Es más, ya ni mexicanas son, a duras penas Angelita habla español. 

    Para mí con el deceso del Charro de México se terminó la dinastía de los Aguilar. Ojalá que pronto emerjan nuevos intérpretes de la música ranchera, es una gran posibilidad con todo el talento mexicano que se ha descubierto por ejemplo, en el concurso “México Canta”. Aunque al género ahora se le llame “Campirano” como si el nombre “Ranchero” estuviera devaluado.

  • Qué raro…

    Qué raro…

    Que curioso que en las últimas marchas contra la gentrificación, en el Sur de la Ciudad de México y en el Centro, los contingentes fueron “escoltados” y “encapsulados” por policías, que no son granaderos, pero sí parecen (recordemos que la ex jefa de gobierno, ahora presidente, supuestamente desapareció a los granaderos de la policía de la Ciudad de México), más raro que supuestos manifestantes que participarán en la marcha en el Sur de la Ciudad, hayan abandonado la marcha y destruido un museo en Ciudad Universitaria, la pregunta es cómo si iban encapsulados por la policía, para impedir esto precisamente.

    Más raro, que en la marcha que iba al Centro de la Ciudad, fue detenida y desviada de regreso, por los mismos policías, y que también iban encapsulando la misma marcha para impedir destrucción al paso de la marcha.

    Y más raro, que en las marchas feministas del 8 de Marzo, no haya policías escoltando y encapsulando a las manifestantes, y esta marcha si provoca gran destrucción a su paso, y sin haber detenidos por traer objetos que presuntamente podrían ser usados para destruir, porque quién en su sano juicio y en una marcha “pacífica” anda con martillos, hachas, extintores en mano. O en la de los maestros, andan igual que la marcha feminista destruyendo todo a su paso.

    Claro que no digo que todas las manifestantes del 8M y maestros destruyen lo que se encuentran al paso de cada marcha, pero no impiden que lo hagan, ni siquiera se deslindan de esa destrucción, ni piden que arresten a esos destructores (claro, no hay policías en la cercanía)

    No creo que las manifestaciones contra la gentrificación sean escoltadas y encapsuladas por la policía, por orden directa de la presidente, teniendo en cuenta que, en el 2022, aun siendo jefa de gobierno de la Ciudad de México, haya firmado un acuerdo entre la UNESCO, Airbnb y el gobierno de la Ciudad de México, encabezado por la ahora presidente para traer nómadas digitales. Sin considerar todo lo que en ese momento ya empezaba a pasar en la Ciudad y lo que ha venido pasando, talvez, por ese acuerdo, cambio de actitud repentinamente, no digo que haya habido dinero en ese momento, y menos digo que lo usará en la eterna campaña política, pareciera que sí, pero no lo digo.

    Es más raro, que AMLO, la hubiera dejado hacerlo, sabiendo que iba a traer problemas a la Ciudad, o tal vez ni supo, que lo firmaría. Pero así pasó, y a la fecha sigue sin haber una solución real. Por qué el SAT no fiscaliza a todos esos nómadas digitales y familias, porque migración no tiene un control más estricto de quién entra y sale del país. Será porque Airbnb es parte de BlackRock, y ya sabemos quién es fan de esta empresa.

    Qué cosas tan raras pasan en México.

    Por otra parte, los gringos, ya en un acto claro de intervencionismo, crearon o intentan crear su partido político en México, llamado México Republicano, obviamente un partido de ultra derecha y vinculado con el partido republicano de EUA, y como la oposición mexicana, el PRI, PAN, Eduardo Verastegui, Simón Levi, tienen un plan para salvar a México de esta maldita dictadura comunista, socialista, populista en la vive México, que es dirigida por la terrible 4T, Morena y demás.

    Un partido, o pseudo partido político, que tiene de logo al águila gringa, ni siquiera pudieron al águila real, además de usar los mismos colores que usan los gringos en su escudo, claro que estos apoyan a la alcaldesa Alejandra Rojo de la Vega, de la alcaldía Cuauhtémoc, por quitar las estatuas del Che y de Fidel, obviamente, están en contra de China, Cuba, Venezuela y por si no fuera poco, los mexicanos que apoyan a esta cosa, muy felices porque Trump quiere intervenir militarmente a México, en su lucha contra el fentanilo, no es que quiera los recursos naturales mexicanos, y menos quiera el dinero y negocio del narco mexicano.

    Pero siempre hay algunos traidores mexicanos que se desviven por ser gringos. Por ejemplo, Eduardo Verastegui que pretende ser presidente o Simón Levi, tan preocupado por México, que pateaba la puerta de su vecina cuando vivía en Polanco, aunque luego sacará que lo hizo porque temía por su vida y tuvo que huir de México en esos tiempos.

    Pero más raro, que México ande buscando la venía de Trump ante los aranceles que el copete naranjoso quiere o dice que impondrá, cuando, a estas alturas, ya sabemos que, de hacerlo, el único que se dará en el pie, será Trump, y cada vez que impone sus aranceles, lo único que hace es acelerar la inflación de EUA y empeorar la crisis económica que ya viven, y Trump lejos de tratar arreglar, sólo la empeora. Tanto Mundo y parece que México y el gobierno se niegan a independizarse de los EUA, y eso que ya festejamos la creación de los 700 años de Tenochtitlán, obvio precedente de México y peor aún estamos cerca de festejar la Independencia, el 16 de Septiembre.

    Porque eso de que somos los aliados de los gringos, ya pasó de moda, nunca ha sido, los EUA sólo usan a México, como si fuera un empleado más, y en vez de ayudar, sólo ha hecho que no podamos ser una potencia mundial, si de por sí, hay muchos mexicanos que detienen el progreso mexicano.

    Mientras todo esto, pasa, la oposición anda muy preocupada, porque algunos senadores, diputados, se fueron a Europa de vacaciones, mientras ellos paguen sus vacaciones y sus lujos, no hay problema, malo que el gobierno pagará por sus vacaciones y por sus lujos, como lo hacían los gobiernos panistas y priístas.

    Pero qué raro que pasen éstas y más cosas en México. Mientras nos entrenemos o algunos lo hacen con los dichos del Chicharito, discusiones de la vacaciones de los morenistas, y dejamos lo importante en los oscurito.

    Tengan un buen inicio de mes, ya llegamos a Agosto, este 2025 ha pasado rápido, en veces lento. Por cierto en un mes, es mi cumpleaños.

    No se les olvide que este texto está plagado de opiniones, cuestionamientos personales, algunos hechos reales y demás chunga.

    Muchas gracias, por leer este texto.

    Nos leemos pronto.

  • La otra cara de CONAGUA

    La otra cara de CONAGUA

    Durante el sexenio de López Obrador existieron una serie de avances significativos en la política pública respecto al agua, por ejemplo, la construcción y modernización de las hectáreas de riego, las obras de infraestructura hídrica estratégica y destacaría desde una perspectiva ambientalista, la restauración ecológica a partir del saneamiento y recuperación de cuencas. Si se toma como referencia los 5 sexenios anteriores, (especialmente la gestión de Peña Nieto) se transformó radicalmente a esa dependencia anteponiendo la necesidad de reorientar la política pública para que dejara de ser servil a intereses contrarios al bienestar de la población. No obstante, las acciones impulsadas por Andrés Manuel resultaban insuficientes: un sexenio no bastaba para acabar con el signo de corrupción que definió el actuar de la CONAGUA, lo que obligaba al gobierno actual a trabajar en un plan de grandes alcances como el que puso en marcha Claudia Sheinbaum.

    El Plan Hídrico Nacional del gobierno de México debe ser considerado como verdaderamente progresista: estructura sus ejes alrededor de la soberanía, la justicia y la transparencia sin dejar de lado la adaptación al cambio climático; dichos ejes que, desde mi punto de vista, son en automático “principios” se distinguen por el enfoque humanitario que hoy requiere cualquier acción en pro del ambiente.

    Echar a andar un Plan tan ambicioso como este en un país como México donde casi el 65% del territorio sufre sequía severa, requería de una conducción de CONAGUA que combinara las capacidades técnicas con el compromiso social; es más, siendo parte activa del movimiento campesino y ambiental, me atrevería a hacer mucho más énfasis en el compromiso social, pues desde siempre hemos asentado que no puede haber justicia social si no hay justicia ambiental y eso es un valor que rebasa por mucho las consideraciones de carácter técnico. Es decir, una dependencia como CONAGUA, con un país que padece estrés hídrico, requiere que todas, absolutamente todas las consideraciones técnicas se supediten al compromiso social y no como elemento para justificar (a partir de tecnicismos) el mal uso del recurso.

    Bajo estas consideraciones, me parece que la CONAGUA se ha puesto a la vanguardia en temas de carácter ambiental, sobre todo, creo que la gestión ha sido por demás acertada desde que su titular ha hecho énfasis en una gestión integral con justicia social desde que se revisaron las concesiones para reducir los privilegios corporativos y, en consecuencia, fortalecer el acceso comunitario al vital líquido. Por esa razón, creo indispensable destacar que la creación del Registro Nacional de Agua para el Bienestar tiende por fin a que se deje de ver el agua (ya sea por funcionarios o por empresarios) como una mercancía y sea lo que es constitucionalmente: un bien público que forma parte de nuestra soberanía y seguridad nacional.

    Creo que Efraín Morales al frente de CONAGUA ha marcado un liderazgo muy claro, con una visión humana y social, especialmente a la hora de confrontar cualquier designio de corrupción en la gestión hídrica, incluso en el terreno internacional donde se ha convertido en una pieza clave frente al compromiso con Estados Unidos bajo el tratado de 1944 en el que ha diseñado una estrategia interesante que permite el cumplimiento de dicho acuerdo sin que eso signifique sacrificar a comunidades locales.

    Por esa razón, me parece fundamental que en la nueva política del agua con ese enfoque social, se impulse una visión renovada de los acueductos que hoy se convierten en verdaderos instrumentos de justicia social que llevarán el agua donde más se necesite partiendo de los derechos de las comunidades y del medio ambiente como es el caso del Acueducto Solís-León que, sin comprometer ecosistemas ni comunidades aguas arriba, llevará agua potable a 1.8 millones de personas al mismo tiempo que reducirá de manera significativa la sobre explotación del acuífero Valle de León. Estas obras se encaminan hacia el éxito gracias que se redefine una nueva relación del gobierno con el agua y con las comunidades, se prioriza el diálogo, se incentiva la participación ciudadana y se construye una relación sólida para resolver los problemas de abastecimiento, por esa razón y reconociendo la lucha en contra de la desigualdad hídrica fomentada por los gobiernos neoliberales, retomo las palabras de Efraín Morales: “Un acueducto no es sólo una tubería: es una promesa cumplida de dignidad para quienes han vivido sin agua durante generaciones.”

    • Luis Tovar
      Secretario General de la Fundación para la Defensa del Medio Ambiente.
  • Criterios para encontrar un profesional en psicología

    Criterios para encontrar un profesional en psicología

    De forma general es complicado encontrar un buen profesional de cualquier área. Me he encontrado con dentistas, médicos generales y especialistas quienes han realizado trabajos que después tengo que buscar a otro para arreglar eso que se desajustó más de la cuenta. Y no sólo pasa en el área profesional, también en diferentes oficios, ¿les ha pasado que quieren arreglar algo en su casa y no encuentran a alguien lo haga bien? Pero qué criterios vamos a utilizar para definir si lo que hacen está bien o mal de acuerdo con lo que solicitamos. Poner un piso, arreglar un drenaje o el zapatero que ajusta una talla, no sé ustedes, pero yo no sé hacer estas cosas y no tendría criterios para verificar cómo seleccionar al profesional indicado.

    Lo que me impacta de forma directa y donde puedo brindar una guía es sobre los psicólogos. Las personas que conozco y se enteran de que soy parte de ese gremio se quejan conmigo de sus experiencias. Ayer platicaba con una chica sobre el recuerdo que aún guardaba del momento en que quiso comenzar un proceso terapéutico y de acuerdo con su relato, me parece que existieron desaciertos éticos y de procedimiento. Cuando terminó de hacer la reseña le mencioné los criterios básicos que considero importantes para elegir un profesional en psicología y quizá estos puntos sirvan a más personas como guía. 

    El primer requisito y quizá el principal es que nuestro profesional nos brinde su nombre completo para que nosotros podamos verificar que posee una cédula profesional de especialidad o maestría en psicoterapia o psicología clínica. Cuando tenemos este dato podemos corroborar que nuestro psicólogo tiene la capacitación necesaria para brindar el servicio de psicoterapia, podemos buscarla en: https://www.cedulaprofesional.sep.gob.mx/cedula/presidencia/indexAvanzada.action. El Registro Nacional de Profesiones te permite buscar a cualquier profesional y con su nombre vas a poder saber qué, dónde y en qué fecha estudiaron. 

    Enseguida necesitamos que nuestro psicólogo nos brinde los detalles sobre su forma de trabajo, la escuela psicológica bajo la que trabaja y la forma en que se realiza el diagnóstico, que es el primer paso para comenzar un proceso terapéutico. El diagnóstico se hace en las primeras sesiones y sería falso decir que en una sola reunión se puede realizar. Dependiendo de la línea psicológica se aplican unas u otras técnicas o pruebas, para el diagnóstico, podemos realizar dibujos, escritos, entrevistas, revisión de estudios médicos o encefalogramas. Es necesario tener una visión completa de la persona, se cree que, si uno habla con un psicólogo, éste ya va a saber todo lo que me pasa, como si fuera un vidente y en realidad no es así. Los casos se van construyendo con todas las actividades de esos primeros encuentros. 

    Una vez transcurridas las sesiones de diagnóstico se le hace saber al consultante cuál es el resultado obtenido y se agrega una propuesta de tratamiento. En caso de que el diagnóstico pueda ser tratado a través de un proceso terapéutico, éste profesional te va a proponer la frecuencia con la que se verán y el paciente decidirá si se atiende con él o busca a otro. Para ciertos diagnósticos es necesario valerse de algún otro profesional para tratar el padecimiento, ya sea porque se requiere ese proceso y no la terapia o porque necesita un abordaje complementario, una combinación entre terapia y otro tratamiento. 

    Otro elemento fundamental que se tiene que tomar en consideración es que el consultante necesita confiar en el profesional. El tratamiento requiere que se genere un “vínculo” entre el paciente y el terapeuta, es una base fundamental. Entonces si no surge esa relación en el consultante, es mejor buscar a otro profesional. Es indispensable confiar en que la persona que está acompañándonos es lo que yo espero, lo que imagino y lo que requiero para trabajar eso que hemos encontrado en común. 

    También necesitamos considerar el aspecto económico. No sé si sólo pase aquí, en la Ciudad de México, pero me parece que es un mito extendido pensar que entre más caro nos cuesta algo es mejor y no siempre sucede. Otros conocidos me han comentado el costo de ciertos servicios psicológicos que se encuentran por arriba de dos mil pesos, pero el profesional en cuestión, al momento de buscar la cédula, tiene formación de pedagogía. Cada vez se hace más necesario tener una búsqueda tanto de la cédula y de la institución en que se realizaron los estudios para evitar caer en estos personajes poco éticos. 

    Espero que esta breve descripción apoye a las personas a tener un criterio básico para buscar a sus profesionales de la psicología y prevenir que se encuentren con experiencias que les haga sentir que la profesión no sirve para las personas. La psicología es una de las carreras más necesarias, pero siempre tiene que complementarse con una especialidad o un posgrado que asegure el ejercicio profesional y ético de quienes trabajan con personas. 

  • El peligro de México Republicano

    El peligro de México Republicano

    México Republicano tiene registro condicionado en el estado de Chihuahua, como partido estatal, gracias a las influencias de Juan Iván Peña Neder, en su tierra natal. Los patrocinadores de este partido de ultraderecha una especie de hijo de El Yunque y el Partido Republicano, un híbrido de origen pero con una identidad muy definida: la ultraderecha.

    Han apostado tanto a este proyecto partidista que lo preocupante es lo que harían sus organizadores si no logran su registro condicionado.

    México Republicano representa más peligro para México negándole el registro condicionado, que otorgándoselo, porque actuarían en la clandestinidad con mediadas más radicales y violentas.
    Se ha invertido tiempo, dinero y recursos humanos para echar a andar la maquinaria republicana en México. Se escogió de entre la fauna de políticos estadounidenses a algunos que tuvieran la doble nacionalidad para no ser tocados por el artículo 33 constitucional, que les prohíbe a los extranjeros hacer política en nuestro país.

    La invasión que pretende el partido México Republicano está cimentada en la estrategia de sostener como secretario general a alguien con doble nacionalidad, de tal manera que pueda escapar de la justicia mexicana, amprándose en ser ciudadano extranjero, y, al mismo tiempo, puede entrometerse en política de nuestro país impunemente, aunque sirva a los intereses de Estados Unidos.

    Gricha Raether nació en 1974, en Alemania, egresado del Tec de Monterrey, y con un certificado de alta Dirección del IPADE, fue candidato a congresista, en Estados unidos, por el partido libertario. Nombre muy similar en forma y contenido con el partido al que pertenece Javier Milei, llamado Libertad Avanza. Representó al Partido Demócrata en México.

    Cada acto, cada gesto, del embajador Johnson está dedicado a la conformación del partido México Republicano, cuyo camino hacia el registro se ve cada día más cuesta arriba, principalmente por la incapacidad de su cúpula, que no ha realizado ninguna asamblea, no sabe cómo, pero tampoco hay gente que puedan convocar con ideas tan antiguas.

    Debieron haber empezado para cumplir con los mínimos requisitos que establece el INE, tienen el tiempo encima y no han comenzado. Las asambleas distritales deben tener, por lo menos 300 asistentes, sin contar a los organizadores, ni los periodistas ni los trabajadores del INE. Las asambleas estatales deben contar con 3,000 asistentes, que seguramente sólo encontrarán en Guanajuato y Aguascalientes.

    La instalación de la ultraderecha para sus impulsores es como una fábrica de conservadores radicales que intentan nuevamente la caída del progresismo en México, a través de todos los medios y de todo tipo de acciones, dentro y fuera de la ley.

    En México hay grupos y personas de estudiantes, principalmente de universidades particulares en espera de un proyecto más sólido y con interés de financiar grupos al estilo del MURO, Movimiento Universitario de Renovadora Orientación, uno de estos es José Mario de la Garza Martins, hijo de José Mario de la Garza Marroquí, miembro de más de un despacho de abogados que subsidia Claudio X. González, como Consejo Nacional de Litigio Estratégico, Bufete de la Garza, en San Luis Potosí, y la organización Renace, AC con sede en Monterrey, N.L., dedicada en apariencia, a “asistir a personas de escasos recursos que enfrentan procesos penales”, desde 1995.

    Además, forma parte de un grupo de varias fundaciones que recibieron subsidio del gobierno de Estados Unidos, entre ellos el Partido Republicano, tales como Observatorio Judicial Electoral, Poder Ciudadano, Laboratorio Electoral y Defensorxs.

    La estrategia de la conformación del partido México Republicano, y apoyado por la organización Viva México, que encabeza Eduardo Verástegui, no es simple ni se organizó recientemente. Su intensificación, tiene, por lo menos, siete años, que, con la llegada de un nuevo régimen, quieren detener su avance.

    El partido México Republicano, expresó púbicamente su postura respecto al retiro de las estatuas del jardín Tabacalera: “Desde México Republicano expresamos nuestro total respaldo y reconocimiento a la alcaldesa Alessandra Rojo de la Vega por su firme y valiente decisión de retirar de su demarcación las estatuas de Fidel Castro y Ernesto “Che” Guevara, símbolos de una dictadura criminal que no representa los valores del pueblo mexicano ni los principios de libertad que defendemos”.

    Reitera su postura de esta manera. “La decisión de la alcaldesa no es un acto de censura, sino de coherencia moral. Es una señal clara de que la libertad y la democracia sí tienen defensores en el ámbito público mexicano, más allá de ideologías o colores partidistas”.

    También incita a seguir el ejemplo de la señora Rojo de la Vega, al señalar. “Exhortamos a otros gobiernos locales a seguir este ejemplo y revisar el uso del espacio público para evitar que se convierta en vehículo de propaganda de regímenes represivos como los de Cuba, Venezuela o Nicaragua, cuyos líderes han sido señalados por organismos internacionales por violaciones sistemáticas a los derechos humanos”.

    Tan peligroso para la democracia y para el país es que se le otorgue el registro condicionado, como negárselo también. Ya entraron y no será posible erradicar esa plaga con facilidad.

    Si se le admite en la legalidad de los partidos, creará puentes ideológicos; pero si se les niega escogerá el camino del golpe de Estado.

  • Irma Hernández y las consecuencias de una violencia heredada

    Irma Hernández y las consecuencias de una violencia heredada

    En días pasados se dio a conocer la desaparición y muerte de Irma Hernández, maestra jubilada del estado de Veracruz, quien también se dedicaba a conducir un taxi como medio de subsistencia. El hecho cobró relevancia nacional porque apareció un video dónde, rodeada por un grupo de hombres encapuchados y armados, fue obligada a declarar las consecuencias para los demás choferes que se resistieran a pagar “la cuota” a los grupos criminales. Lo que levantó ámpula y dolió a quienes seguían la noticia fue que, después se diera a conocer que se había encontrado el cuerpo de la docente.

    Este caso podría pasar como uno más de los tantos que han ocurrido en México en las últimas décadas de no ser porque deja como evidencia que, a pesar de los esfuerzos por terminar con estos actos barbáricos en el país, el camino que queda por recorrer todavía es mucho, si se considera el descaro de los integrantes del narco para actuar con semejante libertad. No es que la violencia que llevó al homicidio de la Maestra Irma Hernández haya surgido en este sexenio o en el pasado sino que, a pesar de todos los trabajos en seguridad que se han realizado, no sólo en Veracruz sino en el resto del país, la violencia todavía es una constante en la vida diaria de los mexicanos. Después de todo, a los grupos delictivos que se formaron en los mandatos federales del PAN, después se sumaron otros que se volvieron igualmente poderosos en el sexenio de Enrique Peña Nieto y han sabido sobrevivir a bala y sangre, a través de los distintos gobiernos. Son esos mismos grupos, los que el día de hoy mantienen la zozobra en estados clave de la República como son Sinaloa, Sonora, Guerrero, Guanajuato o  el mismo Veracruz.

    Las autoridades estatales, sean de Morena o de otros partidos, incluidos los de oposición, no pueden lavarse las manos y pretender que las víctimas de los cárteles, sólo fallezcan como resultado de fallas orgánicas, como en el caso de la maestra; la realidad es que son resultados de una violencia que, si bien es heredada, todavía parece estar fuera de control. Ante el paso del tiempo, ante los planes de seguridad puestos en marcha, se debe erradicar también la impunidad con la que integrantes de los cárteles actúan y se sienten con todo el derecho de cobrar piso a vendedores establecidos o cuotas impuestas a transportistas o comisiones a productores del campo, bajo el visto bueno de policías y autoridades municipales y estatales coludidas, para llevar a cabo estos fines.

    Si hoy en día existe voluntad política para erradicar la violencia y otras lacras que afectan a la sociedad, las estrategias, planes y programas, deben mostrar sus resultados con el mismo bombo y platillo con que estos proyectos son anunciados, se deben sentir sus efectos entre la gente de a pie sin que se anuncie en televisión, para crear una nueva experiencia de vida a esta y nuevas generaciones de mexicanos y  poner fin a estos cánceres de la vida nacional.

    Poco a poco y sin alcanzar los objetivos anunciados, echar la culpa a los tiempos de antes, generará más encono del que pueda aliviar y, se siente entre la gente que no queda mucho para que ese momento llegue.

  • No es el clima, somos nosotros

    No es el clima, somos nosotros

    Cuando hablamos del cambio climático, solemos pensar en tormentas, sequías, incendios, olas de calor. Pensamos en la atmósfera, en los polos derritiéndose, en gases invisibles flotando en el aire. Pero rara vez pensamos en las personas. En quienes viven todo eso con el cuerpo. En quienes, sin haber provocado esta crisis, la sufren todos los días como una herida abierta.

    La verdad es que el cambio climático no afecta a todos por igual. Hay personas que pueden adaptarse, mudarse, invertir en paneles solares, comprar agua embotellada. Y hay otras —la mayoría en el sur del mundo, en los márgenes, en la periferia— que no tienen esa opción. Gente que no tiene con qué protegerse del calor, que pierde su cosecha, su casa, su tierra. Gente que se queda, literalmente, sin futuro.

    Lo que duele no es solo el clima. Duele la injusticia.

    Porque si uno observa con atención, se da cuenta de que el cambio climático es solo una parte del problema. Lo que realmente lo agrava es la desigualdad. Las brechas que ya existen entre ricos y pobres, entre mujeres y hombres, entre pueblos originarios y grandes corporaciones, entre el norte y el sur, se hacen más grandes cuando llega la tormenta. Y eso no es casualidad. Es el resultado de siglos de decisiones tomadas desde el poder, sin escuchar a quienes están abajo.

    Hay algo que se llama “interseccionalidad”. Es una palabra compleja, pero dice algo muy simple: que todos tenemos muchas identidades al mismo tiempo, y que eso cambia la forma en que vivimos las crisis. No es lo mismo ser una mujer blanca de clase media en una ciudad, que una mujer indígena en una zona rural. No es lo mismo ser joven que ser mayor. No es lo mismo vivir con una discapacidad, ser migrante o tener papeles. Todo eso importa. Todo eso hace que unos puedan protegerse mejor, y otros no.

    Y cuando hablamos del clima, eso importa todavía más.

    ¿Quién decide dónde se construye una planta solar? ¿Quién se beneficia del dinero de los “bonos verdes”? ¿Quién fue consultado cuando se hizo ese megaproyecto “ecológico” que terminó desplazando a una comunidad entera? A veces, las soluciones que se presentan como verdes, sostenibles, ecológicas… terminan siendo nuevas formas de despojo. Cambia el lenguaje, pero no cambia el fondo: los de siempre ganan, los de siempre pierden.

    Por eso, no basta con hablar de “transición energética” o de “economía baja en carbono”. Si no nos preguntamos quién decide, quién gana y quién pierde, estamos repitiendo los mismos errores. Necesitamos una justicia climática que no solo cuide al planeta, sino también a las personas. Una justicia que entienda que el clima y la desigualdad están entrelazados, que no hay futuro posible si seguimos dejando fuera a los mismos de siempre.

    Hay comunidades que ya lo entienden así. Mujeres que defienden el agua como quien defiende la vida. Jóvenes que levantan la voz desde barrios olvidados. Pueblos que protegen los bosques no por “mitigación”, sino por respeto. Esas luchas no aparecen en los informes de la ONU ni en los titulares de los periódicos, pero son las que están mostrando otro camino. Un camino en el que la justicia no es una palabra bonita, sino una práctica cotidiana.

    Andrea Rigon, un académico que ha trabajado con comunidades en distintas partes del mundo, insiste en esto: que no hay solución climática sin escuchar a quienes más saben, que suelen ser quienes menos han sido escuchados. Que la técnica sirve, pero no basta. Que el cambio tiene que ser también político, social, humano.

    Quizá eso sea lo más difícil de aceptar. Que el problema no está solo en los gases, ni en la atmósfera, ni en la ciencia. El problema está en nosotros. En cómo nos relacionamos con los demás, con la tierra, con la vida. En las prioridades que tenemos como sociedad. En lo que estamos dispuestos a cambiar y en lo que no.

    No se trata de culpas, sino de responsabilidades. De hacernos cargo. De entender que la justicia climática no es solo una meta: es una forma de mirar el mundo, de vivir, de cuidar, de reparar. Porque al final del día, el clima también somos nosotros. Y si no cambiamos nosotros, no va a cambiar nada.

  • Gaza: radiografía de una descomposición prolongada, no de una catástrofe repentina

    Gaza: radiografía de una descomposición prolongada, no de una catástrofe repentina

    Cuando se observa Gaza desde la comodidad de una pantalla, lo que parece un estallido reciente —un conflicto más en la lista de tragedias internacionales— en realidad es el punto culminante de una descomposición sostenida. No se trata de una catástrofe repentina, sino del colapso de un cuerpo colectivo sometido por décadas a asfixia social, cerco militar, hambruna estructural y abandono multilateral. El ataque del 7 de octubre de 2023 no fue la causa originaria, sino el último desencadenante de un modelo acumulativo de violencia, de esos que, si no se analizan con suficiente claridad, terminan justificando el daño como si fuera inevitable.

    La Franja de Gaza, equivalente en tamaño a poco más del doble de Iztapalapa, concentraba más de 2.2 millones de personas antes de la actual ofensiva. A pesar de su densidad poblacional, desde hace más de quince años permanece bajo un bloqueo que ha limitado el acceso a insumos básicos, alimentos, medicamentos y libertad de tránsito. La ocupación militar, el cerco económico y el aislamiento político forman parte de un sistema que ha deteriorado gradualmente las condiciones de vida de las y los gazatíes. Esta descomposición no surgió con las bombas: se sembró con el hambre, se nutrió con el silencio y floreció con la impunidad.

    El estudio satelital “Active InSAR Monitoring”, elaborado por el Netherlands Institute for Space Research y otras instituciones científicas, documenta con rigor lo que los medios no logran dimensionar. Más del 67% de las edificaciones de Gaza han sido dañadas o destruidas desde octubre de 2023. Son casi 200 mil estructuras —hospitales, escuelas, viviendas, redes sanitarias— pulverizadas en un lapso de siete meses. En ciudades como Mariúpol o Alepo, los niveles de devastación urbana fueron inferiores, incluso bajo ofensivas de años. Gaza, por contraste, ha registrado el mayor nivel de destrucción urbano conocido en un periodo tan corto desde que existe monitoreo satelital moderno.

    Mientras los edificios caen, los cuerpos también ceden. El hambre se ha convertido en un arma más efectiva que los misiles. Según la ONU y el informe IPC, el 100% de la población enfrenta inseguridad alimentaria aguda, con más de medio millón de personas en riesgo de hambruna catastrófica. Esto no sucede por falta de alimentos en el mundo, sino porque se ha restringido deliberadamente su entrada. En palabras de la OMS, lo que ocurre en Gaza es una “hambruna fabricada por el ser humano”. Las imágenes de niños y niñas con piel pegada a los huesos, y de hospitales sin capacidad para tratarlos, no son un efecto colateral: son la política exterior convertida en castigo corporal.

    Más aún, los impactos del hambre no se limitan al presente. El artículo publicado por The Washington Post expone con crudeza lo que significa para un cuerpo infantil atravesar la inanición: pérdida de conexiones neuronales, retrasos cognitivos, inmunosupresión y daño irreversible al desarrollo físico. Incluso si la guerra terminara hoy, miles de infancias ya han sido amputadas de su futuro. El informe de la European Training Foundation advierte que al menos dos generaciones quedarán marcadas por esta experiencia, sin posibilidad de reconstruir el capital humano que sostiene a cualquier sociedad.

    En paralelo, se libra una guerra silenciosa en las redes sociales. El análisis de más de 2.3 millones de publicaciones en Telegram, Reddit y Twitter revela cómo el conflicto se traduce, digitalmente, en narrativas polarizantes, manipulación emocional y saturación de contenido que oscurece los hechos. La guerra ya no solo destruye edificios y vidas: también fractura la posibilidad de entender. La desinformación y la sobreexposición emocional hacen que, con cada imagen que vemos, sintamos menos. Gaza no solo sangra: también es reinterpretada a conveniencia por quien controla el algoritmo.

    Frente a este panorama, un giro inesperado proviene de Europa. Francia, Alemania y Reino Unido, históricamente alineados con Israel, han roto filas para exigir un alto al fuego y el acceso humanitario inmediato. Macron incluso ha declarado que Francia está lista para reconocer el Estado palestino, mientras el Parlamento británico ha presionado en la misma línea. Este quiebre diplomático representa más que una postura: evidencia la fractura moral de quienes, hasta hace poco, defendían la proporcionalidad del conflicto sin mirar el saldo en vidas civiles. A veces, el silencio cómplice termina cediendo ante la realidad incontestable de los cuerpos hambrientos.

    Si quisiéramos proponer una salida real, no bastaría con enviar ayuda humanitaria: habría que repensar las estructuras que permiten que una población entera viva atrapada en 365 kilómetros cuadrados sin posibilidad de huir, resistir ni sanar. Restaurar el capital humano de Gaza implicaría una inversión internacional sin precedentes, el levantamiento del bloqueo, justicia transicional para las víctimas y una política sostenida de reconstrucción social, educativa, emocional y económica. Porque no se trata solo de quién tiene razón, sino de quién interrumpe el daño.

    Cuando el sufrimiento alcanza tal densidad que borra las diferencias entre escombros y cuerpos, entre hambre y castigo, entre infancia y silencio, ya no basta con preguntarse quién tiene la razón: urge preguntarse quién está dispuesto a interrumpir el daño. Gaza no es solo un conflicto, es una advertencia: el mundo puede acostumbrarse a ver morir a una población entera sin mover los cimientos de su diplomacia ni la brújula de su ética. Si algo debe sobrevivir entre tanta destrucción, no es una bandera ni una ideología, sino la capacidad colectiva de restaurar lo humano antes de que lo humano se vuelva irreconocible.