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  • Virgen de Guadalupe

    Virgen de Guadalupe

    “Que en la misma se establezca por ley Constitucional la celebración del doce de diciembre en todos los pueblos, dedicado a la patrona de nuestra libertad, María Santísima de Guadalupe, encargando a todos los pueblos, la devoción mensual”

    Lo anterior fue redactado el máximo prócer de la independencia mexicana en el que quizá sea el documento fundacional de nuestra patria 

    Desde California hasta Tierra del Fuego, los territorios que alguna vez recorrieron los soldados de lo que hoy conocemos como España comparten, cinco siglos después, una profunda conexión cultural. Un idioma mayoritario, un pasado colonial y una religiosidad popular se entrelazan para formar un tejido común que ha moldeado identidades y tradiciones. Esta fusión, que algunos denominan mestizaje, encuentra una síntesis simbólica en una figura emblemática: La Virgen de Guadalupe

    Quizá con lo dicho anteriormente asuste a algunos lectores que niegan (lo entiendo), la noción de mestizaje que se nos enseña en las escuelas; sin embargo, si no es por este concepto, ¿Qué nos une con los demás pueblos de la América Latina si no es todo lo que implica la homogeneidad que trae consigo ese término? Alguien podría responder que la lucha del sur global o el combate contra el imperialismo; sin embargo, eso hace equiparable el sentimiento de hermandad entre un colombiano y un peruano que el de un colombiano con un sudafricano. Y, por más romántico que suene verlo así, lo cierto es que nos sentimos más hermanados entre personas del subcontinente, por razones que entran dentro del concepto de mestizaje. 

    Hablar de mestizaje no implica evocar de inmediato lo que la derecha denomina “un choque entre dos mundos”. Más bien, remite a una de las épocas más oscuras de la historia de la humanidad, marcada por una violencia descomunal que rozó el genocidio. Basta considerar que, en 1519, el territorio que sería conocido como Nueva España albergaba más de 17 millones de personas nativas. Para 1550, esa cifra había disminuido drásticamente a tan solo 3.5 millones, un número que ya incluía a los europeos y africanos asentados en estas tierras. (Según el libro “Nueva Historia General de México” del Colegio de México)

    Lo mismo ocurre cuando se investiga sobre los orígenes de la Virgen de Guadalupe. Lo primero que aparece es lo que algunos llaman la “invención” de esta figura. Cabe aclarar que esta columna no pretende debatir lo sucedido aquel día de diciembre del siglo XVI, sino analizar el simbolismo y la representación que encarna la Virgen de Guadalupe. Es innegable que la imagen de una virgen morena sirvió como herramienta para que los europeos legitimaran la conquista espiritual y religiosa de los pueblos originarios de este continente. Asimismo, la sustitución de la diosa Tonantzin por la imposición de una figura católica fue un acto cargado de violencia, tanto simbólica como física, que dejó huellas profundas en nuestra historia y en nuestra identidad colectiva.

    Es precisamente esta carga histórica la que lleva a muchos lectores a criticar la figura de la Virgen de Guadalupe, considerándola únicamente un símbolo de la conquista y del engaño colectivo hacia millones de nativoamericanos. Estas interpretaciones suelen caer en un reduccionismo que ignora la complejidad de lo que la Virgen de Guadalupe ha representado a lo largo de nuestra historia. En realidad, no hay mayor símbolo del mestizaje que ella misma. Cualquier crítica al significado de uno —ya sea la Virgen o el mestizaje— implica, de manera intrínseca, una crítica al otro, pues ambos conceptos están profundamente entrelazados en nuestra identidad y memoria colectiva.

    Reconociendo que los orígenes de la deidad que nos ocupa estuvieron marcados por una violencia brutal hacia los habitantes de estas tierras, también considero prioritario no caer en el reduccionismo ciego con el que algunos —sobre todo ateos, a menudo desde una postura de soberbia— abordan la creencia y representación de la Virgen de Guadalupe. 

    Muchas de estas críticas, incluidas las de ciertos intelectuales, han sido tan irrespetuosas que encuentran su máxima expresión en El Laberinto de la Soledad de Octavio Paz. En su obra, Paz describe a la Virgen como lo opuesto a “La Chingada” —entendida esta última como símbolo de violación tras la conquista—, presentando a la primera como la madre abnegada y resignada. Este planteamiento reduce la creencia a una mera respuesta traumática, ignorando las múltiples dimensiones simbólicas, culturales y espirituales que la Virgen ha adquirido en el imaginario colectivo de nuestra sociedad.

    Sin embargo, la Virgen de Guadalupe no se limita a representar los orígenes violentos de la conquista; con el tiempo, ha sido resignificada como un estandarte de luchas sociales, particularmente por los sectores más oprimidos. Uno de los ejemplos más icónicos de esta resignificación es la Guerra de Independencia. En 1810, el cura Miguel Hidalgo tomó un estandarte con la imagen de la Virgen para simbolizar la causa insurgente.

    La elección no fue casual: en un contexto donde la mayoría de la población compartía una devoción profunda por la Guadalupana, su figura tenía el poder de unir a diversas clases sociales bajo una identidad común. La Virgen, más que una imagen religiosa, representó la idea de los “americanos”, un concepto que buscaba diferenciar a los habitantes del continente respecto a los peninsulares y que apelaba a la construcción de una nueva identidad. 

    La lucha de independencia en su primera etapa llegó a tal punto en el que incluso algunos autores llaman dicen que existió una guerra santa en esa época. Luis Villoro, por ejemplo, nos dice que la insurgencia inicial encabezada por Miguel Hidalgo no solo buscaba la emancipación política del dominio español, sino que también estaba profundamente ligada a un lenguaje y simbolismo religioso que apelaba a las masas.

    Incluso, en plena primera etapa de nuestra lucha de independencia existió una clase de “guerra de vírgenes”; por un lado, la Virgen de Guadalupe, adoptada por los insurgentes, representaba la identidad americana, mestiza y popular, erigiéndose como un estandarte de resistencia contra la opresión colonial. Por otro, la Virgen de los Remedios, venerada por los realistas, encarnaba la continuidad del poder español y la herencia de la conquista. Este enfrentamiento entre dos figuras marianas trascendía lo religioso para convertirse en una metáfora del choque entre dos proyectos de nación: uno que buscaba preservar la hegemonía colonial y otro que aspiraba a construir una identidad propia.

    Otra época históricas en la cual la Virgen de Guadalupe sirvió como la representación del sector popular (o la izquierda), fue la Revolución Mexicana, donde se convirtió en un símbolo central para los líderes campesinos, como Emiliano Zapata, quienes portaban su imagen como representación de los derechos de los más desprotegidos. 

    Su figura trascendía lo religioso, conectando la lucha social con la espiritualidad profundamente arraigada en las comunidades campesinas. Para los revolucionarios, la Virgen de Guadalupe no solo era una protectora divina, sino también un emblema de esperanza y justicia que unificaba a las masas en su búsqueda de equidad y libertad. Este simbolismo fortalecía el vínculo entre los ideales revolucionarios y las creencias populares, otorgando legitimidad y un sentido de propósito a su causa.

    Otro claro ejemplo fue durante las protestas que existieron en contra del régimen priista dictatorial del siglo XX. Durante los movimientos campesinos y obreros de esa época, la Virgen de Guadalupe se consolidó como un símbolo de esperanza y resistencia para los sectores oprimidos. En las luchas por la tierra y los derechos laborales, su imagen era una constante en marchas y manifestaciones, unificando a los trabajadores bajo un emblema que conjugaba espiritualidad y reivindicación social. La Virgen no solo era vista como protectora de los desfavorecidos, sino también como un recordatorio de la dignidad y la justicia por las que peleaban, dotando de fuerza moral y cohesión a las causas populares.

    En tiempos más recientes, la Virgen de Guadalupe ha continuado siendo un símbolo de resistencia y lucha para los sectores marginados. Ejemplo de ello es su presencia en movimientos contemporáneos, como las manifestaciones en defensa de los derechos humanos, las causas indígenas y las exigencias de justicia social. Su imagen sigue acompañando a quienes buscan la transformación de un sistema que perpetúa desigualdades estructurales, recordando a los pueblos su capacidad de organización, fe y resistencia.

    La Virgen de Guadalupe, entonces, no puede ser reducida únicamente a un símbolo religioso o a una herramienta impuesta durante la conquista. Es, más bien, un ícono del mestizaje cultural y una representación dinámica que ha sido apropiada y resignificada por los sectores populares a lo largo de la historia. Desde la Independencia hasta la Revolución y las luchas sociales del siglo XXI, la Guadalupana ha sido el estandarte bajo el cual se agrupan las aspiraciones de justicia, libertad e igualdad.

    En un continente marcado por la violencia histórica, la Virgen de Guadalupe representa una síntesis de identidades complejas: es indígena y mestiza, oprimida y libertadora, sagrada y política. Por ello, más que un símbolo estático, ella encarna un proceso histórico en el que los pueblos han encontrado fuerza y esperanza para enfrentar las adversidades.

  • La Izquierda Neoliberal

    La Izquierda Neoliberal

    De las últimas semanas se han desprendido las paradojas más alucinantes en la vida política de esta nueva etapa de transformación.

    Al parecer, los avances democráticos están siendo utilizados como plataforma para enaltecer y alejar hasta los olimpos de la vieja política burocrática e indolente las decisiones de una cúpula que está adoptando la vieja actitud priísta, la cuál a fuerza de un paternalismo autoritario nos recetaba un día sí y el otro también, cualquier nivel de cinismo vestido de un “tranquilos, nosotros sabemos por qué y como ustedes no, les toca resistir”, obligándonos (a quienes nos asumimos desde hace dos décadas al menos partidarios de una profunda regeneración que nos liberara de los corajes cotidianos de ser ignorados y pisoteados como pueblo, en aras de un muy llevado y traído “bien superior”) a tragarnos diariamente las decisiones arbitrarias que prometían ser “por nuestro bien” y jamás probaron serlo.

    No debemos olvidar que con esta condescendencia exacerbada se nos recetó el aumento al IVA en sexenios priístas y panistas, la aprobación de impuestos abusivos alegando pandemias inexistentes (como el IDE de Calderón) así como atropellos constitucionales que de tan autoritarios, provocaron infartos sociales y físicos en quienes sentían la impotencia de ser aplastados por una minoría que había llegado a la representación popular de maneras poco claras y directamente para cumplir agendas ajenas al interés general.

    De los aumentos a salarios y bonificaciones cínicas en cámaras de representantes, que nos limitábamos a escuchar con rabia en la radio, atorados en tráficos interminables de las ciudades del país, pasamos al ignominioso Pacto por México, que no fue sino la puesta en venta en primer lugar, de las voluntades legislativas que traicionaron a todas sus bases, simplemente seducidos por el negocio majadero que, tal como un sobrino imberbe con una idea estrambótica recién aprendida en una estafa piramidal, llega a embarcar a la familia y la gran mayoría acepta, cegados por la avaricia y la codicia que representa la promesa de enormes ganancias a futuro, sólo que en este caso, la estafa fue para un país entero y las ganancias, para aquellos que se asumieron dueños de lo que no era suyo, ni siquiera por derecho de nacionalidad, pues en el momento mismo de haber vendido la soberanía, debieron ser declarados traidores a la patria y exiliados, privados de sus derechos como mexicanos.

    De esta manera, vimos encoger derechos laborales, reprimir protestas sociales como práctica común, extinguir compañías del estado que dejaron en la calle a decenas de miles de trabajadores sin indemnizaciones apegadas a la ley y en resumen, aplicar todas las instrucciones y exigencias de organismos internacionales a fin de congraciarse con ellos, dejando a los mexicanos de a pie, profesores, electricistas, automovilistas, y en general al pueblo, en la total orfandad por parte de aquellos que deberían haberle plantado cara al colonizador que no ha dejado de frotarse las manos pensando en el momento en que se abrieran las puertas de la enorme abundancia que los tesoros naturales y culturales de México tiene para ofrecer, para ser alienados por el mercado y convertidos en mercancías accesibles sólo a quienes tuvieran los recursos para obtenerlos, aún si esto atropellara derechos humanos.

    No es necesario continuar enumerando la enorme lista de privatizaciones y desmantelamientos de los que fue víctima un país que parece fuente inagotable de riqueza y que no ha agotado sus recursos a pesar del saqueo impune al que fue sometido por aquellos que aseguraron bonanza no sólo para ellos sino para vastas generaciones por venir, sólo es necesario echar un vistazo a las señales que los actuales políticos están arrojando y que parecen poner en las narices de aquellos que les otorgamos un voto de confianza – que no un cheque en blanco – para saber si están o no realizando una labor honorable representando y defendiendo los intereses de las mayorías que les otorgaron el privilegio de dirigir sus destinos las pasadas elecciones.

    Personajes como Ricardo Monreal y Adán Augusto López, parecen haber acrecentado un poder que a decir de los últimos acontecimientos, se revela como digno de películas clásicas como El Padrino, sumando a algunos de los personajes más oscuros e impresentables de la política pasada inmediata, quienes incluso calumniaron y atacaron arteramente a una de sus más fuertes candidatas, quien a su vez fue una de las funcionarias de la administración anterior con una posición clave y un papel encomiable, me refiero a los Yunes y Rocío Nahle, quien tuvo que soportar calumnias y campañas de acoso mediático y legal que expusieron de la manera más impúdica el lado más oscuro de la contienda electoral, que traspasó los límites de lo privado y lo familiar tratando desesperadamente de conservarse en una postura de fuero para eludir la acción de la justicia, que amenazaba con hacerse efectiva si la mafiosa familia Yunes perdía el estado de Veracruz, lo cual terminó pasando para beneplácito de la gente de ese gran estado.

    No obstante, ante el escenario adverso para estos personajes que han sido ligados por testimonios y hasta fotografías con hechos delicados y laserantes para la sociedad, a sabiendas de que se preparaban órdenes de aprehensión y que sus procesos avanzaban, fueron cooptados y “convertidos” a una “fe” que hasta hace sólo meses repudiaban y atacaban con todos los recursos lícitos o ilícitos disponibles, dañando no sólo la reputación de una mujer clave para el gobierno de AMLO, sino todo el proceso electoral que finalmente resistió esos, sin embargo, se tomó la decisión de sumarlos a la votación para aprobar la reforma judicial, transformando su inminente procesamiento en vulnerabilidad suficiente para doblegarlos a la voluntad de un partido al que no sólo repudiaron, sino intentaron destruir a título político, personal y familiar.

    Sin embargo y dejando de lado la tentación de advertir algún atisbo de “justicia poética”, a esta maniobra moral y éticamente dudosa la persigue una culpa histórica de la cuál MORENA no podrá librarse por años y tal vez a perpetuidad: el clamor de todas las víctimas directas e indirectas que la familia Yunes dejó como efectos colaterales de su comisión de delitos y omisiones en el desempeño de su servicio público y con esto, toda la justicia que ha sido cercenada de tajo bajo una visión inmediatista del poder al servicio del poder mismo, como deja patente la reciente incorporación de un señor Lavalle al gabinete de Layda Sanzores en Campeche, quien no es sólo señalado como partícipe en la trama de corrupción ligada a la reforma energética (que casi le cuesta la vida al entonces líder moral de la oposición AMLO) sino que lleva abierto un proceso en su contra debido al cual, debe portar un brazalete de localización por orden judicial.

    Es sabido que ni en el PAN ni en el PRI y mucho menos en MC, descontando a los partidos rémora que se suman siempre al mejor postor con tal de sobrevivir, existe la más mínima voluntad de allegar justicia a quienes han sido agraviados por prácticas deshonestas que siempre son vistas como inofensivas, hasta que explosiones de gas revelan que hay cientos o miles de personas que apostaron el patrimonio de toda su vida en departamentos inexistentes jurídicamente como es el caso del cártel inmobiliario de la CDMX, o vendedores ambulantes que creyeron haber pactado con administraciones locales desleales, espacios ilegales de venta que deslucen y dañan el patrimonio cultural de lugares históricos, a cambio de cuotas abusivas que van a parar a dobles y triples contabilidades cuyos recursos malhabidos son utilizados para campañas electorales, después de haber llenado los bolsillos de políticos de todos los partidos, para ya no hablar de las pipas de agua que llevan lo mismo este vital recurso que los bolsillos llenos de los miles de pesos que cobran a vecinos necesitados del llenado de tinacos o cubetas para las más vitales labores del día y que parece ser incentivo suficiente para no resolver el problema de la falta de presión que lleve el vital líquido a las zonas más altas de la CDMX y a esta indolencia, a esta miserable actitud cínica de indiferencia, vemos sumar las prácticas mafiosas de un partido que ha colocado en posiciones de poder y cohersión de opositores (o lo que ellos llaman eufemísticamente “operación política”) a personajes indefendibles, creyendo que su actuar no acarrea víctimas y peor aún, que no les explotará en la cara.

    El reloj sigue su curso y una nueva competencia parece haber hecho aparición en el escenario político y social del país:

    El cinismo de un partido que está avanzando en su agenda por encima de cualquier parámetro moral, en aras de un paternalismo que amenaza con ser cada vez más autoritario, contra una sociedad que agota su paciencia y el capital político que le dio de manera absolutamente condicional, para ser representada y no atropellada bajo una condescendencia ofensiva que parecía haber sido superada, pero vemos lamentablemente resurgir.

    DA CAPO

    Todo parece indicar que a los más altos perfiles implicados en tramas de corrupción se les seguirá viendo como bisagras para acceder a acuerdos que sigan sosteniendo la narrativa “democrática” de un régimen que parece dispuesto a recetar medicinas tan amargas a su base, como ver a Yunes en fotos con la mismísima presidenta o a Lavalle en fotografías en las que el otrora implacable Fernández Noroña no tiene reparo en titular “no está solo”.

    ¿Seguiremos tragando a los Sergio Mayers o en un futuro a los Jorge Romeros, cuando la ley los alcance, aunque esto signifique seguir sacrificando a la sociedad y su añeja sed y hambre de justicia?, aunque de tanto estirar su tolerancia, tal vez se termine rompiendo, cuando ya no tenga nada que perder.

  • A cuatro años del inicio de la pandemia por COVID-19. Sus Efectos en la juventud

    A cuatro años del inicio de la pandemia por COVID-19. Sus Efectos en la juventud

    El confinamiento en México, conocido como la Jornada Nacional de Sana Distancia, comenzó el 23 de marzo de 2020. Las autoridades sanitarias y educativas ordenaron el cierre de las escuelas y el cese de actividades presenciales. Muchos jóvenes pasaron de la secundaria a la preparatoria o la universidad sin haber visto sus escuelas durante mucho tiempo. La pandemia obligó a todos a usar plataformas digitales para seguir con sus estudios, lo que cambió la forma en que socializamos en muchos casos, sobre todo en las comunidades más distantes de las capitales del país, donde el acceso a internet y a dispositivos electrónicos para estudiar complicó el uso de las nuevas tecnologías.

    Las escuelas en México permanecieron cerradas por más de 250 días debido a la pandemia de COVID-19. Los profesores y planes de estudio se adaptaron para continuar la educación a distancia. México fue el país que más tiempo mantuvo las escuelas cerradas, según la OCDE. El 13 de agosto de 2021, el Presidente Andrés Manuel López Obrador anunció la reapertura de las escuelas públicas, reconociendo que las relaciones sociales son esenciales para el desarrollo emocional de los jóvenes.

    Con el fin de las restricciones sanitarias, los jóvenes volvieron a sus actividades en escuelas y lugares de esparcimiento. Sin embargo, el impacto psicológico del confinamiento sigue presente. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), más del 50% de los adolescentes experimentaron problemas emocionales como ansiedad y problemas de sueño; el Dr. Hugo López Gatell, durante la presentación de los resultados del estudio realizado por Population Council de México (11 octubre 2021), señaló la necesidad de construir consenso para el diseño, implementación y análisis de políticas públicas con sensibilidad social en torno a la juventud, pues el estudio arrojó el incremento de los niveles de ansiedad y depresión en las juventudes: tres de cada cinco jóvenes mostraron síntomas de depresión y el 57% experimentaron ansiedad; 43% estuvo expuesto a algún tipo de violencia física, económica o social, siendo las mujeres las más afectadas. De ellos, 28% reportó un aumento en actos violentos, sobre todo en poblaciones indígenas, afro-mexicanas y de nivel socioeconómico bajo.

    La pandemia no solo afectó la salud mental de los jóvenes, sino también sus relaciones sociales. El confinamiento causó aislamiento social, afectando la comunicación y el bienestar emocional. Muchos jóvenes se acostumbraron a interactuar virtualmente, lo que dificultó el regreso a las interacciones cara a cara. Además, hubo un aumento en la violencia intrafamiliar, lo que perjudicó las relaciones familiares; las restricciones de movimiento dificultaron que las víctimas buscaran ayuda. Según datos del INEGI, se registró un aumento en los casos de violencia sexual en jóvenes: el 10% de las adolescentes reportaron haber experimentado violencia sexual durante el aislamiento. Un informe de la UNFPA en México indicó que el confinamiento provocó que aproximadamente el 20% de las adolescentes no pudiera acceder a métodos anticonceptivos, lo que resultó en un incremento en los embarazos no planificados.

    Hay que reconocer también el incremento en casos de suicidio en los últimos años entre adolescentes de 15 a 19 años, que ha sido del 20%, atribuido a factores como la falta de apoyo emocional y las exigencias académicas o sociales. Entre otros factores, el aislamiento social también trajo consigo el incremento del uso de sustancias psicotrópicas en jóvenes, la afectación en las habilidades de comunicación y en el bienestar emocional en las juventudes, y sentimientos de inseguridad.

    Pero no todo está perdido; en medio de los desafíos, hemos visto surgir la fortaleza, la resiliencia y la capacidad de nuestros jóvenes para adaptarse y prosperar. Para ayudar a los jóvenes a superar estos desafíos, es importante implementar estrategias efectivas, por ejemplo:

    • Facilitar el acceso a servicios de salud mental para manejar la ansiedad y la depresión.
    • Desarrollar programas que aborden las adicciones y problemas emocionales.
    • Fomentar las actividades deportivas, culturales y educativas para promover un ambiente saludable.
    • Crear espacios seguros y de apoyo para que los jóvenes expresen sus preocupaciones y reciban ayuda.

    Todas estas actividades deben contar con un enfoque que permita profesionalizar a los jóvenes en la medida de sus gustos y aspiraciones, con la apertura de espacios dedicados a la integración social, al desarrollo físico y emocional, reforzado por la cultura y el deporte, y no solo como un elemento complementario educativo sino como un elemento esencial del crecimiento emocional y profesional de los jóvenes.

    La jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Clara Brugada, anunció la estrategia “Vida Plena, Corazón Contento” para atender la salud emocional y mental de los jóvenes en escuelas públicas. Esta iniciativa incluye jornadas escolares de actividades dirigidas a estudiantes, docentes y cuidadores, y la presencia de personal especializado en salud mental para realizar sesiones individuales y grupales. Además, se brindará atención universal a alumnos de primarias, secundarias y preparatorias públicas, y se complementará con una campaña de prevención del suicidio. Se presentó la línea telefónica para atención emocional llamando al número 911 y *0311 de Locatel. Se crearán 100 centros de cuidado de las emociones y brindarán, sin costo, orientación psicológica, acompañamiento y herramientas para fortalecer este ámbito. Además, en cada UTOPIA de las 100 que se construirán en la Ciudad, se contará con un cuenco de las emociones para la atención primaria a problemas relacionados con la salud emocional.

    También señaló la construcción de la Clínica de Emergencias en Salud Mental, que brindará servicio inmediato. Y especificó: “Este será un espacio amplio, grande, fuerte; me refiero a que tendrá todo el equipo necesario y trabajará las 24 horas.”

    La política pública dirigida a la salud emocional de las juventudes debe ser transversal e interinstitucional, con la participación de las escuelas públicas y sus clubs de aprendizaje, con el Instituto de la Juventud, sus brigadas de intervención comunitaria, el hospital de las emociones y sus actividades para el desarrollo de las juventudes, las UTOPIAS de la Ciudad de México, los PILARES, los centros de salud y demás instituciones enfocadas en la salud, las emociones, el desarrollo físico, mental y espiritual, y la reconstrucción del tejido social.

    La pandemia del COVID-19 fue un desafío sin precedentes, pero también una oportunidad para reevaluar y fortalecer los recursos disponibles para la juventud. Con un enfoque en la salud mental y el bienestar, podemos construir una comunidad más fuerte y preparada para enfrentar futuros desafíos. Nos dirigimos hacia un año venidero con esperanza y optimismo, confiando en que juntos, podemos crear un futuro donde cada joven tenga la oportunidad de ser feliz, crecer y prosperar.

  • En busca de la escisión perdida

    En busca de la escisión perdida

    Ante la falta de argumentos, proyectos, planes y programas de la oposición, en complicidad con los medios buscan cualquier gesto, señal, además que pueda interpretarse como el inicio de una división en Morena.

    La guerra de especulaciones sólo descubre lo dividida que es está la oposición y lo fragmentada la disidencia popular son líder ni partido. Situación responsabilidad de una serie de partidos políticos que se oponen a algo sin saber cómo ni por qué. A diferencia de una población que tiene, con razón o sin ella, motivo para no votar por Morena y están en todo su derecho.

    Las dificultades fueron elaboradas con cierta estrategia pero con mucha ingenuidad y falta de conocimiento al interior de lo que ahora es un gobierno federal, que, ha cambiado mucho, para bien o para mal, ha cambiado radicalmente.

    Una de las más sonadas interpretaciones de gestos de división fue aquel abrazo que los medios dibujaron como enemistad entre Claudia Sheinbaum y Clara Brugada. Corrieron ríos de tinta innecesariamente.

    Entre otras la de una ruptura entre la Presidenta y el ex presidente. Antes decían que eran uno mismo, que dictaba desde Palenque las órdenes y otros aseguraban que nunca se había visto salir de Palacio Nacional a López Obrador, que seguía agazapado ordenando y decidiendo el destino de México. Pero al ver que no les funcionaba esta fantasía, optaron por difundir un choque de trenes.

    Así, a la hora de decidir sobre la conducción de la Comisión Nacional de Derechos Humanos, se dijo que la reelección de Rosario Piedra, era orden, sugerencia o petición del ex presidente y que la presidenta tenía a su candidata, Nashieli Ramírez Hernández. Ni ruptura ni división, simple votación de un movimiento que está unido.

    El nado sincronizado de algunos columnistas que aseguran tener fuentes en palacio nacional inician el rumor, que otros por consigna o pago mensual continúan.

    Luego vino el rumor de que alguien del gobierno federal avisó al líder de la banda que atentó contra Omar Harfuch a finales de junio de 2020, que iban por él. Y la detención –que sería un logro, casi una medalla para el secretario de seguridad–, se frustró. Todo porque señalan que es el favorito de Claudia Sheinbaum para sucederla en 2030, faltan cinco años y muchos cambios, y los “fieles” al ex presidente filtraron la información para que no contara con ese logro.

    El desconocimiento de cómo se realizan las estrategias de seguridad no se realizan como antes. Estamos de acuerdo que todavía hay muchos funcionarios de anteriores gobiernos incrustados en la administración pública, sobre todo en seguridad, pero esto no implica que las cosas sigan igual, ni que pueda haber filtraciones como las había entre quienes vendían información del PAN y del PRI para evitar detenciones, lo cual era muy común.

    Otras muchas anécdotas que en gobiernos anteriores sucedían, pero, ante la censura imperante no trascendía y cuando se filtraba, lo minimizaban pero nunca los medios hablaban de división, ruptura, escisión irreversible, choque de trenes o formación de nuevos partidos a causa de las diferencias que todo gobierno tienen en su interior, en todo el mundo.

    Ante esas diferencias los partidos de oposición en extinción exigen auditorías, supervisiones, reportes, investigaciones y hasta intervención policiaca.

    Ni hay escisión ni unidad incondicional. Hay razones y acciones que conjugadas empujan un gobierno que, a diferencia de los partidos tradicionales, surge de un movimiento social con objetivos y éstos, cuentan con el apoyo de la población que, por fin, se siente incluida en la toma de decisiones, trabaja en favor del país.

    La oposición tiene en la posibilidad de escisión de Morena o del gobierno la única esperanza de fortalecerse.

  • LA REFORMA DEL INFONAVIT: MUESTRA CONTUNDENTE DE COMPROMISO CON EL BIENESTAR SOCIAL

    LA REFORMA DEL INFONAVIT: MUESTRA CONTUNDENTE DE COMPROMISO CON EL BIENESTAR SOCIAL

    En una muestra contundente de compromiso con el bienestar social, la reforma al Instituto del Fondo Nacional de la Vivienda para los Trabajadores (Infonavit) ha sido aprobada en el Senado con una mayoría significativa, consolidándose como uno de los logros más destacados del gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum. Esta reforma redefine el acceso a la vivienda digna como un derecho, ya que busca transformar las condiciones de millones de trabajadores atrapados en esquemas de deuda poco justos.

    El corazón de esta reforma se encuentra en la creación de una nueva empresa estatal que estará encargada de garantizar créditos justos y accesibles, además de ampliar las posibilidades de adquisición de vivienda. Este modelo permitirá que los trabajadores accedan a créditos más flexibles y adaptados a sus necesidades, con tasas de interés más bajas y mensualidades congeladas. En este contexto, la presidenta Sheinbaum aseguró: “Todas y todos los que tienen sus ahorros en el Infonavit para vivienda están totalmente resguardados. Estas publicaciones que sacan unas personas totalmente irresponsables, de que ahora están en problemas los ahorros de las y los trabajadores es falso, están totalmente seguros y eso no va a cambiar, al contrario, ya presentamos dos acciones muy importantes de Infonavit para que gente que sigue pagando sus casas ya puedan tener sus escrituras, para que se reduzca la cantidad de dinero que estaban pagando, que cada vez aumentaba más”. Esta declaración refuerza la confianza en las medidas adoptadas y destaca la prioridad del gobierno en proteger los intereses de los trabajadores.

    El Senado ha respaldado estas iniciativas con una votación que refleja un consenso político amplio en torno a la urgencia de reformar el sistema de vivienda en el país. Esta reforma aborda los problemas históricos del esquema basado en Veces Salarios Mínimos (VSM), por lo que establece las bases para una nueva etapa en la que el acceso a la vivienda no será una carga económica insostenible.

    Además, el Infonavit ha dado un paso más al asegurar reservas de tierra para la construcción de nuevas viviendas. Este movimiento estratégico garantizará que haya suficiente disponibilidad de espacios para desarrollar proyectos habitacionales que respondan a las necesidades de las familias mexicanas. Con esta medida, resolver problemas inmediatos de vivienda, así como, planificar a largo plazo el crecimiento urbano sostenible.

    El impacto de esta reforma trasciende lo económico. La vivienda digna no es sólo un espacio físico, sino un pilar fundamental para la estabilidad emocional y social de las familias. Las nuevas políticas congelarán los créditos impagables, disminuirán las tasas de interés y otorgarán descuentos significativos a más de medio millón de trabajadores. Otros dos millones podrán beneficiarse con mensualidades más accesibles y esquemas de pago más justos.

    La creación de una empresa estatal dedicada a la vivienda digna y la consolidación de las reservas territoriales demuestran que esta administración además de reconocer el problema; ofrece soluciones concretas y sostenibles. El anuncio de construir un millón de viviendas accesibles y otorgar 2.1 millones de créditos adicionales refuerza el compromiso del gobierno con la justicia social. Estos créditos estarán dirigidos a la compra de vivienda, a remodelación y ampliación, garantizando que las familias puedan adaptar sus hogares a sus necesidades específicas.

    La economía también se verá beneficiada con estas medidas. El sector de la construcción, uno de los mayores generadores de empleo, se verá impulsado por los nuevos proyectos habitacionales. Asimismo, se fortalecerá el tejido social al promover el acceso a viviendas dignas en comunidades bien planeadas y conectadas.

    En un país donde la vivienda ha sido históricamente un privilegio para unos cuantos, estas acciones marcan un antes y un después. La administración de Claudia Sheinbaum ha dejado claro que está interesada en resolver los problemas inmediatos, así como en sentar las bases para un sistema de vivienda más equitativo y accesible. Con la aprobación de esta reforma, México avanza hacia un futuro donde el derecho a una vivienda digna sea una realidad para todas y todos.

    • La columnista, Mariuma Munira Vadillo Bravo, es Maestra en Derechos Humanos y Garantías Individuales, Subdirectora Ejecutiva en la Unidad de Desarrollo Regional y Bienestar Social del Corredor Interoceánico del Istmo de Tehuantepec, ex Secretaria de la Mujer Oaxaqueña. Puedes contactarla en Facebook: MUMA Mariuma Munira, Twitter: @MariumaMunira.
  • Insensatez o los nuevos Chuchos

    Insensatez o los nuevos Chuchos

    Que haya lucha interna en un movimiento social que busca continuar un proceso de transformación profunda en México, tendría que ser, por lo menos, loable y considerarse útil, democrático y constructivo.

    El enfrentamiento de los coordinadores de MORENA en el Congreso de la Unión es, para decir lo menos, un desatino que muestra inmadurez y soberbia, además de carencia de tacto de ambos actores. Monreal y Adán Augusto se comportan como jovencitos de secundaria y se lanzan acusaciones personales que de ninguna manera pueden convertirse en una discusión constructiva y que represente avances para el movimiento; en esencia son síntoma del personalismo de ambos y de su falta de apego a la identidad del partido-movimiento que los llevó a las posiciones que ocupan, amén de carentes de verdadera racionalidad.

    En sus actitudes frente a la oposición y entre ellos, solo es posible distinguir la defensa de intereses más obscuros y que nada tienen que ver con la actitud noble de servicio y de amor al Pueblo que tendría que ser el distintivo de cada persona que se ostente como representante popular y especialmente de aquellos emanados de la organización política que fundara Andrés Manuel López Obrador. Los principios y la dignidad del Movimiento tendrían que verse presentes en cada acción de cada miembro y en especial en las de quienes son líderes y dirigentes, porque son ejemplo para los más jóvenes. 

    De la oposición derechista antinacional y protofascista, no tendríamos que esperar nada diferente de lo que hacen, pues mienten, se corrompen, roban cuánto pueden y desprecian al Pueblo, esa es su ideología, la del pensamiento egoísta, individualista y con el único interés de tener poder para resultar indemne después de cometer toda clase de atropellos y crímenes. Sin embargo, esto no es lo que se espera de líderes y dirigentes de un movimiento cuyas bases están fincadas en NO ROBAR, NO MENTIR Y NO TRAICIONAR AL PUEBLO. Hacerlo tendría que bastar para expulsarlos del Movimiento u obligarlos a pedir disculpas públicas al país.

    A las poquitas personas que me leen les dejo esta pregunta, ¿Se imaginan a Monreal o a Adán Augusto pronunciando un discurso humilde en el que pidan perdón por la actuación tan mala que han tenido? La verdad yo no porque los veo llenos de soberbia y de disposición para mentir cubriendo la mentira previa. Se portan como priístas de viejo cuño y así imitan a los Chuchos, esos que liquidaron al PRD, cuando este difunto era la esperanza de que el Pueblo si tuviera representación y poder. 

    Por otro lado, tendría que ser oportuno que la dirección de MORENA, en manos de Luisa María Alcalde interviniera en el asunto para que ambos individuos tuvieran un poco de cordura y madurez, pero ella no parece estar dispuesta a decir palabra. ¿A qué le temerá? 

    Ya la Dra. Claudia Sheinbaum Pardo, Presidenta de la República les dio un primer jalón de orejas, realmente leve, pero viniendo de Ella, tendría que ser algo muy serio y producir que ambos reculen y se disculpen públicamente. Si su discusión fuera ideológica o política, sería bienvenida y seguramente tendría ecos por aquí y por allá, pero no lo es, se trata solamente de la defensa de su coto de poder. 

    Es rudo aceptarlo, pero ambos han dado muestras constantes de poca cordura y prudencia política, Monreal con Haces Barba y Adán Augusto en cada encuentro con la oposición o en su momento, con Magistrados y Magistradas de la SCJN. Qué pena, pero ahora ninguno de ellos nos representa en verdad. Quedan enmedio del desprestigio Gerardo Fernández Noroña y Sergio Carlos Gutiérrez Luna. Dan pena. 

    Reporte aparte 

    Triste y doloroso resulta que en el IMSS Tabasco sigan faltando medicamentos para enfermos crónicos y de la tercera edad. El rumor entre los médicos y algunos trabajadoreses que del almacén a las farmacias desaparecen y que directores de las clínicas y hasta el delegado estatal están involucrado. Ojalá que el rumor sea solo eso. Omito los nombres que me lo han informado por razones obvias. Zoe Robledo sigue ineficaz. 

  • RETO EN MORENA

    RETO EN MORENA

    Sorprende la decisión de la gobernadora de Campeche Layda Sansores, al integrar a su equipo al implicado en el caso Odebrecht Jorge Luis Lavalle Mauri.

    Los reacomodos recientes dentro de la administración pública a nivel nacional, nos recuerdan como se generó la infiltración dentro del desaparecido Partido de la Revolución Democrática, de donde previenen la mayoría de los cuadros más importantes del reciente Movimiento de Regeneración Nacional, creado por el presidente Andrés Manuel López Obrador.

    De ahí provienen también luchadores sociales de renombre que enfrentaron al régimen de opresión neoliberal como el ingeniero Cuauhtémoc Cárdenas, Pablo Gómez, Porfirio Muñoz Lerdo… incluyendo nuestra actual Presidenta Claudia Sheinbaum y que conformaron un movimiento político para enfrentar el régimen priísta vinculado posteriormente con el PAN.

    Es indudable como desde el poder en su momento lograron infiltrar al PRD, partido creado para buscar llegar al poder de manera democrática, esto aún cuando se lograron avances ganando algunas gobernaturas y la Ciudad de México, no fue posible fortalecer el partido del sol azteca a causa de traiciones provocadas por la ambición al poder y al dinero de algunos líderes que traicionaron la confianza de la ciudadanía que apoyo con creces la propuesta de la izquierda en nuestro país.

    Cabe recordar la represión de la que fueron objeto líderes, representantes y militantes del partido de izquierda que incluso provocó la perdida de vidas.

    Si en ese momento le funcionó dicha estrategia maquiavélica a la Oligarquía, suena lógico que sigan intentando infiltrar a sus cuadros al movimiento o de manera más sencilla, tienen la posibilidad mediante los recursos económicos a su alcance de comprar la conciencia de líderes, funcionarios y hasta representantes populares dentro de Morena.

    Por esa razón la protesta de un sector crítico de la militancia Obradorista convencida de los principios básicos emanados del movimiento, en contra de la integración de personajes de la oposición como se dio en el caso de Germán Martínez o Lilly Téllez.

    ¿Quién pondrá orden en el movimiento? ¿Es responsabilidad de la dirigencia del partido? ¿Es responsabilidad de la presidenta? ¿Será que ya se está fraguando una división dentro del partido en el poder?

    Es indispensable que la dirigencia dentro de Morena asuma su responsabilidad y se deslinde de las decisiones personales de algun@s malos funcionarios, como ya lo hizo la doctora Claudia Sheinbaum al mencionar que ella no hubiera integrado a Jorge Luis Lavalle a su equipo.

  • Morena en sus Cuarteles de Invierno

    Morena en sus Cuarteles de Invierno

    “(el partido) no puede aspirar a ser un partido de la sociedad si no logra representar, en concreto y específico, sus intereses”.

    Comunicado de los diputados Heberto Castillo, Arnaldo Córdova y otros, del 8 de diciembre de 1991.

    Los recientes acontecimientos políticos protagonizados por morenistas (Layda Sansores, Adán Augusto López, Ricardo Monreal) han conseguido que los atónitos espectadores transitemos del pasmo a la sospecha, de la confianza al recelo y de la esperanza a la indignación. Da la impresión de que Morena pasa de instrumento para la lucha democrática de la sociedad a madriguera de intereses personales con olor a futurismo.

    Una aspiración de los partidos políticos de izquierda fue siempre la de acompañar al pueblo en sus demandas. Por lo menos, esa fue la intención de los partidos de izquierda auténtica como el Partido Comunista Mexicano (PCM), el Partido Mexicano de los Trabajadores (PMT) o el Partido Revolucionario de los Trabajadores (PRT), más otras organizaciones de izquierda que no llegaron a las Cámaras pero siempre fueron consecuentes con sus planteamientos. 

    Este recuento de la izquierda ignora deliberadamente al PRD, que nació como una amalgama de corrientes de izquierda, transitó como una fábrica de candidaturas, y acabó como un esperpento cuando Claudio X. le cortó los hilos que lo sostenían y decidió que ya había perdido su utilidad.

    Los partidos de izquierda, más allá de sus disputas y enconos ideológicos, acompañaron las luchas populares, a veces encabezándolas, a veces participando de manera tangencial. Huelgas obreras, demandas campesinas, movimientos urbanos y populares encontraron en la izquierda una postura solidaria y respetuosa de sus liderazgos naturales, poniendo a su servicio los alcances políticos de sus partidos, los que hayan sido.

    Así, la izquierda se solidarizó con huelguistas y les acercó los apoyos económicos modestos que más parecían faltarles a ellos que a los obreros en paro. Estuvo en los desfiles del 1º. de Mayo volanteando y boteando, estuvo en 1982 en el Frente Nacional en Defensa del Salario, contra la Austeridad y la Carestía (FNDSCAC) y junto con sindicatos y organizaciones campesinas y del movimiento urbano llenó el Zócalo de la CDMX por primera vez desde 1968, apoyó a los trabajadores de la refresquera Pascual, hoy constituida como Sociedad Cooperativa de Trabajadores de Pascual. 

    Pero eso, parece, ya pasó de moda o por lo menos no lo contempla Morena en su proyecto, que tiene la suficiente capacidad operativa para obtener treinta millones de votos pero ninguna fuerza para proponer un punto de vista público. Palabras más palabras menos, dijo la dirigencia del partido: no nos metemos con las decisiones de Layda para que Layda no se meta con las de nosotros. Ah, bueno.

    Para ejemplificar, bordemos un poco en la especulación y supongamos que en una ciudad del país los transportistas, respaldados sin reservas por el gobierno municipal panista, aumentan el costo del pasaje del transporte urbano de 13 pesos a 14.50 pesos.

    Supongamos que esa ciudad es la segunda del país con más personas pobres en números relativos, según el Coneval, con unas 800 mil personas en situación de pobreza, lo que constituye el 45.8% del total de pobladores de esa ciudad. Supongamos, por último y para más señas, que esa ciudad es León, Guanajuato, cuna del sinarquismo, granero de votos para el PAN, residencia de El Yunque y una de las ya escasas plazas fuertes panistas en la república.

    En este caso ejemplar, ¿podría Morena movilizar siquiera unas doscientas personas que protestaran contra el aumento? No, no puede. A lo mejor porque ningún morenista en León utiliza camión para transportarse y no le afecta el costo, o bien el partido está totalmente desarticulado, o prefiere pasar de incógnito cuando no es época electoral y no hay candidaturas a la vista.

    Lo que sí hubo fueron cien ciudadanos protestando contra el alza (Protestan por el incremento en el precio del pasaje en transporte público de León, nota de Jorge Hernández en el portal Zona Franca del 14 de diciembre). Así, que “estudiantes y ciudadanos” se las arreglen como puedan y protesten lo que quieran: los morenistas no moverán un dedo sino hasta el próximo proceso electoral, cuando se reanude la rebatiña por los puestos y los recursos porque por el momento ya está repartido lo que había para repartir. Y mientras llega la próxima temporada de elecciones, Morena hace mutis y se recluye en sus cuarteles de invierno.

    Quizá sea esa ausencia del partido en la vida cotidiana de las personas la que ocasiona que las conferencias de la presidenta Claudia Sheinbaum se conviertan en un rosario de ínfimas querellas relatadas por los reporteros asistentes, una ventanilla de reclamos, una barandilla municipal desde donde la doctora se entera que a un matrimonio de adultos mayores de San José de los Tejocotes no les está llegando su pensión, que en San Pedro de las Columbas hay una casa donde tienen un perro amarrado en la azotea, que en Cerro de los Melquiades no tienen agua en los sanitarios del kínder, o no está pasando el carretón de la basura, o los despachadores del gas exigen propina a efecto de surtir el combustible, o para cuándo tiene agendada la doctora su visita a Puerta de San Germán, donde los pobladores le compartirán sus pendientes.

    Es un relato de minucias irrelevantes para el resto del país, aunque acongojantes para quienes dependen de que les llegue su pensión y desde luego son importantes. En el ideal, si el partido existiera en la vida diaria de los pobladores podría ayudar a tramitar la solución de esos problemas. A la población en general le interesaría más un cuadro de Morena gestionando soluciones que ese mismo cuadro presumiendo, orgulloso, haber cursado satisfactoriamente el curso “Masculinidades Anti-Hegemónicas” –casi un esoterismo para el pueblo curtido al sol- impartido por el Instituto Nacional de Formación Política de Morena. 

    Por décadas, la izquierda vivió el conflicto entre participar o no en elecciones porque estas validaban al régimen autoritario priista y favorecían la consolidación de dicho régimen al asumirlo como democrático. Partidos “electoreros”, se les llamó desde la izquierda radical a quienes aceptaron la convocatoria a las urnas como método de organización de las demandas populares. Hoy la izquierda está en el poder y convendría recordar que no son las figuras públicas las que le dan fuerza al pueblo sino el pueblo el que le da fuerza a las figuras públicas. Layda, Adán y Monreal son daños pasajeros, porque lo único que permanece es el pueblo.   

  • Ellos y nosotros

    Ellos y nosotros

    Recuerdo el año 2017, cuando se suscitaba un acontecimiento que resultaría clave para lo que a día de hoy es conocido como la Cuarta Transformación. Delfina Gómez se disputaba la gubernatura del Estado de México con Alfredo del Mazo Maza, fiel representante de la estirpe caciquil priista. Si bien el triunfo no favoreció a Morena en esa ocasión, se sentaron las bases para el despertar político e ideológico de la sociedad mexicana, potenciado por las redes sociales. Yo entré a la dinámica de los youtubers antes que a ejercer el periodismo de manera tradicional, pues me animó la posibilidad de producir contenido por mí mismo y poco a poco ir haciéndome de contactos en el naciente mundillo.

    Cuando terminé la carrera de lingüística en la Escuela Nacional de Antropología e Historia en 2010, me dediqué desde entonces a colocarme como maestro de inglés en distintas escuelas y a distintos niveles. Debo decir que se volvió más fácil conforme fui agarrando más práctica y adquiriendo certificaciones. Así seguí, hasta que, a finales de 2013, supe que había en la UNAM la modalidad de estudiar en línea. Esto fue a través de un joven periodista muy talentoso llamado Huitzi Vargas, coterráneo de Neza. Él me habló sobre el SUAyED (Sistema de Universidad Abierta y Educación a Distancia), cuyo programa estaba presente en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales, donde se podía estudiar ciencias de la comunicación, con la única opción de periodismo para la modalidad en línea.

    Iniciando 2014, cuando mi hijo tenía un año, inicié el proceso para ingresar a la UNAM como cualquier alumno que proviene del nivel medio, pues fue con mi papel del IPN que me acredité para registrarme (aplicar, dice la chaviza) y así hacer el examen en abril, ser notificado en agosto e iniciar clases en septiembre. Mi mamá me dio los $475 del examen como un gesto que decía «siempre voy a creer en ti». Ya no me era nueva la rutina de estudiar y trabajar, así que me salió con naturalidad. Desde el primer semestre comencé a guardar con entusiasmo todos los archivos de la carrera en la nube, y descubrí que podía reducir tiempo, gasto de datos y costos en general convirtiendo los textos a archivos de audio mediante el programa TextAloud. Así pude sortear la carrera completa.

    Esta segunda carrera la disfruté muchísimo. Ya más maduro, habiendo aprendido de mis errores, con una conciencia social más desarrollada, pero, sobre todo, con reducir el ego a su mínima expresión como propósito perenne. Mi manutención estaba asegurada. Nunca fui bueno para meterme en el mundillo de las becas, en gran parte porque tuve una plaza en el IMSS desde los 18 años, de manera que consideré siempre más congruente dejar que estudiantes en genuina necesidad se sirvieran de esos apoyos. Solo para el proceso de titulación solicité una beca y sí me fue otorgada. Para reforzar mi perfil académico y disfrutar aún más las distintas vertientes de la carrera, ya sea dentro o fuera del mapa curricular de la misma, tomé cursos de locución, fotografía, redacción, creación literaria, escritura de crónica, producción audiovisual y corrección de estilo. En el primer semestre de la carrera conocí y me hice amigo de Jorge Castañón, veterano productor audiovisual, ya con recorrido en medios y en la lucha social. Cuando le enseñé la maravilla del programa TextAloud, que podía convertir los textos en voz y almacenarlos como archivos mp3, comenzó a mandarme a diario las columnas de La Jornada en un solo archivo de audio que reproducía en mi travesía por la ciudad, dirigiéndome a las empresas en que daba inglés.

    Mi creencia era que, al no tener experiencia y tampoco la edad de un becario, podría compensar con más cursos y mucha lectura. Cuando abrí mi canal de YouTube, aunque nunca me he distinguido por arrastrar masas ingentes, descubrí que una comunicación sincera, sin imposturas, con un lenguaje empleado según los cánones, pero, sobre todo, sin mentira alguna; era lo que realmente me iba a distinguir para bien. Cuando conocí a Ramiro Padilla, me metí a una espiral de la que ya no puedo salir y lo celebro. Con el compromiso de reseñar un libro al menos cada dos semanas, adquirí un ritmo muy satisfactorio de leer al menos 30 al año. Y como los consigo de manera digital y gratuita, realmente no me corre prisa por novedades editoriales, pues obviamente los libros más nuevos no han sido convertidos a PDF, de manera que la enorme variedad de títulos que se encuentran en la red hace mis delicias. Muchos ensayos, monografías, novelas y poesía. Como profesional de la comunicación y sin la necesidad de seguir una línea dictada por alguien más, me mantengo en una preparación constante que no me es ningún sacrificio. Como trabajador sindicalizado, pertenezco orgullosamente a la clase obrera, pero tengo voz en los medios alternativos, credibilidad y ya un cierto nombre. Estoy por publicar mi segundo libro a través de la editorial Urbanario, independiente como yo mismo.

    Los monigotes de los medios hegemónicos, por otra parte, llevan una vida cara y encumbrada, aunque en los últimos años, y gracias no solo al despertar político de la sociedad, sino a que ellos mismos, al igual que el resto de quienes andamos en el ajo, contrastan sus opiniones en las redes sociales; han descubierto con horror que ya no son unánimemente vitoreados. La mayoría de ellos sabe que carece de credibilidad, pero también saben que el dejar de hacer de voceros de la oligarquía les haría despedirse de su actual estilo de vida. Les gusta viajar a Madrid, Nueva York o París; pues nada como recordarnos a nosotros los chairos que ellos tienen clase y mundo.

    La mayoría de ellos estaba instalada en una comodidad tal, que nunca tuvieron la necesidad de realmente prepararse más allá de adquirir pericia en cuanto a sus dotes de conducción, dicción, manejo de la escena y lectura del teleprómpter. Realmente pocos se han mostrado aptos para comentar lecturas o sostener un verdadero debate de fondo. Su argumento principal es una supuesta superioridad moral e intelectual, pero basada en no sabemos si en un sustento real o en la pura tradición de los medios mismos de presentarlos como auténticos portentos de la comunicación de masas. Un caso paradigmático es el de Joaquín López Dóriga, pues, a diferencia de su seguro servidor, no es teacher y no es periodista.

    Muchas veces, estando en las redes sociales, abandonan su registro pulcro y sobrio para mostrar su verdadera postura, la del enojo, el odio e incluso la frustración. Es ahí cuando recurren al insulto clasista, racista y visceral; al menosprecio e incluso a desearles lo peor a los actores políticos de izquierda. Sin importar que su educación haya sido probablemente 10 veces más cara que la nuestra, aun así, nos dicen cosas como «comunistas hijos de su puta madre» o incluso últimamente «zurdos de mierda», insulto popularizado por Javier Milei, quien, a falta de líderes verdaderos dentro de México, comienza a ganarse la simpatía de quienes aspiran a una improbable vuelta al poder de la derecha en nuestro país.

    Pero como las cabezas parlantes de medios hegemónicos siguen con su discurso gomoso de que no hay izquierda ni derecha, de que “la oposición es la resistencia y está a favor de México” (lo que sea que eso signifique), la ventaja del momento histórico la tenemos quienes, a pesar de venir de abajo, nos preparamos, nos pusimos a leer, hacemos el esfuerzo de contribuir a la revolución de las conciencias y no tenemos reparo en llamar a las cosas por su nombre. Probablemente nunca vacacionemos en Suiza ni tengamos una habitación de la casa solo dedicada a ser biblioteca, ni tampoco logremos salir en la televisión (antiguo sueño de los niños noventeros), pero la credibilidad, el reconocimiento y cariño del público, así como la satisfacción de haber contribuido al cambio; constituyen nuestro verdadero orgullo. Me emociona saber que aún tenemos mucho por delante. Nosotros nos estamos acomodando y ellos van de salida.

  • Clara Brugada y su oportunidad de acabar con la impunidad en la CDMX

    Clara Brugada y su oportunidad de acabar con la impunidad en la CDMX

    Ya han pasado algunos días desde que los jueces de este país iniciaron un movimiento en contra de la democratización de la justicia; sin embargo, la impunidad continúa. No es un secreto que, debido a la mala impartición de justicia, el Ejecutivo Federal tomó cartas en el asunto, buscando que esta Cuarta Transformación no solo sea recordada por su apoyo económico y social a quienes más lo necesitan, sino también por un verdadero cambio en el paradigma de la impartición de justicia.

    A pesar de ello, en la Ciudad de México, desde hace algunos años, se ha mantenido, para bien o para mal, una estrecha colaboración entre el gobierno capitalino, la fiscalía local y el poder judicial de la metrópoli. Basta ver los halagos que el magistrado presidente del Poder Judicial de la Ciudad de México (PJCDMX), Raúl Guerra Álvarez, hace al o la Jefa de Gobierno en turno.

    No obstante, las decisiones de los jueces locales dejan mucho que desear. Hace unos días, un joven identificado como Diego ‘N’ fue detenido con miles de fotografías de compañeras estudiantes del Instituto Politécnico Nacional, las cuales habían sido alteradas con inteligencia artificial para convertirlas en material íntimo y poder comercializarlas. A pesar de las miles de evidencias, un juez decidió absolver al agresor, argumentando que no había elementos suficientes. 

    Este caso pone en evidencia una falla en el sistema judicial que, aunque cuenta con la Ley Olimpia y con la perspectiva de género que los impartidores de justicia deberían tener, enfrenta vacíos legales. Si bien el Código Penal no contempla específicamente este tipo de delitos cibernéticos, los jueces tienen la responsabilidad de sentar precedentes que protejan a las víctimas y eviten que este tipo de abusos continúen.

    Ante esta situación, tuve la oportunidad de cuestionar a la Jefa de Gobierno, Clara Brugada, quien detalló que el gobierno capitalino debe revisar y actualizar las leyes conforme avanza la tecnología y lamentó la decisión judicial. Sin embargo, para ser honesto, esperaba una reacción más contundente contra el PJCDMX, que absolvió al agresor. confió en que, respetando la independencia de dicho órgano, la Jefa de Gobierno dialogara con el magistrado Guerra para tener una aclaración más seria.

    El tema, no obstante, no termina ahí. El pasado 4 de diciembre, una mujer atropelló a un repartidor de plataformas al circular en supuesto estado de ebriedad, a alta velocidad y dar una vuelta inapropiada. El resultado de este accidente fue la muerte del repartidor. Al ser detenida, un juez local le concedió la libertad, a pesar de ser acusada de homicidio culposo.

    Todo esto podría parecer un caso más de impunidad del PJCDMX, sin embargo, el problema se agrava cuando se conoce el contexto. La involucrada es hija de un alto ejecutivo de Televisa, una de las televisoras más influyentes de habla hispana. Este dato desató un escándalo en las redes sociales, que no dejaron pasar el hecho. La presión generada por la indignación popular obligó a la Fiscalía General de Justicia (FGJ) a emitir un comunicado anunciando que se había girado una orden de aprehensión contra la acusada.

    Este tipo de casos no solo reflejan la fragilidad de nuestro sistema judicial local y la necesidad de un verdadero liderazgo gubernamental, sino también la distancia entre la justicia y quienes tienen poder en este país. La falta de responsabilidad y consecuencias para aquellos que abusan de su posición y de las leyes es una de las principales razones de la crisis de impunidad que enfrentamos. Las y los ciudadanos, ante la apatía de las instituciones, debemos alzar la voz y exigir que quienes impartan justicia realmente actúen conforme a la ley y a la ética.

    En la Ciudad de México, hoy más que nunca, se debe unir para demandar que se respeten los derechos de las víctimas y se castigue a quienes violan la ley. La justicia no puede seguir siendo un privilegio de unos pocos, sino un derecho universal. Es tiempo de que el sistema judicial se ponga al servicio del pueblo, no solo en el órgano federal, si no, en la capital del país, sin favoritismos ni distinciones. De lo contrario, la impunidad seguirá siendo la norma y no la excepción. Ya lo hizo Andrés Manuel López Obrador y lo continuó Claudia Sheinbaum a nivel federal, ahora Clara Brugada, al frente del gobierno capitalino debe hacer lo propio con el órgano local.