Etiqueta: Partidos políticos

  • Elecciones de 2027 costarán 51 mil millones de pesos; serán las más caras en la historia

    Elecciones de 2027 costarán 51 mil millones de pesos; serán las más caras en la historia

    El monto contempla recursos para el INE, el Tribunal Electoral y el financiamiento de los ocho partidos nacionales; aún deberá ser aprobado por la Cámara de Diputados.

    El proceso electoral de 2027 arrancará esta semana con la organización de una de las jornadas más grandes en la historia de México, en la que estarán en disputa alrededor de 21 mil cargos de representación popular. Para realizar los comicios, los órganos electorales federales y los partidos solicitaron recursos por hasta 51 mil millones de pesos.

    De acuerdo con el anteproyecto presupuestal, el INE y el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) requieren 17 mil 453 millones de pesos exclusivamente para organizar la elección y atender la etapa de impugnaciones: 13 mil 453 millones para el instituto y 4 mil millones para el tribunal.

    El presupuesto total del INE contempla además gastos de operación, como la nómina de sus 18 mil trabajadores permanentes, la producción de credenciales y un fondo precautorio de 4 mil millones de pesos para consultas ciudadanas. El instituto argumenta que el crecimiento del padrón obliga a instalar más casillas y que en 2027 habrá un número récord de 176 mil 741 centros de votación.

    El incremento también alcanza a los partidos políticos. Sus prerrogativas públicas pasarían de 7 mil 737 millones de pesos en 2026 a alrededor de 10 mil millones en 2027, debido, entre otros factores, a la incorporación de dos nuevos partidos nacionales y a la fórmula constitucional para calcular el financiamiento.

    El gasto electoral se extiende además a las entidades federativas, donde los organismos públicos locales deberán organizar elecciones para 17 gubernaturas, mil 98 diputaciones locales y 2 mil 204 presidencias municipales, además de alcaldías, sindicaturas y otros cargos. El presupuesto final será definido por la Cámara de Diputados en noviembre, durante la discusión del Presupuesto de Egresos de la Federación.

  • Cuando Izquierda y Derecha ya no alcanzan

    Cuando Izquierda y Derecha ya no alcanzan

    Una buena parte de nuestra historia política nos fue orillando a concebir el mundo entre izquierdas y derechas; antes, entre liberales y conservadores; hoy, en México, entre oficialistas y opositores. Las categorías, al menos actualmente entre izquierda y derecha, siguen siendo útiles porque expresan diferencias reales sobre cómo se conciben la libertad, la igualdad, el mercado, el papel del Estado e, incluso, la distribución de la riqueza. Sólo que dichas categorías dan paso a un problema cuando comienzan a utilizarse para explicarlo todo, tal y como la política mexicana parece empeñada en hacerlo. No es un tema menor. Hoy, en el debate público, si alguien cuestiona al gobierno, rápidamente puede ser colocado en la derecha; si reconoce algún logro de la presidenta Claudia Sheinbaum, puede ser acusado de oficialista, y eso no es otra cosa que una visión meramente reduccionista. A tal grado hemos llegado que hoy se construye un debate público donde importa cada vez menos qué y por qué se dice, y cada vez importa más desde qué espectro suponemos que se está diciendo.

    En ese sentido, la aparición de una fuerza política como PAZ resulta interesante precisamente por eso. No solamente porque México tenga dos nuevos partidos políticos, sino porque obliga a preguntarnos si todavía es viable entender la pluralidad política utilizando únicamente las categorías tradicionales. Por ejemplo, Hugo Eric Flores fue claro durante el primer Congreso Nacional de PAZ al señalar que el partido no será satélite ni comparsa de Morena. Al mismo tiempo, tampoco renegó del respaldo que en su momento se dio a Andrés Manuel López Obrador, ni mucho menos del acompañamiento a Claudia Sheinbaum. Señaló claramente que hay coincidencias que permanecen y diferencias que hoy resultan evidentes, lo que no debería parecernos contradictorio si nos referimos a una democracia madura, en la que coincidir no tendría que significar someterse y disentir tampoco debería obligarnos a convertirnos en adversarios.

    Con honestidad señalo lo anterior desde una posición que no pretendo ocultar: participé en la fundación de PAZ y creo que este se configura como un espacio propicio para construir una alternativa que coloque en el centro la pacificación del país, la comunidad, la justicia social, la protección del medio ambiente y la reconciliación nacional. Pero precisamente por esa pertenencia creo también que nuestro desafío será mucho mayor que simplemente declararnos distintos.

    Una encuesta reciente de Mitofsky ofrece un dato revelador: mientras buena parte de los mexicanos identifica con relativa facilidad a Morena, PAN, PRI o Movimiento Ciudadano dentro del espectro ideológico, 48.5 por ciento no supo dónde colocar a PAZ. Habrá quien pueda interpretar ese resultado como una debilidad o un vacío ideológico; sin embargo, creo que esa es una pregunta que habrá de obtener respuesta a partir de los hechos, en tanto que toda identidad política no se construye diciendo lo que uno no es, sino demostrando en la práctica lo que se es.

    PAZ tendrá que demostrar —insisto: en los hechos— qué significa colocar a la paz en el centro de la acción política; qué propone frente a la inseguridad, los desaparecidos, la extorsión, la desigualdad, el deterioro ambiental, la pobreza y el abandono de muchas comunidades. Tendrá también que demostrar que puede reconocer los aciertos del gobierno cuando existan y señalar sus errores cuando sea necesario, sin convertirse ni en comparsa ni en oposición automática.

    Por lo tanto, creo que el verdadero desafío de la política mexicana en general no se encuentra en decidir definitivamente entre izquierda y derecha, sino en recuperar algo que la polarización nos ha hecho olvidar: la posibilidad de coincidir o disentir sin cortapisas cuando la realidad lo amerite. Sobre todo en este país profundamente dividido, donde construir paz también comienza por reconocer nuestras diferencias.

    Luis Tovar
    Secretario General de la Fundación

    para la Defensa del Medio Ambiente. FUDEMAH A.C.

  • Dos nuevos partidos

    Dos nuevos partidos

    Durante meses, la discusión giró en torno a qué organizaciones lograrían convertirse en nuevos partidos políticos nacionales. Hoy esa etapa ha quedado atrás después de que el INE otorgó el registro a PAZ y a Somos México, con lo que nuestro sistema de partidos suma dos nuevos actores rumbo a las elecciones de 2027. Aquí la cuestión de fondo es si alguno será capaz de romper con la lógica que durante décadas terminó alejando a la ciudadanía de la política.

    Los datos son contundentes: en la elección presidencial de 2024 participó el 61.04 % de la lista nominal, es decir, cerca de cuatro de cada diez mexicanos decidieron mantenerse al margen del proceso electoral. Por eso resultaría simplista concluir que todo abstencionista rechaza la democracia; más bien, esa abstención refleja la realidad del ciudadano que ha dejado de creer que los partidos representan sus preocupaciones cotidianas. Ahí radica el verdadero desafío de las nuevas fuerzas políticas.

    En este contexto habría que ser claros, pues las dos organizaciones llegan con historias muy distintas. Por un lado, PAZ no aparece de la nada, su origen se encuentra en experiencias partidistas anteriores, particularmente en la trayectoria del Partido Encuentro Social y, posteriormente, del Partido Encuentro Solidario. Esa experiencia organizativa, independientemente de la valoración que cada quien haga de ella, le permitió construir una estructura territorial, celebrar asambleas, cumplir, (incluso rebasar) los requisitos legales para recuperar su presencia nacional. Como he sostenido en entregas anteriores, más allá de las siglas, hoy el verdadero reto para PAZ consiste en demostrar que esa experiencia acumulada puede traducirse en una propuesta política renovada y no únicamente en la reedición de un proyecto conocido. El caso de Somos México es diferente. Buena parte de sus dirigentes provienen de otros partidos políticos y diversas figuras públicas vinculadas al proyecto cuentan con antecedentes en instituciones electorales y en la denominada “Marea Rosa”. Ese origen, visto de manera objetiva, no constituye, por sí mismo, un defecto ni una virtud, siempre y cuando sus dirigentes demuestren que representan algo más que una nueva denominación para los mismos liderazgos que durante años participaron en el sistema de partidos que hoy la propia ciudadanía cuestiona. Pero, en ambos casos, existe una prueba inevitable, toda vez que, durante décadas, los partidos mexicanos perfeccionaron una maquinaria burocrática extraordinariamente eficiente para administrar candidaturas, prerrogativas y cuotas internas, por encima del compromiso de escuchar de manera permanente a la sociedad organizada. Quizá por eso el ciudadano ya no busca solamente plataformas ideológicas, sino resultados concretos y, sobre todo, que los representantes permanezcan en las comunidades cuando terminan las campañas y privilegien las causas sociales más allá de los calendarios electorales.

    Los actores políticos hoy deben comprender que la democracia mexicana cambió profundamente desde 2018; la ciudadanía dispone de mayor información, participa con intensidad en el debate público y exige respuestas inmediatas frente a problemas concretos. Por lo tanto, esa transformación obliga a los partidos a evolucionar, pues mantener la ruta de reproducir estructuras verticales, centralizadas y burocráticas no es otra cosa más que ignorar el cambio cultural que vive el país. Por ello, el éxito de las dos nuevas fuerzas, con todo y sus procedencias, tendrá que ir más allá del punto de vista cuantitativo para 2027 y requerirá de lo cualitativo, es decir, demostrar que aprendieron las lecciones que llevaron al desgaste del sistema partidista mexicano. La cuestión es muy simple: un partido verdaderamente tiene que definirse por su forma de ejercer la política, y eso pasa por abandonar las viejas prácticas del reparto de posiciones, del oportunismo electoral o de las dirigencias alejadas de la sociedad. Sólo así podrán aprovechar la oportunidad histórica que se les presenta.

    Hoy se requiere construir una organización donde las causas sociales pesen más que las cuotas internas, donde la ciudadanía participe más allá de las elecciones y donde el diálogo sustituya a la burocracia partidista, pues ha llegado la hora ineludible de cambiar la forma de hacer política en México.

    • Luis Tovar
      Secretario General de la Fundación para la Defensa del Medio Ambiente. FUDEMA A.C.
  • Sheinbaum envía iniciativa para que partidos revisen vínculos de candidatos antes de postular

    Sheinbaum envía iniciativa para que partidos revisen vínculos de candidatos antes de postular

    La presidenta Claudia Sheinbaum enviará una reforma electoral para impedir que personas relacionadas con el crimen organizado lleguen a cargos públicos mediante candidaturas partidistas.

    La presidenta Claudia Sheinbaum anunció que este jueves enviará a la Comisión Permanente del Congreso una iniciativa de reforma a la Ley General de Instituciones y Procedimientos Electorales con el objetivo de que los partidos políticos verifiquen si sus candidatos tienen posibles vínculos con la delincuencia organizada antes de registrarlos oficialmente.

    Durante la Mañanera del Pueblo, la mandataria explicó que la propuesta surge luego de diversos casos detectados en municipios del país, donde autoridades locales terminaron relacionadas con estructuras criminales. Sheinbaum subrayó que se trata de casos aislados, pero consideró indispensable crear mecanismos preventivos rumbo a las elecciones de 2027 para evitar que el crimen organizado infiltre gobiernos municipales o cargos públicos.

    La iniciativa contempla la creación de una Comisión de Verificación e Integridad de Candidaturas, integrada por cinco consejeros del Instituto Nacional Electoral. Este organismo trabajaría en coordinación con el Centro Nacional de Inteligencia, la Fiscalía General de la República, la Unidad de Inteligencia Financiera y la Comisión Nacional Bancaria y de Valores para detectar posibles riesgos relacionados con actividades ilícitas.

    De acuerdo con la propuesta, los partidos entregarían voluntariamente la lista de aspirantes para que las autoridades realicen revisiones de antecedentes e identifiquen posibles nexos con organizaciones criminales. Posteriormente, cada fuerza política decidiría si mantiene o retira las candidaturas señaladas, aunque las instituciones federales podrían continuar las investigaciones correspondientes en caso de encontrar elementos relevantes.

    La presidenta recordó que desde el inicio de su administración se han registrado casos de alcaldes y funcionarios detenidos por presuntos vínculos delictivos, como ocurrió en operativos recientes en Morelos y Jalisco. Señaló que muchas de estas investigaciones comenzaron gracias a denuncias ciudadanas y reiteró que el objetivo de la reforma es fortalecer la transparencia y proteger los procesos democráticos.

    Sheinbaum también aclaró que el mecanismo deberá respetar plenamente la presunción de inocencia establecida en la Constitución. Sin embargo, insistió en que los partidos políticos no pueden desentenderse del perfil de quienes postulan. “Es importante que exista algún mecanismo que permita saber si una persona tiene antecedentes o posibles vínculos antes de competir por un cargo público”, sostuvo la mandataria.

  • Sueldos opacos y cifras “a modo” exhiben inconsistencias en dirigencias partidistas

    Sueldos opacos y cifras “a modo” exhiben inconsistencias en dirigencias partidistas

    Reportes oficiales revelan contradicciones, salarios inflados y hasta “cargos sin sueldo” que levantan sospechas sobre la transparencia en los partidos.

    Los partidos políticos en México vuelven a quedar en evidencia por la falta de claridad en los sueldos de sus dirigentes nacionales, con reportes plagados de omisiones, cifras contradictorias y datos incompletos en la Plataforma Nacional de Transparencia. En medio del debate por obligar a transparentar estos ingresos, la opacidad parece ser la constante.

    En Movimiento Ciudadano, su líder Jorge Álvarez Máynez reporta distintos montos según el apartado: más de 154 mil pesos en prestaciones, 132 mil como remuneración total y menos de 95 mil sin impuestos. Un enredo de cifras que abre dudas sobre cuánto gana realmente. A esto se suma que Dante Delgado percibe ingresos similares en otro cargo, evidenciando duplicidades difíciles de justificar.

    El caso del Partido Acción Nacional no se queda atrás. Su dirigente Jorge Romero reporta actualmente alrededor de 120 mil pesos, pero meses antes había declarado casi 187 mil. ¿Ajuste repentino o cifras a conveniencia? La falta de consistencia alimenta la desconfianza sobre la rendición de cuentas interna.

    Más llamativo aún es lo que ocurre en el Partido Revolucionario Institucional y el Partido del Trabajo, donde aseguran que sus dirigentes trabajan de forma “honorífica”, es decir, sin recibir un solo peso. Una narrativa que, lejos de generar confianza, despierta sospechas: ¿realmente no hay ingresos o simplemente no se transparentan?

    Por si fuera poco, en el Partido Verde Ecologista de México ni siquiera se reporta el salario de su dirigencia nacional, mientras que otros cargos presentan cifras incongruentes, incluso con montos “sin impuestos” mayores a los totales. Un desorden que confirma que la transparencia sigue siendo una asignatura pendiente.

    En este escenario, la propuesta de obligar a los partidos a transparentar sueldos y prestaciones no solo resulta necesaria, sino urgente. Porque mientras los ciudadanos exigen claridad, las dirigencias partidistas parecen seguir operando con números a modo y cuentas poco claras.

    Con información de Néstor Jiménez para La Jornada.

  • Alejandro Armenta llama a partidos a no postular candidatos vinculados con la delincuencia

    Alejandro Armenta llama a partidos a no postular candidatos vinculados con la delincuencia

    El gobernador de Puebla pidió a los partidos revisar con rigor los perfiles de aspirantes a cargos públicos para evitar la infiltración del crimen en procesos electorales.

    El gobernador de Puebla, Alejandro Armenta, hizo un llamado a los partidos políticos para evitar postular a personas vinculadas con actividades delictivas como aspirantes o candidatos a cargos públicos rumbo a los procesos electorales de 2027.

    El mandatario estatal advirtió que permitir la participación de perfiles relacionados con el crimen representa un riesgo para la gobernabilidad y el bienestar de la población rumbo a los procesos electorales de 2027. Durante su posicionamiento, el titular del Ejecutivo estatal señaló que la seguridad es una responsabilidad compartida entre los tres órdenes de gobierno y la sociedad

    En ese sentido, pidió a las dirigencias partidistas realizar revisiones rigurosas de los perfiles que buscan competir en elecciones. Destacó que, a través de las Mesas de Seguridad y en coordinación con autoridades federales y municipales, se llevan a cabo acciones para identificar zonas de riesgo y atender delitos como el huachicoleo, el robo de vehículos, el narcomenudeo y la extorsión

    Advirtió que cuando grupos delictivos logran infiltrarse en los procesos políticos y obtener cargos públicos, se generan redes de complicidad que afectan tanto a la ciudadanía como a la actividad económica.

  • INE cierra la puerta a prórrogas y frena a aspirantes a partidos políticos

    INE cierra la puerta a prórrogas y frena a aspirantes a partidos políticos

    El árbitro electoral advirtió que ampliar plazos rompería la equidad del proceso y daría ventajas indebidas a ciertas organizaciones.

    El Instituto Nacional Electoral (INE) rechazó otorgar prórrogas a tres organizaciones que buscan convertirse en partidos políticos nacionales, las cuales solicitaron más tiempo para alcanzar el número de afiliados exigido por la ley, aludiendo problemas de inseguridad y hechos de violencia recientes.

    Durante la Comisión de Prerrogativas y Partidos Políticos, el INE determinó que acceder a las solicitudes vulneraría el principio de equidad, al generar ventajas indebidas frente a otras agrupaciones que sí cumplieron en tiempo y forma. De hecho, dos organizaciones ya concluyeron su proceso de afiliación e incluso presentaron formalmente su solicitud de registro como partido político nacional.

    En el caso de Que Siga la Democracia, agrupación impulsada por ex militantes de Morena, el órgano electoral detalló que celebró su asamblea nacional constitutiva el 22 de febrero, pero un día después pidió ampliar el plazo para recabar afiliaciones mediante aplicación móvil y régimen de excepción. La solicitud se sustentó en los efectos del operativo en el que fue abatido Nemesio Rubén Oseguera Cervantes, líder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), ocurrido el mismo día.

    Otras asociaciones, como México Republicano y Libertad por México, plantearon previamente peticiones similares, argumentando amenazas de grupos delictivos que, según expusieron, les impidieron completar trámites administrativos dentro de los plazos establecidos.

    El INE reiteró que las reglas del proceso son iguales para todas las organizaciones, y subrayó que los tiempos y requisitos están claramente definidos para garantizar certeza, legalidad y piso parejo en la conformación de nuevos partidos.

  • PRI se desmorona: pierde un tercio de su militancia en solo dos años

    PRI se desmorona: pierde un tercio de su militancia en solo dos años

    Mientras Alejandro “Alito” Moreno acusa persecución y crimen organizado, los datos oficiales del INE confirman una caída histórica del padrón priista en casi todo el país.

    El Partido Revolucionario Institucional (PRI) atraviesa una de sus peores crisis de militancia en décadas. De acuerdo con cifras oficiales del Instituto Nacional Electoral (INE), el tricolor pasó de un millón 411 mil 889 afiliados en agosto de 2023 a apenas 911 mil 69 en febrero de 2026, lo que representa la pérdida de casi un tercio de su padrón en menos de dos años.

    Pese al desplome, el dirigente nacional del PRI, Alejandro Moreno Cárdenas, optó por el discurso de confrontación. Aseguró que el gobierno federal y Morena, en colusión con el crimen organizado, presionan a exmilitantes priistas con la amenaza de retirarles programas sociales. “No es sencillo fortalecer la afiliación”, afirmó tras firmar un convenio con el INE para impulsar el registro partidista mediante aplicaciones electrónicas.

    Sin embargo, los números no acompañan el relato. La reducción del padrón es constante: a finales de 2025 el PRI contaba con cerca de 940 mil militantes, cifra que cayó en casi 30 mil personas en apenas semanas, mientras 55 organizaciones buscaban su registro como nuevos partidos políticos.

    Aun con este escenario, Moreno reiteró que el PRI votará en contra de la reforma electoral que presentará la presidenta Claudia Sheinbaum, a la que calificó como “muerta y podrida”, acusándola de atentar contra la democracia. En paralelo, expresó su respaldo al INE, al advertir que México necesita un órgano electoral autónomo, fuerte y con suficiencia presupuestal, no subordinado al poder político.

    La debacle priista es visible en casi todo el país. En Baja California Sur, antes bastión del sector turístico, apenas se registran 798 afiliados; en Morelos, sólo 725. El partido resiste parcialmente en Coahuila, con 167 mil 458 militantes, y en el Estado de México, donde apenas sobreviven 233 mil 31 registros, muy lejos de su antiguo dominio.

    Más allá de discursos y acusaciones, los datos duros del INE confirman una realidad incómoda: el PRI se achica, pierde presencia territorial y enfrenta una desbandada que ni la retórica ni los convenios logran frenar.

    Con información de Fabiola Martínez para La Jornada.