El periodista argentino Adriano Bachega Olvera, de 53 años, fue asesinado este martes 3 de diciembre mientras se encontraba dentro de su vehículo en el estado de Nuevo León. Según los primeros reportes de la Fiscalía General de Justicia del Estado de Nuevo León (FGJNL), el ataque ocurrió alrededor de las 9:45 de la mañana en la avenida Lázaro Cárdenas, en los límites entre Monterrey y el municipio de San Pedro Garza García.
Las autoridades informaron que un grupo de hombres armados interceptó el automóvil de Bachega Olvera y abrió fuego contra él, provocándole la muerte inmediata. El periodista recibió al menos 10 disparos, de acuerdo con los peritajes preliminares. Su vehículo quedó atravesado en la mencionada avenida tras el ataque.
La víctima, originaria de Argentina, se desempeñaba como editor en jefe del portal de noticias Diario Digital Online. Hasta el momento, la FGJNL no ha revelado posibles móviles del ataque ni detalles sobre los responsables, pero aseguró que se trabaja en las investigaciones para esclarecer los hechos.
Bachega Olvera, con carta de naturalización también fungía como consultor en administración de empresas y ofrecía conferencias de coaching para líderes y emprendedores.
El periodismo crítico no solo es necesario, es indispensable para abonar a la construcción de una sana política.
Cada que entra en funciones un político me pregunto si cumplirá por lo menos con un poco de lo prometido en campaña. Sé por experiencia como cualquier ciudadano en México: que como dice el dicho; “prometer no empobrece dar es lo que aniquila”. Y si que se han dedicado los políticos durante toda la época del prianismo a servirse con la cuchara grande. Apropiándose de los mayores recursos naturales, industriales y humanos, así como aniquilar durante alrededor de un siglo el desarrollo económico. Siempre acotado por la enorme corrupción de los políticos que han visto la administración pública como botín y trampolín político y empresarial.
Con negociaciones en lo oscurito, a través de licitaciones entre compadres políticos; en una enorme cadena de cuotas y favores entre los que se reparten el botín. Eso ha sido la política en México. Eso esperaríamos que no sea el modus operandi en el todavía nuevo partido de Morena, que llevó al poder a un presidente diferente, más cercano al pueblo y a sus luchas.
¿Cómo es que nos enteramos de lo que está mal? ¿De lo que hace falta por hacer? ¿Quién se mete a investigar? ¿Quién pone el dedo en la llaga? ¿Quién corre el riesgo aún y a costa de su vida? ¿De verdad el periodismo es el cuarto poder?¿No se han pervertido muchos al grado de caer en el cinismo?
¿Se puede escribir con ojos ciegos? ¿Se puede teclear o empuñar un lápiz con las manos atadas? Es decir; ¿si te dicen qué decir y cómo decirlo? ¿Cuál es el deber del periodista?
Me pregunto todo esto, mientras reflexiono sobre lo aprendido durante el oficio del periodismo, así como lo aprendido en el aula. El periodismo como tarea fundamental para crear contrapeso entre los abusos de los poderosos. Llámense políticos, empresarios, jueces, jerarcas religiosos, líderes de opinión. Así como identificar los lugares y las personas que cometan abusos, y darlo a conocer: ¿para qué? Para ayudar a aminorar los mismos. ¿Qué es lo que pretende el periodismo? ¿Castigar? Y la respuesta es darlo a conocer, con la mayor objetividad posible, con hechos. Dar respuesta en cada nota al qué, dónde, cuándo y por qué. Con honestidad.
El periodismo no es, en definitiva, lo que hace Televisa, no es lo que hace TV Azteca, ni muchos de los que salen en los medios electrónicos, youtube etc., despotricando a diestra y siniestra. O sea no te hace periodista un micrófono, ni una cámara.
Es una profesión que se estudia en la Universidad y que tiene el grado de Ciencia Social, al igual que la Sociología, el Trabajo Social, la Ciencia Política. ¿Qué es lo qué lo hace profesional? el estar apegado a la verdad, y el saber cómo decirla. Tiene un orden y obviamente una metodología, que no obedece a lo visceral, ni a la pasión del momento, ni al mejor postor.
Por eso hago un llamado desde esta modesta trinchera a que recordemos que sin el contrapeso del periodismo crítico. Los que con nuestro voto se convierten en poderosos (políticos) son “servidores públicos” al servicio de la nación y que no debieran perder el piso. Entre el potente afrodisiaco de no solo ser escuchado/da, si no, incluso reverenciado. Por la costumbre tan arraigada en Latinoamérica: el culto a la personalidad del que consideramos poderoso por parte del de a pie, población civil, hacia el que tiene poder; al que es visto, escuchado, tomado en cuenta. Antes; en las postrimerías de la civilización prehispánica el llamado señor tlatoani, después en la etapa colonial: los reyes, virreyes o el señor feudal (dueño de tierras y almas) – ahora (simplemente famosos) El culto al que tiene una tribuna – la que sea (líderes de opinión) Y por este fenómeno nos dicen lo vi en la tele, lo escuché en el radio. No importa quién lo dijo, simplemente lo replican como verdad. Y quién lo dijo en los medios no siempre es en sentido estricto un periodista, y menos un profesional del periodismo. Es decir con una preparación social, una metodología y lo más difícil estar al servicio de la verdad, de la objetividad aún y con los sesgos ideológicos.
Es un tema complejo para la población en general identificar el periodismo crítico (esa es su esencia) pero ¿cómo saber? ¿cómo identificar a un periodista de un merolico, que obedece al mejor postor? De un López-Dóriga, de un Alatorre, de un Loret de Mola…que envenenan y tergiversan la realidad y que quieren hacer creer que todos los políticos y servidores públicos son iguales. Que es lo mismo el Fobaproa con el que se salvó a 30 familias de banqueros y empresarios, coludidos con políticos, como el presidente Ernesto Zedillo. Fondo que utilizó las reservas económicas del país y que endrogó a cada mexicano que nace y del que solo se llevan pagados billones de pesos. Y no, no es lo mismo que el apoyo actual al pueblo de México, la tarjeta del Bienestar que le ha regresado un poco de esperanza y dignidad a los Adultos Mayores. Así como a los padres de niños y adolescentes que ahora pueden tener un respiro con las Becas para seguir estudiando, y a las Personas con Discapacidad que tienen un apoyo económico.
Al pueblo de México nadie le ha condonado intereses, ni lo ha rescatado de la pobreza al que lo han enviado las políticas neoliberales que con cada crisis lo han hundieron en más pobreza.
Y siguiendo el hilo con el que iniciamos esta plática sobre la necesidad del periodismo como contrapeso indispensable que permita un ejercicio más sano de la política. Que nos permita identificar el proceder injusto de un funcionario público, de un político, o de un empresario que cause daño a la población.
Por eso una sociedad democrática necesita un periodismo crítico. Uno que vele por los que no tienen voz y que ponga con reflectores al que infringe la ley. Al que abusa de su puesto. Por lo mismo considero que no se pueden pasar por alto a funcionarios que en su administración han hecho actos corruptos. En este sentido es fundamental señalar a esos políticos. Y me viene a la mente un funcionario, exalcalde de Xochimilco y diputado de Morena que actualmente tiene un puesto en el gabinete de nuestra presidenta Claudia Sheinbaum y que ha sido un personaje acusado de malos manejos y nepotismo durante su gestión en Xochimilco, así como de acoso, represión y autoritarismo denunciaron habitantes de la Alcaldía (publicado en La Jornada/abril 2024) La política es necesario que deje de ser utilitaria y siga dando poder a personajes oscuros, cobijados por las siglas de un partido, aunque sus acciones sean incongruentes en este caso, con el fin y plataforma política de Morena y la 4T. Con esto acabo, y hago una reflexión sobre seguir haciendo un periodismo crítico.
La periodista de la derecha, Lourdes Mendoza, quien ha sido señalada por el priista Emilio Lozoya de recibir “cañonazos” para hablar bien de Luis Videgaray en la prensa tradicional vuelve a estar en el ojo del huracán con su cercanía a la Ministra Margarita Ríos Farjat.
A través de su cuenta de X, el periodista Ricardo Sevilla evidenció que mantiene una cercanía con Ríos Farjat y sigue con su periodismo de servicios, luego de que fuera filtrada una conversación con la ministra. Esto, luego de que se compartiera su columna “Sobremesa” en El Financiero.
ESCÁNDALO!
La mañana de hoy, 2 de septiembre, los editores de Opinión del medio corporativo @ElFinanciero_Mx subieron la columna “Sobremesa” de @lumendoz
El comunicador independiente destacó que a las 9:35 horas, Lourdes Mendoza envió la liga de su columna a Margarita Ríos Farjat y que a las 12:17 horas, la ministra respondió elogiando el texto de la periodista.
“Le dieron un gran espacio en El Financiero, Lourdes, excelente”, se observa que escribió Ríos Farjat en la imagen mostrada por Ricardo Sevilla. Sin embargo, lo que más destaca es la propuesta de la ministra, que ha expresado su oposición a la Reforma Judicial, de sostener un encuentro con los directivos de “El Financiero”,a lo que rápidamente Lourde Mendoza aceptó.
Al respecto, el periodista Vicente Serrano ironizó sobre las declaraciones que hizo Lourdes Mendoza ante el Encuentro de Periodista Independiente en Palacio Nacional, frente a los ahora posibles acuerdos con la ministra Margarita Ríos Farjat.
¿Y qué dijo esta señora @lumendoz sobre el encuentro de periodistas independientes y alternativos en Palacio Nacional?
No dudo que haya criticado hasta el buevito con catsu.
En la mayoría de los medios en el mundo se aclara, en algún rincón de sus espacios, que la opinión de quienes firman sus artículos o columnas son responsabilidad de ellos mismos. Tan libres como su capacidad de análisis les dicte estos comentaristas tienen todo el derecho a ver la realidad a través del color que quieran.
Sin embargo, en México, hay medios que siguen pensando que el mejor periodismo se realiza en el vecino país del norte. Lo cierto es que la variedad de información política no puede limitarse a dos partidos. La propaganda sobre la ética de los medios estadounidenses llena las carteleras cinematográficas desde hace muchos años.
Aquella aventura de Bob Woodward y Carl Bernstein, periodistas que descubrieron el Watergate de Richard Nixon obligándolo a renunciar a la Presidencia de ese país, se convirtió en un ícono que sirvió para calificar un periodismo parcial mentiroso y sesgado, creando un mito.
Así, en México algunos despistados todavía consideran que el vecino país hay periodismo. La admiración es tan intensa como injustificada y en ese plan malinchista de ver lo mejor en otros países confunden, desde hace muchos años, lo que dice una persona con la posición propia del periódico estadounidense donde escribe.
Es el caso de personajes nefastos del periodismo convencional mexicano como Pascal Beltrán, Ricardo Alemán, Loret, entre otros, quienes aseguran que The Wall Street Journal señala que la reforma judicial quiere arrebatarle la independencia al Poder Judicial e incorporar a los jueces bajo el mando del Ejecutivo.
Se trata de un artículo de opinión firmado por Mary Anastasia O’Grady, editora del periódico pero no diseña la línea política del periódico, identificada como una creadora de fake news, con trayectoria en la manipulación como cuando dijo desde su espacio que Fidel Castro había creado un virus para compartirlo con los aliados islámicos, o que Hugo Chávez y Daniel Ortega daban refugio a terroristas. Hace un par de años vinculó al presidente López Obrador con la política iraní, entre otros muchos rumores dónde muestra más odio que investigación.
Su enemistad contra los gobiernos progresistas es tan obsesiva como injustificada. Incluso en su país ha sido severamente cuestionada por Jimmy Carter.
Ante esta situación, que no es desconocida por nadie en México, ya que en algún momento habló de su trayectoria el presidente en una de sus conferencias matutinas, periodistas de la fachiza aseguran que no lo dijo Anastasia sino el diario estadounidense, tergiversando totalmente la trascendencia de lo comentado.
Los manipuladores de los medios mexicanos intentan confundir a los lectores mexicanos haciendo creer que se trata de una postura del periódico y no una opinión personal con el objetivo de desgastar de esta manera al gobierno. La fuerza de una opinión o de un diario proveniente de Estados Unidos siempre deberá analizarse hasta encontrar las causas de esas mentiras que intentan ser agresión es; sin embargo, opinión personal y política del periódico tienen dimensiones diferentes.
Todo lo que viene del extranjero es, para algunos, verdad absoluta, una orden divina, a los periodistas de otros países los consideran perfectos, inamovible, genios. Que ellos se reconozcan mediocres no quiere decir que puede generalizarse esa condición.
La dependencia a lo extranjero por parte de una clase media poco ilustrada y peor informada se convierte en un peligro para la verdad dentro del periodismo en particular y para México en general.
El periodismo mexicano tradicional parece estar en busca de su identidad, se ve rechazado por un gobierno que ya no le subsidia sus versiones personales de la realidad, una realidad que les es adversa a todo lo que escribió y comentó en sexenios anteriores.
Confundir el árbol con el bosque ha sido una tradición entre algunos medios convencionales que al momento de necesitar elementos para fortalecer sus imaginarias noticias recurren a la manipulación tratando de extraviar al público que está más ubicado en la realidad que muchos columnistas del pasado.
El periodista José Manuel Fuentes responde de manera contundente a Ciro Gómez Leyva y aseguró que lo que hizo ayer el conservador en la cobertura del intento de detención al exgobernador, Javier Corral, es “planchar la nota”.
A través de su cuenta de X, antes Twitter, el periodista de Capital 21 dió respuesta a la declaraciones de Gómez Leyva, quien se lanzó en contra del reportero Manuel Fuentes, al insinuar que es un periodista afín a la 4T y adulador del presidente Andrés Manuel López Obrador.
Sobre los comentarios que hizo @CiroGomezL sobre mi trabajo como reportero solamente le diré que lo que él hizo ayer, en mi tierra, se le llama planchar la nota.
Afirmó Manuel Fuentes.
Esto, luego de que en su programa de Radio Fórmula, el presentador conservador aseguró que lo que hizo su equipo fue “reportar”, pues según Gómez Leyva, alrededor de las 21:40 horas una persona que estuvo en el mismo restaurante que Javier Corral, les informó sobre los hechos.
Sobre los comentarios que hizo @CiroGomezL sobre mi trabajo como reportero solamente le diré que lo que él hizo ayer, en mi tierra, se le llama planchar la nota. https://t.co/OfLyNlCXwk
Uno de esos reporteros que están en Palacio Nacional y suelen preguntar al presidente López Obrador en las mañanas. ¿Por qué es usted tan buen presidente? ¿Por qué es usted tan guapo presidente? ¿Sabe usted que es el presidente más querido en la historia de la humanidad? […] hace su pregunta sobre el caso Javier Corral diciendo: que casualidad y dan mi nombre.
Indicó Gómez Leyva.
Cabe mencionar que, en la “mañanera”, el reportero de Capital 21 cuestionó al presidente sobre el caso de Corral Jurado y en la que destacó la “casualidad” de que el equipo de Gómez Leyva estuvo justo en el momento en el que la Fiscalía de Chihuahua pretendía ejecutar una orden de aprehensión fuera de su jurisdicción.
Asimismo, el presidente López Obrador externó su sorpresa sobre que Grupo Imagen fue el primer medio en esta con cámaras. Además señaló que este intento de detención a Javier Corral es una “venganza” de Maru Campos y César Durante, que están en alianza.
Ante los diversos casos en los que ha quedado exhibido de que el periodismo que realiza Anabel Hernández, es patito y sin sustento, generando una súbita caída de su reputación como comunicadora, ahora Hernández García pasó al periodismo de espectáculo, que coloquialmente es conocido como de “chismes”.
Esto, luego de que en un capítulo de su podcast, denominado “Narcosistema”, Anabel Hernandez, volviera desarrollar una serie de teorías sobre “Los Chapitos”, en especial sobre Iván Achirvaldo Guzmán Salazar tuvo una relación con la cantante de pop, Belinda.
Aunque, no es el único hecho que exhibe su decadencia como “periodista de investigación”, puesto que ha tenido participaciones en espacios como el del Carlos Alazraki, conocido como Atypical TeVe, incluso una conversación en el programa llamado “Chismorreo”, en que habla sobre Belinda y su relación con el crimen organizado.
Cabe mencionar que, el presidente López Obrador señaló que, en los últimos meses, Anabel Hernández ha venido haciendo el juego a la derecha mexicana y a fuerzas extranjeras para debilitar su gobierno, con la publicación de un libro para acusar sin sustento al tabasqueño de tener vínculos con el crimen organizado.
La escritora Sabina Berman se tomó unos minutos para explicar y dar una clase exprés de periodismo a la vocera de la derecha, Denise Dresser, por la difusión constante de sus mentiras en contra de la Cuarta Transformación.
A través de su cuenta de X, antes Twitter, la también conductora del programa “Largo Aliento” respondió a Dresser Guerra por su video-columna compartida en Latinus, titulada “Los nuevos siervos del aparato propagandístico de la 4T ya están en todos lados”, en donde de manera general sostiene que “los siervos” aparecen en los medios para defender e impulsar el discurso del presidente, Andrés Manuel López Obrador.
Los opinadores de Izquierda no somos “siervos” y no, no somos “propagandistas”, ni tampoco estamos en “todas partes”. Solo en unas cuantas partes, muy pocas, pero con un éxito de audiencia notable.
Indicó Berman.
Denise Dresser afirma que "Los nuevos siervos del aparato propagandístico de la 4T ya están en todo…" Pongo abajo el enlace para que vean su video-columna.
Sin embargo, aprovecho su video-columna para explicitar las 3 primeras reglas de lo que vuelve a un periodista…
Al respecto Sabina Berman explicó “las 3 primeras reglas de lo que vuelve a un periodista confiable”, que son tener buena fe hacia su tema, comprobar la realidad de lo que afirma y delimitar el contexto donde es verdad.
En ese sentido, aseguró que Denise Dresser “lleva años violando las tres reglas” puesto que la conservadora tiene mala fe hacia las personas de las que habla, así como que desde el título de su video-columna lanza mentiras y que el contexto sobre la verdad solo se encuentra en su cabeza.
Asimismo, la también dramaturga señaló que en la video-columna de Denise Dresser identificó “32 mentiras flagrantes” y destacó que es sería un “récord” del nivel de desinformación vertida en casi seis minutos.
Dany Santoyo, conductor de “El Poder del Pueblo” en YouTube, ha denunciado públicamente la persecución que enfrenta por parte del PRIAN en Aguascalientes. Según Santoyo, tras exponer en su programa negocios ilegales mediante contratos firmados por regidores prianistas para la instalación de luminarias con sobrecosto y la empresa Next Energy, ha sido objeto de ataques mediáticos y legales. La denuncia ha sido presentada ante la FGR, e involucra al SAT, la UIF y al gobierno estatal, y fue divulgada por el medio Contralínea.
Como parte del acoso mediático que vive, recordó que el medio Latinus y el periodista Carlos Loret de Mola difundieron una nota falsa sobre una supuesta compra de votos durante su campaña como diputado, lo cual fue desmentido legalmente. Santoyo hizo un llamado a las autoridades para atender las denuncias presentadas desde 2022.
El PRIAN me quiere meter a la cárcel por denunciar sus negocios millonarios al amparo del poder.
No nos van a intimidar ni a callar, tenemos que darle todo el poder al pueblo de Aguascalientes. pic.twitter.com/5lqy0zOtWS
Santoyo afirmó: “El PRIAN me quiere meter a la cárcel por denunciar sus negocios millonarios al amparo del poder. No nos van a intimidar ni a callar, tenemos que darle todo el poder al pueblo de Aguascalientes”.
Además, responsabilizó a la gobernadora Teresa Jiménez por cualquier eventualidad que le ocurra a él o a su familia, y destacó la urgencia de una Reforma al Poder Judicial para que la justicia sirva a todos, no solo a las minorías.
El camino del periodismo crítico en México ha sido forjado por la honestidad valiente de mujeres y hombres libres y patrióticos, que se han entregado con ética y convicciones a la función social de la comunicación. En un país tradicionalmente dominado por mafias de poder -que en las etapas del autoritarismo priista y el neoliberalismo tuvieron su gran auge y se expandieron favorecidos por la impunidad y el influyentismo que gozaban-, desplegar la empresa de construir un medio alternativo ha sido una verdadera hazaña. Además, eran los tiempos en que no había redes sociales y la información era monopolizada por los dueños de los medios convencionales y sus familias, que vivían de la adicción a los privilegios que les brindaba el gobernante en turno, y a los contubernios para hacer de la noticia también un negocio.
La premisa desde el poder era la insoportable disyuntiva de cooptar o callar a los periodistas. En aquel México del último tercio del siglo XX, cuando el PRI- gobierno se desvió de sus orígenes revolucionarios, surge la contribución de Mario Renato Menéndez, un periodista ejemplar, que hoy desde la labor de su trinchera tiene un lugar como uno de los grandes precursores de la democracia en nuestro país.
Las revistas Por qué? y Por Esto! fundadas por Mario Menéndez son ya una fuente esencial para comprender el México contemporáneo, pues en sus diversos formatos y épocas de diario y semanario, irrumpieron para que el periodismo de investigación, la búsqueda de la veracidad, la crítica al sistema, y una mirada social e independiente de la vida política y pública tomaran sentido, y los ciudadanos de a pie pudieran encontrar y hurgar en realidades que la mayoría de los medios callaban, minimizaban, censuraban o de plano tergiversaban.
La comprensión de los fenómenos sociales es multívoca, pero en un contexto donde las cadenas informativas yacían totalmente subordinadas a las elites de poder, la labor editorial de Menéndez no fue menor, pues se podían contar con los dedos de una mano los proyectos para dar voz a los sin voz, que en los años sesenta, ochenta y noventa principalmente realizó el periodista yucateco, sorteando todas las inclemencias administrativas, políticas, económicas y culturales a las que se enfrentó sin claudicar a sus principios y añoranzas.
Desde Porqué? bajo la dirección de “don Mario”, como le llamaban sus colegas, significó la única ventana que dio a conocer de manera más detallada la cruenta represión a los estudiantes el 2 de octubre de 1968, por parte del régimen priista; asimismo, dio a conocer la aparición de la Asociación Cívica Nacional Revolucionaria de Genaro Vázquez, y del Partido de los Pobres de Lucio Cabañas que clamaban justicia para los pobres en Guerrero en la década de los setenta.
Preso político en Lecumberri, del que se cuenta fue liberado por la misma guerrilla popular, y después exiliado, Menéndez abrevó de cada lección de vida para consolidar un equipo de periodistas y colaboradores del gremio que arriesgaron su vida por el noble oficio de hacer saber la verdad, y evidenciar los abusos del poder a los ojos del pueblo trabajador.
Me formé a la izquierda desde 1988 por la historia (hoy lo sé) de honestidad valiente de Mario Renato Menéndez, periodista y cronista de la reinserción del pueblo de México -y de las luchas sociales de la Patria más grande-, en su propia historia.
En lo personal gracias a él, y a la revista Por Esto! que compraba con devoción casi religiosa en 1988, cada semana, en el puesto de periódicos del Mercado Moctezuma, pude saber que desde el sureste se cocinaba la esperanza con un gigante llamado Andrés Manuel López Obrador…
Nuestro más profundo pésame a la familia de Mario Renato que partió este lunes 15 de abril; el pueblo de México encontrará en su obra desde el periodismo una fuente para comprender y luchar por el cambio social. Hasta la victoria siempre.
En un contexto marcado por intentos reiterados de limitar la labor periodística en Quintana Roo, el debate sobre la modificación de artículos del Código Penal ha vuelto a encender las alarmas en la comunidad periodística y defensores de derechos humanos.
La propuesta de modificación de los artículos 194 Bis y 194 Ter del Código Penal de Quintana Roo plantea una serie de cambios que podrían criminalizar la actividad periodística, especialmente en lo relacionado con la difusión de información sobre servidores públicos. Bajo la premisa del derecho a la intimidad de los funcionarios, se busca penalizar la publicación de documentos, conversaciones, fotografías o videos sin su consentimiento, con penas que podrían llegar hasta los ocho años de prisión.
Esta iniciativa ha despertado una fuerte oposición por parte de organizaciones de derechos humanos y periodistas en Quintana Roo.Fabiola Cortés Miranda, Presidenta de la Asociación Civil ‘Somos tus Ojos’, ha señalado que estas modificaciones representan una grave amenaza para la libertad de expresión y el derecho a la información. En un intento por justificar la propuesta, la Diputada Mora Vallejo ha argumentado la necesidad de proteger la integridad familiar, personal y laboral de los servidores públicos. Sin embargo, esta justificación es cuestionada por su potencial impacto en la labor periodística y la transparencia gubernamental.
Los periodistas de Quintana Roo han levantado su voz en contra de estas reformas, advirtiendo que dificultarán aún más el ejercicio del periodismo en un estado marcado por la violencia criminal. Alertan sobre el riesgo de encarcelamiento para aquellos que divulguen información de interés público relacionada con funcionarios públicos y sus familias. Señalan que estas medidas podrían servir para proteger a malos funcionarios y obstaculizar la labor de denuncia de posibles actos de corrupción o abuso de poder.
Además, la aprobación de reformas para suprimir tratamientos mediáticos sexistas y humillantes de la violencia de género es un paso positivo, pero no debe opacar la grave amenaza que representan las modificaciones propuestas al Código Penal en cuanto a la libertad de expresión y el ejercicio del periodismo en el estado.
Este intento de criminalizar el periodismo no es un caso aislado en México. A lo largo de los años, hemos sido testigos de numerosos casos de periodistas que han sido perseguidos, criminalizados e incluso asesinados por ejercer su derecho a informar. La instrumentalización del marco legal para silenciar voces críticas y disidentes es una práctica recurrente que atenta contra los principios democráticos y los derechos humanos.
Casos emblemáticos como el de Lydia Cacho, Leonardo Garnier y Esther Beatriz May Vera son ejemplos claros de cómo el derecho penal se ha utilizado para intimidar y castigar a aquellos que revelan información de interés público. La historia de periodistas detenidos, amenazados y asesinados en México es un recordatorio contundente de los peligros que enfrentan aquellos que se atreven a desafiar el statu quo y denunciar la corrupción y la impunidad.
Periodistas de Quintana Roo Levantan su Voz contra la Criminalización del Periodismo
La comunidad periodística en el estado de Quintana Roo ha alzado su voz en rechazo a las reformas legislativas que amenazan con dificultar aún más el ejercicio del periodismo en la región. Conscientes de la situación de violencia criminal que prevalece en el estado, los periodistas advierten sobre las implicaciones negativas de estas reformas, las cuales podrían poner en riesgo la libertad de expresión y el derecho a la información.
La iniciativa de ley, presentada por la diputada plurinominal Iris Mora, busca penalizar la difusión de información que los funcionarios públicos consideren confidencial, lo cual podría llevar a la cárcel a los periodistas que publiquen contenido de interés público, como investigaciones sobre corrupción o conflictos de interés. Esta medida, según los comunicadores, constituye una verdadera “ley mordaza” que coarta la labor periodística y limita la rendición de cuentas.
Además, los periodistas recuerdan la existencia de una ley local de protección para personas defensoras de derechos humanos y periodistas, conocida como “Ley Borge”, la cual fue abrogada pese a la solicitud de más de 100 periodistas y defensores de derechos humanos. Esta ley, considerada por la Suprema Corte de Justicia de la Nación como inconstitucional, no garantizaba la seguridad de los comunicadores, ya que estaba principalmente bajo el control de autoridades locales, quienes en ocasiones son responsables de agresiones contra periodistas.
A estas preocupaciones se suma la reciente modificación a la Ley General de Acceso de Mujeres a una Vida Libre de Violencia aprobada por la XVII Legislatura del Estado, que busca combatir los tratamientos mediáticos sexistas y humillantes de la violencia de género y el feminicidio. Si bien esta medida es un paso importante para visibilizar la violencia de género, los periodistas señalan que las ambigüedades en el marco legal estatal podrían permitir la criminalización del ejercicio periodístico.
En este contexto, diversas organizaciones no gubernamentales han manifestado su preocupación por la situación de los periodistas en Quintana Roo, instando a las autoridades a respetar y proteger la libertad de prensa como un derecho fundamental en una sociedad democrática.
#Alerta 1/3 El @CongresoQRoo pretende modificar su constitución para limitar la libertad de expresión y de prensa. Resulta que si alguien publica una foto y no le gusto al político en turno serías un criminal. ¡Imagínate! Hacemos un llamado urgente para detener esta aberración pic.twitter.com/5XVgBXsAcE
— Periodistas Desplazados México (@PDesplazadosMX) April 9, 2024
La Instrumentalización del Marco Legal: Un Atentado contra la Libertad de Prensa
La criminalización del ejercicio periodístico a través de la manipulación del marco legal es una realidad alarmante que amenaza los cimientos de la democracia en nuestro país. Casos emblemáticos como el de Lydia Cacho en Quintana Roo y Puebla han puesto de manifiesto cómo el derecho penal se ha utilizado como una herramienta para silenciar y castigar a aquellos que desvelan información de interés público.
Lydia Cacho, al exponer una red de trata de personas y pederastia, fue víctima de una falsa acusación de difamación, seguida de tortura por parte del entonces gobernador de Puebla, Mario Marín. De manera similar, Leonardo Garnier evidenció conflictos de intereses entre una constructora y el gobierno estatal de Hidalgo, dirigido por Francisco Olvera en aquel entonces. Más recientemente, Esther Beatriz May Vera fue vinculada a proceso por difamación en noviembre de 2021, como represalia a sus denuncias sobre agresiones e intimidaciones por parte de integrantes del Ayuntamiento de Motul.
Estos casos, junto con otros ejemplos de activistas y defensores del medio ambiente y el territorio, como el de David Hernández en Oaxaca y Kenia Hernández en el Estado de México, evidencian la persistencia de viejas y nuevas formas de persecución contra aquellos que revelan información de interés público.
La adopción de delitos como el “halconeo“, que criminaliza la búsqueda de información sobre seguridad pública, así como el uso abusivo de delitos electorales, como la violencia política en razón de género, para inhibir el escrutinio sobre mujeres políticas, son prácticas que minan la libertad de prensa y la rendición de cuentas.
A pesar de los esfuerzos de la Suprema Corte de Justicia de la Nación por declarar inconstitucionales tales delitos, muchos casos no llegan a su revisión, lo que deja a periodistas y defensores de derechos humanos a merced de autoridades locales sometidas a lógicas políticas que convalidan la criminalización de la protesta y la defensa de derechos fundamentales.
La lucha contra la instrumentalización del marco legal para perseguir y silenciar voces críticas es una batalla que debe ser librada con determinación y unidad. La sociedad civil, las organizaciones de derechos humanos y los medios de comunicación tienen la responsabilidad de defender la libertad de prensa como un pilar fundamental de la democracia, y exigir a las autoridades el respeto irrestricto de la libertad de expresión y el derecho a la información.
En este contexto, es fundamental que las autoridades en Quintana Roo y en todo México respeten y protejan el derecho a la libertad de expresión y el trabajo de los periodistas. Las reformas propuestas al Código Penal de Quintana Roo representan un retroceso en materia de derechos humanos y deben ser rechazadas de manera contundente. La sociedad civil, las organizaciones de derechos humanos y los medios de comunicación tienen la responsabilidad de defender la libertad de prensa y el derecho a la información como pilares fundamentales de una sociedad democrática y transparente.