Luego de manifestarse durante ocho meses y acudiendo a instancias de gobierno locales y estatales, pobladores de Santa María Chi, ubicado cerca de Mérida Yucatán, levantaron una mega demanda en Semarnat, Profepa, Conagua, el Gobierno de Yucatán y Alcaldía de Mérida por la operación de la granja porcícola San Gerardo, propiedad de la familia Loret de Mola.
Según un reportaje de la Revista Pie de Página, la jueza 4ta de Distrito concedió una suspensión provisional de operaciones a la granja porcícola, argumentando que atenta contra los derechos de niños, niñas y adolescentes de tener una vida digna en un ambiente sano con equilibrio ecológico.
Imagen: Pie de Página
La denuncia que presentaron los habitantes de la región, detalla que se ha contaminado el agua de la reserva estatal geohidrológica del anillo de cenotes yucatecos; además del aire puesto que llevaron a cabo la quema ilegal de estiércol de cerdo , misma que afectó tierras de cultivo y la salud de los vecinos de la localidad al respirar el denso humo derivado de la acción.
Cabe señalar que la mega granja de los Loret de Mola tiene más de 30 años y sus representantes Oswaldo Loret de Mola Coldwell y Francisco José Loret de Mola Díaz, han sido acusados por los vecinos de Santa María Chi de amedrentarlos con seguimiento, filmación ilegal e incluso acusaciones por intento de secuestro al “retener ilegalmente a los trabajadores de la porcícola”.
La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) dio a conocer que presentará una denuncia penal ante la Fiscalía General de la República (FGR) contra quien resulte responsable de la muerte del jaguar atropellado el pasado miércoles en la carretera 307 de Cancún-Chetumal de Quintana Roo.
📋👩🏾⚖️Aunque se desconoce la identidad del vehículo responsable, se recolectó una porción de la fascia delantera como evidencia, la Profepa presentará una denuncia ante la FGR para los fines legales a que haya lugar en dado caso que se obtenga información del presunto responsable.
A través de una tarjeta informativa la Profepa reveló que los restos del ejemplar, que se trata de un macho, ya fueron trasladados a un predio que maneja fauna silvestre fuera de su hábitat, en donde se realizará la necropsia del felino.
Primero informes declaran que se observó un colapso pulmonar en el lado izquierdo del jaguar, el cual fue causado posiblemente por el impacto de una de sus costillas al momento de ser arrollado.
Se agregó que aunque al momento se desconoce la identidad del vehículo, se logró recuperar una parte de la facia delantera, la cual será usada como evidencia para las investigaciones.
“Dado que el jaguar está catalogado como una especie en Peligro de Extinción según la NOM-059-SEMARNAT-2010, la Profepa presentará una denuncia ante la Fiscalía General de la República y constituye el proceso administrativo para los fines legales a que haya lugar en dado caso que se obtenga información del presunto responsable”.
En el mismo tenor, la Profepa instó a la ciudadanía a que maneje con especial precaución para evitar accidentes con la fauna silvestre.
Por su parte, ambientalistas denunciaron que desde el 30 de septiembre de 2022 a la fecha van al menos seis jaguares muertos, ya que no existe ni un sólo paso de fauna en esta carretera que dividió la selva en su momento.
El medio La Jornada informó que el gobierno de Nuevo León capturó y reubicó a más de 100 osos negros del Parque Nacional Sierra Madre y Cumbres a lugares alejados para que no molestaran a los lugareños de las colonias que habían invadido su hábitat y provocado su muerte o desaparición.
Según una solicitud de información enviada a la agencia gubernamental Parques y Vida Silvestre, que reconoce haber capturado 127 osos en los últimos dos años, para trasladarlos a lugares apartados en los municipios de Rayones, Montemorelos, Allende o Sierra Picachos, sin monitoreo ni condicionando a los oseznos, Nuevo León puede dejar de ser hogar de osos negros (Ursus americanus eremicus).
El resultado de esta política, que fue rechazada por los expertos pero aprobada por la titular de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa), Elba Griselda Garza Morado, se ha traducido en la muerte de osos que, o bien son atropellados en las carreteras, desaparecen (porque las autoridades estatales alegan que carecen de un censo real), o son regalados a zoológicos de otros estados de la República o, en el peor de los casos, vendidos en el mercado negro.
Debido a que la Dirección de Parques y Vida Silvestre de Nuevo León, a cargo de Edgardo David Acosta Canales, coloca rudimentarias trampas en las colonias para capturar oseznos y luego les extrae un diente para supuestamente identificarlos, el protocolo de captura, tratamiento y traslado de osos generó criticas por lo que desapareció.
“El gobierno de Nuevo León está acabando con los osos. Al solicitar la lista de donde los agarran y donde los avientan, nos dimos cuenta de que en la mitad de los casos, Parques y Vida Silvestre responde que no hay información sobre el destino de los osos“.
-Activista de la asociación Somos 100 en defensa del ecosistema, flora y fauna de Nuevo León.
Disminuyen avistamientos
Los expertos señalan que los avistamientos en la montaña y sus alrededores han disminuido como resultado de la política depredadora del gobierno estatal contra los osos negros.
Para sorpresa de los lugareños, ahora se ven osos en pueblos como Sabinas Hidalgo y Apodaca que nunca antes los habían visto.
Esta especie de oso negro está protegida desde 2010 y fue catalogada como en peligro de extinción según la norma oficial mexicana NOM059 de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat).
Como resultado de la reubicación de los osos negros, la corrupción gubernamental y el aumento de la densidad urbana, la reserva del Parque Ecológico Chipinque, símbolo de Monterrey, está en peligro.
Esto se debe a que durante los gobiernos panistas del municipio de San Pedro Garza García y el gobierno actual, supuestamente independiente, se otorgaron cientos de permisos de construcción para miles de nuevas viviendas y estructuras, todo ello violando la ley.