Etiqueta: Remesas

  • Nuevo impuesto a remesas afectaría a 3.4 millones de mexicanos en EE. UU

    Nuevo impuesto a remesas afectaría a 3.4 millones de mexicanos en EE. UU

    De ser aprobado por el Senado de Estados Unidos, un nuevo impuesto del 3.5% a las remesas afectaría directamente a 3.4 millones de mexicanos indocumentados que viven en ese país, lo que representaría un golpe directo al sustento de miles de familias en México.

    El plan, ya avalado por la Cámara de Representantes, establece que dicho impuesto sea retenido por las empresas remesadoras y que solo pueda deducirse de impuestos federales si el remitente cuenta con ciudadanía o documentos migratorios válidos. Es decir, para los migrantes sin papeles, el cobro sería un gasto neto sin posibilidad de reembolso.

    De acuerdo con estimaciones de Jesús Cervantes González, director de estadísticas del Centro de Estudios Monetarios Latinoamericanos (Cemla), el gobierno estadounidense podría recaudar hasta 900 millones de dólares en 2026 mediante este nuevo gravamen.

    Actualmente, 7.5 millones de mexicanos trabajan en Estados Unidos, de los cuales el 45% son indocumentados. Este grupo es el que cargará con el costo completo del impuesto si la propuesta avanza, lo que significaría una reducción real del dinero que llega a sus familias en México.

    Tan solo en 2024, los migrantes mexicanos enviaron el 16.7% de su masa salarial a sus hogares. Con la entrada en vigor del impuesto, ese porcentaje subiría a 17.3% entre quienes no cuentan con documentos, según cálculos del Cemla.

    Aunque algunos especialistas financieros han señalado que el impacto económico sería moderado, reconocen que la propuesta tiene una fuerte carga política y afecta a los sectores más vulnerables de la población migrante.

  • Remesas desde cuentas bancarias en EE.UU. exentas de impuestos

    Remesas desde cuentas bancarias en EE.UU. exentas de impuestos

    El Comité de Finanzas del Senado de Estados Unidos presentó el texto final del proyecto de ley de reconciliación presupuestaria. Este proyecto confirma un impuesto del 3.5 por ciento sobre envíos de dinero desde EE. UU., el mismo porcentaje aprobado previamente por la Cámara de Representantes.

    El remitente será responsable de pagar el gravamen, pero las transferencias realizadas con tarjetas de crédito o débito quedarán excluidas. Según el Banco de México, el 99 por ciento de las remesas se envían mediante transferencia electrónica. No obstante, el documento no especifica qué porcentaje proviene de cuentas bancarias en EE.UU. se indica que estas transferencias estarían exentas del impuesto.

    Las transacciones iniciadas con tarjetas de crédito y débito no pagarán el impuesto, según el proyecto de ley que necesita aprobación del Senado. Esto significa que, aunque la mayoría de las remesas se consideran transferencias electrónicas, solo las envíos desde tarjetas en EE.UU. quedarán exentas.

    Un migrante mexicano puede enviar una transferencia electrónica y pagarlo en efectivo. Prácticamente todas las transferencias son electrónicas, explicó Jesús Cervantes, director de estadísticas económicas del Cemla.

    Datos del Cemla revelan que, en el primer trimestre de 2025, el número de trabajadores mexicanos en EE.UU. ascendió a más de 7 millones.

    El texto final del proyecto de ley también menciona que el crédito fiscal estará disponible para quienes tengan número de seguridad social. Esto podría beneficiar a personas con tarjeta de residencia permanente. Además, se confirma que la fecha de entrada en vigor será el 31 de diciembre de 2025, y la propuesta se someterá a votación en el pleno del Senado.

  • Lilly Téllez y su actitud entreguista ante el impuesto a remesas

    Lilly Téllez y su actitud entreguista ante el impuesto a remesas

    La senadora plurinominal del PAN, Lilly Téllez, ha tomado una posición de exigencia, pidiendo la remoción de Gerardo Fernández Noroña. Su crítica surge tras las declaraciones del senador estadounidense Eric Schmitt sobre el impuesto a remesas.

    Téllez considera “irresponsables” las palabras de Noroña, quien ha defendido los intereses de las familias mexicanas afectadas por estas medidas. Sin embargo, su actitud plantea serias dudas sobre su patriotismo.

    Noroña, como presidente de la Mesa Directiva del Senado, ha sido un firme crítico de la propuesta de Schmitt, que busca aumentar el impuesto a remesas del 3.5% al 15%. En sus declaraciones, Noroña ha señalado que este aumento es injusto y violatorio de los acuerdos entre México y Estados Unidos, que buscan evitar la doble tributación. Su defensa no solo se centra en los migrantes, sino también en el impacto negativo que tendría esta medida en la economía de México.

    En un mensaje en su cuenta de X, Téllez afirma que las familias mexicanas sufrirán un castigo inmerecido debido a las declaraciones de Noroña. No obstante, su reacción parece más un intento de alinearse con intereses extranjeros que una defensa genuina de los mexicanos. Su llamado a destituir a Noroña refleja una postura entreguista, donde prioriza la opinión de un senador estadounidense sobre la realidad de su propio país.

    Eric Schmitt, quien ha propuesto aumentar el impuesto a remesas, se convierte en el foco de Téllez. Ella critica las declaraciones de Noroña, pero ignora el daño que esta propuesta podría causar a miles de familias. Al hacerlo, Téllez se muestra más preocupada por quedar bien ante el extranjero que por defender los intereses de México.

    Es alarmante ver cómo una figura política puede olvidar su compromiso con la nación. La defensa de los derechos de los migrantes y de sus familias debería ser la prioridad. Sin embargo, Téllez parece más interesada en ganar puntos políticos que en proteger a los mexicanos.

    La postura de la panista se asemeja a la de aquellos que venden a su patria por un puñado de dólares. En lugar de unirse para luchar contra medidas injustas, elige el camino de la traición.

    La crítica de Téllez a Noroña es, en última instancia, un reflejo de su propia falta de compromiso con los intereses nacionales. Noroña ha alzado la voz en defensa de millones de migrantes que contribuyen a la economía tanto de México como de Estados Unidos. En un momento en que el país necesita unidad y fortaleza, Téllez opta por la división y el servilismo. Es hora de que los ciudadanos se pregunten: ¿quién realmente defiende a México.

  • GRAVAR LA ESPERANZA: EL CASTIGO DE TRUMP A LAS FAMILIAS MEXICANAS Y EL LLAMADO DE SHEINBAUM ANTES DEL SENADO

    GRAVAR LA ESPERANZA: EL CASTIGO DE TRUMP A LAS FAMILIAS MEXICANAS Y EL LLAMADO DE SHEINBAUM ANTES DEL SENADO

    Las remesas no son un lujo: son el salvavidas económico de millones de familias mexicanas. Gravar su envío desde Estados Unidos no solo es injusto, es cruel.

    El Partido Republicano en Estados Unidos, encabezado por el expresidente Donald Trump, ha vuelto a mostrar su rostro más crudo y oportunista: ahora, propone imponer un impuesto del 3.5% a las remesas que los trabajadores migrantes envían a sus familias desde territorio estadounidense. Una medida que no solo es económica, sino profundamente política y moralmente reprobable.

    Durante 2023, las remesas que llegaron a México alcanzaron la histórica cifra de 65 mil millones de dólares, lo que representa un ingreso superior incluso al generado por las exportaciones petroleras o el turismo. Estos recursos equivalen al 3.5% del Producto Interno Bruto nacional, pero su impacto es aún más determinante cuando se observa a nivel local. En estados como Chiapas (14.3%), Guerrero (13.6%), Michoacán (11.2%) y Zacatecas (10.6%), las remesas son literalmente la columna vertebral de su economía. En estas regiones, castigadas históricamente por el abandono gubernamental, el dinero que envían los migrantes no es un complemento, es un salvavidas.

    La propuesta de gravar las remesas no es nueva. Trump ya había insinuado esta medida durante su primera campaña presidencial en 2016, como una forma de “hacer que México pague el muro”. Hoy, en su intento por regresar a la Casa Blanca, revive la idea bajo el mismo pretexto nacionalista, apelando a los prejuicios más profundos del electorado republicano: la criminalización del migrante, la idea de que México se “aprovecha” de Estados Unidos, y una visión utilitaria de la política exterior.

    Lo alarmante es que esta medida —aunque aún necesita pasar por el Senado estadounidense para su aprobación definitiva— ya ha sido retomada como bandera política y amenaza con convertirse en realidad si los republicanos logran la mayoría en noviembre. En ese contexto, la advertencia de la presidenta Claudia Sheinbaum no es menor: “De ser necesario, nos vamos a movilizar”. Y tiene razón. Porque lo que está en juego no es solo dinero: es la dignidad y la vida de millones de personas.

    Las remesas no son un lujo. Quien ha tenido que migrar, dejar su tierra, su familia y su idioma para trabajar jornadas extenuantes en otro país, sabe que cada dólar enviado está cargado de sacrificio. Se utiliza para pagar alimentos, colegiaturas, rentas, medicinas, transporte, ropa. Es, en muchos casos, el único ingreso de las familias receptoras.

    Por eso, cobrar un impuesto por este acto de amor y responsabilidad familiar es no solo una injusticia, sino una crueldad. Jeanette Leyva, periodista especializada en economía, lo expresó con claridad en su columna para El Financiero: “Hay estados en donde deben encenderse las alertas, pues las remesas alcanzan montos muy elevados con respecto al PIB, y particularmente en aquellos con menores niveles de producto per cápita”. Es decir, los más pobres serán los más afectados.

    Además, la medida generaría efectos secundarios que podrían intensificar la desigualdad. Las familias con menos recursos perderán capacidad de consumo, lo que impactará a las economías locales. Podría aumentar el endeudamiento, la deserción escolar, y en muchos casos, el retorno forzado a Estados Unidos por vías irregulares, alimentando redes de tráfico de personas.

    Hay también un componente simbólico que no debe pasarse por alto. Este impuesto comunica algo más profundo: que el esfuerzo del migrante no vale. Que trabajar en Estados Unidos no garantiza derechos, ni respeto. Que enviar dinero a tu madre, a tus hijos o a tu comunidad es motivo de castigo fiscal. Es una forma sofisticada de discriminación: no se grava al inversionista extranjero, sino al jornalero que limpia casas, recoge cosechas, cuida ancianos o sirve mesas.

    Este tipo de propuestas tienen consecuencias más allá de lo económico. Alimentan discursos de odio, legitiman la xenofobia y polarizan aún más a las sociedades. En lugar de reconocer la aportación de los migrantes —quienes sostuvieron a buena parte de la economía estadounidense durante la pandemia—, se les trata como si fueran un problema que debe contenerse o monetizarse.

    Ante este panorama, la respuesta del gobierno mexicano debe ser clara y firme. La presidenta Sheinbaum ha mostrado sensibilidad y determinación al solidarizarse con la comunidad migrante. Pero la defensa no debe quedarse en lo simbólico. Es momento de construir una estrategia binacional que combine la presión diplomática, la movilización social, y el desarrollo de alternativas financieras para proteger a los remitentes y beneficiarios de las remesas.

    Una de las herramientas que ya se han mencionado es la Financiera para el Bienestar, que ofrece servicios de envío de dinero con comisiones mínimas. También se deben fomentar esquemas de bancarización en ambos lados de la frontera, uso de cuentas digitales en dólares y pesos, y mecanismos que transparenten y abaraten el proceso de envío.

    Además, se debe reforzar el trabajo con las comunidades migrantes, los consulados, y las organizaciones de derechos humanos para hacer frente común. Porque este no es un tema solo de economía: es de justicia social, de reconocimiento histórico y de respeto a los derechos humanos.

    Frente a un gobierno extranjero que ve en el migrante un blanco electoral, la movilización no es amenaza, es defensa propia. Como lo hizo en su momento el movimiento Chicano, como lo han hecho los trabajadores agrícolas con sus huelgas, o las organizaciones defensoras de migrantes con sus litigios, ahora es tiempo de unir voces a ambos lados de la frontera. Las calles, las redes, las plazas, las casas de migrantes, pueden convertirse nuevamente en espacios de dignidad y resistencia.

    La defensa de las remesas no debe confundirse con un asunto de “intervencionismo” o “asuntos internos”. México tiene todo el derecho de alzar la voz por sus ciudadanos en el exterior, especialmente cuando sus derechos y sus familias están siendo atacadas.

    El dinero que llega desde Estados Unidos no es un simple flujo financiero. Es un acto de amor, una expresión de lealtad familiar, un puente emocional entre quien se fue y quien se quedó. Gravarlo, condicionarlo o criminalizarlo es una forma de desprecio institucional que ningún país democrático debería tolerar.

    Por eso, decir no al impuesto a las remesas es decir sí a la dignidad humana. Es reconocer que ningún esfuerzo familiar debe convertirse en botín político. Que ninguna transferencia solidaria debe llevar un castigo. Y que ningún migrante debe pagar con intereses su derecho a ayudar.

    Hoy más que nunca, es momento de alzar la voz, de apoyar a quienes sostienen a México desde fuera, y de recordarle al mundo que las remesas no son dólares: son abrazos enviados a distancia. Cobrar por ellos es, sencillamente, inaceptable.

    • La columnista, Mariuma Munira Vadillo Bravo, es Maestra en Derechos Humanos y Garantías Individuales. Puedes contactarla en Facebook: MUMA Mariuma Munira, Twitter: @MariumaMunira.
  • Subsecretario de Economía califica de “ilegítimo” el gravamen a remesas en EE.UU.

    Subsecretario de Economía califica de “ilegítimo” el gravamen a remesas en EE.UU.

    El subsecretario de Economía, Vidal Llerenas, criticó el reciente impuesto del 3.5% aprobado por la Cámara de Representantes de Estados Unidos sobre las remesas enviadas por migrantes. Durante una entrevista en el Annual Summit 2025 de la Federación Latinoamericana de la Industria Farmacéutica, Llerenas afirmó que “no es un impuesto legítimo”.

    El funcionario recordó que el proyecto aún debe ser discutido en el Senado de EE.UU. Y advirtió que su implementación será complicada. “Lo que mencionó la Presidenta Claudia Sheinbaum es que se insistirá en que se elimine”, destacó.

    Al ser cuestionado sobre el impacto de este impuesto en los mexicanos, Llerenas explicó que “no es para todos, entiendo que es para personas que no tienen residencia legal”. Sin embargo, enfatizó que, de aprobarse, “sí tendría afectación” y reiteró que “no es justo”.

    Además, Llerenas subrayó que la Presidenta está comprometida en negociar para que el impuesto desaparezca. Afirmó que establecer este gravamen significa una “doble tributación”, ya que los trabajadores ya pagan impuestos a través de su salario. La postura del gobierno mexicano es clara: se busca proteger a las familias que dependen de las remesas para su economía.

  • Trabajaremos para que no haya impuesto a remesas: Presidenta Claudia Sheinbaum

    Trabajaremos para que no haya impuesto a remesas: Presidenta Claudia Sheinbaum

    La madrugada de este jueves, fue aprobada la Ley Fiscal de los Estados Unidos por la Cámara de Representantes del país vecino del norte. Esta ley incluye un aumento sobre el impuesto a las remesas enviadas hacia México que sería del 3.5%.

    Aunque se logró una reducción, pues antes el impuesto a remesas estaba planteado en 5%, la Presidenta Clauidia Sheinbaum aseguró que lo que se quiere es que no haya ningún impuesto, por lo que seguirá trabajando en cuestión de negociaciones con el presidente gringo.

    Durante la Mañanera del Pueblo de este jueves 22 de mayo, la mandataria federal dijo que esta propuesta de ley todavía debe ser aprobada por el Senado estadounidense e hizo un reconocimiento por el trabajo que se ha realizado desde nuestro país, extendiendo un agradecimiento a Esteban Moctezuma, embajador de México en Estados Unidos.

    “Agradecer al embajador de México en los Estados Unidos, Esteban Moctezuma, que ha sido muy importante; a los senadores que fueron, y el trabajo que hemos estado haciendo público, por lo pronto la tasa del impuesto de las remesas es una disminución del cinco al 3.5%. De todas maneras, nosotros no queremos que haya impuesto, entonces vamos a seguir trabajando, informando todos y todos, pero es algo que pues vale la pena reconocer y vamos a seguir trabajando para que no haya ningún impuesto a las remesas que envían nuestros paisanos a sus familias en México”.

    La iniciativa de ley gringa que será discutida por el Senado de aquel país, también incluye la ampliación del muro fronterizo y la construcción de nuevas barreras en la frontera con nuestro país.

  • Aprueban Ley Fiscal en EE.UU. Va al Senado

    Aprueban Ley Fiscal en EE.UU. Va al Senado

    La madrugada de este jueves 22 de mayo, la Cámara de Representantes de los Estados Unidos, aprobó el proyecto de Ley Fiscal, que incluye impuesto al envío de remesas, con un ajuste al 3.5%.

    Este proyecto de ley fue aprobado con sólo un voto de diferencia: 215 a favor y 214 en contra, lo que significa que ahora será discutido en el Senado gringo.

    Este caprichito de Trump, el cual fue denominado “One Big Beautiful Bill Act”, significa un montón de ajustes al gasto social, lo que reduciría de manera considerable el acceso a programas sociales por parte de los que menos tienen. También incluye recortes de impuestos a empresas y la cancelación de incentivos de “energía verde”.

    Pero lo que sin duda es el verdadero capricho de Donald Trump, presidente de los Estados Unidos, es el endurecimiento de las políticas migratorias, porque, de ser aprobada por el Senado, esta ley significaría un aumento en el gasto destinado al ejército y a la vigilancia de las fronteras del país. Este financiamiento en contra de la inmigración, tiene miras de darle la oportunidad de deportar a un millón de migrantes al año.

    La aprobación de la mayoría republicana, se dio muy a pesar de la deuda pública de los Estados Unidos que ya anda por los cielos con un 124% del PIB del país vecino del norte y que seguiría en aumento de continuar con lo que, sin duda, es un capricho de Donald “el xenofóbico” Trump. Lo que, por cierto, también ya lo llevó a la rebaja de su calificación crediticia, por parte de la agencia Moody’s.

  • CONAGO rechaza aranceles de Trump a remesas y respalda a migrantes mexicanos: “No son mercancía, son amor y responsabilidad”

    CONAGO rechaza aranceles de Trump a remesas y respalda a migrantes mexicanos: “No son mercancía, son amor y responsabilidad”

    Las y los gobernadores que integran la Conferencia Nacional de Gobernadoras y Gobernadores (CONAGO) manifestaron su rechazo absoluto a la intención del Gobierno de Estados Unidos de gravar las remesas enviadas por mexicanos desde ese país, al calificarlo como un acto injusto que golpearía directamente a las familias más vulnerables y a la economía regional.

    En un pronunciamiento emitido este 19 de mayo de 2025, el organismo, presidido actualmente por la gobernadora de Baja California, Marina del Pilar Ávila Olmeda, fue contundente: “Las remesas no son mercancía ni lujo: son un acto de amor, solidaridad y responsabilidad familiar”.

    El documento, firmado por los 32 mandatarios estatales, entre ellos la jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Clara Brugada Molina, y la gobernadora del Estado de México, Delfina Gómez Álvarez, reitera que las remesas superaron los 63 mil millones de dólares en 2024, consolidándose como una de las principales fuentes de ingresos nacionales, por lo que cualquier intento de gravarlas impactaría severamente en comunidades de origen y sectores más vulnerables.

    La CONAGO también reconoció las gestiones diplomáticas emprendidas por la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, quien ha buscado vías de entendimiento y acuerdos con representantes del Congreso y Gobierno de Estados Unidos para detener la medida promovida por congresistas republicanos cercanos al presidente Donald Trump.

    Llamado a la dignidad y cooperación bilateral

    El pronunciamiento advierte que aplicar impuestos a las remesas violenta el principio de respeto y dignidad que debe prevalecer en la relación bilateral, y constituye un acto de discriminación hacia los trabajadores migrantes. “Su trabajo y su sacrificio no deben ser objeto de medidas injustas”, sostienen.

    Debes leer:

  • Congreso de EE. UU. dice “no” al impuesto sobre remesas; Sheinbaum lo celebra

    Congreso de EE. UU. dice “no” al impuesto sobre remesas; Sheinbaum lo celebra

    La Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo destacó que el Comité de Presupuesto de la Cámara de Representantes de Estados Unidos rechazó, en una primera instancia, la propuesta de gravar las remesas con un impuesto del 5%. Esta información fue reportada por La Jornada.

    Foto: Screenshot de La Jornada

    Sheinbaum hizo estas declaraciones tras una reunión con familiares de los mineros de El Pinabete, en San Juan de Sabinas, Coahuila. La jefa del Ejecutivo subrayó que la iniciativa se discutirá nuevamente en el Congreso estadounidense.

    “No se aprobó, pero hay que estar pendientes”, comentó al salir de la Universidad Tecnológica de la Región Carbonífera. Insistió en que el impuesto viola un acuerdo bilateral.

    La propuesta formaba parte de un paquete de cambios fiscales respaldado por el gobierno de Donald Trump. Este paquete recibió un rechazo en el Comité de Presupuesto, donde 21 legisladores votaron en contra, mientras que 16 apoyaron la medida.

    Al ser cuestionada sobre el resultado, Sheinbaum afirmó que la discusión volverá la próxima semana. “Vamos a seguir trabajando para evitar este impuesto”, agregó.

    La mandataria confía en la estrategia de su gobierno para frenar el gravamen. “Que nuestros paisanos contacten a sus congresistas y expresen su rechazo a esta medida injusta”, concluyó.

  • ¡RECHAZADA! Propuesta de gravamen a remesas fue rechazada por el Comité de Presupuesto

    ¡RECHAZADA! Propuesta de gravamen a remesas fue rechazada por el Comité de Presupuesto

    El Comité de Presupuesto de la Cámara de Representantes de Estados Unidos rechazó, con 21 votos en contra y 16 a favor, la iniciativa de ley de impuestos y gastos que significaría un aumento del 5% al impuesto sobre remesas enviadas por migrantes.

    Ya de poco le sirvió el llamado que lanzó Donald Trump para apoyar este proyecto de discriminación y violatorio de acuerdos:

    “Los republicanos DEBEN UNIRSE tras ‘¡The One, Big, Beautiful Bill!’. No solo recorta los impuestos a TODOS los estadounidenses, sino que también dejará sin Medicaid a millones de inmigrantes indocumentados para protegerlo de quienes realmente lo necesitan”.

    En fin, esta propuesta está detenida por ahora y aunque los inconformes dicen que la van a revisar y a negociar cambios, lo cierto es que se hará todo lo posible por frenar este ataque contra la economía de todos los migrantes y sus familias.

    No cabe duda de que al “empresario berrinches” eso es lo que le sale mejor, los berrinches; pasándose acuerdos internacionales por el puente de San Francisco y discriminando a diestra y siniestra. Lo que debe quedarle como enseñanza, es que en México se defiende nuestra soberanía y nos representa una mujer que no se dobla ante un niño con complejo de superioridad.

    En breve se dará a conocer más información al respecto.