La secretaria de Medio Ambiente (Semarnat), María Luisa Albores, aseguró que a cambio de los 300 mil árboles que serán afectados por la construcción del Tramo 5 del Tren Maya, se reforestan más de 450 mil hectáreas, con la siembra de 450 millones de árboles en los cinco estados del país por donde pasa la obra.
Durante la conferencia de prensa matutina del presidente Andrés Manuel López Obrador, la funcionaria destacó que a lo largo de la ruta del Tren Maya existen 25 áreas naturales protegidas, que implican ocho millones de hectáreas en las que se está actualizando el régimen de conservación, y se crearán tres más: Calakmul 2, el Parque Nacional Jaguar y el Parque Nacional Tulum, que involucran alrededor de seis mil 500 hectáreas.
Precisó que en el Tramo 5 se estarán sembrando 142 millones de árboles de maderas preciosas como caoba y cedro.
Dijo que se están invirtiendo más de 340 millones de pesos en acciones de conservación que involucran a todas las comunidades, a través de programas como Sembrando Vida y el Pago de Servicios Ambientales.
Además, se colocarán 269 pasos de fauna a lo largo de todo el trayecto, para la protección de las especies animales.
Subrayó que con la operación del Tren Maya se ayudará al mejoramiento del medio ambiente, al evitar la emisión de bióxido de carbono.
“Estamos hablando de un transporte moderno que va a coadyuvar para el 2030 en que se pueda tener 392 mil toneladas de bióxido de carbono, en ese valor se estima el que se pueda estar haciendo una aportación”, expresó.
El domingo por la noche se dio a conocer que el dialogo pactado en Palacio Nacional con ambientalistas de “Sélvame del Tren” y sus respectivos miembros de la farándula, fue cancelada ante la imposibilidad de algunos de ellos para asistir.
Esta mañana el Presidente López Obrador señaló que lo mejor sería que la Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) o El Fondo Nacional de Fomento al Turismo (Fonatur) se reúnan con ellos, para evitar que los opositores intenten usar al gobierno.
“Acerca del diálogo, resultó que los que salieron en la televisión, los medios, rechazaron el diálogo, dijeron que no, ¿cómo se llama el actor? Eugenio Derbez y otros, y querían que recibiéramos a ambientalistas reales o supuestos que no sabemos y que, incluso tenemos ciertas dudas sobre su actuación, entonces, lo mejor, para que no nos usen, porque ya sería el colmo, ¿no?, que conservadores corruptos quisieran utilizarnos”, mencionó el mandatario.
Andrés Manuel también recordó que Eugenio Derbez participó en la inauguración de un complejo turístico de la empresa Xcaret, señalando al actor de doble moral, pues tal empresa sí ha incurrido en delitos contra el medio ambiente de la zona.
A pesar de la devastación ambiental que su actividad dejaría en ríos subterráneos y cavernas en Playa del Carmen, Quintana Roo, la minera Calica realizó detonaciones en una parte de la selva del Caribe mexicano para sustraer piedra caliza.
El permiso para que la minera operara en el municipio fue otorgado el 30 de noviembre del año 2000, es decir, el último día del sexenio del priísta Ernesto Zedillo Ponce de León, al igual que de la entonces secretaria del medio Ambiente, Recursos Naturales y Pesca (Semarnap), Julia Carabias.
Fueron dos nuevas concesiones que se le otorgaron, con una duración de 20 años. Pero la empresa comenzó la devastación desde 1986 de lo que especialistas reconocen como un corredor biológico de especies protegidas y en peligro de extinción.
Inició sus trabajos en el predio La Rosita, y conforme avanzaron los años, el área se amplió. Fue en 1999 cuando requirió la expansión de la extracción a los predios de La Adelita y El Corchalito.
Y a pesar de que para el año 2000 el daño era evidente, se le otorgaron nuevas concesiones.
Diez años después el ecocido era más que evidente. Los hoyos que la minera abrió con sus detonaciones se llenaron de agua a causa de la extracción debajo del manto freático, generando un proceso de salinización del agua dulce.
El área ha sido devastada a causa de la actividad de la minera.
De acuerdo a un comunicado emitido por la Semarnat, fue la Dirección General de Ordenamiento Ecológico e Impacto Ambiental del Instituto Nacional de Ecología (INE), cuyo titular era Fedro Carlos Guillén Rodríguez, la que otorgó en un periodo récord de 36 días, la autorización a Calica para extraer y aprovechar la roca caliza por debajo del manto freático a cielo abierto.
La actividad minera debajo del manto freático se traduce en graves daños ambientales, como la pérdida definitiva e irrecuperable del subsuelo, alteración de la presión del acuífero al afectar su hidrodinámica, riesgo de hundimientos y fracturas del subsuelo.
Al igual que en la calidad y pureza del agua y el drenaje superficial y subterráneo por aumentos en la formación de oquedades, al igual que la alteración del paisaje natural y la fragmentación de los ecosistemas.
La dependencia expone que este permiso fue uno de los seis mil 172 de impacto ambiental que fueron otorgados a lo largo del sexenio zedillista, de los cuales, en noviembre del 2000 se autorizó el 23 por ciento.
Al respecto, el pasado mes de febrero, el presidente de México, Andrés Manuel López Obrador informó que existe una acción legal en tribunales electorales de dicha empresa contra el estado mexicano por no ampliar su concesión para seguir con la explotación minera en la selva, por lo cual pretende que se le indemnice con varios millones de pesos.
aFue el expresidente Ernesto Zedillo el que autorizó los permisos a Calica en su último día de gobierno.
Sin embargo, el mandatario advirtió que sus concesiones serían retiradas debido a las afectaciones ambientales severas que su operación ha dejado en el área.
Aseguró que la explotación de casi seis millones de toneladas de piedra caliza que la empresa envía cada año a Estados Unidos está por concluir, y su administración no autorizó que se extendiera el plazo de la concesión que otorgó el expresidente Zedillo.
Y ante la amenaza de la empresa, que reclama una indemnización por 500 millones de dólares, López Obrador advirtió que de requerirse, el gobierno mexicano recurrirá ante la Organización de las Naciones Unidas (ONU) para defender los activos del país.
La Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) dio a conocer un comunicado dirigido a las que distintas personas y pseudoambientalistas hacen creer a la población en general que el Gobierno de México promueve la devastación medioambiental en el sureste mexicano debido a la construcción del Tren Maya.
En el comunicado, SEMARNAT señaló un recuento de algunas situaciones graves de los últimos 30 años, en las que sí se ha dañado la riqueza natural de esa región “y que no fueron dignas de levantar la voz de quienes hoy se ostentan como defensores del medio ambiente”.
Eventualidades son las siguientes:
Se permitió el crecimiento indiscriminado de granjas porcícolas
Se potenció y fomentó el uso de agroquímicos como el glifosato.
Se omitió atender el creciente problema de la deforestación y tala ilegal
Se dieron permisos para la explotación minera sin considerar los daños al ambiente.
Se permitió la siembra de cultivos exóticos como la palma de aceite
Se autorizaron megaproyectos y obras de infraestructura que dañaron severamente al medio ambiente
El Programa de Reforestación más grande del mundo.
Por último la dependencia mencionó que el Gobierno de México combate los verdaderos problemas ambientales que hay en el sureste del país (Chiapas, Tabasco, Campeche, Yucatán y Quintana Roo), y se implementa el Proyecto Tren Maya como una obra emblemática de este gobierno, que armoniza el desarrollo económico y social con la conservación de los recursos naturales. También es importante señalar que se está impulsando la conservación del territorio a través de la ampliación y creación de Áreas Naturales Protegidas.
En suma, representa un proyecto para la justicia social y ambiental en el sureste de nuestro país de la mano de las comunidades. Las personas de la región quieren y ven en el Tren Maya un camino de esperanza para su bienestar y felicidad en sus propias comunidades, a diferencia de lo que en administraciones anteriores se hacía para perpetuar el beneficio de unos cuantos, por encima del bien común, las necesidades y el desarrollo de los habitantes del sureste, y los empujaba a migrar, aun cuando son las guardianas y guardianes históricos del territorio y los recursos naturales.