Etiqueta: Servicio Sismológico Nacional

  • ¿Cómo detecta terremotos Latinoamérica y por qué México lidera en alertas tempranas?

    ¿Cómo detecta terremotos Latinoamérica y por qué México lidera en alertas tempranas?

    Los terremotos no pueden predecirse, pero las redes sísmicas modernas permiten detectarlos en cuestión de segundos y, en algunos países, emitir alertas antes de que lleguen las sacudidas más fuertes. México destaca por haber desarrollado uno de los mejores sistemas de alerta temprana del mundo, aprovechando tanto la tecnología como su particular geografía.

    El reciente terremoto registrado en Colombia volvió a poner en evidencia la vulnerabilidad de América Latina frente a la actividad sísmica. Aunque los países de la región comparten una elevada exposición a los terremotos, sus sistemas de monitoreo tienen características distintas. Colombia, por ejemplo, cuenta con cerca de 200 estaciones distribuidas por su territorio para detectar y caracterizar rápidamente los movimientos, mientras que Chile ha desarrollado una infraestructura especialmente enfocada en determinar con rapidez si un terremoto submarino puede generar un tsunami.

    La tecnología utilizada para vigilar estos fenómenos se basa principalmente en sismógrafos, acelerógrafos y estaciones GNSS. Los primeros detectan incluso movimientos muy pequeños del suelo; los segundos registran las sacudidas más intensas, mientras que las estaciones GNSS permiten medir desplazamientos y deformaciones de la superficie terrestre. Todos estos instrumentos envían información en tiempo real que puede ser procesada automáticamente y posteriormente verificada por especialistas. Incluso los teléfonos móviles se han convertido en una herramienta complementaria gracias a sus acelerómetros, capaces de detectar vibraciones cuando miles de dispositivos registran simultáneamente un movimiento compatible con un terremoto.

    Pero México tiene una ventaja particular: no solo detecta el terremoto, sino que puede aprovechar la distancia entre el epicentro y las ciudades para ganar tiempo. El Sistema de Alerta Sísmica Mexicano (SASMEX) fue diseñado para advertir a determinadas poblaciones cuando un terremoto potencialmente peligroso comienza a producirse a cientos de kilómetros de distancia. En el caso de Ciudad de México, muchos de los grandes sismos que representan una amenaza se originan en la costa del Pacífico, por lo que las ondas sísmicas tardan un tiempo en llegar. Esa diferencia permite que los sensores detecten primero el movimiento y que la señal de alerta viaje antes de que las ondas más destructivas alcancen la capital.

    Por eso especialistas como Arturo Iglesias Mendoza, jefe del Servicio Sismológico Nacional, consideran al sistema mexicano uno de los ejemplos de alerta temprana más consolidados del mundo. En condiciones favorables, Ciudad de México puede recibir cerca de un minuto de aviso antes de una fuerte sacudida. La clave, sin embargo, no es que México pueda predecir terremotos: el fenómeno ya comenzó cuando se activa la alerta. Lo que hace excepcional al modelo mexicano es la combinación de una red especializada, comunicaciones rápidas, experiencia acumulada y una geografía que permite aprovechar la diferencia entre el momento en que se detecta el sismo y aquel en que sus ondas llegan a las zonas pobladas. Aun así, no todos los terremotos ofrecen el mismo margen de aviso, y en lugares donde el epicentro está muy cerca de una ciudad pueden quedar apenas unos segundos.

  • 58 nuevas estaciones para vigilar sismos: así se blinda México ante terremotos

    58 nuevas estaciones para vigilar sismos: así se blinda México ante terremotos

    La Red Sísmica Mexicana anunció la construcción de 58 nuevas estaciones de monitoreo sísmico en el país, 20 estarán a cargo de la Coordinación de Ingeniería Sismológica del Instituto de Ingeniería de la UNAM y 38 del Servicio Sismológico Nacional del Instituto de Geofísica. 

    Leonardo Ramírez Guzmán, coordinador de Ingeniería Sismológica, explicó que la ampliación de estaciones de monitoreo sísmico busca obtener estimaciones más precisas sobre la magnitud y ubicación de los sismos, además de generar mapas de intensidad que permitan saber si el movimiento del suelo afectó viviendas o infraestructura.

    Las nuevas estaciones se concentrarán principalmente en el norte del país, incluyendo:

    • La Península de Baja California
    • Sonora, Chihuahua, Coahuila y Nuevo León
    • Ciudades como Tijuana

    El especialista señaló que existe la percepción errónea de que esta zona no tiene actividad sísmica relevante, cuando en realidad sí registra movimientos telúricos.

    También se reorganizará la distribución de equipos en el centro y sureste del país. Guerrero sigue siendo el estado con mayor cobertura con 34 estaciones, seguido de Oaxaca y Michoacán.

    Con esta ampliación se espera reducir la incertidumbre en la localización, magnitud de los sismos y detectar temblores que antes pasaban desapercibidos por falta de instrumentación.

    Sobre la Ciudad de México, Ramírez Guzmán destacó que ya cuenta con una de las redes más densas del mundo, con cerca de 100 estaciones entre el Instituto de Ingeniería y el Servicio Sismológico Nacional, comparable a Tokio y Los Ángeles.

    La información generada se comparte entre el Instituto de Ingeniería, el Servicio Sismológico Nacional y el Centro Nacional de Estimación, Prevención y Reducción del Riesgo de Desastres, mediante fibra óptica, líneas de Red UNAM y enlaces de radio.

    Además, se desarrolla una plataforma que permitirá a autoridades y a la ciudadanía consultar mapas de intensidad sísmica minutos después de ocurrido un temblor. Su efectividad fue verificada tras el sismo de magnitud 6.5 registrado en Guerrero el 2 de enero de este año.

    Hasta el momento se han concluido 8 de las 20 estaciones a cargo del Instituto de Ingeniería, y se estima terminar la etapa actual durante este año, con financiamiento de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana y acompañamiento del Centro Nacional de Estimación, Prevención y Reducción del Riesgo de Desastres.

  • Sismo de 6.1 grados sacude Sinaloa con epicentro en el golfo de California

    Sismo de 6.1 grados sacude Sinaloa con epicentro en el golfo de California

    Protección Civil descartó riesgo de tsunami tras el movimiento telúrico que se sintió en al menos ocho estados del norte y noroeste del país. Minutos después se registró una réplica de menor intensidad.

    Un fuerte sismo sorprendió a los habitantes de Sinaloa la tarde de este martes. El movimiento alcanzó una magnitud de 6.1 grados y su epicentro se localizó a 116 kilómetros al suroeste de Guasave, en aguas del golfo de California.

    El Servicio Sismológico Nacional registró el evento y la Coordinación Nacional de Protección Civil compartió los datos oficiales a través de sus redes sociales. El reporte inicial generó cierta confusión entre las autoridades.

    Minutos antes de las 14:00 horas, la dependencia federal informó que el sismo había ocurrido en territorio duranguense, cerca del límite con Sinaloa. Poco después, la Plataforma Digital de Alertamiento corrigió la ubicación y confirmó que el epicentro estaba en suelo sinaloense, dentro de la zona acuífera del golfo.

    La magnitud también sufrió ajustes durante las primeras horas. Las autoridades mexicanas reportaron inicialmente 6.2 grados, mientras el Servicio Geológico de Estados Unidos calculó 6.0 grados con epicentro a 95 kilómetros de Guasave.

    Finalmente, la Coordinación Nacional de Protección Civil estableció la cifra oficial en 6.1 grados, con una profundidad de apenas 5 kilómetros. Esta poca profundidad explica por qué tanta gente sintió el temblor con claridad.

    Las autoridades descartaron cualquier riesgo de tsunami para las costas de Sinaloa y Baja California Sur. Aun así, mantienen vigilancia constante sobre la zona afectada.

    El movimiento telúrico se percibió con fuerza en varias entidades del norte y noroeste mexicano. Baja California Sur, Sonora, Chihuahua, Durango, Nayarit y Sinaloa resintieron el sismo, además de zonas de Baja California, Zacatecas y Jalisco.

    La tierra no dejó de moverse ahí. A las 14:29 horas, el Servicio Sismológico Nacional detectó una réplica preliminar de 4.9 grados, ubicada a 30 kilómetros al suroeste de Guasave.

    Protección Civil continúa monitoreando la región junto con el Servicio Sismológico Nacional. Ambas instituciones pidieron a la población mantenerse atenta a futuras actualizaciones oficiales.

  • Sismo en Guerrero sacude a la Ciudad de México

    Sismo en Guerrero sacude a la Ciudad de México

    Un temblor de magnitud 5.6 sorprendió a los capitalinos este viernes por la tarde. El epicentro se ubicó en Ometepec, Guerrero, y la alerta sísmica no sonó. 

    Los habitantes de la Ciudad de México sintieron el movimiento del suelo. Este viernes 5 de junio, a las 14:55 horas, un sismo de magnitud preliminar 5.6 sacudió la costa de Guerrero y llegó hasta la capital del país.

    El Servicio Sismológico Nacional ubicó el epicentro a 29 kilómetros al oeste de Ometepec, Guerrero. El movimiento tuvo una profundidad de 10 kilómetros, lo que lo clasifica como superficial y explica por qué muchas personas lo percibieron.

    A pesar de eso, los altavoces de la ciudad permanecieron en silencio. El Sistema de Alerta Sísmica Mexicano, conocido como SASMEX, no activó la alerta porque la energía del sismo en sus primeros segundos no alcanzó el nivel mínimo necesario para disparar el aviso. Así funciona el sistema: mide la intensidad inicial del movimiento antes de tomar cualquier decisión.

    Por ahora, las autoridades no reportan daños ni víctimas. La información sigue en desarrollo.

  • La actividad sísmica de México es el resultado de su ubicación en el “Anillo de Fuego”

    La actividad sísmica de México es el resultado de su ubicación en el “Anillo de Fuego”

    La ubicación geográfica de México lo sitúa en una de las regiones con mayor actividad sísmica en el mundo, debido a localizarse sobre el Anillo de Fuego conformado por cinco placas tectónicas. El país ha fortalecido su precaución de sismos mediante el monitoreo constante del Servicio Sismológico Nacional y una sólida cultura de prevención. 

    La actividad sísmica en México es el resultado de su ubicación en el llamado “Anillo de Fuego“. El país se asienta sobre la interacción de cinco placas tectónicas principales: la Placa de Norteamérica, que se ubica en la mayor parte del territorio; la Placa de Cocos y Placa de Rivera, ubicadas en el Océano Pacífico, estas se deslizan debajo de la Placa de Norteamérica; la Placa del Pacífico y la Placa del Caribe, que ejercen presión en los límites noroeste y sureste, respectivamente.

    El fenómeno más crítico es la subducción de la Placa de Cocos, que avanza entre 50 y 70 milímetros por año bajo la masa continental. Esta fricción acumula una energía descomunal que al liberarse genera los grandes sismos que se perciben en el país.Un sismo puede tener efectos radicalmente distintos dependiendo del tipo de suelo. El Valle de México es el ejemplo perfecto de este fenómeno. Debido a que la capital se construyó sobre el antiguo suelo de origen lacustre del Lago de Texcoco, el suelo blando actúa como un “amplificador” de las ondas sísmicas.

    El caso más crítico es el de la Ciudad de México. Los depósitos de arcilla blanda derivados del sedimento lacustre actúan como una caja de resonancia que puede amplificar las ondas sísmicas hasta un 500%. Este fenómeno es particularmente peligroso para estructuras de mediana altura (entre 5 y 15 pisos), ya que la frecuencia de la vibración del suelo suele coincidir con la de los edificios, un efecto conocido como resonancia que fue el principal causante de los colapsos en el desastre de 1985.

    En las costas del Pacífico, como en Oaxaca o Guerrero, aunque se encuentran mucho más cerca de los epicentros, el suelo es predominantemente rocoso o firme. Esta rigidez permite que la energía pase rápidamente sin magnificar las vibraciones, lo que explica por qué, en ocasiones, un sismo de gran magnitud causa daños estructurales menores en la costa que en la capital del país.

    Finalmente, el norte de México se caracteriza por ser una región geológicamente estable y alejada de las placas tectónicas. Al poseer un terreno firme y no estar sujeto a las mismas liberaciones de energía sísmica que el sur de México, la intensidad percibida suele ser mínima, y los sismos fuertes son considerados eventos extremadamente raros.

    La historia de México está puntuada por eventos sísmicos que han transformado su legislación y cultura. Aunque el registro moderno es de aproximadamente 450 años, eventos recientes han marcado un antes y un después en la prevención civil.

    El 28 de marzo de 1787 se registró el sismo más potente registrado en México con una magnitud estimada de 8.6, generando un tsunami en las costas de Oaxaca. Las olas alcanzaron alturas de hasta 18 metros y el agua se internó entre 7 y 8 kilómetros en las costas de lo que hoy es Puerto Ángel y la Barra de Alotengo.

    El 19 de septiembre de 1985 un sismo de 8.1 con epicentro en Michoacán devastó la Ciudad de México. Más de mil edificios colapsaron o sufrieron daños irreparables, incluyendo hospitales como el Centro Médico Nacional y el Hospital Juárez. Las cifras oficiales iniciales reportaron poco más de 3,000 decesos. Este evento impulsó la creación del Sistema Nacional de Protección Civil.

    En septiembre de 2017 dos sismos de magnitud 8.2 y 7.1 causaron daños en el país. Se estimaron pérdidas económicas por $62 mil millones de pesos. Más de 180,000 viviendas resultaron dañadas en todo el país. El saldo total combinado fue de 471 fallecidos. El sismo del 19 de septiembre causó la mayoría de las muertes en la capital (228), mientras que el del 7 de septiembre afectó principalmente a Oaxaca y Chiapas.

    El Servicio Sismológico Nacional, fundado en 1910 y operado por la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), es el encargado de monitorear los movimientos telúricos del país las 24 horas. Con casi 100 estaciones distribuidas por todo el país, el servicio reporta un promedio de 60 sismos diarios, la mayoría imperceptibles para la población.

    Este monitoreo se complementa con el Sistema de Alerta Sísmica Mexicano (SASMEX), cuyos sensores en la costa del Pacífico detectan el inicio de un sismo fuerte y envían una señal de radio que llega a las ciudades antes que las ondas sísmicas, otorgando una ventaja vital de entre 60 y 80 segundos.

    La ciencia coincide en que los sismos no se pueden predecir, pero sus consecuencias se pueden prevenir. La evolución de los códigos de construcción en México es hoy una referencia internacional, exigiendo estructuras capaces de disipar la energía sísmica sin colapsar.

    La seguridad comienza mucho antes de que suene la alerta sísmica. La preparación debe ser un hábito compartido en el hogar y el centro de trabajo. Identifique las zonas de menor riesgo dentro de su inmueble (columnas, trabes o muros de carga) y las rutas de evacuación más rápidas. Es vital realizar simulacros periódicos para reducir el tiempo de respuesta. Revise periódicamente las instalaciones de gas, luz y agua. Un sismo puede convertir una fuga pequeña en un incendio o inundación. Asegure muebles pesados (libreros, vitrinas o cuadros) a la pared para evitar que caigan sobre las personas. De ser posible, tenga a la mano una mochila de emergencia que contenga agua embotellada, alimentos no perecederos para al menos tres días, botiquín de primeros auxilios y medicamentos específicos si algún familiar los requiere, radio de pilas y linterna con repuestos, copia de documentos importantes (identificaciones, escrituras, pólizas) en una bolsa hermética o en una memoria USB, un silbato para señales de auxilio y una manta ligera.

    La actividad sísmica en México es un fenómeno inevitable derivado de la compleja interacción entre cinco placas tectónicas, cuya peligrosidad se ve acentuada por condiciones geológicas locales que amplifican las ondas sísmicas en regiones críticas como el Valle de México. Gracias a la ciencia del Servicio Sismológico Nacional y la cultura de prevención colectiva, estos son los pilares fundamentales para salvaguardar la vida.

    – A.P.R.

  • Alerta en CDMX por sismo

    Alerta en CDMX por sismo

    Temblor de magnitud 6.5 se sintió esta mañana. La alerta presidencial sonó en teléfonos móviles de la capital.

    Un temblor se percibió en la Ciudad de México a las 07:58:15 horas. El temblor despertó a muchas personas y alteró la rutina matutina.

    El Servicio Sismológico Nacional informó que la magnitud preliminar fue 6.5. Señaló que el epicentro quedó 15 kilómetros al suroeste de San Marcos, Guerrero.

    El organismo dio las coordenadas: latitud 16.70 y longitud -99.49. Indicó además que la profundidad fue de 10 kilómetros.

    En la capital, la alerta presidencial se activó en los teléfonos móviles. Las autoridades de Protección Civil siguieron los protocolos de revisión.

    Hasta ahora no hay reportes oficiales de daños o personas lesionadas. Protección Civil pidió a la población reportar cualquier daño estructural o caída de objetos.

    A través de redes sociales, la jefa de Gobierno, Clara Brugada, anunció que, ante el sismo registrado hace unos momentos, se activaron de inmediato los protocolos de protección civil para realizar recorridos y verificaciones en las 16 alcaldías de la Ciudad de México.

    Vecinos describieron que el temblor fue fuerte. Muchos salieron de sus casas por precaución y consultaron fuentes oficiales para confirmar la información.

    El secretario de Movilidad de la CDMX, Héctor Ulises García, informó que concluyó la revisión en la Red de Movilidad Integrada. El @MetroCDMX, @MetrobusCDMX, Tren Ligero, Trolebús de @STECDMX, @RTP_CiudadDeMex, @Ecobici y @MICablebusCDMX operan de manera normal.

    Las autoridades de la SSC-CDMX realizaron un sobrevuelo en los Cóndores por las cinco zonas de la Ciudad de México. Hasta el momento, no se reportan emergencias de consideración. La ciudadanía permanece en los puntos de reunión y el personal policial está en campo realizando recorridos y patrullajes preventivos.

    La Jefa de Gobierno, Clara Brugada, reportó postes y árboles caídos, cortes de luz, inspecciones a edificios y la evaluación de dos estructuras por posible colapso.

    Ante la alerta, las autoridades pidieron mantener la calma y seguir instrucciones oficiales. Recomendaron revisar interiores, cortar gas si hay olor y mantenerse informados por canales confiables.