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  • Zelenski anuncia reunión trilateral entre Ucrania, Rusia y Estados Unidos en noviembre

    Zelenski anuncia reunión trilateral entre Ucrania, Rusia y Estados Unidos en noviembre

    El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, anunció que Ucrania, Rusia y Estados Unidos prevén reunirse en noviembre en un nuevo intento por reactivar las negociaciones de paz, estancadas por las diferencias entre Kiev y Moscú, especialmente en materia territorial.

    Zelenski afirmó el domingo 25 de octubre que su gobierno está dispuesto a retomar el diálogo y señaló que las disputas territoriales deben abordarse directamente entre los dirigentes, mientras que otros asuntos pueden discutirse en grupos técnicos. El objetivo es encontrar una vía para avanzar hacia un acuerdo que ponga fin a la guerra.

    Por su parte, Dmitri Peskov, portavoz del Kremlin, confirmó que se contempla una reunión trilateral en Emiratos Árabes Unidos durante noviembre. Sin embargo, los anuncios no significan que exista un acuerdo de paz ni que las diferencias entre ambos países estén resueltas.

    Los contactos se producen en medio de los esfuerzos diplomáticos impulsados por el presidente estadounidense Donald Trump. Su enviado especial, Steve Witkoff, se reunió con Zelenski y dirigentes europeos en Oslo antes de viajar a San Petersburgo para entrevistarse con el presidente ruso, Vladímir Putin.

    Tras esos encuentros, tanto Kiev como Moscú expresaron su disposición a reanudar las conversaciones directas con mediación de Washington. La posible reunión de noviembre representa un nuevo intento diplomático, aunque el futuro de las negociaciones dependerá de que ambas partes logren acercar sus posiciones sobre el territorio y las condiciones para terminar el conflicto.

  • Trump amenaza a periodista en la Casa Blanca y exhibe su desprecio por la libertad de prensa

    Trump amenaza a periodista en la Casa Blanca y exhibe su desprecio por la libertad de prensa

    Donald Trump volvió a arremeter contra la prensa al insultar al corresponsal Andrew Feinberg y advertirle: “Más te vale tener cuidado”. El episodio refleja una conducta impropia de un presidente que, en lugar de responder preguntas, recurre a la intimidación y las descalificaciones contra quienes tienen la obligación de cuestionar al poder.

    El presidente estadounidense, Donald Trump, protagonizó un nuevo enfrentamiento con la prensa durante un encuentro con periodistas en el Despacho Oval de la Casa Blanca. El corresponsal de The Independent, Andrew Feinberg, intentaba intervenir para formular una pregunta cuando el mandatario le exigió que guardara silencio y lo llamó “enfermo”. Después, lanzó una advertencia que elevó la tensión: “No sé quién demonios eres, pero más te vale tener cuidado”.

    Aunque el cruce se produjo cuando Feinberg intentaba hablar mientras otro reportero tenía la palabra, nada justifica que un jefe de Estado recurra a insultos y amenazas para imponerse frente a un periodista. Un presidente tiene la responsabilidad de responder ante la ciudadanía y tolerar preguntas incómodas, no de comportarse como un matón que pretende silenciar a cualquiera que interrumpa su espectáculo. La investidura presidencial exige templanza y respeto, no desplantes de prepotencia.

    El incidente tampoco es aislado. Trump ha protagonizado otros enfrentamientos con periodistas, entre ellos Catherine Lucey, de Bloomberg, a quien llamó “cerdita” cuando le preguntó por el caso Jeffrey Epstein; Akayla Gardner, de MS NOW, a quien calificó de “tonta” durante una consulta sobre el costo de las obras de un salón de baile en la Casa Blanca; y Mary Bruce, de ABC News, a quien descalificó cuando preguntó al príncipe heredero saudí sobre el asesinato de Jamal Khashoggi. La reiteración de estos ataques evidencia una preocupante hostilidad hacia quienes ejercen el periodismo y fiscalizan al poder político.

    La libertad de prensa no consiste en que los periodistas aplaudan al presidente ni en que formulen únicamente preguntas de su agrado. Su función es investigar, cuestionar y exigir explicaciones, incluso cuando las respuestas resultan incómodas para quienes gobiernan. Trump puede discrepar de los medios, pero no debería utilizar el peso de su cargo para intimidarlos ni normalizar las amenazas como forma de comunicación política. Un mandatario que confunde autoridad con agresividad no demuestra fortaleza: exhibe su incapacidad para aceptar el escrutinio público.

  • Trump quiere convertir la sala de prensa de la Casa Blanca en una piscina 

    Trump quiere convertir la sala de prensa de la Casa Blanca en una piscina 

    Donald Trump vuelve a exhibir sus prioridades erráticas al plantear convertir la sala de prensa de la Casa Blanca en una piscina, una ocurrencia que, de acuerdo con The New York Times, considera parte de su legado. La propuesta alimenta las críticas contra un presidente más preocupado por sus caprichos y sus pleitos con la prensa que por respetar el papel del periodismo en una democracia.

    Donald Trump parece empeñado en convertir la presidencia de Estados Unidos en un espectáculo de ocurrencias. Según reveló The New York Times, el mandatario habría planteado en reuniones privadas transformar la sala de prensa James S. Brady en una piscina, e incluso habría dicho que quería que esa fuera su última gran herencia política. Mientras el país enfrenta problemas de fondo, Trump parece más interesado en dejar su marca mediante proyectos extravagantes que en ofrecer una visión seria de gobierno.

    La propuesta, atribuida a tres fuentes anónimas citadas por el periódico, habría sido planteada en varias ocasiones a Karoline Leavitt, su exsecretaria de Prensa, quien dejó el cargo en agosto. La sala James S. Brady es el espacio donde trabajan los periodistas que cubren la Casa Blanca desde 1970. Eliminarla sin garantizar una alternativa adecuada supondría, en la práctica, desplazar a los reporteros del complejo presidencial, debilitando una presencia periodística que durante décadas ha simbolizado la libertad de prensa en Estados Unidos.

    La idea recuperaría el uso original del espacio: Franklin D. Roosevelt mandó construir allí una piscina cubierta en 1933, como parte de una terapia para sus piernas afectadas por la poliomielitis. Richard Nixon ordenó cubrirla posteriormente para habilitar la sala de prensa, inaugurada en 1970. Sin embargo, lo que pudo tener sentido en otra época hoy aparece como una ocurrencia difícil de justificar, especialmente cuando Trump mantiene enfrentamientos constantes con los medios y ha intentado restringir el acceso de periodistas críticos. Un presidente que confunde gobernar con remodelar edificios y pelearse con reporteros termina ofreciendo más espectáculo que liderazgo.

    La piscina no es el único proyecto con el que Trump busca imponer su sello personal en la residencia presidencial: también impulsa la construcción de un gran salón de baile que obligó a derribar el Ala Este. A ello se suman sus frecuentes ataques verbales contra periodistas, incluido el episodio de este martes, cuando mandó callar a uno y lo llamó “enfermo”. 

    ¿Qué clase de legado pretende construir un mandatario que parece tratar las instituciones públicas como si fueran propiedades personales y la prensa como un estorbo? Convertir la sala de prensa en piscina podrá ser una idea llamativa, pero también retrata a un presidente que parece confundir la trascendencia histórica con sus propios caprichos.

  • Trump frena la transmisión de una ejecución que nunca debió convertirse en espectáculo

    Trump frena la transmisión de una ejecución que nunca debió convertirse en espectáculo

    Donald Trump canceló la transmisión en vivo de la ejecución de Nidal Hasan, después de la indignación que provocó la propuesta del secretario de Defensa, Pete Hegseth. La idea de convertir una ejecución en espectáculo público estaba mal desde el principio y generó rechazo de sectores políticos, organizaciones de derechos humanos y representantes religiosos.

    El presidente estadounidense, Donald Trump, anunció que la ejecución de Nidal Hasan, prevista para el 3 de diciembre mediante un pelotón de fusilamiento, no será transmitida en directo. La decisión revierte la propuesta impulsada por el secretario de Defensa, Pete Hegseth, que había desatado una ola de críticas dentro y fuera de Estados Unidos. Trump confirmó que la ejecución seguirá adelante en Fort Hood, Texas, y que los familiares directos de las víctimas podrán presenciarla si así lo desean.

    La propuesta de transmitir la muerte de Hasan estaba mal desde un principio: convertir una ejecución en contenido para el consumo masivo desdibuja la diferencia entre impartir justicia y organizar un espectáculo de violencia. La indignación fue compartida por legisladores demócratas y republicanos, grupos de derechos humanos, representantes de la Iglesia católica y Naciones Unidas. El rechazo evidencia la gravedad de normalizar la exhibición pública de una muerte como instrumento de propaganda o advertencia.

    Sin embargo, Trump dejó claro que no se oponía personalmente a la transmisión. En su plataforma Truth Social sostuvo que mostrar la ejecución podría servir como elemento disuasorio y describió a Hasan con insultos. Esa postura alimenta la controversia: presentar una muerte como demostración de fuerza no sustituye una política de justicia ni garantiza que se prevengan nuevos crímenes. La decisión de cancelar la transmisión evita que el Estado convierta el acto en un espectáculo televisado, pero no borra el respaldo presidencial inicial a la idea.

    Hasan, psiquiatra del Ejército con rango de mayor, asesinó a 13 personas durante el tiroteo del 5 de noviembre de 2009 en Fort Hood, además de dejar decenas de heridos. Su crimen fue devastador y las víctimas y sus familias merecen justicia, reconocimiento y respeto. Precisamente por la gravedad de aquellos hechos, la respuesta institucional debería centrarse en la rendición de cuentas y la dignidad de las víctimas, no en explotar la ejecución como espectáculo: la justicia no necesita convertirse en entretenimiento para demostrar su autoridad.

  • Inflación en Estados Unidos se dispara antes de las elecciones y golpea el bolsillo de los ciudadanos

    Inflación en Estados Unidos se dispara antes de las elecciones y golpea el bolsillo de los ciudadanos

    La inflación en Estados Unidos subió al 3.7% interanual en septiembre, impulsada principalmente por el encarecimiento de la energía, en un revés económico para el presidente Donald Trump a pocas semanas de las elecciones legislativas del 3 de noviembre. 

    La inflación en Estados Unidos volvió a acelerarse en septiembre y alcanzó una tasa interanual del 3.7%, frente al 3.4% registrado en agosto. De acuerdo con la Oficina de Estadísticas Laborales, el Índice de Precios al Consumidor aumentó 0.6 % durante el mes, por encima del 0.4 % previo y también de las previsiones de los analistas, que esperaban una inflación anual del 3.6%. Las cifras reflejan una presión creciente sobre el presupuesto de las familias estadounidenses.

    El principal impulso provino del sector energético: el precio de la gasolina aumentó 9.1% en un solo mes, mientras que los costos de la energía acumularon un incremento superior al 20% en los últimos doce meses. El diésel registró un encarecimiento cercano al 75%, de acuerdo con los datos citados. Aunque la inflación subyacente —que excluye alimentos y energía— se ubicó en 2.6 % anual, el alza de los combustibles repercute en el transporte y la distribución de mercancías, con posibles efectos sobre otros precios.

    El repunte también sacudió los mercados financieros. Tras conocerse el informe, el rendimiento del bono estadounidense a diez años subió al 5.32%, frente al 5.21% del cierre anterior. Mientras tanto, la Reserva Federal no tendría previsto acelerar su calendario de ajustes de tasas en su próxima reunión del 27 y 28 de octubre, aunque algunos participantes del mercado anticipan un posible aumento de 0.25 puntos porcentuales. La persistencia de los precios elevados complica las decisiones de política monetaria y mantiene la incertidumbre económica.

    El deterioro del poder adquisitivo llega en un momento políticamente delicado para Donald Trump y el Partido Republicano, que se juegan el control del Congreso en las elecciones del 3 de noviembre. El encarecimiento de la energía está relacionado, según la información citada, con las consecuencias de la guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán y las alteraciones del comercio petrolero, incluido el cierre del estrecho de Ormuz. 

    Para la Casa Blanca, el desafío es explicar cómo responderá a una presión inflacionaria que afecta directamente a los consumidores; para los ciudadanos, la cuestión inmediata es cuánto más tendrán que pagar para cubrir sus necesidades cotidianas.

  • Trump revive la pena de muerte con fusilamiento para autor de masacre en Fort Hood

    Trump revive la pena de muerte con fusilamiento para autor de masacre en Fort Hood

    El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aprobó la ejecución mediante un pelotón de fusilamiento de Nidal Malik Hasan, condenado por la masacre de Fort Hood en 2009. La decisión vuelve a colocar en el centro del debate el uso de la pena de muerte como respuesta del Estado ante crímenes.

    El presidente estadounidense, Donald Trump autorizó la ejecución por fusilamiento de Nidal Malik Hasan, exmayor del Ejército condenado a muerte por el asesinato de 13 personas y el intento de asesinato de otras 32 durante el tiroteo de Fort Hood, Texas, en 2009. La decisión, recomendada por el secretario de Guerra, Pete Hegseth, representa una nueva aplicación de la pena capital en un caso que, por la gravedad de los hechos, difícilmente admite discusión sobre la responsabilidad penal de su autor.

    Hasan abrió fuego contra soldados estadounidenses el 5 de noviembre de 2009 dentro de un centro de procesamiento de personal militar. El ataque dejó 13 muertos y 32 heridos y posteriormente se estableció que el entonces psiquiatra del Ejército había mantenido contactos con el clérigo radical Anwar al Awlaki, vinculado posteriormente con Al Qaeda. Hasan fue condenado a muerte en 2013 por un tribunal militar y permanece recluido en Fort Leavenworth, Kansas.

    Sin embargo, la gravedad de una masacre no elimina el cuestionamiento fundamental sobre la decisión del Estado de quitar deliberadamente la vida a una persona como forma de castigo. El fusilamiento, lejos de representar únicamente el cierre judicial de un caso, vuelve a exhibir la contradicción de combatir un crimen letal mediante otra muerte ordenada y ejecutada por las propias instituciones públicas.

    La autorización de Trump deja ahora en manos del secretario del Ejército la determinación de la fecha y el lugar de la ejecución. El caso reabre así el debate sobre los límites del castigo y sobre si un Estado puede reclamar autoridad moral para matar incluso después de que un acusado haya sido juzgado y condenado, una discusión que permanece abierta en Estados Unidos y que enfrenta argumentos de justicia y retribución con cuestionamientos sobre derechos humanos, dignidad y el carácter irreversible de la pena capital.

  • Trump, China y la presión sobre México

    Trump, China y la presión sobre México

    Trump acaba de abrir una pausa con China y una presión renovada sobre México. Mientras Xi Jinping recibía honores de Estado en Washington, Trump presentaba ante la ONU a los cárteles mexicanos como una amenaza para la civilización occidental. ¿Son hechos aislados? No. La tregua con Pekín le está comprando tiempo y margen para endurecer su política hacia México antes y después de las elecciones intermedias.

    El trasfondo es un escenario que ya dejó de parecer remoto: un ataque casi simultáneo de Rusia contra un país de la OTAN y de China contra Taiwán. The Atlantic documentó que estrategas militares ya analizan esa posibilidad. En la mayoría de las simulaciones, Washington prioriza el Indo-Pacífico y deja a Europa con respaldo limitado. China es el único rival capaz de alterar el equilibrio mundial; Rusia, aunque peligrosa, es considerada una amenaza regional. La guerra con Irán también redujo las reservas estadounidenses de misiles avanzados.

    La advertencia no significa que una guerra de dos frentes sea inevitable. Significa que el problema existe y que Estados Unidos necesita evitar una escalada en Asia. Por eso la visita de Xi, del 23 al 25 de septiembre, tuvo más importancia estratégica que comercial.

    La cumbre produjo acuerdos limitados: extensión de la tregua comercial, reducciones arancelarias sobre bienes no sensibles, compras chinas de carbón y un diálogo sobre “superinteligencia”. No resolvió la rivalidad por Taiwán, la tecnología ni el liderazgo mundial. La pausa no eliminó el conflicto. Lo administró.

    Para Xi, el beneficio fue concreto: reconocimiento como igual y un respiro económico sin ceder sus líneas rojas. Para Trump, la fotografía de estabilidad le permitió vender la tregua como prueba de liderazgo. No hubo reconciliación, sino una pausa útil para que cada potencia reorganizara sus prioridades.

    Ese respiro permitió a Trump mirar hacia el hemisferio occidental. Un día antes de recibir a Xi, desde la ONU, calificó a México como “el epicentro de la violencia de los cárteles”, comparó a esos grupos con el Estado Islámico y dijo que debían ser “asesinados, exiliados o detenidos”. Al mismo tiempo, afirmó mantener una “muy buena relación” con el gobierno de la Presidenta Claudia Sheinbaum.

    La contradicción es solo aparente. Trump puede elogiar la relación bilateral y usar a México como símbolo de una amenaza que exige respuestas extraordinarias. El mensaje convirtió un problema de seguridad binacional en un asunto hemisférico. El Canciller Roberto Velasco respondió con la fórmula mexicana: cooperación sin subordinación y defensa de la soberanía.

    La presión tendrá dos reguladores. El primero serán las elecciones intermedias del 3 de noviembre. Si los republicanos pierden terreno, Trump necesitará victorias visibles y México ofrece una narrativa sencilla: frontera, drogas y seguridad. Si el resultado le favorece, podrá mantener una presión calibrada.

    El segundo regulador será el T-MEC. En julio, Estados Unidos no aceptó renovarlo en su forma actual. El tratado sigue vigente, pero quedó abierta la revisión anual y se perdió la certeza de una extensión automática por otros 16 años. Así, el acuerdo comercial se convirtió también en una palanca política.

    La negociación ya no se limitará a reglas de origen o contenido regional. También puede incorporar seguridad nacional, control de inversiones chinas y cooperación contra los cárteles. El escenario más probable es una presión calibrada, aunque un resultado electoral adverso podría activar amenazas arancelarias. Si además estallara una crisis en Europa o Taiwán, Washington exigiría que México asumiera mayores responsabilidades con menos atención estadounidense disponible.

    De aquí a mediados de 2027 veremos tres señales: endurecimiento retórico, amenazas comerciales y descalificación pública de los avances mexicanos. Si aparecen juntas, la presión dejará de ser una herramienta de negociación para convertirse en una estrategia de confrontación.

    La respuesta a la pregunta inicial es clara: Trump utiliza la tregua con China para comprar tiempo estratégico y trasladar su agenda de fuerza hacia México. La pausa en Asia no significa tranquilidad para nuestro país. Significa que Washington tiene más espacio para exigir, condicionar y negociar desde una posición de presión.

    México no puede decidir cuándo Trump necesitará una nueva victoria política. Sí puede decidir si esa victoria se construirá a costa de su soberanía, su economía o ambas. La tregua con China no cerró el tablero. Solo le dio a Trump el tiempo necesario para mover la siguiente pieza.

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  • Trumpas y la oposición

    Trumpas y la oposición

    Trump salió con que México es el epicentro de todo el mal, el epicentro de los cárteles del narco que azotan a su país. Solo que se le olvidó un detallito, o varios, como, por ejemplo, que los gringos son el país más consumidor de drogas del mundo, que básicamente no hacen nada para detener el tráfico dentro de los EUA (no creo que la droga llegue a EUA y la gente llegue a recogerla así nada más porque sí), se le olvidó decir que tanto la CIA y DEA son los traficantes de drogas más grandes del mundo, que los gringos armaron, arman a los narcotraficantes de México.

    Ahora que, si él se lamenta, compartir frontera con un país que dejó, en cierta medida, de ser el tapete de los gringos, a nosotros nos da más pena, coraje, compartir frontera con un país sumido en las drogas, con un país que tiene a un pedófilo/payaso como presidente, y lo peor, a un país que es el más grande terrorista del mundo, de todo esto tenemos que lamentarnos. Y lo peor que el comercio no quiera ver hacia otros lados.

    Y como siempre, la oposición no nos puede fallar, y nuevamente se puso de tapete de Trumpas, ahí tienen a Alito, a su mascota Mancilla haciendo el ridículo con su gorrita verde al estilo de Trump, que esa idea es de uno de los genios influencers, precisamente del hermano de la muchacha que increpó a Fernández Noroña en el Aeropuerto, esa que se cayó en las temibles escaleras del Bienestar, ese mismo sujeto, que usa modelos en bikinis, para hacer sus buenas obras… También, cómo no podría faltar el líder del cartel inmobiliario, ahora dirigente del PAN junto a Canayín, pidiendo a gritos que Trump intervenga en México, solo para que les regresen el poder y obviamente el dinero del pueblo. A la vez que lloran y chillan por una alianza, para ahora sí sacar a Morena del poder, y regresar ellos, que solo quieren vender México al mejor postor o al peor postor, solamente.

    Y por si no fuera poco, andan muy álgidos con la ley que se inventaron, un meme = cárcel, porque este gobierno censura, claro, gritan, bufan en esta terrible dictadura, y como los sujetos que tienen doble nacionalidad, que la presumían en todos lados, ya podrán ser candidatos – hasta que renuncien a ella –, andan más que encaprichados, con sus fake news, sus chismes, que solo entre ellos se la creen y eso, es supuestamente.

    Y como la oposición no es capaz de ser honesta, adivinen quién empezó la campaña electoral del 2027 de forma adelantada, obviamente la oposición. Pero si se les dice algo, es “censura” de este “narco gobierno”.

    Lo único bueno es que el pueblo ya despertó, como AMLO hizo que hiciéramos, a pesar de muchos, y ya no nos creemos las falacias de la oposición, y en muchas ocasiones las de los nuevos chayoteros pro 4T, que se quemaron por andar defendiendo a los sionistas en México, y defendiendo a Citlalli Hernández, que ha hecho un pésimo trabajo, y en presidencia la siguen defendiendo, obvio, desde allá la pusieron a la feminazi de Hernández, cómo pedirá el voto a los hombres para ella ahora que aparentemente “ganó” para ser alcalde Cuauhtémoc en la Ciudad de México, no vaya a ser que desde Presidencia, al compartir las mismas ideas feminazis, la quieran imponer para ser la sucesora de Clara Brugada en la Ciudad de México.

    Y #laperritadetrump sigue ladrando, igual que Alito el traidor a la patria, y en el Poder Legislativo siguen sin hacer nada para castigarlo…

    No se les olvide, este texto está plagado de opiniones, cuestionamientos personales, algunos hechos reales y chunga.

    #PalestinaLibre #FreePalestine

    Gracias.

    BLOG: https://chimpando.blogspot.com/

  • Aprobación de Trump se desploma a 32% en su peor registro político

    Aprobación de Trump se desploma a 32% en su peor registro político

    La aprobación de Donald Trump cayó a 32 por ciento, su nivel más bajo registrado en su carrera política, según una nueva encuesta Reuters/Ipsos. El desplome ocurre mientras crece el descontento por el costo de vida y la guerra con Irán, incluso dentro del propio Partido Republicano.

    La popularidad de Donald Trump se desplomó a 32% de aprobación, tres puntos menos que la semana anterior y su registro más bajo desde que inició su carrera política, de acuerdo con la encuesta Reuters/Ipsos publicada este lunes. El deterioro también alcanzó a su propia base: el respaldo entre los republicanos cayó de 82 a 73% en apenas una semana.

    El principal problema para la Casa Blanca aparece en el bolsillo de los estadounidenses. Apenas 17% aprobó la gestión de Trump sobre el costo de vida, precisamente el asunto que los encuestados identifican como el factor principal para decidir su voto en las elecciones legislativas de noviembre. La situación resulta particularmente incómoda para un presidente que regresó a la Casa Blanca prometiendo contener la inflación.

    La guerra con Irán también está pasando factura. Según Reuters/Ipsos, sólo 34% respalda los ataques estadounidenses contra Irán, mientras el conflicto ha contribuido a presionar los precios de combustibles y amenaza con mantener la inflación bajo presión. Entre los propios republicanos, por primera vez quienes desaprueban la gestión del costo de vida superaron a quienes la respaldan: 51% frente a 44%.

    La encuesta fue realizada entre 1,277 adultos estadounidenses, con un margen de error de tres puntos porcentuales, y concluyó el domingo 20 de septiembre. El estudio se levantó además durante días de fuerte controversia alrededor de Trump, incluido su anuncio de expulsar a tres grandes medios de la Casa Blanca y sus declaraciones sobre modificar el nombre del Centro Kennedy. El dato más incómodo para el mandatario es que su aprobación actual está muy por debajo del 47% que registraba inmediatamente después de asumir nuevamente la Presidencia en enero de 2025.

  • EUA y China celebran acuerdo sobre IA mientras ONU alerta sobre sus peligros

    EUA y China celebran acuerdo sobre IA mientras ONU alerta sobre sus peligros

    Estados Unidos y China calificaron de exitosa su reunión sobre comercio e inteligencia artificial, pero el encuentro ocurre mientras la ONU advierte que el desarrollo de esta tecnología avanza más rápido que la capacidad de los gobiernos para controlar sus riesgos.

    Estados Unidos y China cerraron una reunión de aproximadamente ocho horas sobre comercio e inteligencia artificial, que el secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, calificó de “muy exitosa”. Washington y Pekín acordaron avanzar hacia un diálogo específico sobre seguridad de IA y discutir un mecanismo para notificarse incidentes que puedan alcanzar niveles de seguridad nacional.

    El entusiasmo diplomático, sin embargo, contrasta con una advertencia que Naciones Unidas lanzó prácticamente al mismo tiempo. La ONU ha alertado que la inteligencia artificial está avanzando más rápido que la capacidad de las instituciones para comprender y gestionar sus riesgos, mientras su Panel Científico Internacional ha señalado amenazas relacionadas con la desinformación, la discriminación y sistemas cuya conducta pudiera escapar al control humano.

    La contradicción resulta difícil de ignorar: mientras las dos mayores potencias tecnológicas del planeta negocian cómo mantener su carrera por el liderazgo en IA, el mundo todavía carece de un sistema global sólido para controlar las consecuencias de esa competencia. La propia ONU ha pedido cooperación entre Estados Unidos y China para evitar una “carrera hacia el abismo”, al tiempo que un informe publicado este 21 de septiembre examinó riesgos concretos de pérdida de control asociados con agentes de IA capaces de actuar sin instrucciones humanas directas.

    El encuentro en Nueva York funciona como antesala de la reunión que Donald Trump y Xi Jinping sostendrán el 24 de septiembre en Washington, donde comercio, tecnología y seguridad estarán entre los asuntos centrales. Pero presentar el entendimiento como un éxito no debería ocultar la dimensión del problema: regular la IA después de que ocurran los incidentes sería llegar tarde. La advertencia de Naciones Unidas es precisamente que los gobiernos deben asumir responsabilidades antes de que una carrera tecnológica termine imponiendo sus propias reglas.