Etiqueta: Ucrania

  • Rusia advierte sobre intervención militar en Ucrania

    Rusia advierte sobre intervención militar en Ucrania

    La vocera del Ministerio de Relaciones Exteriores de Rusia, María Zajárova, aseguró que cualquier base militar de la OTAN en Ucrania será considerada una amenaza y un acto de guerra.

    Rusia ha hecho un nuevo llamado a la calma, advirtiendo que la instalación de bases militares por parte de la OTAN en Ucrania sería vista como una clara intervención. María Zajárova, portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores ruso, lo expresó con firmeza en una conferencia de prensa en Moscú.

    Zajárova dijo que las tropas y estructuras militares de Occidente en Ucrania serán considerados “objetivos legítimos” para el ejército ruso. Esto, según ella, representa una amenaza no solo para Rusia, sino para toda Europa. La advertencia se dirige especialmente a países como Gran Bretaña y Francia, que han mostrado interés en enviar tropas a la región.

    Recientemente, el primer ministro británico, Keir Starmer, y el presidente francés, Emmanuel Macron, aclararon que el borrador de garantías elaborado en la Cumbre de París incluye el envío de soldados para supervisar un posible alto el fuego. Zajárova criticó estas intenciones, afirmando que sólo buscan “continuar la militarización de Ucrania” y agravar el conflicto.

    Para Rusia, la solución al conflicto pasa por asegurar que Ucrania mantenga una postura neutral y que se respeten los derechos de la población de origen ruso. La vocera dejó claro que Moscú sigue abierto a resolver el problema, ya sea mediante negociaciones o a través de su operación militar, que se lleva a cabo desde febrero de 2022.

    Por otro lado, el presidente ucraniano, Volodymyr Zelensky, se mostró optimista sobre la posibilidad de obtener nuevas garantías de seguridad de Estados Unidos. Tras recibir informes sobre las negociaciones recientes con enviados de la Casa Blanca, Zelensky declaró que el acuerdo está casi listo.

    El mandatario ucraniano cree que las conversaciones con el presidente Donald Trump pueden ser decisivas para completar el plan de paz. En este contexto, Zelensky espera que los acuerdos incluyan garantías similares al Artículo 5 de la OTAN, lo que representaría un gran respaldo para su país.

    A medida que la situación se desarrolla, tanto Ucrania como Rusia se encuentran en un punto crítico. La comunidad internacional observa de cerca, esperando que se logre una solución duradera que evite un mayor derramamiento de sangre en la región.

  • Aliados de Ucrania se reúnen en París por la paz con Rusia mientras EUA prioriza Venezuela

    Aliados de Ucrania se reúnen en París por la paz con Rusia mientras EUA prioriza Venezuela

    La cumbre reúne a 27 jefes de Estado y a la OTAN para definir garantías de seguridad para Kiev, en medio de la incertidumbre por el giro de Washington hacia Venezuela y las tensiones con Europa.

    Los aliados de Ucrania sostuvieron en París una reunión clave para delinear las garantías de seguridad del país ante un eventual acuerdo de paz con Rusia, en un contexto marcado por la incertidumbre diplomática y el cambio de prioridades de Estados Unidos, ahora enfocado en la crisis de Venezuela.

    El presidente francés, Emmanuel Macron, encabezó la llamada “coalición de los dispuestos”, que congregó a 27 jefes de Estado y de gobierno, además de representantes de la OTAN, con el objetivo de avanzar en compromisos “concretos” para una paz justa y duradera en Ucrania. A la cita acudieron enviados estadounidenses como Steve Witkoff y Jared Kushner, quienes sostuvieron encuentros previos en el Palacio del Elíseo.

    Sin embargo, las perspectivas de avance son limitadas. Moscú ha reiterado que no aceptará un alto el fuego sin un acuerdo integral y ha descartado el despliegue de tropas de la OTAN en territorio ucranio. A su vez, Kiev se mantiene cauteloso, al advertir que una tregua sin garantías podría permitir a Rusia reagruparse y relanzar su ofensiva.

    Durante la cumbre, Volodímir Zelensky sostuvo reuniones bilaterales con Macron y con mandos militares de Francia, Reino Unido y Ucrania, además del comandante supremo aliado, Alexus G. Grynkewich, para analizar mecanismos de seguridad, que incluyen monitoreo del alto el fuego, apoyo a las fuerzas armadas ucranianas, una fuerza multinacional y compromisos ante nuevas agresiones rusas.

    El panorama se complica por el giro de Washington. La delegación estadounidense redujo su nivel luego de que el secretario de Estado, Marco Rubio, cancelara su asistencia por la intervención militar en Venezuela. A ello se suman las tensiones con Europa tras las declaraciones del presidente Donald Trump sobre Groenlandia, que obligaron a los líderes europeos a cerrar filas en defensa de la soberanía danesa.

    Aun así, Europa reconoce que necesita el respaldo militar de EUA para sostener cualquier esquema de disuasión frente a Rusia. Como admitió Zelensky, el éxito de la coalición dependerá de si los países están dispuestos a incrementar su presencia, ya sea con tropas, armas, tecnología o inteligencia.

  • Venezuela en el epicentro: el tablero global en movimiento

    Venezuela en el epicentro: el tablero global en movimiento

    Por Luis Piña

    En el ámbito de la política internacional, la casualidad es un concepto inexistente. Los acontecimientos rara vez se explican de forma aislada; casi siempre responden a maniobras de mayor envergadura negociadas lejos del escrutinio público.

    Bajo esta premisa debe interpretarse la reciente agresión de Estados Unidos contra Venezuela. No se trata de un evento fortuito, sino de un movimiento estratégico dentro de un reacomodo geopolítico que se disputa simultáneamente en múltiples tableros.

    El bombardeo a territorio venezolano constituye un punto de quiebre histórico. Y eso hay que decirlo en voz alta. ¿Y sabe por qué? Porque en pleno siglo XXI, no es habitual —y mucho menos aceptable— que una potencia ataque abiertamente a una nación latinoamericana.

    Lamentablemente, la región tiene un largo historial de intervenciones, y lo ocurrido revive una memoria colectiva que se pretendía superada: la de América Latina utilizada como campo de presión y demostración de fuerza cuando los intereses estratégicos de Washington se ven comprometidos. Y este es el caso.

    Resulta (espeluznantemente) revelador que este episodio coincida con los esfuerzos de Estados Unidos por mediar en una salida negociada a la guerra entre Rusia y Ucrania.

    Las recientes conversaciones de Donald Trump con Volodímir Zelenski y Vladímir Putin, hasta donde podemos ahondar, sugieren un intento por acercar posturas en un conflicto que ha reconfigurado el mapa energético y militar de Europa. A primera vista, la situación parece contradictoria —¿diálogo en Europa mientras caen bombas en América Latina?—, pero la incoherencia desaparece al analizar el trasfondo.

    Rusia ha sido taxativa en sus exigencias para cesar las hostilidades: la neutralidad de Ucrania fuera de la OTAN y el reconocimiento de los territorios ocupados, regiones ricas en gas y petróleo. No nos hagamos los desentendidos.

    El control de estos recursos es vital para consolidar la hegemonía rusa frente a Occidente.

    Y es aquí donde Venezuela se vuelve una pieza clave de la ecuación. Caracas y Moscú mantienen una alianza estratégica fundamentada en la cooperación militar y energética; Venezuela ha sido un socio logístico fundamental para Rusia, especialmente bajo el peso de las sanciones internacionales.

    Por lo tanto, ejercer presión militar sobre el país caribeño no solo tiene un impacto regional, sino que envía un mensaje duro y directo al Kremlin: sus aliados estratégicos son vulnerables.

    Y suerte una pregunta: ¿Washington podría estar dispuesto a consentir un acuerdo donde Ucrania ceda territorio a cambio de contener la influencia rusa en otras latitudes?

    En este esquema de “paz compensatoria”, Venezuela se convierte en moneda de cambio y en una advertencia sobre los límites del margen de maniobra de Moscú fuera de sus fronteras inmediatas.

    Estas negociaciones de alta (y canibalesca) política no se anuncian en conferencias de prensa ni se firman ante las cámaras; se decifran en la sincronía de las decisiones y en los silencios diplomáticos. Por ello, resulta ingenuo considerar el ataque a Venezuela como un hecho desconectado de la guerra en Ucrania o de la disputa energética mundial.

    Lo preocupante es que, una vez más, América Latina sea reducida a un escenario secundario para disputas ajenas. Las consecuencias, sin embargo, son devastadoras y tangibles: la desestabilización regional y el sufrimiento de la población civil.

    La historia es implacable al demostrar que, cuando las potencias negocian, rara vez consideran el bienestar de los pueblos que quedan atrapados en el fuego cruzado.

    Si el mundo avanza hacia una paz pactada en Europa, sería una ironía sangrienta que esta se cimente sobre nuevas hostilidades en el Sur Global. No hay coherencia en un orden internacional que promueve la diplomacia en un continente mientras normaliza el uso de la fuerza en otro. Al final, ninguna paz es auténtica si se edifica sobre la violencia selectiva y el sacrificio de las naciones de siempre. Y eso lo sabe perfectamente la administración de Donald Trump.

  • Moscú y Kiev se acusan de ataques mortales durante la Nochevieja

    Moscú y Kiev se acusan de ataques mortales durante la Nochevieja

    Las tensiones entre Rusia y Ucrania escalaron durante la Nochevieja, luego de que ambos gobiernos se acusaran mutuamente de ataques con drones que dejaron decenas de muertos y graves daños a infraestructura civil.


    Rusia denunció un ataque con drones en la región de Jersón, bajo control ruso, que habría provocado al menos 24 muertes y más de 50 personas heridas, tras el impacto contra una cafetería y un hotel en la costa del mar Negro. Las autoridades locales afirmaron que los artefactos transportaban material incendiario, lo que generó un incendio de gran magnitud.

    El gobernador prorruso de la región sostuvo que varias víctimas murieron calcinadas, entre ellas un menor de edad, y acusó directamente a Ucrania de emplear este tipo de ataques contra zonas civiles. El episodio ocurrió durante las celebraciones de Año Nuevo, lo que elevó la carga simbólica y política del hecho.

    Desde Kiev, el presidente Volodímir Zelenski condenó los ataques rusos registrados durante la Nochevieja y la madrugada de Año Nuevo, en los que más de 200 drones fueron utilizados contra territorio ucraniano. De acuerdo con autoridades locales, una persona perdió la vida y más de 100 mil habitantes quedaron sin suministro eléctrico, especialmente en la región de Volinia.

    Zelenski subrayó que “las muertes deben cesar” y advirtió que, si los ataques continúan incluso durante las festividades, no debe retrasarse la entrega de sistemas de defensa aérea. En ese contexto, Ucrania confirmó la incorporación de dos sistemas Patriot, gracias a la cooperación con Alemania, para proteger ciudades e infraestructura crítica.

    El intercambio de acusaciones refleja el deterioro del clima bélico al inicio de 2026, en momentos en que Kiev insiste en la necesidad de garantías de seguridad y Moscú mantiene su narrativa de confrontación, alejando cualquier posibilidad inmediata de distensión en el conflicto.

  • Rusia exhibe dron derribado por supuesto ataque a residencia de Putin

    Rusia exhibe dron derribado por supuesto ataque a residencia de Putin

    El Ministerio de Defensa de Rusia difundió imágenes de un dron que habría sido utilizado en un presunto intento de ataque contra una residencia del presidente Vladimir Putin, acusación que Ucrania rechazó de inmediato y que también ha sido puesta en duda por funcionarios occidentales.

    Moscú difundió este miércoles imágenes de video de lo que describió como un avión no tripulado derribado, con el objetivo de sostener que Ucrania intentó atacar una de las residencias presidenciales de Vladimir Putin, en medio de la guerra que enfrenta a ambos países.

    Ucrania negó la acusación y afirmó que Rusia no ha presentado pruebas concluyentes, además de señalar que el señalamiento formaría parte de una estrategia para bloquear avances en las conversaciones sobre el fin del conflicto. Funcionarios de varios países occidentales también expresaron dudas sobre la versión rusa.

    En el material difundido aparece el general de división Alexander Romanenkov, quien explicó que 91 drones habrían sido enviados desde las regiones ucranias de Sumy y Chernígov, en lo que calificó como un ataque “minuciosamente planificado” que fue neutralizado por las defensas aéreas rusas sin causar daños ni víctimas.

    El Ministerio de Defensa mostró fragmentos de lo que identificó como un dron ucranio Chaklun-V, que transportaba un artefacto explosivo de seis kilos que no detonó. No obstante, no se explicó cómo se determinó el objetivo final del aparato.

    La agencia Reuters señaló que no pudo confirmar la fecha, el lugar ni el modelo del dron, mientras que Ucrania no respondió de inmediato a solicitudes de comentarios adicionales sobre las imágenes presentadas por Rusia.

  • Ucrania rechaza acusaciones de ataque a Putin

    Ucrania rechaza acusaciones de ataque a Putin

    El gobierno ucraniano desmiente las afirmaciones del Kremlin sobre un ataque a la residencia de Vladimir Putin y critica la postura rusa en las negociaciones de paz.

    El canciller de Ucrania, Andrii Sibiga, aseguró este martes que no hay evidencia creíble sobre el supuesto ataque de Kiev a la residencia de Vladimir Putin. El Kremlin había prometido endurecer su postura en las negociaciones de paz tras este evento, pero según Sibiga, “no se produjo ningún ataque de ese tipo”.

    Este aumento de las tensiones diplomáticas surge justo después de que Estados Unidos y Ucrania anunciaran avances en sus conversaciones para resolver el conflicto iniciado por la invasión rusa en 2022.

    Sibiga destacó en la red social X que Rusia no ha presentado pruebas. “Ha pasado casi un día desde las acusaciones, y aún no hay indicios que las respalden”, afirmó. También criticó las reacciones de países como Emiratos Árabes Unidos, India y Pakistán, quienes, según él, contribuyen a obstaculizar el proceso de paz.

    Rusia había informado que, en un ataque nocturno, Ucrania envió 91 drones para atacar una residencia oficial de Putin en la región de Nóvgorod, entre Moscú y San Petersburgo. Como respuesta, el Kremlin reafirmó su dureza en las negociaciones, alegando que todos los drones fueron derribados y que no hay necesidad de proporcionar pruebas.

    El portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, sugirió que no sería necesario presentar evidencia de un ataque en el que, según él, la defensa aérea rusa funcionó correctamente.

    Por su parte, el presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, calificó las acusaciones de “mentira”. Afirmó que el Kremlin busca justificar nuevos ataques sobre Kiev y dañar los esfuerzos diplomáticos con Estados Unidos. “No me gusta esto,” comentó Donald Trump, presidente estadounidense, reconociendo que el momento es delicado.

    El día de ayer, importantes líderes occidentales, incluido el primer ministro polaco Donald Tusk y la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, discutieron la situación en Ucrania. Zelenski también reveló que Estados Unidos había ofrecido garantías de seguridad a Ucrania por un período de 15 años, renovables.

    Mientras tanto, la situación sobre el terreno se mantiene tensa. La fuerza aérea ucraniana reportó ataques recientes con misiles y drones rusos. En la región de Chernígov, las autoridades ordenaron la evacuación de 14 pueblos cercanos a la frontera con Bielorrusia.

    El jefe de la administración militar regional, Viacheslav Chaus, mencionó que estos lugares siguen siendo bombardeados a diario. Además, en la ciudad de Zaporiyia, los ataques rusos causaron daños en varias viviendas y provocaron heridas a una mujer. En resumen, la incertidumbre y la violencia continúan marcando el conflicto entre Ucrania y Rusia, complicando aún más las esperanzas de una solución pacífica. (Con información de AFP).

  • Rusia acusa a Kiev de atacar una residencia de Putin con drones

    Rusia acusa a Kiev de atacar una residencia de Putin con drones

    El canciller ruso, Serguéi Lavrov, acusó a Ucrania de intentar atacar una residencia del presidente Vladimir Putin en la región de Nóvgorod, en medio de negociaciones entre Moscú y Washington; Volodímir Zelenski rechazó la versión y calificó las acusaciones como falsas.

    El ministro de Exteriores de Rusia, Serguéi Lavrov, afirmó que fuerzas ucranianas intentaron atacar con drones una de las residencias del presidente Vladimir Putin, durante la noche del 28 al 29 de diciembre, en la región rusa de Nóvgorod. El funcionario describió el hecho como un “acto terrorista” y sostuvo que el objetivo fue una propiedad estatal del mandatario.

    Lavrov detalló que el ataque incluyó 91 vehículos aéreos no tripulados de largo alcance, los cuales habrían sido interceptados y destruidos por las defensas rusas. De acuerdo con las autoridades de Moscú, no se registraron víctimas ni daños materiales tras la caída de restos de los drones.

    El canciller subrayó que el incidente ocurrió en un momento clave de negociaciones entre Rusia y Estados Unidos para abordar el conflicto en Ucrania. Aunque aseguró que Moscú no abandonará el diálogo, advirtió que revisará su postura en el proceso de arreglo y adelantó que las acciones de Kiev “no quedarán impunes”.

    Desde Ucrania, el presidente Volodímir Zelenski rechazó de forma tajante las acusaciones, al calificarlas como “otra ronda de mentiras”. El mandatario afirmó que Moscú busca socavar los avances diplomáticos y preparar el terreno para justificar nuevos ataques contra infraestructuras gubernamentales ucranianas en Kiev.

  • Rusia y Ucrania acuerdan negociar paz mediante grupo de trabajo

    Rusia y Ucrania acuerdan negociar paz mediante grupo de trabajo

    Rusia y Ucrania aceptaron abrir negociaciones formales mediante un grupo de trabajo impulsado por Estados Unidos, con el objetivo de avanzar hacia un acuerdo de paz y definir las bases de un alto el fuego en las próximas semanas.


    Rusia y Ucrania acordaron iniciar negociaciones a través de un grupo de trabajo bilateral, una iniciativa promovida por el presidente de EUA, Donald Trump, quien busca destrabar el conflicto armado y sentar las bases de un acuerdo de paz en el corto plazo.

    El anuncio se dio tras una reunión entre Trump y el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, en la residencia de Mar-a-Lago, en Florida. El mandatario estadounidense explicó que ambas partes mostraron disposición para dialogar mediante equipos técnicos integrados por funcionarios de alto nivel, con el fin de abordar los principales puntos de conflicto.

    De acuerdo con lo expuesto por Trump, el grupo de trabajo de EUA incluirá al enviado especial Steve Witkoff, al secretario de Estado Marco Rubio, al yerno del presidente Jared Kushner y al jefe del Estado Mayor Conjunto, Dan “Raizin” Caine. Ucrania, por su parte, designará a representantes que participaron en los encuentros recientes con la delegación estadounidense.

    Zelenski expresó que espera contar con decisiones en enero respecto a seis documentos de trabajo que buscan resolver las diferencias en torno al alto el fuego, las garantías de seguridad para Kiev, el papel de la OTAN y Europa, así como el futuro de las regiones orientales del Donbás, actualmente ocupadas por fuerzas rusas.

    Desde Moscú, el Kremlin confirmó que el presidente Vladímir Putin aceptó la propuesta estadounidense durante una llamada telefónica con Trump. En el intercambio, se planteó la creación de dos grupos de trabajo: uno enfocado en temas de seguridad y otro en asuntos económicos, como parte de un eventual acuerdo integral.

    Aunque persisten desacuerdos sobre el estatus final del Donbás —incluida la posibilidad de establecer una zona desmilitarizada o un esquema de cooperación económica—, Trump aseguró que ambas partes se encuentran más cerca de un entendimiento, aun cuando reconoció la complejidad del proceso.

  • UE acuerda ayuda de 90 mil millones de euros para Ucrania en 2026-2027

    UE acuerda ayuda de 90 mil millones de euros para Ucrania en 2026-2027


    La Unión Europea destrabó un paquete de 90 mil millones de euros para respaldar a Ucrania durante los próximos dos años, tras una cumbre marcada por negociaciones prolongadas y diferencias internas sobre el origen de los recursos.


    Los líderes de los 27 países de la Unión Europea alcanzaron un acuerdo la madrugada del viernes para proporcionar 90 mil millones de euros en apoyo financiero a Ucrania durante el periodo 2026-2027, informó el presidente del Consejo Europeo, Antonio Costa, a través de la red social X.

    El entendimiento se logró luego de una cumbre en Bruselas que se extendió por varias horas, en la que los jefes de Estado y de gobierno debatieron la forma de garantizar el financiamiento a Kiev, en un contexto de reducción del respaldo de EUA.

    Durante las conversaciones se descartó la propuesta impulsada por Alemania y la Comisión Europea de utilizar activos rusos congelados, tras intensos intercambios a puerta cerrada. Aun así, el canciller alemán, Friedrich Merz, destacó que el acuerdo envía un mensaje político claro al presidente ruso, Vladimir Putin, sobre el compromiso europeo con Ucrania.

  • Putin amenaza con ampliar territorio en Ucrania

    Putin amenaza con ampliar territorio en Ucrania

    El presidente ruso declara que tomará más territorio si los líderes europeos no apoyan sus “iniciativas de paz”.

    El presidente de Rusia, Vladimir Putin, lanzó una fuerte advertencia el 17 de diciembre. Durante una reciente declaración, afirmó que tomaría más territorio de Ucrania por la fuerza si Kiev y los políticos europeos no respaldan sus propuestas de paz. En un tono despectivo, Putin se refirió a los líderes europeos como “cerditos”.

    Putin exige varias condiciones a Ucrania. Busca mantener los territorios que ya ha capturado, reducir el tamaño del ejército ucraniano y asegurar que Ucrania renuncie a su aspiración de unirse a la OTAN. Estas exigencias claramente indican que Moscú no está dispuesto a retroceder en sus objetivos.

    A pesar de la tensión, Rusia sostiene que Estados Unidos está interesado en nuevas conversaciones sobre un “plan de paz” y espera que Europa se sume a este esfuerzo. Mientras tanto, el Parlamento Europeo aprobó la eliminación gradual de las importaciones de gas ruso para 2027, una movida que podría intensificar aún más las tensiones entre Moscú y Occidente.

    Por su parte, Ucrania afirma que controla el 90% de la ciudad de Kupiansk, lo que la organización rusa niega. En este contexto de enfrentamiento, la búsqueda de un acuerdo de paz parece más complicada que nunca.