El presidente de Estados Unidos calificó de “pérdida de tiempo” las negociaciones con Teherán, mientras aumentan las tensiones en el estrecho de Ormuz y repunta el precio del petróleo.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró que el alto al fuego con Irán llegó a su fin, una declaración que eleva el riesgo de una nueva confrontación militar entre ambos países y pone en duda la continuidad de las negociaciones para alcanzar un acuerdo de paz. Desde la cumbre de la OTAN en Ankara, el mandatario afirmó que seguir dialogando con Teherán representa una “pérdida de tiempo”.
Sentado junto al secretario general de la alianza, Mark Rutte, Trump sostuvo que, en su opinión, el cese de hostilidades “ya se acabó” y lanzó una serie de descalificaciones contra el gobierno iraní, al que calificó como “gente enferma, cruel y violenta”. Aunque dijo que no impedirá que continúen los contactos diplomáticos, dejó claro su escepticismo sobre la posibilidad de alcanzar un entendimiento.

Las declaraciones del mandatario ocurrieron después de que Estados Unidos realizara una nueva oleada de ataques contra objetivos iraníes y revocara una exención que permitía la venta de petróleo de Irán. Washington justificó estas acciones tras los ataques registrados contra embarcaciones comerciales en el estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más importantes para el suministro mundial de energía, mientras Teherán acusó a la Casa Blanca de violar el acuerdo temporal de paz.
La creciente tensión volvió a impactar en los mercados internacionales, ya que el precio del petróleo repuntó tras la decisión estadounidense, reavivando la preocupación por posibles afectaciones al comercio energético global. El memorando de entendimiento entre ambas naciones contemplaba un periodo de 60 días para negociar un acuerdo definitivo, además de garantizar la seguridad del tránsito marítimo en Ormuz.
Pese al deterioro del diálogo, funcionarios estadounidenses aseguraron que los equipos negociadores mantienen abierta la posibilidad de retomar las conversaciones. Sin embargo, continúan sin resolverse temas clave como el programa nuclear iraní, el descongelamiento de activos, los peajes en el estrecho de Ormuz y las condiciones para un acuerdo permanente. Mientras tanto, Irán mantiene suspendidas las negociaciones durante los funerales del líder supremo Ali Jamenei, en un contexto que mantiene en vilo la estabilidad de la región y los mercados internacionales.

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