Violencia sin freno en Guanajuato y Libia Dennise sin respuesta

La gobernadora de Guanajuato ha evitado pronunciarse sobre la agresión contra un reportero a manos de agentes estatales, en un escenario marcado por la violencia, pero opta por promocionar contenidos personales, totalmente ajenos a la crisis de seguridad.

La agresión contra un periodista en Guanajuato no sólo evidenció el uso de la fuerza por parte de elementos estatales, sino que también un silencio que pesa desde la cima del poder. Mientras el comunicador era golpeado, despojado de sus pertenencias y  hospitalizado tras cubrir un operativo, la gobernadora Libia Dennise García Muñoz Ledo optó por no emitir postura alguna.

Los hechos son graves, un reportero identificado fue atacado por agentes durante un cateo, recibiendo golpes con armas, siendo aventado entre vehículos oficiales y despojado de sus pertenencias. Las imágenes de su estado no dejaron lugar a dudas sobre el nivel de violencia ejercido.

Sin embargo, desde el gobierno estatal no hubo condena inmediata ni mensaje de respaldo hacia la práctica del periodismo. No es sorpresa que los gobiernos liderados por el PAN hayan aumentado de manera exponencial la violencia en el país. 

En medio del asunto, la mandataria decidió enfocar la comunicación hacia la promoción de un podcast, donde abordó temas como el día de la tierra, pero, ¿qué prioridad tiene la gobernadora? ¿Qué mensaje emite a un sector que arriesga la vida en un estado manchado por la violencia e inseguridad?

Durante la actual administración, Guanajuato ha sido señalado reiteradamente por el repunte de homicidios y la inseguridad que persiste, por lo que han colocado al estado en una situación crítica. 

El silencio de la gobernadora ante un ataque directo a la libertad de prensa refleja las prácticas tradicionales panistas, más cuando las propias instituciones involucradas forman parte de “mecanismos” de protección a periodistas, lo que vuelve el caso todavía más preocupante. 

Aunque la fiscalía ha anunciado “investigaciones”, la ausencia de liderazgo político en un momento así deja un vacío que no se llena con comunicados institucionales. La exigencia de justicia no puede recaer únicamente en procesos administrativos, puesto que requiere de posicionamientos claros y totalmente firmes desde el poder ejecutivo. 

Lo que transmite Libia Dennise es una desconexión entre la realidad violenta que vive Guanajuato y la narrativa oficial que intenta proyectarse. Al final, lo que comunica es silencio. Mientras un periodista lucha por recuperarse de una agresión, el gobierno parece más preocupado y ocupado en construir su propia imagen que en garantizar mínimas condiciones de seguridad y respeto.

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