Kast llega al poder en Chile reivindicando a Pinochet y prometiendo mano dura contra migrantes

El nuevo presidente chileno ha defendido públicamente la dictadura militar y plantea indultar a represores, militarizar fronteras y expulsar a cientos de miles de migrantes irregulares.

El ultraderechista José Antonio Kast asumió la presidencia de Chile para el periodo 2026-2030, marcando el inicio de un gobierno que él mismo ha descrito como de “emergencia nacional”, con promesas de mano dura en seguridad, migración y orden público, además de una postura abierta de reivindicación del legado de la dictadura de Augusto Pinochet.

Kast no ha ocultado su postura frente al pasado autoritario del país. Desde 2017 ha declarado públicamente que “defiende con orgullo la obra del gobierno militar”, en referencia a la dictadura de Pinochet (1973-1990), régimen responsable de ejecuciones, desapariciones forzadas y torturas. El ahora mandatario incluso ha planteado indultar a militares condenados por violaciones a los derechos humanos, argumentando que algunos procesos judiciales han sido “injustos”.

Entre los posibles beneficiarios de propuestas como la conmutación de penas a reos mayores de 70 años se encuentran exmilitares encarcelados en Punta Peuco, la prisión donde cumplen condena decenas de responsables de crímenes de la dictadura. Kast llegó a referirse al represor Miguel Krassnoff, condenado a más de mil años de cárcel, señalando que al verlo “no imaginaba todas las cosas que dicen de él”, relativizando así las graves acusaciones documentadas.

El nuevo presidente también ha delineado una agenda dura contra la migración, proponiendo expulsar a más de 330 mil personas que residen irregularmente en Chile, además de militarizar las fronteras con Perú y Bolivia y construir zanjas o muros para frenar el ingreso de migrantes.

En materia de seguridad, Kast insiste en que “Chile necesita orden”, prometiendo reforzar el poder policial y endurecer las sanciones penales. Su discurso, sin embargo, ha sido criticado por sectores que advierten que la promesa de orden puede convertirse en retrocesos democráticos y en políticas de persecución contra sectores vulnerables.

En el plano internacional, el nuevo mandatario chileno se ha alineado con posiciones de Donald Trump, respaldando iniciativas de intervención en Venezuela y participando recientemente en el encuentro denominado “Escudo de las Américas” en Miami, donde se discutieron estrategias militares contra el narcotráfico en la región.

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