Etiqueta: Ultraderecha

  • La religión y la ultraderecha: instrumento de dominación

    La religión y la ultraderecha: instrumento de dominación

    En los últimos años hemos visto a figuras de la ultraderecha, tanto en México como en otras partes del mundo, apropiarse del lenguaje bíblico, invocar “mandatos divinos” y presentarse como defensores de la fe frente a supuestas amenazas seculares. Este fenómeno no debe leerse como un simple renacer espiritual ni como la expresión sincera de convicciones personales de líderes conservadores. Se trata, más bien, de una operación política de largo aliento cuyo objetivo es reforzar el orden social existente y blindar los intereses de las clases dominantes bajo un manto de legitimidad trascendente.

    El poder de las elites económicas nunca ha dependido exclusivamente de la fuerza bruta o del control policial. Como explicaron hace décadas distintos teóricos de la ideología, la dominación de clase se sostiene, sobre todo, mediante la producción y reproducción de un sentido común compartido: un conjunto de creencias, valores y símbolos que hacen aparecer como natural, inevitable o incluso deseable un orden que en realidad beneficia a unos pocos.

    La familia, la escuela, los medios de comunicación y, de manera muy destacada, las instituciones religiosas, cumplen esta función. Cuando la ultraderecha recurre a la Biblia no está simplemente buscando votos entre creyentes; está activando una de las maquinarias más eficaces jamás construidas para moldear la conciencia popular.

    El mecanismo es sutil pero poderoso. Al apelar a un “mandato sagrado” o a una supuesta guerra cultural en defensa de “los valores cristianos”, el discurso ultraderechista deja de hablarle al trabajador como trabajador —es decir, como alguien con intereses materiales concretos, con un salario que no alcanza, con una jornada que se extiende, con derechos laborales erosionados— y comienza a hablarle como “fiel”, como “hijo de Dios”, como parte de un “pueblo creyente” indiferenciado. Esta sustitución de identidades no es inocente: borra, de un plumazo, la línea que separa al empresario del obrero, al terrateniente del campesino, al dueño del capital de quien vende su fuerza de trabajo. Todos quedan unidos, en el discurso, bajo una comunidad abstracta de fe que oculta las contradicciones económicas reales que los enfrentan.

    Esta amalgama cumple una función doblemente útil para quienes están en la cúspide de la pirámide social. Por un lado, desvía la atención de las demandas materiales —salarios dignos, vivienda, salud, educación pública— hacia disputas simbólicas sobre moral sexual, género o “los valores tradicionales”. Por otro, convierte cualquier crítica al orden económico en una amenaza no solo política sino espiritual, en un ataque contra Dios mismo, lo cual dificulta enormemente la construcción de alianzas de clase entre personas creyentes y proyectos de transformación social. El resultado es una ciudadanía que vota y se moviliza no en función de sus intereses materiales inmediatos, sino en defensa de una identidad religiosa que, paradójicamente, termina protegiendo los intereses de quienes menos la necesitan.

    En países como México, donde la religiosidad popular tiene raíces profundas y un arraigo cultural que trasciende clases sociales, esta estrategia resulta particularmente eficaz. No hace falta que la ultraderecha invente una nueva ideología desde cero: le basta con recodificar símbolos, relatos y figuras religiosas ya existentes y ponerlos al servicio de una agenda que, en el fondo, favorece al capital transnacional y a las oligarquías locales. La imagen de Cristo, la retórica de la persecución religiosa, el lenguaje del sacrificio y la salvación, se resignifican para presentar a los propios privilegiados como víctimas de un supuesto “avance secularista” o de gobiernos que buscan redistribuir la riqueza.

    Reconocer cómo se instrumentaliza la religión políticamente no implica negar la fe de millones de personas, sino exigir que el debate público distinga entre la espiritualidad genuina y su uso como herramienta de legitimación del statu quo económico.

  • Sheinbaum celebra victoria de Lula: “una bocanada de aire fresco para América Latina”

    Sheinbaum celebra victoria de Lula: “una bocanada de aire fresco para América Latina”

    El triunfo del mandatario brasileño frente a la ultraderecha representa una señal de esperanza para las fuerzas progresistas de la región.

    La presidenta Claudia Sheinbaum celebró la victoria de Luiz Inácio Lula da Silva en la segunda vuelta de las elecciones presidenciales de Brasil y calificó el resultado como una noticia alentadora para América Latina, luego de que el mandatario se impusiera al senador ultraderechista Flávio Bolsonaro.

    “Estamos muy contentos por el triunfo de Lula en Brasil. Muchas felicidades. Esto representa una bocanada de aire fresco para toda América Latina”, expresó la mandataria al iniciar su conferencia matutina de este lunes 26 de octubre, donde también realizó el gesto con el que se identifica al presidente brasileño.

    El mensaje de Sheinbaum se sumó a la felicitación que publicó un día antes en sus redes sociales, luego de conocerse los resultados de una contienda marcada por la disputa entre el proyecto político de Lula y la derecha brasileña. La presidenta mexicana manifestó así su respaldo al triunfo del dirigente sudamericano, referente de los movimientos progresistas de la región.

    De acuerdo con los resultados reportados, Lula derrotó por 4.43 millones de votos a Flávio Bolsonaro, representante de la ultraderecha y senador brasileño. El resultado adquirió relevancia porque Lula había quedado por detrás de su adversario en la primera vuelta electoral, pero logró revertir la tendencia y asegurar la victoria en la ronda definitiva.

    La elección representa un revés para la derecha brasileña y fortalece la posición política de Lula en un escenario regional marcado por la confrontación entre proyectos progresistas y conservadores. Para Sheinbaum, el resultado abre una perspectiva favorable para América Latina, donde los gobiernos y movimientos de izquierda mantienen disputas políticas frente al avance de fuerzas ultraderechistas.

  • Milei viaja a España y deja a Argentina entre protestas y despidos

    Milei viaja a España y deja a Argentina entre protestas y despidos

    Sindicatos, periodistas y organismos de derechos humanos denuncian abusos policiales y despidos masivos. Mientras tanto, el embajador de Estados Unidos condiciona nuevas inversiones al rumbo político del país.

    El presidente Javier Milei viajó a España en medio de protestas sindicales y críticas por la crisis económica. Su hermana Karina Milei, secretaria general de la Presidencia, quedó a cargo de la gestión.

    En Madrid, el mandatario tenía previstos encuentros con representantes de la ultraderecha española. Algunos se suspendieron cuando ya estaba allá.

    Antes de partir, Milei acusó al periodismo argentino de encabezar una campaña en su contra y de mentir sobre la situación del país. También insultó al presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, a quien llamó “zurdo-ladrón”. Sus críticos afirman que además se burló de los argentinos que viven en la pobreza.

    Detienen a dos delegados del Metro

    La policía detuvo este martes a Claudio Dellecarbonara y Facundo Heredia, delegados del Sindicato de Trabajadores del Metro. Los arrestó durante una protesta en una de las líneas. Los testigos hablan de un trato brutal.

    Por esa razón, el servicio se detuvo en la capital hasta la tarde, cuando las autoridades liberaron a los dos hombres.

    La Confederación General del Trabajo (CGT) y la Mesa de Organismos de Derechos Humanos, donde participan las Madres Fundadoras de Plaza de Mayo, exigieron su libertad inmediata. La CGT advirtió que estas detenciones buscan “criminalizar la protesta y perseguir la acción sindical”. La central recordó que el artículo 14 bis de la Constitución y los convenios 87 y 98 de la OIT protegen la libertad sindical y el derecho de huelga.

    El operativo movilizó a cientos de uniformados y paralizó la vida en 15 villas. Lo ordenó el jefe de Gobierno de Buenos Aires, Jorge Macri, primo del expresidente Mauricio Macri. Macri sostiene que su prioridad es “la ley y el orden”. Según las denuncias, ese enfoque ha “limpiado” las calles de centenares de personas sin techo, incluidas familias enteras.

    Más desempleo y nuevos despidos

    La desesperación se nota en las filas. Cuando aparece una oferta de trabajo, se juntan dos mil o tres mil personas y forman colas de varias cuadras. Pasa lo mismo en todo el país.

    El gobierno amenaza con seguir despidiendo a empleados estatales. A los 50 mil despidos de los primeros meses de gestión se suman ahora 20 mil personas a quienes ofreció el retiro voluntario. Los críticos comparan este clima con el que precedió al estallido del 20 de diciembre de 2001.

    Denuncian represión contra manifestantes y periodistas

    Ya se conocen las cifras de la represión del 16 de octubre. Más de 700 personas resultaron lesionadas durante una marcha por el financiamiento universitario y contra el decreto DNU 70/2023. Los agentes lanzaron gases lacrimógenos durante tres horas sin pausa.

    El Sindicato de Prensa de Buenos Aires y la Asociación de Reporteros Gráficos denunciaron que balearon al menos a siete trabajadores. Decenas más resultaron heridos. Según ambas organizaciones, los agentes apuntaron a corta distancia a periodistas y fotorreporteros, pese a que llevaban identificación de prensa. Varios siguen internados.

    Periodistas y manifestantes recogieron cartuchos de gas y los llevaron a expertos en armas. Los especialistas dijeron que se parecen a los de uso militar. Por eso, piden una investigación judicial.

    En ese contexto, Milei decretó esta semana el secreto sobre todos los acuerdos de compra de armas y equipos a otros países. Hasta ahora, el gobierno debía informar de esas compras al Congreso. Hay sospechas de que la medida busca frenar las pesquisas. Se esperan denuncias y pedidos de juicio político contra el mandatario.

    Nuevo juicio contra los Kirchner

    La tensión política también pasa por los tribunales. El viernes comienza un nuevo juicio contra la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner y su hijo Máximo. La oposición denuncia que la Justicia cierra causas que complican al Ejecutivo y avanza contra sus adversarios. Milei había anticipado este proceso.

    El embajador de EUA pone condiciones

    Como si faltara algo, el embajador de Estados Unidos, Peter Lamelas, habló de dinero y política en Neuquén. Dijo que el gobierno de Donald Trump destinará hasta 20 mil millones de dólares en inversiones y financiamiento antes de que termine 2027. Pero puso una condición: que Argentina siga “hacia la derecha”.

    La cifra casi triplica el paquete de siete mil millones de dólares que ambos países acordaron en diciembre. Lamelas explicó que eligieron 2027 por las elecciones. “Estamos apoyando a este gobierno”, afirmó.

  • Milei vuelve a España para reunirse con Ayuso y reafirmar su alianza con la ultraderecha

    Milei vuelve a España para reunirse con Ayuso y reafirmar su alianza con la ultraderecha

    El mandatario argentino realizará su séptima visita al país desde que llegó al poder y se encontrará con la presidenta madrileña antes de las elecciones generales del 29 de noviembre, mientras mantiene su distanciamiento con Pedro Sánchez.

    El presidente de Argentina, Javier Milei, viajará nuevamente a España para reunirse con Isabel Díaz Ayuso, presidenta de la Comunidad de Madrid y una de las principales figuras de la derecha española. La visita, programada en plena antesala electoral, refuerza la cercanía del mandatario libertario con dirigentes conservadores y de ultraderecha, con quienes comparte afinidades políticas e ideológicas.

    Milei partirá este lunes rumbo a Madrid acompañado por el canciller Pablo Quirno y el portavoz presidencial, Adrián Ravier. El miércoles participará en el Foro Nueva Economía, sostendrá un encuentro con el economista Jesús Huerta de Soto y acudirá a una actividad académica en la Universidad Rey Juan Carlos. Después será recibido por Ayuso y se reunirá con representantes de la Fundación Disenso, vinculada al entorno de Vox.

    La gira ocurre mientras España se prepara para las elecciones generales del 29 de noviembre. Aunque la agenda oficial no contempla un encuentro con Santiago Abascal, líder de Vox, tampoco se descarta que ambos coincidan. Así, Milei vuelve a utilizar sus viajes internacionales para estrechar lazos con políticos afines, en lugar de tender puentes con el gobierno encabezado por el socialista Pedro Sánchez.

    No es una novedad: desde que asumió la Presidencia argentina a finales de 2023, Milei ha visitado España seis veces y nunca se ha reunido oficialmente con Sánchez ni con integrantes de su Ejecutivo. En cambio, ha aprovechado sus apariciones públicas para atacar al mandatario español y a su esposa, Begoña Gómez, a quien calificó de “corrupta” durante su visita de mayo de 2024.

    Aquellos ataques provocaron una crisis diplomática que derivó en la retirada temporal de la embajadora española en Buenos Aires. Ahora, el presidente argentino regresa para encontrarse con Ayuso, otra dirigente de línea ultraconservadora. Mientras presume su cruzada contra el Estado y la “casta”, Milei mantiene una agenda internacional marcada por la cercanía con aliados ideológicos y la confrontación con quienes no comparten su proyecto político.

  • Verástegui vuelve al cine tras quedarse corto en su aventura política

    Verástegui vuelve al cine tras quedarse corto en su aventura política

    El actor busca inspirar a las nuevas generaciones con películas de fe y familia, luego de que su intento por llegar a la Presidencia en 2024 apenas alcanzara una fracción de las firmas requeridas.

    El actor y productor Eduardo Verástegui anunció que concentrará sus esfuerzos en el llamado “cine con valores”, con historias enfocadas en la defensa de la vida, la familia y la libertad religiosa. Tras poner en pausa sus aspiraciones políticas, el ultraconservador vuelve a su terreno artístico, donde busca librar la batalla cultural que no logró trasladar a las urnas.

    Su trayectoria política tuvo un tropiezo en 2023, cuando intentó conseguir una candidatura independiente a la Presidencia de México para las elecciones de 2024. El Instituto Nacional Electoral (INE) le exigía 961 mil 415 firmas de apoyo, pero el actor reunió apenas alrededor de 9 por ciento de ese requisito. Una cifra que dejó su proyecto presidencial muy lejos de convertirse en una opción competitiva.

    Después de ese resultado, Verástegui promovió la creación de un partido conservador mediante su organización Movimiento Viva México, con la intención de agrupar a sectores provida y de ultraderecha. Sin embargo, el proyecto requería asambleas y afiliaciones en todo el país, obstáculos ante los cuales terminó abandonando la iniciativa. Ahora, sus aspiraciones rumbo a 2030 también quedaron fuera de sus planes inmediatos.

    “Para mí lo más importante es dar la batalla política, cultural, esencialmente la batalla espiritual por medio del cine. Cine con propósito. Cine con valores”, sostuvo el productor, quien pretende influir en las nuevas generaciones desde la pantalla, después de que su incursión electoral no consiguiera reunir el respaldo necesario.

    Entre sus proyectos figura el regreso a las salas mexicanas de Cristiada, en una versión doblada al español, además de producciones internacionales con temáticas religiosas, como El nacimiento de Cristo: Año Cero, y la anunciada secuela de Sound of Freedom. Sus historias mantienen como ejes la fe, la familia y la protección de la infancia.

    Así, Verástegui cambia por ahora la búsqueda de votos por la producción cinematográfica. Si en la política no consiguió reunir ni una décima parte de las firmas que necesitaba, ahora apuesta a que sus películas convenzan al público. La batalla, asegura, continúa; solo cambió el escenario.

  • Recibe Milei galardón en EUA junto a su socio Javier Negre; respalda a Trump y a Bolsonaro

    Recibe Milei galardón en EUA junto a su socio Javier Negre; respalda a Trump y a Bolsonaro

    El mandatario argentino respaldó a Flávio Bolsonaro frente a Lula da Silva y llamó a pintar de azul el continente, mientras recibe reconocimientos y promueve la agenda ultraconservadora de Estados Unidos.

    El presidente de Argentina, Javier Milei, aprovechó una ceremonia en Washington para repartir elogios a Donald Trump y respaldar al brasileño Flávio Bolsonaro frente al mandatario Luiz Inácio Lula da Silva. Todo esto mientras recibía un galardón por su supuesto “liderazgo” durante la Gala Oficial del Mes Nacional de la Herencia Hispana, acompañado por el ultraderechista Javier Negre.

    Durante su discurso, Milei pidió que Trump salga fortalecido de las elecciones intermedias de noviembre y defendió la idea de consolidar la influencia estadounidense en el continente. Según el argentino, el triunfo electoral sería apenas el primer paso para hacer a América “grande otra vez”. Al parecer, la soberanía latinoamericana queda en segundo plano cuando se trata de respaldar los planes de la Casa Blanca.

    El mandatario también lanzó su respaldo a Flávio Bolsonaro, quien se enfrentaría a Lula en la segunda vuelta presidencial brasileña del próximo 25 de octubre. Tras su intervención, abrazó a Eduardo Bolsonaro, hermano del candidato, y aseguró que sacarían “a patadas” al mandatario brasileño, a quien calificó de comunista y dictador. La diplomacia de Milei, fiel a su estilo, volvió a cambiar los argumentos por los insultos.

    La escena deja claro el alineamiento del gobierno argentino con la derecha más radical del continente. Mientras Milei presume su reconocimiento en Washington, se suma a una campaña política que busca debilitar a Lula y extender el dominio conservador en América Latina. El discurso de unidad regional que pronuncia contrasta con una visión que divide a los países entre aliados y enemigos ideológicos.

    El respaldo ocurre en medio de las tensiones por la influencia de las grandes tecnológicas en los procesos electorales. Lula pidió al Partido de los Trabajadores denunciar ante la Organización de los Estados Americanos (OEA) a Meta por presunta interferencia en las elecciones.

    Paralelamente, Estados Unidos impulsa el llamado Escudo de las Américas y ha desplegado personal militar para entrenamientos con fuerzas de países de la región bajo el argumento de combatir el narcotráfico. Así, entre premios, consignas y alianzas, Milei vuelve a exhibir su disposición a acompañar la agenda de Washington.

  • Nos toca resistir

    Nos toca resistir

    Nadie hubiera pensado, en los albores del siglo XX, siquiera en la posibilidad de que México realmente transitara a la izquierda. Cualquiera se hubiera reído si se le hubiera dicho que nuestro país sería una isla rodeada, ya no de regímenes neoliberales, sino de franca ultraderecha. A lo más que se llegó en el año 2000 fue a aquella farsa llamada alternancia, en la que la cúpula se propuso hacer campaña negra contra el PRI y decantarse por Vicente Fox y el PAN, con su respectiva cuota de ultra conservadurismo que llegó a instalarse en el poder, aunque afortunadamente no se pudo afianzar. La perenne labor de AMLO haciendo territorio y despertando conciencias fue a la postre el antídoto ideológico, aparte de que realmente eran pésimos para gobernar.

    Me tocó crecer en el México post fraude electoral de 1988. La década de los 90 vio consolidarse el matrimonio entre el poder político neoliberal, encabezado por Salinas de Gortari y Zedillo, y las televisoras. El contenido basura y manipulador floreció con gran abundancia. La intención de voto, los miedos, las pasiones, las modas, los prejuicios y hasta la fe religiosa de la población, se fabricaban y manipulaban a través de las pantallas de Televisa y TV Azteca.

    Desde la distancia veíamos cómo fluctuaba el poder en el resto de Latinoamérica. La televisión mexicana era muy cauta al hablar de Pinochet, de lo que había sido su dictadura o del juicio que el otrora golpista enfrentaba. Se miraba con malos ojos a los gobiernos de izquierda que lograban instaurarse en Chile, Uruguay o Argentina. El motivo principal es que siempre se temió no solo alguna llamada en el famoso ‘teléfono rojo’ de Gobernación, sino también hacer enojar a los inversionistas, anunciantes o socios comerciales estadounidenses. En cambio, a la hora de hablar de regímenes como el de Hussein, Gadafi y otros enemigos declarados de Washington, la cobertura tenía ese mismo tono propagandista que imprimían las cadenas estadounidenses.

    Sobrevino el desgaste del régimen neoliberal en México. Y después de muchos avatares, en los que nunca estuvo solo, Andrés Manuel López Obrador, después de dar por perdido al traicionero PRD y fundar desde cero a Morena, logró hacerse con el triunfo en 2018. Cambió la política exterior al trazar puentes más sólidos con los gobiernos de izquierda de la región. El episodio más representativo de ello fue el rescate de Evo Morales en noviembre de 2019 por parte de efectivos del ejército mexicano para librarlo del destino incierto que le deparaba el haber sufrido un golpe de Estado.

    El grueso de la población mexicana llegó a normalizar vivir bajo un régimen de izquierda. Y para muestra, la abrumadora cantidad de votos con la que Claudia Sheinbaum ascendió al poder en 2024. Sin embargo, a nuestro alrededor, el mundo estaba cambiando. Donald Trump volvió al poder en enero de 2025. Y en este contexto de revancha de su movimiento, la ultraderecha global se reorganizó y redobló sus esfuerzos para apoyar e implantar regímenes antiderechos en prácticamente toda la América Latina.

    El pasado domingo 4 de octubre, Lula Da Silva cayó en la primera vuelta de las elecciones con 45% de los votos contra un 47% fe Flávio Bolsonaro. El 25 de octubre se viene la segunda vuelta. Ya que los candidatos minoritarios de la primera vuelta ya no participarán y todos eran de derecha, se avizora una decantación de toda esa intención de voto hacia Bolsonaro.

    Así, no ya la ultraderecha, sino el trumpismo, una corriente más básica, cínica y pasional, se va apoderando poco a poco de Latinoamérica. Ecuador, Colombia, Chile, El Salvador, Perú y Bolivia, pasan por su momento más oscuro en lo que a soberanía se refiere, y sus mandatarios prácticamente sirven a Washington. Lo peor es que la gente votó por esos regímenes. Nuevamente tendremos que esperar a que toquen fondo y recapaciten. Solo espero que no sea demasiado tarde.

    Mientras tanto, la famosa batalla cultural se centrará en México, somos el bastión de la izquierda, ya no regional, sino mundial. Debemos tomar parte activamente para defender lo construido hasta ahora, así como nuestros recursos y territorio. Nos atacarán con todo. Pero, como dijo Andrés Manuel, «el pueblo de México es mucha pieza».

  • Milei celebra avance de Flávio Bolsonaro y se burla de Sheinbaum

    Milei celebra avance de Flávio Bolsonaro y se burla de Sheinbaum

    El presidente argentino publicó una caricatura de la mandataria mexicana tras la primera vuelta en Brasil y aseguró que la derecha está “limpiando el continente”.

    El presidente de Argentina, Javier Milei, aprovechó los resultados de la primera vuelta de las elecciones presidenciales de Brasil para celebrar el desempeño de Flávio Bolsonaro y publicar una nueva provocación contra la presidenta de México, Claudia Sheinbaum.

    Flávio Bolsonaro obtuvo 47.03 por ciento de los votos, frente al 45.16 por ciento de Lula da Silva, por lo que ambos competirán por la Presidencia de Brasil en la segunda vuelta del próximo 25 de octubre. El resultado dejó una diferencia de apenas 1.87 puntos porcentuales entre ambos candidatos.

    Tras conocerse los resultados, Milei compartió una caricatura en la que aparece Sheinbaum sentada frente a una mesa, rodeada por referencias a distintos países latinoamericanos. La imagen representa, desde la perspectiva del mandatario argentino, un supuesto retroceso de los gobiernos de izquierda en la región.

    “Solo es cuestión de tiempo… Estamos limpiando el Continente… MAGA!”, escribió Milei, quien previamente había felicitado a Flávio Bolsonaro y cuestionado públicamente a Lula. La publicación se suma a su respaldo abierto al candidato del Partido Liberal durante el proceso electoral brasileño.

    La publicación de Milei ocurre mientras Sheinbaum ha señalado que la derecha internacional busca influir en México y ha advertido sobre posibles intentos de injerencia extranjera rumbo a las elecciones de 2030. En tanto, la elección brasileña todavía no tiene ganador: Lula y Flávio deberán disputar el voto en el balotaje del 25 de octubre.

  • Flávio Bolsonaro pide ayuda a De la Espriella para combatir el narcotráfico 

    Flávio Bolsonaro pide ayuda a De la Espriella para combatir el narcotráfico 

    El candidato de la ultraderecha brasileña ya repartió invitaciones para su toma de posesión, aunque todavía debe ganar la segunda vuelta frente a Lula el próximo 25 de octubre.

    Flávio Bolsonaro, candidato del Partido Liberal de Brasil, pidió ayuda al presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella, para combatir el narcotráfico, en una videollamada que dejó una escena peculiar: el brasileño todavía no gana la elección y ya está organizando su gobierno como si la banda presidencial estuviera asegurada.

    Durante la conversación, Flávio aseguró que pretende aplicar un régimen “muy estricto” contra el crimen y planteó intercambiar información sobre narcotraficantes con Colombia. También invitó a De la Espriella a su toma de posesión en enero, pese a que primero tendrá que enfrentarse a Luiz Inácio Lula da Silva en la segunda vuelta del 25 de octubre.

    De la Espriella, quien asumió la Presidencia colombiana en agosto, coincidió en que el narcotráfico es un problema global y propuso cooperación entre ambos países. Brasil y Colombia comparten alrededor de mil 600 kilómetros de frontera amazónica, una zona considerada vulnerable por su extensión y difícil vigilancia.

    Flávio también adelantó que, si llega a la Presidencia, buscará que Brasil participe en el llamado Escudo de las Américas, iniciativa de seguridad impulsada desde Estados Unidos. El proyecto contempla acciones contra organizaciones criminales de la región, aunque también ha generado preocupación por una eventual intervención de Washington en asuntos internos latinoamericanos.

    La videollamada fue difundida por Eduardo Bolsonaro, hermano de Flávio y actualmente radicado en Estados Unidos. La familia Bolsonaro intenta así proyectar una imagen de bloque internacional de la derecha, mientras Flávio presume mano dura antes de haber ganado la elección.

    Y mientras tanto, su padre, Jair Bolsonaro, cumple una condena de 27 años por su participación en el intento de golpe de Estado contra Lula. En la primera vuelta, Flávio obtuvo 47% de los votos frente al 45% de Lula, por lo que todavía falta la parte incómoda para el heredero: ganar la elección.

  • Dani Alves, exfutbolista  acusado de violación, muestra su apoyo a Flávio Bolsonaro

    Dani Alves, exfutbolista acusado de violación, muestra su apoyo a Flávio Bolsonaro

    El exfutbolista brasileño, ahora dedicado a difundir mensajes religiosos, publicó un video en el que asegura que el “Espíritu Santo” le señaló el nombre y número del candidato ultraderechista.

    El exfutbolista Dani Alves volvió a generar atención fuera de las canchas, pero esta vez por involucrarse abiertamente en la política de Brasil. El exjugador de Pumas publicó un mensaje en redes sociales para respaldar a Flávio Bolsonaro, hijo del expresidente Jair Bolsonaro y candidato del Partido Liberal en la contienda presidencial.

    Alves, quien en los últimos años ha asumido un papel activo como predicador y evangelizador, compartió un video en Instagram en el que aseguró estar haciendo “política de la obediencia” y afirmó que el Espíritu Santo le habría señalado el nombre de Bolsonaro. “Estos días el Espíritu Santo estaba soplando tu nombre, Bolsonaro, y tu número dos veces”, expresó en su mensaje.

    El respaldo ocurre mientras Flávio Bolsonaro avanza hacia la segunda vuelta presidencial, prevista para el próximo 25 de octubre, luego de imponerse en la primera ronda sobre Luiz Inácio Lula da Silva, de acuerdo con los resultados citados por medios brasileños. La contienda enfrenta nuevamente a dos proyectos políticos antagónicos y mantiene al país en una fuerte disputa electoral.

    La participación de Alves también conecta con uno de los sectores que históricamente han tenido peso en el bolsonarismo: la comunidad evangélica. El exfutbolista ha recorrido distintos países participando en congregaciones y celebraciones religiosas, actividad que intensificó después de quedar en libertad provisional tras permanecer 14 meses en prisión preventiva por un proceso de agresión sexual.

    El caso judicial de Alves tuvo un giro posterior cuando el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña revocó la condena inicial de cuatro años y medio de prisión que había dictado la Audiencia de Barcelona. Ahora, alejado del futbol profesional, el exjugador utiliza sus redes sociales para difundir su interpretación religiosa y, en esta ocasión, para tomar partido públicamente por uno de los candidatos a la Presidencia de Brasil.