Tras los resultados de 2024, el blanquiazul reconoce que aliarse con el PRI le costó caro y ahora intenta deslindarse de su propio error político.
Luego de la dura realidad que dejaron las elecciones de 2024, el PAN terminó por aceptar lo evidente: su alianza con el PRI fue un fracaso que le costó la mitad de sus votos. Así lo admitió su vocero, Jorge Triana, quien prácticamente reconoció que el partido alejó a su propia base electoral.
De acuerdo con el panista, los análisis internos arrojaron que miles de simpatizantes decidieron no votar por el PAN simplemente por ir de la mano con el PRI, un partido que históricamente ha sido su supuesto antagonista, pero que terminó siendo su lastre.
Ahora, con los resultados encima, el discurso cambió. Triana aseguró que no repetirán la alianza, apelando a que “la ciudadanía manda”, aunque el mensaje suena más a corrección forzada que a convicción, luego de ignorar ese mismo reclamo durante el proceso electoral.

En medio de este giro, el dirigente priista Alejandro Moreno insiste en mantener la coalición opositora, pero desde el PAN ya le respondieron que los reclamos y presiones no sustituyen la falta de credibilidad, evidenciando la fractura entre quienes hace poco se presentaban como bloque.
Por si fuera poco, el PAN promete ahora candidatos “limpios” y competitivos, como si ese filtro no fuera una obligación básica desde siempre, mientras también plantea abrir espacios a ciudadanos… siempre y cuando piensen exactamente como el partido.
Así, el blanquiazul intenta reinventarse tras un golpe que él mismo se propinó, confirmando que su alianza con el PRI no sólo no sumó, sino que terminó por hundirlo electoralmente.

Deja un comentario