La Presidenta exhibió la contradicción de la derecha: critican los programas sociales, pero hasta sus voceros cobran la pensión del Bienestar que tanto desprecian.
La presidenta Claudia Sheinbaum volvió a poner contra las cuerdas al usurero Ricardo Salinas Pliego tras burlarse de su polémica propuesta de retirar el derecho al voto a quienes reciben programas sociales. Y es que, según la mandataria, si esa absurda idea se aplicara, uno de los principales defensores del evasor. fiscal, Sergio Sarmiento, tampoco podría votar porque ya recibe la pensión para adultos mayores.
Durante la Mañanera del Pueblo, Sheinbaum recordó cómo sectores de la derecha han mostrado históricamente desprecio hacia los apoyos sociales y hacia la población más vulnerable. Desde Vicente Fox llamando “huevones” a quienes reciben apoyos, hasta Marko Cortés asegurando que los programas del Bienestar “adormecen” a la gente. Ahora, Ricardo Salinas Pliego decidió llevar el clasismo un paso más lejos proponiendo, básicamente, que los pobres no voten.
“Él propone que voten todos menos los que tienen programas de bienestar. Por cierto, Sergio Sarmiento no va a votar porque recibió recientemente su pensión Adulto Mayor”, lanzó Sheinbaum entre risas, exhibiendo la contradicción monumental de quienes demonizan los apoyos sociales mientras cobran los beneficios públicos sin ningún problema.

La declaración rápidamente provocó reacciones en redes sociales, donde miles de usuarios señalaron el tono elitista y profundamente antidemocrático de la propuesta del dueño de TV Azteca. Porque detrás del discurso de “mérito” y “esfuerzo” que suele promover el conservadurismo mexicano, aparece una vieja obsesión: limitar la participación política de quienes no pertenecen a las élites económicas.
Sheinbaum sostuvo que este tipo de posturas dejan claro que existen dos proyectos de nación completamente opuestos. Por un lado, explicó, está el modelo conservador del PRIAN y sus aliados empresariales, que apuesta por privilegios para unos cuantos bajo la vieja idea de que “si le va bien a los de arriba, algo caerá abajo”. Del otro lado, dijo, está el proyecto de la Cuarta Transformación, basado en el principio de “por el bien de todos, primero los pobres”.
Lo irónico del caso es que mientras personajes como Salinas Pliego atacan los programas sociales, millones de mexicanos —incluyendo periodistas, empresarios y sectores históricamente cercanos a la derecha— ya reciben beneficios como la pensión universal para adultos mayores. Al final, el problema para ciertos grupos no parece ser el apoyo social, sino que ahora también llegue al pueblo y no solamente a los de siempre.

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