Morena, PT y otros partidos alertaron sobre irregularidades durante la jornada electoral, incluyendo detenciones arbitrarias, presión a votantes y presuntos mecanismos de coacción del sufragio.
Los viejos métodos del PRI parecen resistirse a desaparecer. En plena jornada electoral de este domingo, presuntos operadores priistas fueron captados en Torreón, Coahuila, repartiendo dinero en efectivo y códigos QR a ciudadanos, en un hecho que ha sido señalado como un posible esquema de compra y coacción del voto. Las imágenes difundidas en redes sociales reavivaron las acusaciones de que el tricolor continúa recurriendo a las prácticas que marcaron décadas de elecciones cuestionadas en México.
La denuncia se suma a una serie de incidentes reportados durante las primeras horas de la elección en Coahuila. De acuerdo con información presentada ante el Instituto Nacional Electoral (INE) y el Instituto Electoral de Coahuila (IEC), se registraron al menos 30 incidencias relacionadas con el desarrollo de la votación, restricciones al sufragio, presiones a electores y conflictos dentro de algunas casillas.
Uno de los señalamientos más graves fue presentado por Morena, que informó haber interpuesto una denuncia ante la autoridad electoral por la presunta compra de votos mediante el uso de códigos QR. Por su parte, representantes del Partido del Trabajo (PT) denunciaron que el “mapacheo electoral está a todo lo que da”, además de acusar detenciones arbitrarias y uso excesivo de la fuerza contra representantes partidistas y ciudadanos en algunos municipios del estado.
Las irregularidades también incluyeron reportes de votantes que no aparecían en la lista nominal, suspensión temporal de votaciones por discusiones dentro de las casillas y denuncias por presuntas limitaciones al derecho al voto en municipios como Saltillo, Nueva Rosita, Parras de la Fuente y Múzquiz. Organizaciones observadoras incluso documentaron casos donde representantes de partidos enfrentaron obstáculos para ejercer su sufragio.
Aunque el gobernador Manolo Jiménez aseguró que la jornada transcurría en paz, los reportes contrastan con el discurso oficial. Para muchos ciudadanos, las imágenes de operadores repartiendo dinero y códigos QR evocan las peores épocas del viejo régimen priista, cuando el voto era tratado como una mercancía y no como un derecho democrático.
Mientras avanzan las investigaciones y las denuncias ante las autoridades electorales, crece la exigencia de garantizar elecciones limpias y transparentes. Lo ocurrido en Torreón vuelve a poner bajo la lupa las prácticas de quienes, pese a presentarse como una oposición renovada, siguen siendo señalados por recurrir a las mismas mañas que durante años desprestigiaron la democracia mexicana.

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