Personal naval coordinado con la FGR desmanteló una instalación clandestina en Los Cedritos, Cosalá, donde incautaron 700 kilos de droga terminada y miles de litros de químicos peligrosos.
En el corazón de una zona boscosa de Sinaloa, elementos de la Secretaría de Marina encontraron este viernes lo que buscaban: un laboratorio clandestino donde grupos criminales fabricaban drogas sintéticas a escala industrial. El operativo ocurrió en el poblado de Los Cedritos, municipio de Cosalá, y dejó al descubierto la magnitud de la operación delictiva.
La acción se realizó en coordinación con la Fiscalía General de la República. El resultado fue contundente: 700 kilogramos de producto terminado fuera de circulación y un golpe económico estimado en más de 175 millones de pesos para las organizaciones criminales que operan en el estado.
Dentro del laboratorio, el personal naval encontró un arsenal de químicos. Había 2 mil 300 litros de precursores líquidos, 400 litros de ácido clorhídrico y 100 litros de acetato de amonio. Todas estas sustancias forman parte del proceso para fabricar drogas sintéticas. Además, los marinos aseguraron 3 mil 275 kilogramos de materiales de uso dual, es decir, productos que pueden tener fines legales, pero que aquí tenían un destino criminal.
El decomiso también incluyó el equipo industrial que mantenía activa la producción: seis centrifugadoras, 40 tinas, cinco quemadores, 64 tambos y 36 bidones. Las autoridades inhabilitaron todo el equipo para evitar que alguien pudiera volver a usarlo.
Con este golpe, la Marina frustró la elaboración de aproximadamente 17 mil 500 dosis de droga sintética que nunca llegarán a las calles.
La Marina precisó que el operativo surgió de trabajos de inteligencia naval orientados a identificar y desarticular instalaciones clandestinas. Las autoridades no informaron sobre personas detenidas ni revelaron qué organización criminal controlaba el laboratorio.
Otro decomiso el mismo día
Este mismo viernes, la Marina registró otro golpe al narcotráfico, esta vez en el puerto de Lázaro Cárdenas, Michoacán. Elementos de la Unidad Naval de Protección Portuaria detectaron un buque mercante con señales de alerta por posible carga ilícita.

Al revisar el contenedor, un binomio canino marcó irregularidades. La inspección minuciosa llevó al hallazgo de cinco bultos con 139 ladrillos de presunta cocaína, que en total pesaron cerca de 137 kilogramos.
El operativo terminó con la detención de cinco ciudadanos ecuatorianos, quienes presuntamente participaron en el traslado de la droga. Todos quedaron a disposición del Ministerio Público Federal. Las autoridades calcularon que este decomiso representó una pérdida de casi 30 millones de pesos para el crimen organizado y evitó que unas 274 mil dosis llegaran al mercado ilegal.


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