La presidenta entregó los primeros apoyos de 40 mil pesos para mejora de vivienda y anunció hospital, guarderías y agua potable para las familias jornaleras del valle bajacaliforniano.
San Quintín no es un destino turístico ni una ciudad próspera. Es un valle agrícola donde durante décadas llegaron familias de Oaxaca, Michoacán y Veracruz a trabajar la tierra, y muchas nunca regresaron. La presidenta Claudia Sheinbaum visitó este viernes esa comunidad para cumplir una promesa y supervisar los avances del Plan de Justicia para sus trabajadores.
La jornada tuvo dos caras desde temprano. Mientras un sector de la población esperaba a la mandataria con agradecimiento por las obras de electrificación, alrededor de 100 maestros de la CNTE se concentraron en el acceso a la Universidad Intercultural de San Quintín para exigir la abrogación de la Ley del Issste de 2007. Con pancartas y la consigna “el paro es culpa del Estado”, los docentes marcaron el tono de la llegada.
Adentro, Sheinbaum anunció el apoyo más esperado: 40 mil pesos para cada familia con predio regularizado en San Quintín. Son alrededor de 36 mil hogares los que recibirán ese recurso para mejoras en su vivienda. Este viernes arrancaron los primeros 4 mil.
La presidenta fue directa con los beneficiarios: “Ustedes van a decidir lo que necesita su vivienda. Nadie los va a estar vigilando, porque confiamos en que van a usar el recurso para eso.” El mensaje apuntó a algo más que dinero: al reconocimiento de una comunidad que históricamente no recibió ese trato.
En materia de salud, Sheinbaum confirmó la construcción del Hospital General de San Quintín. El nuevo edificio pasará de 30 a 80 camas y ofrecerá atención gratuita y universal, con medicamentos incluidos. “Es para todos, no solo para quienes tengan seguro social”, subrayó.
Para las familias con hijos pequeños, la presidenta anunció la construcción de dos centros de educación y cuidado infantil. Serán gratuitos y buscan que las madres puedan trabajar con sus hijos atendidos. Las escuelas del valle, por su parte, ya reciben recursos administrados directamente por madres y padres de familia.
En cuanto al agua, uno de los problemas más urgentes de la región, Sheinbaum anunció la instalación de plantas desaladoras y redes de distribución. El proyecto tomará tiempo, pero la meta es concluirlo antes de que termine el sexenio.
La mandataria también anunció que autoridades laborales federales revisarán todas las empresas de la zona. El objetivo es garantizar que los trabajadores cuenten con seguridad social y no laboren en jornadas extenuantes. Para canalizar esas quejas, ya opera un centro de atención integral en la colonia Nueva Era, con presencia de instituciones estatales y federales.
San Quintín lleva décadas esperando que el gobierno lo voltee a ver. Este viernes, al menos, la presidenta llegó.


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