La administración de Donald Trump aseguró que intensificará sus acciones contra el llamado “turismo de nacimiento”, pese al reciente revés de la Suprema Corte. Funcionarios adelantaron que buscarán endurecer los controles migratorios y de visas para frenar esta práctica.
La administración de Donald Trump afirmó que redoblará sus esfuerzos para combatir el llamado “turismo de nacimiento”, luego de que la Suprema Corte frenara su intento de restringir la ciudadanía automática para los hijos de personas nacidas en territorio estadounidense. El fiscal general interino, Todd Blanche, sostuvo que el gobierno seguirá utilizando los procesos de visas para limitar el ingreso de mujeres embarazadas que viajen con ese propósito.
Blanche argumentó que esta práctica representa una industria en crecimiento y aseguró que las autoridades federales cuentan con herramientas para dificultar que personas extranjeras obtengan ese beneficio. La estrategia buscaría endurecer los criterios migratorios sin modificar, por ahora, el derecho constitucional a la ciudadanía por nacimiento.
Por su parte, el asesor Stephen Miller lanzó fuertes críticas contra la Suprema Corte, al calificar su decisión como “una de las más destructivas e indignantes” en la historia del tribunal. Durante una entrevista, insistió en que permitir que hijos de extranjeros obtengan automáticamente la ciudadanía representa una carga para los contribuyentes y cuestionó el alcance de ese derecho.
La resolución judicial mantiene vigente, por el momento, la ciudadanía por nacimiento en EUA, un principio protegido por la Decimocuarta Enmienda de la Constitución. Sin embargo, la Casa Blanca dejó claro que continuará buscando vías legales y administrativas para restringir el llamado turismo de nacimiento y mantener este tema como una prioridad de su política migratoria.


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