La alcaldesa de Cuauhtémoc vuelve al centro de la polémica tras ser captada en un encuentro con priistas, pese a sus constantes declaraciones de no pertenecer a ningún partido político.
La alcaldesa de Cuauhtémoc, Alessandra Rojo de la Vega, nuevamente enfrenta cuestionamientos luego de difundirse imágenes donde aparece en una reunión del Partido Revolucionario Institucional (PRI), sonriente y conviviendo con integrantes del partido tricolor.
El episodio generó críticas debido a que la funcionaria ha construido parte de su discurso político alrededor de una supuesta postura “apartidista”, al afirmar públicamente que no milita en ninguna fuerza política. Sin embargo, su presencia en espacios vinculados con el PRI volvió a poner bajo la lupa la relación que mantiene con estructuras partidistas.
Usuarios en redes sociales señalaron la aparente contradicción entre el mensaje de independencia política que ha promovido y su cercanía con actores del partido que formó parte de la alianza opositora que la llevó al gobierno de la demarcación.
Las críticas apuntan a que el problema no radica únicamente en participar en encuentros políticos, sino en la diferencia entre el discurso de una representante pública y sus acciones, especialmente cuando se presenta ante la ciudadanía como una figura alejada de los partidos tradicionales.
El nuevo episodio revive el debate sobre los llamados perfiles “ciudadanos” o “independientes” que llegan al poder con la promesa de no responder a intereses partidistas, pero que mantienen vínculos con grupos políticos establecidos.
Mientras tanto, Rojo de la Vega no ha aclarado públicamente el motivo de su participación en la reunión priista, aunque la polémica vuelve a colocar en discusión la congruencia de quienes buscan proyectarse como figuras ajenas a los partidos.

Deja un comentario