El presidente argentino volvió a atacar a los movimientos feministas y a la ley de aborto, aunque organismos internacionales señalan factores como el costo de vida, la precariedad laboral y las dificultades de vivienda.
El presidente de Argentina, Javier Milei, volvió a arremeter contra el movimiento feminista y la Ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo (IVE), al responsabilizar a los grupos que impulsaron el aborto legal por la caída de la natalidad en el país.
Durante un discurso en la conferencia anual del Consejo de las Américas, celebrada en Buenos Aires, Milei aseguró que Argentina está pagando “muy caro” la llamada “marea verde” y sostuvo que la reducción de los nacimientos afecta el crecimiento económico, el sistema previsional y la disponibilidad de trabajadores.
El mandatario, abiertamente contrario al aborto, incluso calificó la interrupción del embarazo como “asesinar niños en el vientre de la madre”. La legislación argentina permite la interrupción voluntaria del embarazo hasta la semana 14, de manera legal y gratuita; después de ese plazo existen excepciones relacionadas con el riesgo para la salud o la vida de la mujer y los embarazos producto de una violación.

Aunque Milei atribuye la caída de la natalidad a la legalización del aborto, los datos del Fondo de Población de Naciones Unidas (UNFPA) apuntan a otros factores. El organismo reportó que Argentina registra alrededor de 1.2 hijos por mujer, uno de los niveles más bajos de América Latina, pero relacionó la dificultad para formar familias con el elevado costo de la crianza, la inseguridad laboral, los problemas de vivienda y la falta de condiciones económicas favorables.
El propio UNFPA ha advertido que una combinación de precariedad económica y desigualdad de género influye en la posibilidad de que las personas tengan el número de hijos que desean. Es decir, mientras Milei coloca nuevamente al aborto y al feminismo en el centro de su discurso, los organismos especializados señalan que la baja natalidad responde a un fenómeno mucho más amplio.
Las declaraciones se suman a los constantes ataques del presidente argentino contra el feminismo. En Davos, en 2024, ya había criticado al movimiento y cuestionado la llamada “agenda del aborto”. Ahora, en medio de su defensa del programa económico, Milei vuelve a utilizar el tema para responsabilizar a sus adversarios de uno de los problemas demográficos que enfrenta Argentina.

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