La extrema derecha celebró con gritos de “Send them back”, mientras la izquierda denunció que es una política similar a la impulsada por Donald Trump y el ICE.
El Parlamento Europeo aprobó una reforma migratoria que endurece las normas de retorno y permite la creación de centros de deportación fuera de las fronteras de la Unión Europea. La medida fue avalada por 418 votos a favor y 218 en contra durante una sesión en Estrasburgo, ahora queda pendiente únicamente de la aprobación formal de los Estados miembros.
La nueva legislación autoriza a los gobiernos europeos a negociar con terceros países la instalación de centros de retorno para migrantes cuya solicitud de asilo haya sido rechazada. Además, establece la obligación de cooperar con los procesos de expulsión y permite la detención de personas consideradas en riesgo de fuga o de seguridad por un periodo de hasta dos años.
La aprobación provocó una fuerte división en el pleno. Legisladores de derecha y extrema derecha celebraron el resultado con consignas de “Send them back” (“Mándenlos de vuelta”), mientras diputados de izquierda respondieron con gritos de “¡Vergüenza!”. El debate se desarrolló en un contexto de crecimiento electoral de partidos de extrema derecha en varios países del bloque.
Organizaciones de derechos humanos y sectores progresistas criticaron la reforma por considerar que criminaliza a los migrantes y externaliza las responsabilidades de protección internacional. Una nueva normativa que se parece a las políticas migratorias impulsadas por el presidente estadounidense Donald Trump con ICE. También fue advertido que los centros de retorno podrían convertirse en espacios con escasa supervisión y limitadas garantías para los derechos de los migrantes.


















