Calderón dice que la 4T se pone nerviosa con él y se asume como su “villano favorito”

El expresidente aseguró ante Ciro Gómez Leyva que la 4T se pone “nerviosa” con su figura, mientras defendió su pasado como mandatario y pidió investigar la estatua que fue vandalizada.

El expresidente Felipe Calderón volvió a colocarse en el centro de la conversación política al asegurar que el gobierno de la 4T se pone nervioso con su figura y sugerir que se ha convertido en su “villano favorito”. La declaración ocurrió durante una entrevista con Ciro Gómez Leyva, en la que también habló sobre la estatua con su imagen que fue decapitada y vandalizada.

Calderón dijo sentir un “gran dolor por México” al observar la escultura dañada y sostuvo que lo ocurrido constituye un delito, por lo que pidió a las autoridades investigar y sancionar a los responsables. Eso sí, mientras hablaba de la pieza sin cabeza, el exmandatario aprovechó para volver a reivindicar su propia imagen política y defender su paso por la Presidencia.

En la entrevista, Calderón afirmó que ganó democráticamente y se describió como un “presidente demócrata”. Incluso reconoció haber tenido “muchos defectos”, aunque aseguró que durante su gobierno respetó a sus adversarios y garantizó la libertad de expresión. “Jamás les aventé un grupo de choque para intimidarlos”, sostuvo.

La declaración resulta llamativa al recordar que durante su sexenio, marcado por la llamada “guerra contra el narcotráfico”, la violencia y las violaciones a derechos humanos generaron fuertes cuestionamientos a su administración. Ahora, años después, Calderón parece empeñado en presentarse como víctima de una supuesta obsesión de la Cuarta Transformación, mientras sus críticos siguen recordando los episodios más polémicos de su gobierno.

Así, el expresidente vuelve a ocupar el papel que parece disfrutar: el villano favorito de la 4T. Entre una estatua sin cabeza, una entrevista con Ciro y declaraciones sobre lo mucho que, según él, preocupa su figura al gobierno actual, Calderón reaparece para defender su legado. Y, como suele ocurrir, termina siendo él mismo quien vuelve a poner su sexenio bajo los reflectores.

Comentarios

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *