Alejandro “Alito” Moreno presentó a Adrián de la Garza como carta fuerte rumbo al 2027 en Nuevo León, pese a señalamientos que han perseguido al priísta durante años. Mientras el dirigente habla de combatir a los “narcopolíticos”, su candidato no se queda atrás siendo uno más de la lista.
El PRI volvió a exhibir su doble discurso en Nuevo León, pues Alito Moreno asegura que el país no necesita “narcopolíticos” mientras decide presentar a Adrián de la Garza como su carta fuerte rumbo al 2027, un personaje que durante años ha cagado con señalamientos relacionados con corrupción, abusos y presuntos vínculos criminales.
Durante el evento, el dirigente del PRI, intentó exponer a De la Garza como el gran “Defensor de México”, aunque las fotografías difundidas en redes sociales terminaron contradiciendo el discurso. Lejos de mostrar un respaldo masivo, el acto reunió a unos cuantos asistentes, pero aún así, en la mente de Alito Moreno el lugar del acto se llenó.
Adrián de la Garza ha sido señalado por presuntamente recibir sobornos de Los Zetas y supuestas transferencias de recursos públicos a una empresa fantasma ligada al Cártel de Sinaloa. Aunque el PRI intenta maquillar esos antecedentes, los cuestionamientos siguen persiguiendo la carrera política del candidato.
A ello se suman las acusaciones documentadas durante su etapa como procurador de Nuevo León entre 2011 y 2015. Organismos de derechos humanos señalaron prácticas de tortura sistemática para fabricar culpables en medio de la guerra entre grupos criminales.
Pese a todo lo anterior, Alito Moreno insiste en que Adrián es “el mejor perfil” y hasta se arrastró para abrir la puerta a una alianza con el PAN, puesto que su partido por sí solo ya no puede sobrevivir.
Moreno habla de querer combatir a los narcopolíticos, pero por el PRI ha pasado una lista interminable, y mientras habla de “defender a México” perpetúa las mismas prácticas y que durante años han provocado desconfianza y hartazgo ciudadano.

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