Por Frank Alvarado
El historietista comenzó “por accidente” y, durante años, fue el dibujante de “Daniel el travieso” en México, de cuyo dibujo posee los derechos. Recuerda la época de oro de la historieta, cuando los tirajes alcanzaban hasta 500 mil ejemplares.
Arturo Said, el legendario dibujante de historieta mexicana, se mantiene activo formando parte de cómics como “Historias del Gato Negro”, exposiciones de arte y eventos donde vende sus dibujos y cómics a comunidades afines al noveno arte. Un artista que, en exclusiva para Los Reporteros MX, nos habló de su amplia trayectoria, de la época de oro del cómic mexicano y de su dibujo insignia: la versión mexicana de “Daniel el travieso”.
El señor Said se define a sí mismo como un “dibujante de historietas mexicano”. Sin embargo, es curioso su inicio como dibujante, pues “casi fue por accidente”.
“Yo no iba a ser historietista. Yo estaba en la preparatoria y sí dibujaba mucho con mi hermano, Alberto Said, [pero] yo quería ser psicólogo o matemático o algo así. Pero por accidente conocí al dibujante Gerardo ‘Layo’ Vásquez. Un día fuimos a visitarlo a su casa para pedirle prestados unos cómics, porque yo tenía un teatro guiñol, y le dije al maestro Layo Vásquez: ‘Oiga, ¿me puede prestar esta revista de la tía Dolfina para yo sacar el personaje y hacer un títere?’ Y me dijo: ‘No, no te lo puedo prestar, porque luego no me lo regresas; mejor dibújalo aquí y ya te lo llevas y tú ya haces tu títere’”, nos contó.
“Me dice: ‘Oye, dibujas muy bien, te contrato como ayudante’. Y así fue, fue un accidente, y ya me empezó a dar trabajo. Me gustó, me empezaron a pagar; yo tenía 17 años, pues dije: ‘pues de ahí soy’”. Fue entonces cuando su trayectoria comenzó en Editorial Novaro en el año 1975, como pupilo del maestro “Layo” Vázquez. Comenzó a dibujar para Novaro personajes como “Daniel el travieso”, “Sal y Pimienta”, “Lorenzo y Pepita”, “La Zorra y el Cuervo” y “Pájaro Loco”. Incluso, con su hermano, algunas veces dibujó “La Pequeña Lulú”, “Tom y Jerry” y “Porky”, títulos que eran “servicios” o “adaptaciones” de personajes norteamericanos, “y pues ahí estuvimos hasta que acabó la editorial, de 1975 a 1985”, comentó.
Es “Daniel el travieso” su trabajo insignia, en gran parte por haber sido su dibujante en México durante aproximadamente ocho años. Incluso tiene los derechos del dibujo, por lo que puede trabajar con él sin problemas, debido a que “en esa época, el director de Derechos de Autor me invitó a registrar mi obra por cuestiones fiscales y me permitió registrar en México, nada más el dibujo de ‘Daniel el travieso’ de los que yo hacía”.
Tiene los derechos de reproducir el dibujo, mas no el título: “no lo puedo explotar comercialmente, pero los dibujos que yo hice sí están registrados. Esto quiere decir que si yo quiero hacer una participación especial o una exposición sí los puedo usar, pero no con fines totalmente lucrativos; tendría que pedir permiso a la editorial, que sí me conocen”.

Continuando con su trayectoria, entró a Editorial Ejea, que estaba creciendo mucho en los años ochenta. Ahí trabajó en la historieta de la famosa “Banda Timbiriche”. Señaló que básicamente entró “al rescate de la historieta porque era tanta la producción que tuvieron que contratar a otro dibujante”, mostrando el alcance que tenían los cómics en aquel tiempo. Posteriormente, dentro de la misma editorial, dibujó junto a otros artistas el título de “Grupo Bronco”, muy famoso en su tiempo y actualidad.
“Quiero recalcar”, se interrumpe, “que todas estas historietas tenían guiones hechos en México. Siempre todos los guionistas (…) En la editorial Novaro mi guionista era Juan Monroy; en Timbiriche había varios guionistas, como Elena Rodríguez; bueno, muchos argumentistas que hacían todo tipo de argumentos”, aclaró.
Fue entonces que “vino una época un poco más complicada, en la que empezaron a bajar las publicaciones de las editoriales”. Aunque todavía alcanzó a dibujar la historia de “El Hijo del Santo”, de Editorial Perla Negra, de la que se hicieron 20 números, con una venta de más de 80 mil ejemplares.
Como artista que formó parte de la temporada fuerte de las publicaciones gráficas en México, al cuestionarlo sobre el cambio en la industria, nos señaló: “Ha cambiado mucho, porque antes había grandes editoriales aquí en México por el consumo masivo de historietas. En mi época, cuando yo entré, la historieta que menos ejemplares tenía eran 70 mil; eran ediciones muy grandes. Bronco llegó a vender 500 mil ejemplares (…) ahora no hay esos grandes tirajes, porque ha cambiado el mercado”.
No todo son glorias pasadas, pues él mismo nos comentó: “Actualmente estoy dibujando historietas para grupos de rock. Acabo de terminar una del grupo de heavy metal alemán de Jürgen Brefford, de Mad Max; ya se pueden buscar en Internet”. También ha publicado independientemente en Amazon cerca de 18 historietas. “Ahora la ventaja con las plataformas es que las puedes publicar en inglés, en español, en francés, en italiano”, apuntó. “Seguiremos haciendo historieta, porque es nuestra profesión, nos gusta mucho y esto nunca termina”.
“Como dibujantes nos tenemos que adaptar a las nuevas plataformas, las nuevas maneras de publicar. Y pues mientras tengamos un buen guión, un buen dibujante que pueda ilustrar (…) Ahora ya se colorea con color digital, todo eso nos tuvimos que adaptar, los sobrevivientes de la época de oro de la historieta. Y pues aquí estamos, aquí seguimos adaptándonos a las nuevas tecnologías”, finaliza el artista mexicano.

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