Categoría: Opinión

  • Un festival de derechos: La primera UTOPÍA metropolitana en la Mixiuhca

    Un festival de derechos: La primera UTOPÍA metropolitana en la Mixiuhca

    Hay domingos que marcan un parteaguas en la historia de una ciudad, y la capital atestiguó uno de ellos. La inauguración de la UTOPÍA Mixiuhca no es un evento protocolario más ni una simple obra pública; es la materialización de un modelo de Estado a escala metropolitana. Lo que nació como un milagro territorial, hoy se consagra como el estándar definitivo de transformación para toda la Ciudad de México.

    ​Hoy se respira un ambiente de auténtica fiesta en la capital. El verdadero ejercicio del gobierno de Clara Brugada se celebra en las calles, recuperando el espacio público con alegría, visión de futuro y resultados tangibles. Más que un acto de infraestructura, lo que vivimos hoy es un festival de derechos garantizados donde las familias vuelven a adueñarse de su entorno con total plenitud con todos sus servicios totalmente gratuitos.

    ​Hablamos de una intervención monumental de 120,000 metros cuadrados en su totalidad. Esta inauguración marca la entrega de la primera UTOPÍA, de dos que se construirán en la Magdalena Mixiuhca, otorgando desde ya 80,000 m² de dignidad, divididos en 60 nuevos espacios para el goce de la comunidad y la generación de 7,000 empleos que dinamizan nuestra ciudad.

    ​Como testigos de la operación territorial, sabemos que los muros no cambian vidas si no hay un tejido social que los sostenga. Como bien lo definió hoy nuestra Jefa de Gobierno: “Las Utopías no son solo espacios públicos nuevos, es una ruptura en la forma tradicional de pensar la ciudad. Hoy estamos resignificando el urbanismo desde la vida cotidiana y la comunidad”.

    ​Ese urbanismo social se despliega en 11 ejes estratégicos que no dejan a nadie atrás. El Sistema Público de Cuidados revolucionará el día a día con una lavandería popular, un comedor, el Centro Colibrí para prevención de adicciones, una Casa de día para el adulto mayor y hasta un Temazcal. Esto, sumado al Eje de Género que alberga la Casa de las Siemprevivas y el espacio Biguidi para la diversidad, convierte lo que antes era trabajo no remunerado o invisibilización, en derechos plenos e infraestructura.

    ​La justicia territorial abarca cada necesidad. El Eje de Salud integra desde mastógrafos y la Estación Condesa, hasta albercas de hidromasaje y terapias sensoriales y de lenguaje. El Eje de Cultura y Educación presume un auditorio para 426 personas, salones de cine, teatro, danza, una biblioteca digital y la cabina de RadioUtopía. Incluso la economía social tiene su espacio con una Agencia de Empleo, una tortillería popular y una tienda de comercio justo.

    ​Para las juventudes y las familias, el despliegue es histórico. El Eje Deportivo y Recreativo entrega una alberca semiolímpica, jaulas de bateo, canchas de pádel, minigolf, pistas de pump track y un espectacular Kartódromo de más de 3,300 m² con 20 go-karts. Los más pequeños disfrutarán de 37 juegos infantiles y la refrescante “Isla del agua”. Todo esto enmarcado en un Eje Ambiental de 48,500 m² de áreas verdes, con 55,500 plantas de ornato, 213 nuevos árboles, jardines polinizadores y biozanjas sustentables.

    “Donde la justicia territorial se hace realidad, el acceso al deporte, a la cultura y al bienestar ya no depende solo del lugar donde se vive”, sentenció Brugada en un discurso que resonó en toda la Mixiuhca.

    ​Hoy queda claro que la capital ya no acepta retrocesos. La inauguración de hoy es un laboratorio del futuro donde se ensaya y materializa el derecho a la ciudad. Gobernar desde el territorio es la firma irrenunciable de esta administración, y la Ciudad de México ya es, oficialmente, un territorio de Utopías.

  • El encuentro

    El encuentro

    El pasado 20 de marzo de 2026 tuve la oportunidad de asistir al segundo encuentro de comunicadores independientes que llevó por nombre Informar es Liberar, y se realizó en Palacio Nacional sin la presencia de la presidenta Claudia Sheinbaum. Para mí fue una experiencia gratificante, porque tuve algunos encuentros y reencuentros muy entrañables con personas que me guardan cariño y respeto, y también con otras que al menos son conscientes de mi existencia.

    Mi camino en este rubro ha sido un tanto atípico. Dado que estudié periodismo como segunda carrera y mi actividad principal ha sido la docencia, dentro de mi plaza del IMSS y en algunas instituciones privadas, no he podido ejercer de tiempo completo la noble profesión a la que le tengo tanto cariño. Me he tenido que ir creando los espacios de tiempo para poder escribir, hacer reportajes y entrevistas, así como ser, tanto contertulio como conductor en mesas de análisis, algunas de buen nivel y otras no tanto.

    Actualmente se habla de una falta de cohesión en el rubro de los comunicadores independientes y también de lucha de egos. Todo eso es lamentablemente cierto. Incluso, dentro del espectro de quienes apostaron por esta lucha informativa sin necesariamente tener estudios, percibo una buena cuota de resentimiento social, que los hace tratar de forma hostil a quienes tenemos recorrido académico. Un ejemplo que me tocó muy de cerca fue la ruptura entre quienes durante un tiempo fueron exitosos youtuberos de calle, entre sí, pero sobre todo con un compañero que tiene formación como cineasta e historiador. Él nunca se metió con nadie, pero su perfil le pasó factura y lo terminaron calificando de ‘fifí’.

    Si puede haber una crítica al movimiento de politización que hubo desde la llegada de AMLO, según mi parecer, sería que se privilegió el escuchar a los llamados comunicadores independientes, y muy poca gente se hizo al hábito de profundizar en la información por vías que no sean las audiovisuales. Es más, aún más pocas personas le tomaron la palabra a AMLO en sus recomendaciones literarias, que fueron muchas y muy variadas a lo largo de sus invaluables mañaneras. Asimismo, muy pocos de los comunicadores con un perfil meramente popular, invirtieron en su propia formación una vez que tuvieron un ingreso constante.

    Otros casos en esferas de exposición más altas se han dado por motivos de audiencia, o bien, simplemente de dinero. Aunque formamos parte de un movimiento que dice repudiar la vulgar ambición, la verdad es que ésta siempre termina aflorando cuando hay grandes sumas involucradas. Asimismo, ha llegado a haber campañas negras y peleas por audiencia. No hay lado correcto, no hay buenos ni malos; sino seres humanos sucumbiendo a bajas pasiones y haciendo de carne fresca para los intereses rupturistas de la derecha.

    Pues bien, volviendo a la citada jornada, empezamos bastante mal, pues el ingreso fue media hora tarde, debido a que comerciantes del centro de la ciudad clausuraron simbólicamente el acceso a Palacio Nacional para protestar contra el gobierno por el bloqueo de la calle Moneda con fines de resguardar el recinto, ante el plantón de la CNTE.

    Ya estando dentro, se vivían emociones a flor de piel, por el gusto que a muchos les producía ingresar por primera vez al salón tesorería. Algunos transmitían en vivo, otros se tomaban fotos con los personajes más prominentes. Con mi perfil más discreto, mientras pasaba junto al flamante premio nacional de periodismo, el compañero me gritó: «¡Maestro!» Ahí pobremente, sin presumir, como diría el buen Andrelo.

    No soy fan del mixiote de pollo, pero el hambre apretaba y algunos certeros pellizcos sí que le propiné al platillo que nos fue amablemente ofrecido por Jesús Ramírez Cuevas. En la sobremesa se entrecruzaban los planteamientos de una secretaría que nos agremie y financie a los comunicadores independientes, y las airadas protestas por lo que calificaban como un desdén (dicho en palabras amables) de la presidenta al no estar presente ni siquiera a través de un mensaje en video.

    Siguieron los talleres, las mesas y luego más abrazos y selfies. Linda experiencia. Veremos si el próximo año sí llegamos a algo.

  • El verdadero periodismo y la verdad en tiempos de ruido

    El verdadero periodismo y la verdad en tiempos de ruido

    En los últimos días, la opinión pública ha sido testigo de un nuevo episodio que pone sobre la mesa una discusión fundamental: ¿qué es el verdadero periodismo y quién está diciendo la verdad?

    El caso del periodista Manuel Pedrero y la diputada Tania Larios ha escalado más allá de un intercambio de posturas, convirtiéndose en un ejemplo claro de cómo, en medio de los llamados “dimes y diretes”, las pruebas y el rigor informativo deben ser el eje central del debate público.

    Más allá de simpatías o posturas políticas, lo relevante es que cuando el periodismo se ejerce con responsabilidad, sustento y evidencia, inevitablemente incomoda.

    El reciente reconocimiento otorgado a Pedrero por una de las agencias periodísticas más prestigiosas del país no solo valida su trabajo, sino que envía un mensaje más amplio: el periodismo que investiga, contrasta y publica con sustento sigue teniendo valor. Y más aún, sigue siendo necesario.

    El verdadero periodismo no responde a intereses políticos ni económicos. No es un instrumento de propaganda ni un negocio de conveniencia. Es, ante todo, un ejercicio de responsabilidad social. Decir la verdad aunque incomode es su esencia.

    Sin embargo, este ideal convive hoy con una realidad más compleja. La proliferación de desinformación, rumores y narrativas sin sustento ha contaminado el ecosistema mediático. Ejemplo de ello son versiones que circulan sin evidencia, como supuestos acuerdos políticos de alto nivel que, sin pruebas, buscan generar incertidumbre y desestabilizar a la opinión pública.

    En un contexto preelectoral, este fenómeno se intensifica. Las noticias falsas, los rumores y las filtraciones sin verificación se vuelven herramientas de manipulación. Se construyen narrativas que apelan más a la emoción que a los hechos, y que encuentran eco en una audiencia cada vez más saturada de información.

    Por ello, hoy más que nunca, el papel del periodismo serio es fundamental. No solo para informar, sino para filtrar, contextualizar y dar sentido a los hechos. La sociedad requiere medios que no amplifiquen el ruido, sino que lo ordenen.

    México atraviesa, además, un momento complejo en materia de seguridad. Las decisiones gubernamentales en este ámbito, acertadas o no, requieren análisis profundo, no especulación. La lucha contra estructuras criminales no es sencilla: implica estrategia, inteligencia y, sobre todo, responsabilidad institucional. Las reacciones pueden ser intensas, como sucede cuando se altera un sistema que durante años operó con cierto equilibrio, aunque fuera ilegal.

    En paralelo, existe otra realidad que pocas veces se aborda con suficiente profundidad: la contradicción social frente al fenómeno de las adicciones y el crimen. Mientras por un lado se promueven esfuerzos de rehabilitación, por otro persisten redes económicas que se benefician directa o indirectamente de estas problemáticas. Esta dualidad refleja un desafío estructural que va más allá del ámbito gubernamental.

    México no sólo necesita mejores políticas públicas; necesita también una transformación en la forma en que entendemos la legalidad, la responsabilidad social y la ética, tanto en el sector público como en el privado.

    El periodismo tiene un papel central en ese proceso. No como juez, sino como espejo. Un espejo que incomoda, que cuestiona, pero que también orienta.

    Ojalá que el periodismo en México continúe avanzando hacia ese ideal: uno donde la verdad no sea negociable, donde la evidencia prevalezca sobre la opinión, y donde informar con rigor sea la regla, no la excepción.

    Porque al final, en medio del ruido, la verdad sigue siendo el activo más valioso

  • La muina de la derecha

    La muina de la derecha

    A los medios nunca les pareció una noticia importante los actos de corrupción hasta que fueron los funcionarios de la 4T, quienes las perpetraban. Anteriormente, a pesar de que eran más continuas y de cantidades superiores simplemente se escondían en los rincones de los medios o no se publicaban, a veces, incluso se justificaban.

    Ahora, dichas noticias cobran espacios destacados como si desde la perspectiva periodística fuesen los principales problemas del país. Desde luego lo son desde la perspectiva de la oposición, lo que quiere decir que los medios convencionales están en la trinchera disidente contra el gobierno establecido.

    Los miembros de la derecha, principalmente en los medios nunca habían perdido la calma al aire hasta que llegó la 4T y los hizo parecer carne de manicomio. Desde Ciro hasta el Dóriga, pasando por TV Azteca que pasan de la carcajada sarcástica hasta el llanto, han perdido la tranquilidad que les caracterizaba y les daba credibilidad.

    Ahora Marín, Micha, Brozo, Loret, Azucena, pegan en el escritorio y gritan desesperados ante la imposibilidad de volver a cobrar un subsidio otorgado para mentir. La desesperación patológica, sicótica, se contagia a los políticos de derecha que pierden el equilibrio.

    Vemos a Alito Moreno con la calma extraviada, su compañera de hazañas corruptas Carolina Viggiano, al panista Jorge Romero, al sin partido Emilio Álvarez, a la ultraderechista Ayuso, a la candidata sin país María Corina, a la emecista Ballesteros, a la priista Larios entre otros y otras, que llegan al extremo de culpar de violencia política de género, ante la imposibilidad de debatir en los diálogos con congruencia y conocimiento.

    En el mundo los miembros de la derecha parecen haberse escapado de un manicomio, su conducta acusa desequilibrios mentales graves, con sólo mencionar a Milei y a Trump, podemos ver que la ayuda profesional hace falta, esto sin contar al genocida de Netanyahu, que no aparece más que en imágenes de Inteligencia artificial con dedos de más.

    La política es apasionante, una ejercicio para mentes lúcidas e inteligencias desarrolladas en el culto al conocimiento, esto no quiere decir que deban desbordarse los ánimos en su ejercicio más elemental que es el diálogo, menos aún llegar al criminal extremos de la guerra, cuando la realidad no corresponde a los deseos la frustración es tal que se convierte en rabia, y empiezan algunos a asemejarse más a las bestias que encuentran en la agresión la única manera de expresarse de acuerdo con lo llevan dentro.

    La política no es un tema optativo en la vida de las personas sino algo inherente a su destino; sin embargo, la imposición de criterios en el pasado obligó a algunos a pensar que es aburrida, sucia, repetitiva, delictiva. Nadie dice que la medicina o la abogacía sean actividades negativas, aunque haya tantas razones para afirmarlo a través de la historia como a la política.

    La mayoría de estos personajes vivieron de la mentira ya sea inventando un imperio que nunca existió, informando sobre un país que sólo alucinaban a través del chayote, o creyendo que eran perfectos a la ahora de gobernar. La derecha sufre un duro golpe de realidad en México y el mundo que requiere atención.

  • Querida Cuba

    Querida Cuba

    “Tú me recuerdas el prado de los soñadores. El muro que nos separa del mar si es de noche…tú me recuerdas sentada, ciertos sentimientos que nunca se sabe que traen en las alas, si vivos o muertos”.

    Así dice la canción: “Esto no es una elegía del cantautor Silvio Rodríguez”, y sí que los que seguimos prendados de ese sueño de libertad, pertenecemos al prado de los soñadores. De los idealistas que no aceptamos el colonialismo; la bota europea o yanqui que destruye a nuestros pueblos y que los arrasa con la mayor de las barbaries: bloquearlos. Condenarlos a un sistema Autárquico (cerrado). Modelo económico de autosuficiencia, donde una nación busca abastecerse exclusivamente con sus propios recursos, rechazando el comercio internacional. 

    Pero este aislamiento no ha sido buscado por Cuba ha sido impuesto por Estados Unidos que no respeta tener con Cuba una interdependencia política y económica, y ha resultado en un estancamiento económico, escasez de bienes y tecnología e ineficiencia industrial. Pues ha impuesto y exigido a todos los países que tienen relación con este poderoso país un brutal bloqueo económico hacia la isla, que ya lleva más 60 años así, y que se ha recrudecido desde que entró al poder Donald Trump. Quién ha trazado además una ofensiva mediática, al vender al mundo la historia de que Cuba no funciona y que eso se debe a que sus gobiernos no han hecho nada bien, y por ser un extremo: no es posible que sea totalmente verdad, es pura lógica. 

    Los E.U nunca han demostrado querer ayudar a ningún pueblo. No son para nada almas caritativas, el capitalismo salvaje que representan ha destruido lo que tocan. Para ejemplo: Vietnam. La mitad del territorio en México, y la explotación y pobreza en Puerto Rico. El genocidio en Gaza, con sus compinches de Israel. Después siguió Venezuela con el secuestro de su presidente en funciones. Y ahora le toca a Cuba. Y como dicen cuando veas las barbas de tu vecino cortar, pon las tuyas a remojar.

    Querida Cuba

    De mis recuerdos entrañables, cuando estando en la Universidad. La revolución Cubana, representaba ese sueño, de ganarle alguna vez a los colonialismos e imperialismos que convirtieron a América Latina, en su patio trasero. Eran tantas las esperanzas y veíamos con orgullo a un país que avanzaba y abatía entre otros temas el analfabetismo, el hambre y la salud. Se desarrollaron grandes médicos cubanos y gran investigación científica. Iban de varios países a curarse pues la medicina cubana iba a la vanguardia. Han pasado 65 años, que cumplió este enero de 2026, cuando el movimiento lidereado por Fidel Castro, y el Che Guevara derrocaron a la dictadura de Fulgencio Batista, marcando el inicio de un gobierno socialista que ha perdurado hasta la actualidad.

    Solo los que viven allá, saben con mayor precisión lo qué fue sucediendo. Considero que incluso para los que viven o vivieron en sus tierras, hay varias percepciones de Cuba. Realmente decir que existe una única, sería irresponsable. Y seguro que hay grietas políticas: autoridades que viven con privilegios al contrario que la mayoría del pueblo. El agua de su hermoso mar caribe, junto con la falta de mantenimiento y el bloque formó grietas y más grietas no solo en las viejas construcciones, o en los balcones que de tan viejos amenazan con caerse. Grietas por las que se cuelan los aires colonialistas de un imperio en decadencia: Gringolandia que ha decidido montar un show de guerra más radical, sin importar las consecuencias, ni el deterioro de su imagen a nivel mundial. Su idea es infundir miedo. 

    Si han sido capaces de matar todo lo que se mueve en Palestina. Son capaces de todo. La ONU es de ellos. La Unión Europea, con excepciones como España, la manejan a su antojo. Rusia ya no es la URSS y de alguna manera ayuda todavía de manera material y energética, aunque ya no tanto será por la lejanía y también porque (tienen una larga cola que le pisen en Ucrania) y a pesar de que China ayuda de manera activa igual que Rusia a la Habana, con arroz y paneles solares y tecnología en general. También están bastante lejos. Y de alguna manera, no dicha – tejen demasiado fino – ante los ojos siempre atentos y voraces del imperio yanqui. En fin que: No es suficiente. Ante el bloqueo brutal de los Estados Unidos. Y el temor de tantos países, incluso de nuestra América que se alinean a lo que quieran los yanquis con Excepción de Colombia con Gustavo Petro y Venezuela. Por eso resalta México con su solidaridad y su apoyo a Cuba, que se han hecho tradicionales. Con la colecta de medicinas y perecederos y petróleo a la isla.        

    Querida Cuba

    Como dijo bien el cantautor emblemático de tu revolución el poeta Silvio Rodríguez, en la lírica de su canción: “Te doy una canción”

    “Te doy una canción y hago un discurso. Sobre mi derecho a hablar. Te doy una canción con mis dos manos, con las mismas de matar. Te doy una canción y digo: “patria” Y sigo hablando para ti. Te doy una canción como un disparo. Como un libro, una palabra, una guerrilla. Como doy el amor”.

    Y ya lo volvió a decir Silvio que me den el fusil AKM para defender a Cuba si es agredida… y ya lo recibió del gobierno de su país. En Total congruencia con quién es.

  • Bobby Pulido: una voz latina que quiere dar el salto

    Bobby Pulido: una voz latina que quiere dar el salto

    La posible candidatura de Bobby Pulido no se siente como la de un político tradicional, y justo ahí está su fuerza. Es alguien que viene de la cultura, de la gente, de una historia que muchos latinos en Estados Unidos reconocen como propia.

    Durante años, Pulido ha sido más que un cantante. Su carrera lo convirtió en un símbolo para la comunidad mexicoamericana, conectando generaciones a través de la música y reforzando una identidad que muchas veces ha tenido que abrirse paso en contextos difíciles. Ese vínculo no es menor: es capital social real, construido con credibilidad y cercanía.

    Pero más allá del escenario, también ha mostrado interés genuino en lo público. Ha participado en iniciativas comunitarias, ha promovido la participación cívica y ha alzado la voz en temas que importan a la comunidad latina, como la educación, la inclusión y los derechos de los migrantes. No es improvisado: es alguien que ha ido entendiendo el peso de su influencia.

    En un momento donde muchos latinos en Estados Unidos buscan representación auténtica, perfiles como el suyo pueden marcar diferencia. No se trata solo de popularidad, sino de conexión. Pulido tiene algo que muchos políticos no logran: la capacidad de hablarle a la gente sin filtros, desde la experiencia compartida.

    Su posible candidatura también refleja algo más grande: el crecimiento del poder latino en Estados Unidos. Hoy, esta comunidad no solo es clave en lo demográfico, sino también en lo electoral. Y para que ese poder se traduzca en cambios reales, se necesitan figuras que motiven, representen y movilicen.

    Apoyar a Bobby Pulido es, en el fondo, apostar por una política más cercana, más humana y más conectada con la realidad de millones de latinos. Porque a veces, las mejores voces no vienen de la política… vienen de la vida misma.

  • Solos, tristes y enredados

    Solos, tristes y enredados

    Estudios y encuestas robustas y a largo plazo muestran que, desde 2010, la salud mental y el bienestar autorreportado de los adolescentes y jóvenes han empeorado de manera importante en muchos países occidentales. O sea, es una tendencia que se reporta desde antes de la pandemia. “Por ejemplo, entre 2015 y 2018, la satisfacción vital de los jóvenes de 15 años cayó casi universalmente, de acuerdo con datos del Programa para la Evaluación de Estudiantes Internacionales (PISA). De 47 países con datos, 40 mostraron una caída estadísticamente significativa, 6 un resultado no significativo y apenas en uno —Corea del Sur— se dio un aumento significativo. Estas caídas fueron fuertes y universales, tanto para mujeres como para hombres. Además, la misma fuente indica que la soledad escolar entre adolescentes aumentó casi universalmente entre 2012 y 2018 (aumentos en 34 de 35 países). Cada vez más conectados y cada vez más solos.

    En Norteamérica y Europa occidental, los jóvenes declaran sentirse mucho menos felices que hace 15 años, según se lee en el World Happiness Report 2026. Este declive coincide con el fuerte aumento en el uso de redes sociales. Muchos analistas atribuyen esta caída en la felicidad a dicha práctica.

    Algunos estudios revelan que más de 7 horas diarias de uso de redes sociales se correlacionan directamente con menor bienestar, especialmente en el caso de mujeres jóvenes de Europa Occidental y plataformas con feeds algorítmicos o influencers. Fuera del mundo anglosajón, los vínculos son más positivos o neutros. El informe concluye que el uso intensivo contribuye parcialmente al declive en esas regiones.

    En las universidades norteamericanas, la mayoría de los estudiantes desearía que las redes no existieran, ¡y sin embargo las usan… porque todos lo hacen! Fuera del mundo angloparlante y Europa del oeste, también ocurre lo mismo, aunque dependiendo de la app: en Latinoamérica, las de feeds algorítmicos e influencers impactan negativamente la satisfacción vital, aunque no pasa lo mismo con las aplicaciones de chat. En Medio Oriente y Norte de África, aunque la felicidad no cayó pese al uso intenso de redes sociales, se reporta más depresión y estrés por scroll pasivo, visual y de comparación con influencers. Quienes pasan mucho tiempo en las redes sociales arriesgan su equilibrio emocional. Si bien las redes no explican totalmente el abatimiento anímico que cunde por el continente, sí conforman una parte muy relevante del fenómeno.

    Los países nórdicos siguen lidereando el ranking de felicidad mundial. Finlandia se mantiene imbatible en el primer lugar, seguida por Islandia, Dinamarca y Costa Rica (el mejor puesto histórico de un latinoamericano, en cuarto). Suecia, Noruega, Países Bajos, Israel, Luxemburgo y Suiza cierran el top 10. Claro, Uno de estos diez países seguramente no aparecerá entre los más felices en el próximo reporte, y no me refiero ni al americano ni a los europeos.

    De 2006-2010 a 2023-2025, entre 136 evaluados, casi el doble de países (79) subieron su felicidad respecto a los que bajaron (41). Los mayores avances (+1 punto o más en escala 0-10) están en Europa Central y del Este; las peores caídas (-1 punto o más) en zonas de conflicto. El reporte indica que, en general, la mayoría de los países industriales occidentales están ahora menos felices que hace 15 años. Quince de ellos han tenido bajadas importantes, mientras que solo cuatro han subido de forma significativa.

    Los países industriales occidentales en general están menos felices que antes: 15 bajaron significativamente, solo 4 subieron. Entre menores de 25 años, Estados Unidos, Canadá, Australia y Nueva Zelanda rankean bajísimo (122-133 de 136). El bienestar juvenil 8cayó en Nueva Zelanda y Europa Occidental, tanto en absoluto como comparado con adultos; en las otras 8 regiones globales (90% de la población), los jóvenes están mejor ahora que hace 15-20 años.

    Las emociones negativas se están volviendo más comunes en todas las regiones del mundo. En Estados Unidos, Canadá, Australia y Nueva Zelanda aumentó significativamente la tristeza en comparación con otras zonas. La preocupación creció más entre los jóvenes en general, mientras que la ira bajó en todas partes, tanto para jóvenes como para mayores.

    El World Happiness Report 2026 señala claramente algo una correlación sencilla: la satisfacción vital es mayor con poco uso de redes sociales y baja cuando se usan mucho, según datos PISA de estudiantes de 15 años en 47 países. Las actividades en internet se dividen en dos: comunicación, noticias, aprendizaje y creación de contenido suben la felicidad; redes sociales, juegos y navegación por diversión la bajan.

    Otra obviedad que la estadística ayuda a respaldar: considerando sus efectos en la felicidad, en internet hay dos bandos claros: actividades que suman puntos: charlar y conectarse con otros, leer noticias útiles, aprender cosas nuevas y crear contenido propio; actividades que restan puntos (y muchos): redes sociales, videojuegos, scrollear por hastío sin rumbo… Simple: crear levanta, perder el tiempo hunde.

    Claro, todas las actividades en internet perjudican la satisfacción si se usan en exceso. De hecho, eso mismo pasa en la vida en línea y en la vida real. Nada nuevo: la idea de que el veneno está en la dosis, o más precisamente de que la dosis hace el veneno, se atribuye a Paracelso, el médico, alquimista y filósofo suizo del siglo XVI (1493-1541), cuyo nombre real era Theophrastus Bombastus von Hohenheim. Su axioma original era algo así como: “Todo es veneno, nada es veneno; sólo la dosis hace que una cosa sea veneno”. Es un principio fundamental de la toxicología moderna… y debería ser parte de nuestras brújulas para navegar el día a día, porque, como bien lo dicta el sentido común, incluso lo bueno en demasía… harta.

  • La esencia de los pueblos y la realidad que no queremos ver

    La esencia de los pueblos y la realidad que no queremos ver

    La esencia de un pueblo se construye a partir de sus tradiciones, su historia y, sobre todo, del calor de su gente. Es ahí donde radica su verdadera identidad. Yo nací en un lugar que considero profundamente hermoso por muchas razones: su riqueza histórica, la diversidad de su geografía y, aún más, la calidad humana de su gente. Veracruz, como muchos rincones de México, es tierra de personas abiertas, hospitalarias, siempre dispuestas a conversar, a compartir, a recibir.

    Los veracruzanos y en general los mexicanos entendemos nuestras regiones desde el orgullo. Nos reconocemos en nuestra cultura, en nuestra gastronomía, en nuestras costumbres y en esa energía tan particular que nos distingue. Cuando viajamos o vivimos en el extranjero, inevitablemente surge una comparación: quisiéramos ver a nuestro país con mejores condiciones, más orden, mayor desarrollo. Sin embargo, también es cierto que cada rincón del mundo tiene su propia esencia, su propia historia y su propia realidad.

    Y es precisamente ahí donde el análisis debe ir más allá del romanticismo.

    Hoy, la situación en Cuba es profundamente preocupante. No se trata de cuestionar su identidad cultural que es rica, vibrante y admirable sino de observar las condiciones reales en las que viven millones de personas. En pleno siglo XXI, resulta inaceptable que existan familias hacinadas, compartiendo espacios reducidos sin acceso adecuado a servicios básicos, con escasez de alimentos, medicinas y oportunidades.

    La experiencia del turista, del diplomático o del visitante privilegiado suele mostrar una cara distinta: música, color, historia, arquitectura. Pero esa no es la realidad cotidiana de quienes habitan la isla. Lo que viven muchas familias cubanas no puede considerarse digno bajo ningún estándar moderno.

    Este fenómeno no es aislado. Modelos políticos basados en sistemas cerrados han demostrado, en distintos contextos, limitaciones importantes para garantizar calidad de vida a sus ciudadanos. El caso de Corea del Norte es otro ejemplo extremo, donde las restricciones no solo son económicas, sino también sociales, tecnológicas y humanas.

    El debate no debe centrarse únicamente en ideologías, sino en resultados. En el mundo actual, la modernidad exige acceso a tecnología, libertad de información, oportunidades económicas y condiciones de vida dignas. Ningún sistema debería justificar el rezago en nombre de una doctrina.

    Al mismo tiempo, existe una responsabilidad global que muchas veces se evade: las grandes economías del mundo no pueden seguir viendo a los países en desarrollo únicamente como fuentes de mano de obra o mercados de consumo. La cooperación internacional debe evolucionar hacia un modelo más justo, donde el desarrollo sea compartido y las oportunidades sean reales.

    América Latina, por ejemplo, es una región privilegiada en recursos naturales, diversidad cultural y riqueza humana. Países como Colombia, México, El Salvador, Belice o Guatemala poseen una identidad única, profundamente ligada a sus raíces y a su entorno. Esa esencia es valiosa, sí, pero no debe ser excusa para normalizar carencias.

    Porque la esencia de un pueblo no debe medirse por su capacidad de resistir la adversidad, sino por las condiciones en las que puede vivir con dignidad.

    Reconocer la belleza de nuestras culturas es importante. Pero también lo es tener la claridad para exigir mejores condiciones de vida, tanto dentro como fuera de nuestras fronteras. Solo así podremos aspirar a un mundo donde la identidad no sea refugio de la carencia, sino punto de partida para el desarrollo.

  • Decálogo por la democracia sin rojos y verdes

    Decálogo por la democracia sin rojos y verdes

    La vida política del país está que arde. Se vislumbra en el horizonte un debate duro acerca del Plan B de la reforma electoral que será propuesto por la presidenta a la Cámara de Diputados.

    Continúan los lamentos de la politiquería; las máscaras caen. Dentro y fuera de la Cámara de Diputados sigue la narrativa en contra de una reforma que ni siquiera han leído: una horda de comentócratas salió como ratas hambrientas a defender a sus patrones de las televisoras y los pocos intereses políticos que aún les quedan.

    Pero la situación relevante no es solo la de la oposición derrotada y los comentócratas —esos ya están expuestos y son capaces de cualquier cosa o calumnia—; la verdadera situación es la del bloque de Morena, PT y Verde, en donde los partidos aliados simplemente se niegan a dar su apoyo a la reforma de la presidenta. Dan señales contradictorias y se apegan al discurso de la oposición, argumentando un falso riesgo a la democracia. Se les olvida a estos traidores que no llegaron por mérito propio: llegaron en una alianza que busca crear un cambio verdadero. Sin embargo, tal parece que se les ha olvidado a estos mañosos y, cuando ven que sus presupuestos de partido van a ser disminuidos o que realmente tienen que enfrentar al pueblo para pedir el voto, simplemente intentan dar la media vuelta y no apoyar una reforma que será en beneficio de todos.

    Arturo Ávila lo mencionaba en una mesa de debate: un voto en México cuesta aproximadamente 25 dólares; así como se escucha, casi 500 pesos mexicanos, mientras que en Francia no llega ni a 10 dólares, o en Estados Unidos, 15 dólares.

    Pero aquí el presupuesto a partidos es, una vez más, el botín para los políticos; un tesoro que no puede ser mermado. Y, por supuesto, las candidaturas plurinominales, que son cotos de poder para los parásitos de los partidos.

    Es muy frustrante ver a los líderes del PT y Verde hablando en los micrófonos con una actitud digna de cualquier prianista, y otros se atreven a mencionar a López Obrador, tratando de enmascarar su traición en una supuesta lucha por la democracia, nada más alejado de la realidad.

    Las redes sociales se han encargado de exhibir a las y los diputados traidores que simplemente dieron la espalda a la transformación y defendieron los privilegios, siendo ruines y viles al intentar perpetuar su estadía en el poder público. Sin embargo, el compromiso de la presidenta es claro: buscar, mediante la nueva propuesta, un consenso necesario para hacer realidad una reforma necesaria y congruente.

    Esperemos que los sátrapas del Verde y PT ahora sí se pongan la camiseta del pueblo y dejen de andar de bloqueadores, minando la fuerza del movimiento que se ha fortalecido por el pueblo, no por un grupúsculo de garrapatas políticas que se han emborrachado de poder y no ven más allá de sus narices.

    Pronto se tendrán noticias y esperemos que sean buenas; de lo contrario, la embestida de las redes sociales y del pueblo será brutal contra esos traidores al pueblo.

  • El petróleo panista

    El petróleo panista

    Algunos miembros de la oposición y comentócratas que apoyaron durante la campaña de hace un par de años, con sus consideraciones sobre los energéticos, deberían calmar los ánimos de los mandatarios de los países en guerra y anunciarles algo que todavía no advierten: el petróleo quedó atrás.

    Empezando por la excandidata del PRI, pasando por el senador prófugo de la justicia, Ricardo Anaya, y el entonces líder nacional del PAN, Marko Cortés, podrían detener la guerra si prestaran oídos a su visión de la realidad.

    Lo peor es que hubo medios que daban crédito a esas palabras, que deberían, por lo menos, inhibir la vida pública de quienes emitían absurdos; sacrificaban su amor propio por el odio a un enemigo común, sin tener conciencia de la repercusión de sus palabras.

    Los conservadores en general, y la derecha en particular, tienen características muy definidas: la primera, la ignorancia sobre cualquier tema que logran balbucear en público; otra de ellas es el odio que les impide saber por dónde empezar a conocer la realidad, en contra de todo lo que signifique cambio, porque el país estaba tan viciado que cualquier transformación, por mínima que fuera, afecta sus intereses, comodidad, privilegios, confort y supremacía.

    Las declaraciones sobre los energéticos son una muestra de cómo se preparan —o dejan de prepararse— para una campaña política los conservadores. Sus elementos de saber están basados en mentiras, sobre todo producto de una educación privada que los condena a la ignorancia de por vida.

    Basta recordar las opiniones sobre economía del sobrino de Ricardo Salinas Pliego, quien, según él, daban solución al pago de impuestos emitiendo más dinero, en una especie de juego de mesa aplicado a la economía mundial, que refleja la estulticia de la educación privada. El joven es egresado de la universidad de su tío, la Universidad de la Libertad; tiene el título de licenciado en Innovación y Negocios.

    Seguramente debe tener una idea muy cercana a la de los panistas arriba mencionados sobre el tema de los energéticos.

    Ignorancia y odio fueron los factores que determinaron una campaña política en la que algunos creyeron, mostrando una profunda ignorancia. Bastaba con que López Obrador hubiera construido una refinería y comprado otra en Texas para cuestionar la disposición; ahora son los elementos que impiden que la gasolina aumente de precio a causa del conflicto en Medio Oriente, causado, precisamente, por la guerra del petróleo.

    En un debate donde no importa el conocimiento, sino la contradicción sistemática a lo que haga el gobierno, hubo, en realidad, quienes, a sabiendas de que el petróleo contiene un gran valor político, económico, militar y hasta cultural, apoyaban desde los medios a los analfabetas conservadores, cuyas premisas se basaban en la ignorancia y el odio.

    Los comentaristas de noticias que daban vuelo a estas afirmaciones, sin reparar siquiera en lo que decían, deberían por lo menos sonrojarse, pero siguen, al igual que los políticos conservadores, tratando de engañar a la gente que cree en ellos.

    El tema de los energéticos no es el único en el que han sembrado dudas, a sabiendas de que son mentiras.