Su defensa entregó una carta al juez y pidió una prisión con atención médica, no una cárcel de máxima seguridad.
Ismael “El Mayo” Zambada dejó de pelear su sentencia. El líder histórico del Cártel de Sinaloa, de 76 años, aceptó la cadena perpetua a través de una carta que su abogado, Frank Pérez, envió este lunes al juez Brian Cogan.
El documento llega dos semanas antes de la audiencia final. Cogan debía dictar sentencia el pasado 20 de julio, después de varios aplazamientos solicitados por la propia defensa.
La estrategia legal busca algo puntual. Los abogados de Zambada piden que el juez lo envíe a una instalación médica federal y no a una prisión de máxima seguridad como la que alberga a Joaquín “El Chapo” Guzmán.
El escrito marca diferencias entre ambos capos. Mientras Guzmán se declaró inocente y peleó su caso hasta el final, Zambada aceptó su culpa y renunció a cualquier recurso legal.
La defensa también destaca su comportamiento en prisión. Aseguran que Zambada ha pasado casi dos años en aislamiento sin presentar ninguna queja sobre sus condiciones de reclusión.
Otro argumento central es la salud del capo. Los abogados alegan que Zambada enfrenta varios problemas médicos asociados con la edad, aunque el documento no detalla cuáles.
El escrito toca apenas un punto sobre su captura. Señala que Zambada llegó a una reunión pensando que mediaría en un conflicto político en Sinaloa, pero terminó golpeado y trasladado por la fuerza a territorio estadounidense.
Los abogados agregan un dato personal. Afirman que su cliente tiene 16 hijos y que ha expresado arrepentimiento por la violencia ligada a su organización criminal.
La fiscalía todavía debe responder. Con esta carta ya entregada, el turno pasa ahora al Departamento de Justicia, que fijará su postura antes de la audiencia final.


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