Con apenas 10.6% de aprobación, el tricolor empata con una asociación parlamentaria que ni partido es
En el Congreso de la CDMX, el PRI logró lo que parecía imposible: ser irrelevante incluso en un recinto donde hasta los grupos más pequeños dejan huella.
De acuerdo con datos del Congreso capitalino recopilados por La Razón, el tricolor presentó 85 iniciativas y solo 10.6% fue aprobado, lo que lo deja en el último lugar de productividad legislativa.
Para dimensionar la crisis priista: el PT aprobó 41.2% de sus propuestas y el PRD, 29.0%, pese a haber presentado apenas 31 iniciativas. Incluso el PAN, con 14.3%, y Movimiento Ciudadano, con 20.3%, superaron al PRI, que comparte el sótano con la asociación APPT.
Lo más sorprendente es el tamaño de la bancada tricolor: solo dos legisladoras, una de ellas la plurinominal Tania Larios, quien llegó al Congreso capitalino sin necesidad de ganar una elección en las urnas. Es decir, el PRI fue a la CDMX con una plantilla que cabe en un elevador y ni así logró destacar.
Antes, el PRI presumía “oficio político” y control del Legislativo. Hoy, su productividad es la de un partido que pasó lista, pero no hizo tarea. Mientras otras fuerzas convierten propuestas en leyes, el tricolor se conforma con ocupar asientos.
El panorama confirma la decadencia del PRI en la capital del país: sin votos, sin bancada y sin resultados, el partido que gobernó México por 71 años hoy pelea por no quedar último en la tabla, y ni eso le sale.

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