El especialista Federico Páez Osuna descartó riesgos de contaminación marina y explicó que la instalación de GPO no verterá residuos de amoníaco a la bahía.
El proyecto de la planta de fertilizantes de Gas y Petroquímica de Occidente en Topolobampo cuenta con viabilidad ambiental, según el investigador emérito Federico Páez Osuna. El especialista de la UNAM aseguró que la instalación no pone en riesgo la bahía ni las especies marinas de la zona.
Páez Osuna, adscrito al Instituto de Ciencias del Mar y Limnología, unidad Mazatlán, aclaró uno de los principales temores difundidos entre la población. Explicó que la planta no descargará residuos de amoníaco hacia el mar, contrario a lo que muchos aseguran.
El investigador detalló que la instalación producirá, empacará y comercializará fertilizantes. Por eso, el amoníaco formará parte del proceso industrial y nunca se convertirá en un desecho vertido al ecosistema marino.
“La planta no va a estar tirando ahí el amoniaco. No va a tener residuos al mar”, afirmó el especialista. Enseguida cuestionó de forma directa la existencia real de ese supuesto riesgo ambiental.
El agua de enfriamiento, el único retorno al mar
Según explicó Páez Osuna, el único flujo de agua que regresará al ecosistema provendrá del sistema de enfriamiento de la planta. Ese efecto térmico y de salinidad quedará confinado a una superficie de entre dos y tres hectáreas.
El proyecto además contempla torres de enfriamiento y procesos de tratamiento adicionales. Estas medidas buscan reducir todavía más cualquier posible impacto sobre el entorno marino de la bahía.
El investigador comparó el consumo hídrico de la planta con otras actividades productivas de la región. Aseguró que la instalación usará menos agua que una termoeléctrica convencional y un volumen similar al de una granja camaronícola de 130 a 150 hectáreas.
A nivel internacional, Páez Osuna recordó que existen alrededor de 320 plantas de amoníaco operando actualmente. Treinta y dos de ellas funcionan en Estados Unidos, sin generar conflictos sociales por afectaciones ambientales comprobadas.
El especialista destacó también las ventajas estratégicas de Topolobampo para este tipo de industria. La disponibilidad de gas natural y la infraestructura portuaria favorecen directamente la competitividad del proyecto en la región.
Finalmente, Páez Osuna pidió que el debate público se apoye en información científica verificable. Confía en que la planta conviva con la actividad pesquera local, tal como ha sucedido con otras industrias instaladas históricamente en la bahía.


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