El presidente Masoud Pezeshkian marcó este domingo una línea clara: Teherán puede garantizar por escrito que no construirá armas nucleares, pero no abandonará su programa de enriquecimiento de uranio.
En Suiza, diplomáticos iraníes y estadunidenses negocian hoy un acuerdo que podría redefinir la seguridad en Medio Oriente. Desde Teherán, Pezeshkian envió un mensaje directo a Washington: hay margen para llegar a un entendimiento, pero con condiciones inamovibles.
“Lo que Estados Unidos exige es que Irán no fabrique una bomba atómica. Esto no es nada nuevo, y también podemos declarar por escrito que no tenemos intención de fabricar una bomba”, afirmó el mandatario en su página web oficial.
El presidente iraní fue igualmente categórico sobre el enriquecimiento de uranio. “No renunciaremos a ese derecho, y la otra parte no tendrá más remedio que aceptarlo”, advirtió.
El contexto pesa. Trump y Pezeshkian firmaron el 18 de junio un memorando de entendimiento que puso fin a una guerra regional desatada el 28 de febrero, cuando fuerzas estadunidenses e israelíes atacaron Irán. Las conversaciones de este domingo buscan convertir ese cese al fuego en un acuerdo más sólido y duradero.


Deja un comentario