La delegación iraní abandonó la cumbre de Bürgenstock luego de que el presidente estadounidense publicara en redes sociales mensajes donde amenazaba con aniquilar al país.
La paz entre Irán y Estados Unidos quedó en suspenso este domingo. La delegación iraní abandonó la sede de las conversaciones diplomáticas en Bürgenstock, Suiza, en protesta por las amenazas que Donald Trump publicó en redes sociales contra los negociadores.
Las conversaciones arrancaron ese mismo día con la participación de Pakistán y Catar como países mediadores. Tras 80 minutos de diálogo, la reunión se interrumpió para un receso. Poco después, el equipo iraní abandonó el lugar.
Todo ocurrió porque Trump habló con Fox News en plena cumbre. El presidente estadounidense advirtió a los negociadores que destruiría Irán si las pláticas fracasaban o si Teherán mantenía el cierre del estrecho de Ormuz. “Les dije que como cerraran el estrecho se quedarían sin país. Ni siquiera podrían regresar a su país”, declaró.
Trump fue más lejos. Aseguró que Estados Unidos podría tomar el control del estrecho por la fuerza, actuar como cobrador de peajes y quedarse con 20 por ciento del petróleo que pasa por ahí. “Podría arrasar el país si quisiera”, afirmó.
El mandatario también culpó a Irán por la violencia que vive Líbano bajo bombardeos israelíes. Señaló directamente a Teherán por su relación con Hezbollah y exigió que sus “representantes” en el país cesen sus acciones. De lo contrario, advirtió, golpearían a Irán con más fuerza que la semana anterior.
El contexto es frágil. Apenas el 17 de junio, Trump y el presidente iraní Masoud Pezeshkian firmaron por separado un memorando de entendimiento para poner fin a más de tres meses de hostilidades. Ese documento abría la puerta a un acuerdo definitivo. Ahora, esa puerta volvió a cerrarse.


Deja un comentario