La gobernadora de Chihuahua, Maru Campos, denuncia diferencias en el manejo de casos de narcotráfico entre su administración y la de Sinaloa.
María Eugenia Campos Galván, gobernadora de Chihuahua, expresó hoy su preocupación por el trato desigual que, a su juicio, recibe su administración por parte de la Fiscalía General de la República (FGR). Lo hizo en relación con un citatorio que afecta a 50 funcionarios de su gobierno. Este citatorio se vincula a la investigación del desmantelamiento de un narcolaboratorio en Morelos, donde supuestamente participaron cuatro agentes estadounidenses de forma encubierta.
Maru Campos se mostró indignada al comparar su situación con la del gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya. Según ella, mientras su gestión enfrenta críticas por combatir el narcotráfico, a Rocha Moya se le defiende con firmeza. “Hay un doble rasero. Se cuestiona a quienes luchan contra el narcotráfico y se apoya a quienes lo protegen”, aseguró.
Al ser cuestionada sobre si ha recibido un citatorio personal de la FGR, Campos respondió que hay un requerimiento en su contra. “Se va a contestar este requerimiento, en los términos que se deben”, añadió de manera cautelosa.
La gobernadora reiteró su compromiso en la lucha contra el narcotráfico, enfatizando su objetivo de proteger a las familias, especialmente a los niños y niñas. En sus palabras, “desmantelar un laboratorio es un acto de responsabilidad y no motivo de cuestionamiento”.


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