La titular de la Secretaría de Cultura, Claudia Curiel de Icaza, anunció que se han iniciado acciones correspondientes para exigir el retiro de 33 bienes arqueológicos de origen mexicano identificados por el Instituto Nacional de Antropología e Historia en la subasta “Tribal Addiction”.
Esta subasta es organizada por la casa de subastas Millon, programada para el 24 de junio de 2026 en París, Francia.
Un análisis especializado confirmó que estos bienes forman parte del patrimonio cultural de México y están protegidos por la legislación vigente mexicana. La venta de estos objetos se considera un atentado contra el patrimonio cultural del país, contra el derecho de las comunidades originarias a preservar y transmitir su herencia histórica.
Los bienes arqueológicos mexicanos tienen protección legal estricta, su comercio ilícito en el extranjero es un tema recurrente que el gobierno mexicano suele enfrentar mediante vías diplomáticas, legales y de cooperación internacional. En este caso, se busca evitar su enajenación en el mercado de arte y antigüedades.
Claudia Curiel de Icaza utilizó el hashtag #MiPatrimonioNoSeVende para enfatizar la postura del gobierno de México en la defensa del patrimonio cultural.

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