La policía de Río de Janeiro decomisó un enorme cargamento de estampas Panini falsificadas rumbo al Mundial 2026; investigan una red dedicada a distribuir mercancía ilegal.
La fiebre por el Mundial 2026 ya comenzó en Brasil, pero también abrió paso al mercado ilegal. Autoridades brasileñas informaron el aseguramiento de cerca de 200 mil estampas falsas del álbum Panini de la próxima Copa del Mundo, además de camisetas pirata de la selección brasileña, durante un operativo realizado en la periferia de Río de Janeiro.
De acuerdo con la policía civil, el cargamento fue descubierto la noche del jueves dentro de un autobús en la ciudad de Nova Iguaçu, al norte de Río. Las imágenes difundidas por las autoridades muestran enormes pilas de cromos falsificados junto a playeras amarillas de la Seleção, varias de ellas con el emblemático número 10.
Las autoridades señalaron que todo el material decomisado será sometido a análisis forenses y posteriormente destruido. Además, la investigación continúa para identificar a las personas responsables de la fabricación y distribución de los productos pirata, que buscaban aprovechar la enorme demanda del tradicional álbum mundialista de Panini.

En Brasil, país considerado uno de los más apasionados por el fútbol y único pentacampeón del mundo, los álbumes y estampas del Mundial generan cada edición largas filas, intercambios masivos y ventas millonarias. La expectativa por la Copa del Mundo de Norteamérica 2026 ha disparado nuevamente el fenómeno entre aficionados y coleccionistas.
La polémica también alcanzó recientemente a la propia colección oficial, luego de que el álbum del Mundial saliera inicialmente sin espacio para Neymar, quien regresó de última hora a la convocatoria de la selección brasileña dirigida por Carlo Ancelotti. Ante ello, Panini anunció el lanzamiento de una edición especial de “actualización”, donde se espera incluir al histórico jugador del Santos.
El decomiso refleja cómo el negocio alrededor del Mundial 2026 ya mueve millones incluso antes del arranque del torneo. Mientras las autoridades brasileñas intentan frenar la piratería, el furor por completar el álbum Panini vuelve a demostrar que el fútbol también se juega fuera de la cancha.

Deja un comentario