La investigación documentó 5 mil 286 publicaciones vinculadas con Cerimedo y Numen, con millones de interacciones y una explosión de menciones tras su detención en Bolivia.
Una investigación del Observatorio de Medios de Cubadebate expone cómo la red del empresario y estratega argentino Fernando Cerimedo habría contribuido a trasladar marcos políticos del movimiento MAGA y de las nuevas derechas estadunidenses a distintos países de América Latina, adaptándolos a conflictos y discursos locales para hacerlos parecer propios.
Cerimedo, fundador de La Derecha Diario y directivo de la consultora Numen, ha participado en campañas relacionadas con figuras como Javier Milei, Jair Bolsonaro, Rodrigo Paz y Nasry Asfura. El análisis también recuerda sus vínculos con operadores del ecosistema político de Donald Trump y las investigaciones que lo han relacionado con estrategias de desinformación y manipulación digital. Actualmente permanece detenido preventivamente en Bolivia y enfrenta acusaciones que aún se encuentran bajo investigación.
Para dimensionar la presencia digital del operador, el estudio analizó 5 mil 286 publicaciones de Facebook, difundidas entre enero de 2022 y agosto de 2026. En conjunto, acumularon 4.7 millones de interacciones y casi 39 millones de reproducciones de video. El dato más llamativo aparece entre el 18 y el 30 de agosto de 2026, periodo en el que se concentraron 4 mil 545 publicaciones, equivalentes a 85.98% de toda la muestra.

La investigación sostiene que este incremento no significa que la red haya surgido recientemente, sino que la detención de Cerimedo en Bolivia hizo visibles conexiones que ya operaban. Argentina concentró 2 mil 264 publicaciones; Bolivia, mil 480; México, 402; Brasil, 243; Chile, 188, y Honduras, 128. En cada país, su figura fue incorporada a conflictos y narrativas particulares.
Uno de los principales hallazgos es la adaptación local del discurso transnacional. Conceptos recurrentes de la guerra cultural estadunidense —como “libertad” contra “comunismo”, denuncias de fraude electoral, rechazo a la izquierda, líderes antipolíticos y defensa de valores tradicionales— pueden reaparecer con actores y problemas nacionales distintos. Así, el mensaje deja de percibirse como importado y adquiere un “acento nacional”.
El estudio advierte, sin embargo, que los datos no prueban que las miles de publicaciones hayan sido coordinadas ni una cadena de mando directa desde Donald Trump, tampoco permiten medir por sí solos una influencia electoral. Su principal conclusión es más precisa: la red de Cerimedo muestra cómo consultores, medios, tecnología y operadores políticos pueden trasladar marcos ideológicos entre países, adaptándolos hasta convertirlos en parte aparentemente natural de las conversaciones políticas locales.

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