Un buque de guerra ruso escolta a dos petroleros sancionados por el Reino Unido, desatando tensiones en la región.
El Kremlin ha confirmado que el buque de guerra ruso, Admiral Grigorovich, escoltó a dos petroleros sancionados a través del Canal de la Mancha. Este episodio se produce en un contexto de creciente tensión con Reino Unido, que había anunciado su intención de interceptar buques sancionados en sus aguas.
Dmitri Peskov, portavoz del presidente ruso, expresó que Moscú tiene el derecho de proteger sus intereses económicos. Justificó la acción citando “actos de piratería” en aguas internacionales que han afectado a Rusia.
La fragata Admiral Grigorovich acompañó a los petroleros Universal y Enigma, mientras el buque Tideforce de la Armada británica los seguía durante el trayecto. Esta operación se da dos semanas después de que Londres autorizó a sus fuerzas armadas a abordar e interceptar navíos sancionados.
Desde que comenzó el conflicto en Ucrania, Rusia ha enfrentado sanciones que afectan su red de transporte de crudo. Se estima que alrededor del 75% del petróleo ruso es transportado por una flota enclenque que elude sanciones. Las potencias occidentales han intensificado sus acciones contra esta red.
En este marco, el Reino Unido, junto a Francia, Bélgica y Finlandia, ha interceptado embarcaciones vinculadas a Moscú en los últimos días. Mientras tanto, el Ministerio de Defensa británico ha rastreado un submarino ruso en aguas del norte, advirtiendo que cualquier intento de atacar infraestructuras submarinas no será tolerado.
Este episodio, aunque sea solo una parte del conflicto más amplio, representa un nuevo desafío en las relaciones entre Rusia y Occidente.


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