La “periodista“afirmó que los mexicanos están “sobrevalorados” y puso en duda que la solidaridad sea una característica nacional, incluso al hablar de madres buscadoras y víctimas.
En plena Semana Patria, la “periodista” Azucena Uresti generó polémica al cuestionar algunas de las características con las que tradicionalmente se identifica a los mexicanos. Durante su espacio informativo, sostuvo que el orgullo nacional existe principalmente porque los mexicanos son nacionalistas, independientemente de las condiciones que atraviese el país.
Uresti incluso afirmó que los mexicanos pueden recibir fuertes golpes y, aun así, mantenerse conformes. “Estamos sobrevalorados”, señaló al referirse a la imagen que existe sobre la sociedad mexicana, antes de cuestionar uno de los atributos que con mayor frecuencia se le reconocen: la solidaridad.
La periodista fue más allá y aseguró que “los mexicanos no somos muy solidarios”, al señalar como ejemplos los casos de madres buscadoras, víctimas de delitos, migrantes y periodistas. Según su argumento, estos sectores enfrentarían una falta de apoyo suficiente por parte de la sociedad, pese a que existe un discurso recurrente sobre la generosidad y empatía de los mexicanos.

También cuestionó la idea de que México sea un país particularmente generoso o que su población tenga una relación festiva con la muerte. “Nos da terror la muerte”, sostuvo, al considerar que algunas de esas características forman parte de una imagen idealizada de la identidad nacional.
Sus declaraciones contrastan con la percepción ampliamente difundida de México como una sociedad caracterizada por la solidaridad y la empatía, especialmente frente a tragedias. De hecho, en una emisión reciente de su propio espacio se abordó la creación de “buzones de paz” para apoyar a familias de personas desaparecidas, iniciativa que busca facilitar información y acompañamiento a madres buscadoras.
El comentario sobre la identidad nacional rápidamente provocó reacciones en redes sociales, donde usuarios retomaron especialmente la frase “los mexicanos estamos sobrevalorados”. El debate quedó abierto entre quienes consideran que existe una brecha entre la imagen que México proyecta sobre sí mismo y la realidad social, y quienes rechazan generalizar a partir de experiencias particulares.















