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  • Bolivia: represión y estado de excepción

    Bolivia: represión y estado de excepción

    La policía boliviana detuvo a 36 personas e hirió a decenas más durante las marchas del jueves en La Paz. El presidente Rodrigo Paz advierte que puede decretar el estado de excepción en cualquier momento.

    Cuarenta y dos días de protestas llegaron este jueves a un punto de quiebre en La Paz. La policía boliviana arremetió contra los manifestantes de la Central Obrera Boliviana (COB), que habían logrado llegar al centro de la capital tras dos semanas de bloqueo. El saldo: 36 detenidos y decenas de heridos.

    Testigos y participantes de la marcha denunciaron golpes, gas y detenciones arbitrarias. Para blindar esas acciones, el Comando de la Policía pidió a periodistas y comunicadores que se alejaran de los operativos. La medida no busca proteger a los reporteros, sino evitar que las cámaras documenten lo que ocurre en las calles.

    Lo que nació el 1 de mayo como un reclamo laboral de más de 70 sindicatos ha crecido hasta convertirse en una exigencia masiva: que Rodrigo Paz renuncie a la presidencia. El Ejecutivo nunca respondió el pliego de peticiones, y esa omisión encendió la mecha.

    Paz, por su parte, tomó otro camino. El lunes promulgó la Ley 1740, que habilita a las Fuerzas Armadas y a la policía a actuar juntas contra los más de 90 bloqueos carreteros en todo el país. La norma también amplía las facultades de la Fiscalía y reduce las garantías constitucionales de los ciudadanos. El presidente ya cuenta con el aval de la Asamblea Legislativa para decretar el estado de excepción cuando lo decida.

    Ante esa amenaza, la Iglesia Católica y la Defensoría del Pueblo actuaron este jueves. Emitieron un comunicado de urgencia conjunto y convocaron a las principales organizaciones de La Paz y El Alto a un pacto departamental. El objetivo es frenar la escalada y encontrar una salida negociada.

    Mientras tanto, la vida cotidiana se deteriora. Los bloqueos cortan el suministro de alimentos y combustibles en La Paz y El Alto. La canasta básica subió de precio y la gasolina ya se consigue hasta cinco veces más cara en el mercado negro. Las familias enfrentan escasez, miedo y la incertidumbre de no saber qué ocurrirá si se aplica el estado de excepción.

  • Detienen a Simona Quispe, líder de las protestas contra Rodrigo Paz en Bolivia

    Detienen a Simona Quispe, líder de las protestas contra Rodrigo Paz en Bolivia

    La exsenadora fue aprehendida por hombres encapuchados en La Paz; sus familiares denuncian que no se presentó una orden judicial.

    La exsenadora indígena boliviana Simona Quispe, una de las principales dirigentes de las recientes protestas contra el presidente Rodrigo Paz, fue aprehendida el jueves en la ciudad de La Paz y trasladada a dependencias de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (Felcc). Hasta el momento, las autoridades no han informado oficialmente los motivos de la detención ni delitos que se le atribuyen.

    Según el video y denuncia difundida en las redes sociales de la exlegisladora y el testimonio de sus familiares, un grupo de hombres encapuchados y vestidos de civil la interceptó frente a su familia y la trasladó por la fuerza en un minibús sin placas. Sus allegados aseguraron que durante el procedimiento no se presentó ninguna orden de aprehensión ni documento legal que justificara el operativo.

    La hija de Quispe afirmó que la exsenadora desconocía la existencia de denuncias o notificaciones en su contra y calificó la acción como una detención irregular. Tras seguir el vehículo, familiares constataron que la exsenadora fue ingresada a instalaciones de la Felcc en La Paz. Organizaciones y simpatizantes exigieron información sobre su situación jurídica y garantías para su integridad física y psicológica.

    La detención ocurre en medio de una escalada de tensiones políticas en Bolivia. Durante las últimas semanas, Simona Quispe se había convertido en una de las figuras más visibles de las movilizaciones y bloqueos contra el gobierno de Rodrigo Paz, cuestionando públicamente las acciones del Ejecutivo al servicio estadounidense y denunciando actos de represión

    Sus seguidores sostienen que la aprehensión está relacionada con su papel como dirigente de las protestas, mientras que las autoridades aún no han emitido una versión oficial ni detalles sobre el caso.

  • Renuncia ministro de Defensa de Bolivia en medio de protestas contra el gobierno

    Renuncia ministro de Defensa de Bolivia en medio de protestas contra el gobierno

    La salida de Marcelo Salinas se produce tras más de un mes de movilizaciones, desabasto de combustible y crecientes exigencias para que el presidente Rodrigo Paz deje el cargo.

    La crisis política y social en Bolivia sumó un nuevo episodio este martes con la renuncia del ministro de Defensa, Marcelo Salinas, quien presentó su dimisión al presidente Rodrigo Paz en medio de un escenario marcado por protestas, bloqueos y una creciente presión sobre el gobierno nacional.

    La salida del funcionario fue confirmada por la oficina de prensa del Ministerio de Defensa, mientras medios bolivianos reportaron que la renuncia tendría carácter irrevocable. Aunque hasta el momento el Ejecutivo no ha anunciado oficialmente a su sustituto, diversas versiones apuntan a que Ernesto Justiniano, actual viceministro de Defensa Social y Sustancias Controladas, figura entre los posibles relevos para ocupar el cargo.

    La dimisión ocurre en un contexto particularmente complejo para el país sudamericano. Desde hace más de un mes, Bolivia enfrenta una ola de movilizaciones sociales que han impactado severamente la vida cotidiana de millones de ciudadanos. Los bloqueos y protestas han generado problemas en el abastecimiento de alimentos, retrasos en los servicios de salud, afectaciones al transporte y dificultades para el suministro de combustible en distintas regiones.

    En La Paz, autoridades locales han alertado sobre complicaciones para la recolección de basura debido a la falta de combustible y a los obstáculos para el ingreso de suministros. La situación también ha comenzado a repercutir en diversos sectores productivos, incrementando la preocupación por el impacto económico que podría derivarse de una prolongada conflictividad social.

    La renuncia de Salinas se interpreta como una nueva señal del desgaste que enfrenta la administración de Rodrigo Paz. Mientras continúan las demandas de diversos grupos sociales que exigen cambios en la conducción del país, el gobierno enfrenta el desafío de contener el malestar ciudadano y evitar un mayor deterioro de las condiciones económicas y sociales.

    Con el relevo pendiente en una de las carteras más sensibles del gabinete y sin señales claras de una solución inmediata al conflicto, Bolivia atraviesa uno de los momentos de mayor tensión política de los últimos años, en un escenario donde la estabilidad institucional y la gobernabilidad permanecen bajo presión.

  • Campesinos e indígenas piden salida de Rodrigo Paz, presidente de Bolivia

    Campesinos e indígenas piden salida de Rodrigo Paz, presidente de Bolivia

    Campesinos, obreros y organizaciones indígenas rechazaron dialogar y mantienen protestas que generan pérdidas superiores a mil 680 millones de dólares. 

    Miles de manifestantes en Bolivia endurecieron este viernes las protestas contra el presidente Rodrigo Paz y rechazaron los llamados del gobierno a instalar una mesa de diálogo. Campesinos, obreros, mineros, transportistas y maestros exigen la renuncia del mandatario, quien apenas lleva seis meses en el poder, en medio de la peor crisis económica del país en cuatro décadas.

    Los manifestantes aumentaron a más de 70 los bloqueos carreteros que mantienen cercada desde hace un mes a la ciudad de La Paz. Uno de los principales focos de protesta se registró en la autopista que conecta El Alto con La Paz, donde cientos de integrantes del movimiento indígena aimara Ponchos Rojos bloquearon el paso con enormes bloques de concreto. “No podemos dialogar, este gobierno tiene que irse”, declaró Juan Hidalgo, dirigente de la organización campesina. Los manifestantes exigen la convocatoria a nuevas elecciones y acusan al gobierno de ignorar sus demandas sociales y económicas.

    El presidente Rodrigo Paz advirtió el miércoles que el diálogo era la “última oportunidad” antes de aplicar la ley y endurecer las medidas de control. Tras la eliminación en el Congreso de una norma que limitaba la actuación militar en protestas, el mandatario ya cuenta con facultades para declarar el estado de excepción. Paralelamente, el vicepresidente Edmand Lara impulsó una comisión de diálogo con representantes del gobierno, el parlamento, la Iglesia católica y la Defensoría del Pueblo, aunque los principales sindicatos y organizaciones indígenas rechazaron participar.

    El conflicto ya provoca severas afectaciones económicas. La Cámara Nacional de Industrias estimó pérdidas superiores a mil 680 millones de dólares, equivalentes al 2.26% del PIB boliviano, mientras el Instituto Boliviano de Comercio Exterior calculó daños por más de mil millones de dólares en sectores productivos y exportadores. El ministro de Economía, José Gabriel Espinoza, informó que las exportaciones dejaron de mover más de 500 millones de dólares en cuatro semanas de bloqueos. Especialistas advirtieron además impactos en empleo, inflación y turismo, así como una pérdida de confianza de inversionistas.

  • Protestas en Bolivia: Cuarta semana de movilizaciones contra Rodrigo Paz

    Protestas en Bolivia: Cuarta semana de movilizaciones contra Rodrigo Paz

    La presión social en Bolivia continúa en aumento. Miles de ciudadanos exigen la renuncia del presidente Rodrigo Paz mientras la resistencia se mantiene en las calles.

    Bolivia lleva cuatro semanas de intensas protestas. Miles de manifestantes han salido a las calles exigiendo la renuncia del presidente Rodrigo Paz Pereira. La Central Obrera Boliviana lidera la movilización, con apoyo de comunidades indígenas, trabajadores y sindicatos.

    El Paseo del Prado en La Paz se llenó de personas que expresan su descontento. Agricultores, trabajadores mineros y pobladores de El Alto se unieron en un llamado a la acción contra las políticas del gobierno y sus planes de privatización.

    A lo largo del día, la policía reprimió a algunos manifestantes en su intento por ingresar a la Plaza Murillo. Esta situación refleja la creciente tensión entre el gobierno y la ciudadanía. 

    Más de 50 bloqueos de rutas se han reportado en seis de las nueve regiones del país. La población aimara, en particular, ha sido clave en la resistencia. Durante un fallido operativo gubernamental para abrir caminos, las fuerzas combinadas se retiraron al no poder cumplir su objetivo.

    Un trágico incidente ocurrió durante este operativo, resultando en la muerte de un joven campesino de 24 años. Este suceso intensificó la ira de las comunidades que ya se sentían marginadas y desatendidas por el gobierno.

    La Central Obrera Boliviana ha condicionado el diálogo con el gobierno a la liberación de los detenidos y la suspensión de órdenes de aprehensión contra sus dirigentes. Aún no hay respuesta oficial de Rodrigo Paz sobre esta propuesta.

    El presidente ha instado a los manifestantes a respetar la Constitución, pero la desconfianza entre ambas partes es palpable. La Administradora Boliviana de Carreteras ha señalado 59 cortes de ruta que afectan la movilidad en el país.

    Con el clima de tensión en aumento, las protestas continúan. Sin duda, el futuro de Bolivia depende de la capacidad del gobierno para escuchar a su pueblo y encontrar soluciones. Las calles seguirán siendo el escenario de esta lucha por los derechos y la justicia social.

  • Protestas masivas en La Paz demandan la renuncia de Rodrigo Paz

    Protestas masivas en La Paz demandan la renuncia de Rodrigo Paz

    Miles de trabajadores de diferentes sectores se manifiestan en la capital boliviana, exigiendo respuestas ante la crisis económica que enfrenta el país.

    Este viernes, las calles de la capital boliviana se llenaron de manifestantes que exigen la renuncia del presidente Rodrigo Paz. Miles de trabajadores, entre ellos campesinos, obreros y maestros, marcharon con fuerza contra el gobierno en un clima de creciente descontento social.

    Desde hace tres semanas, la ciudad ha estado aislada debido a bloqueos de carreteras. Esta situación ha provocado una grave escasez de alimentos, combustible y medicinas. La inflación alcanzó el 14 por ciento interanual en abril, marcando la peor crisis económica en Bolivia desde los años 80.

    “Seis meses de gobierno y no ha podido solucionar lo básico”, comentó Melina Apaza, de 50 años, proveniente de la región minera de Oruro. Ella cuestionó cómo tienen que elegir entre comprar carne o leche para sus familias. La frustración se siente en el aire.

    Los manifestantes, muchos de ellos portando cascos y banderas indígenas, avanzan decidido hacia el centro de la ciudad. La plaza principal, frente al palacio de gobierno, está protegida por rejas y rodeada de policías antimotines. La tensión es palpable, y muchos negocios han cerrado sus puertas ante el temor a saqueos.

    Ante esta situación, el gobierno ha anunciado cambios en su gabinete. Busca ministros que tengan “capacidad de escucha” para atender los reclamos de la ciudadanía. El nuevo ministro de Trabajo es parte de estos ajustes, pero los manifestantes continúan exigiendo respuestas más contundentes.

    Las demandas iniciales de aumentos salariales y mejoras en los servicios se han intensificado con la crisis. Los bolivianos ya no solo exigen un cambio en la economía, sino también en la dirección del gobierno. La protesta es un grito de desesperación y anhelo de cambio en un país que ha visto suficientes promesas vacías.

  • Rusia impulsa nueva plataforma de inversión en BRICS

    Rusia impulsa nueva plataforma de inversión en BRICS

    En una reciente reunión en Nueva Delhi, Rusia propone una plataforma de inversión para financiar proyectos en naciones del BRICS. La propuesta busca aumentar la influencia del grupo ante el dominio del G7 en instituciones internacionales.

    Rusia ha propuesto la creación de una nueva plataforma de inversión durante la reunión de ministros de Relaciones Exteriores del grupo BRICS en Nueva Delhi, el 14 de mayo de 2026. El ministro de Asuntos Exteriores de Rusia, Serguéi Lavrov, destacó la necesidad de movilizar fondos significativos para desarrollar proyectos en los países miembros.

    Lavrov mencionó que la plataforma utilizaría activos digitales para alcanzar este objetivo. Además, subrayó la importancia de establecer mecanismos de pago transfronterizos que sean robustos y que utilicen monedas nacionales. Esto facilitaría el comercio mutuo entre las naciones del grupo.

    Durante la reunión, Lavrov también hizo hincapié en la real influencia que tienen los países BRICS en el escenario internacional. Afirmó que es inaceptable que el G7, que representa menos de un tercio de la producción mundial, tenga tanto poder para definir políticas en instituciones como el Fondo Monetario Internacional.

    “A través del trabajo conjunto y activo, podemos garantizar que se escuchen nuestros intereses en foros internacionales como la ONU, el G20 y la OMS”, agregó.

    Por otro lado, la reunión en Nueva Delhi no culminó en una declaración conjunta, lo que resalta las divisiones internas del grupo. India, el país anfitrión, se vio obligada a emitir solo una declaración de la presidencia, que reflejó las diferencias entre los miembros.

    Irán, uno de los países participantes, exigió que el grupo condenara la guerra emprendida por Estados Unidos e Israel. También criticó a Emiratos Árabes Unidos por su papel en el conflicto. Hubo discrepancias evidentes sobre la situación en Medio Oriente entre algunos miembros.

    El BRICS, formado inicialmente por Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica, se ha expandido en años recientes. Ahora incluye a Arabia Saudita, Egipto, Emiratos Árabes Unidos, Etiopía, Irán, e Indonesia. Además, cuenta con varios Estados socios como Bielorrusia, Bolivia y Cuba.

    La propuesta de Rusia busca reforzar la colaboración dentro del BRICS y mejorar su posición en el escenario global. Con un enfoque en el desarrollo y la solidaridad, los países del BRICS buscan una voz más fuerte en el mundo.

  • Mineros paralizan La Paz en protesta contra el Gobierno

    Mineros paralizan La Paz en protesta contra el Gobierno

    Miles de mineros bolivianos tomaron las calles de La Paz para exigir combustible, explosivos y atención a sus demandas, en una nueva jornada de tensión social que agrava la crisis política que enfrenta el gobierno de Rodrigo Paz en Bolivia.

    Miles de mineros afiliados a cooperativas bloquearon y paralizaron gran parte de La Paz, capital administrativa de Bolivia, en una protesta que derivó en fuertes enfrentamientos con la Policía. Los manifestantes marcharon desde la ciudad de El Alto hacia el centro político del país para exigir al gobierno combustible y explosivos necesarios para sus actividades mineras, además de reclamar mayor atención a sus demandas económicas y organizativas. Durante la movilización detonaron cargas de dinamita y petardos, lo que generó caos vial, cierre de comercios y tensión entre ciudadanos y manifestantes.

    La situación se agravó cuando los mineros llegaron a una calle cercana a la Casa Grande del Pueblo, sede del Ejecutivo boliviano, donde intentaron romper un cerco policial reforzado con estructuras metálicas. La Policía respondió con gases lacrimógenos y se produjeron choques que se extendieron por más de dos horas. De acuerdo con el reporte, hubo al menos dos personas detenidas. Los dirigentes mineros aseguraron que sus exigencias son “justas y necesarias”, aunque marcaron distancia de otros movimientos sociales y sindicales que también protestan contra el presidente Rodrigo Paz, incluyendo a la Central Obrera Boliviana, campesinos y trabajadores de distintos sectores.

    La protesta minera ocurre en medio de un creciente clima de inconformidad social en Bolivia, donde diversos sectores mantienen movilizaciones por temas que van desde aumentos salariales hasta rechazo a privatizaciones y críticas al manejo económico del gobierno. En los últimos días también se han registrado bloqueos carreteros y manifestaciones de maestros, indígenas y transportistas, reflejando un escenario de fuerte desgaste político y tensión permanente para la administración de Rodrigo Paz, que enfrenta cada vez más presión en las calles.

  • Evo Morales irá a juicio en ausencia por presunta trata de personas

    Evo Morales irá a juicio en ausencia por presunta trata de personas

    El expresidente de Bolivia, Evo Morales, enfrenta un juicio en ausencia por un caso de presunta trata agravada de personas. La defensa aseguró que no acudirá a la audiencia porque el exmandatario “no fue notificado” conforme al procedimiento legal.

    Un juzgado de Bolivia iniciará este lunes el juicio contra Evo Morales, acusado por la Fiscalía de presunta trata agravada de personas, relacionada con una supuesta relación con una menor de edad con quien habría tenido una hija durante su mandato presidencial. El proceso se llevará a cabo en la ciudad de Tarija.

    Los abogados del exmandatario informaron que Morales no asistirá a la audiencia, al argumentar que no recibió una notificación personal. El presidente del Tribunal Departamental de Justicia de Tarija, Luis Esteban Ortiz, sostuvo que las notificaciones fueron realizadas mediante edictos, por lo que el juicio podrá desarrollarse en ausencia del acusado.

    La defensa también afirmó que el caso forma parte de una “persecución política” y acusó al gobierno de intentar desviar la atención de los conflictos sociales y protestas sindicales registradas en las últimas semanas. Morales permanece desde 2024 en el Trópico de Cochabamba, su principal bastión político y sindical, donde sus simpatizantes ya habían bloqueado carreteras para impedir una orden de detención en su contra.

  • Luis Arce, expresidente de Bolivia, se declara “preso político”

    Luis Arce, expresidente de Bolivia, se declara “preso político”

    El ex presidente acusa violaciones a sus derechos, tortura psicológica y una estrategia para anularlo políticamente tras su ruptura con el poder actual.

    El ex presidente de Bolivia, Luis Arce, se declaró “preso político” desde la cárcel en La Paz, donde permanece recluido desde hace casi cuatro meses. A través de una carta manuscrita, denunció que el gobierno de su sucesor, Rodrigo Paz, busca imponerle una “muerte civil y política” mediante un proceso judicial que considera irregular.

    En el documento, fechado el 31 de marzo, el exmandatario aseguró que desde su detención ha sido víctima de violaciones a sus derechos constitucionales, incluyendo afectaciones al debido proceso, la presunción de inocencia y la defensa legal. Además, denunció actos de “tortura psicológica” y condiciones inadecuadas durante sus primeros días en prisión.

    Luis Arce, quien gobernó Bolivia entre 2020 y 2025, fue detenido en diciembre tras dejar el cargo. Enfrenta acusaciones por corrupción, incumplimiento de deberes y conducta antieconómica, relacionadas con un presunto desfalco en el Fondo Indígena durante su gestión como ministro de Economía en el gobierno de Evo Morales.

    El ex presidente también denunció que todos los recursos legales presentados por su defensa han sido rechazados, incluyendo solicitudes médicas, lo que —afirmó— pone en riesgo su salud. Asimismo, acusó vigilancia constante dentro del penal mediante grabaciones y fotografías, lo que considera parte de un esquema de presión psicológica.

    El caso ocurre en un contexto político tenso, tras la ruptura entre Arce y Evo Morales, antiguos aliados, y la derrota de su movimiento político en las elecciones de noviembre pasado. Por su parte, el actual gobierno sostiene que las investigaciones forman parte de un combate a la corrupción tras casi dos décadas de administraciones anteriores.

    Mientras tanto, la situación se agrava con la detención de su hijo, también acusado de enriquecimiento ilícito, lo que refuerza la percepción de una ofensiva judicial contra el círculo cercano del exmandatario, quien insiste en su inocencia y exige un proceso “sin presiones políticas”.