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  • El “héroe” llamado Luigi Mangione y los riesgos de la privatización de la salud

    El “héroe” llamado Luigi Mangione y los riesgos de la privatización de la salud

    Los grandes empresarios tienen como misión principal enriquecerse a toda costa, no importa cuánto ni cómo se quiera romantizar con discursos vacíos y superfluos lo contrario, y para lograrlo, ponen en el cargo de director general a las personas más eficaces para ello, que, en el caso de la salud, significa evitar mediante todos los medios que los usuarios de pólizas de seguro que las adquieren, la usen.

    Así como a las empresas tabacaleras no les es importa en lo absoluto el cáncer de pulmón y otros daños a la salud que sus productos generan en millones de sus clientes, a las aseguradoras de salud no les importa, sobre todo, la salud de los pacientes. En cambio, el común denominador en ellas es que buscan ganar más dinero.

    El caso de Luigi Mangione, ciudadano norteamericano que asesinó a un director de una empresa aseguradora, es paradigmático. El hecho en sí es condenable e injustificable, pero ha provocado gran revuelo a nivel social, sobre todo porque en redes sociales y medios no corporativos ha sido elevada su imagen a nivel de héroe, lo que claramente es una muestra de inconformidad con el estado actual de las cosas, sobre todo en la sociedad estadounidense.

    Para contextualizar la situación en ese país, es importante decir que, según datos del gobierno, mueren unas 60 mil personas al enfermarse de gravedad por no acudir a servicios de salud debido a los altos costos. En la misma línea, 35 millones de personas (un 10% de la población) carecen de seguro médico porque no tienen para pagarlo, pero lo más doloroso a nivel social y de salud pública, es que 100 mil personas mueren por sobredosis de droga, principalmente jóvenes blancos de las grandes ciudades.

    Sin duda, esto puede considerarse como una herencia del neoliberalismo depredador que ve en todo una mercancía y posibilidad de hacer negocio. El capitalismo tecno-financiero hoy en boga beneficia cada vez menos a las grandes mayorías y empuja a la gente a la desesperación, como el caso de Mangione, que sufría dolores crónicos de espalda y enfrentó argucias legales que le impidieron recibir la atención que necesitaba, generando resentimiento mal enfocado.

    Por eso, a los que solo hablan de recortes y desregulación hay que enfrentarlos con valentía. En España, Ayuso, la presidenta del gobierno de la comunidad de Madrid, ha beneficiado a hospitales privados en detrimento de la salud pública; en Argentina, un loco con motosierra se vanagloria de recortar como nunca el presupuesto, afectando a sectores vulnerables; y en Estados Unidos, el recién ungido presidente, Donald Trump, amenaza con ser el más despiadado de todos los neoliberales.

    En el caso de México, no podemos permitir que este discurso contamine el pensamiento humanista y popular que ha implantado la 4T, cuyo propósito es ofrecer salud y medicamentos a todos. Queda mucho por mejorar, queda claro, pero jamás el camino debe ser la privatización.


    ¡Viva la salud pública, gratuita y de calidad!

  • REVOLUCIÓN LABORAL DIGITAL: MÉXICO REGULA EL TRABAJO EN PLATAFORMAS

    REVOLUCIÓN LABORAL DIGITAL: MÉXICO REGULA EL TRABAJO EN PLATAFORMAS

    El mundo del trabajo está cambiando rápidamente, y México ha decidido no quedarse atrás. Con la aprobación de la reforma a la Ley Federal del Trabajo (LFT), publicada en el Diario Oficial de la Federación este 24 de diciembre de 2024, el país da un paso decisivo hacia la protección de los derechos laborales de quienes trabajan en plataformas digitales como Uber, DiDi y Rappi. Esta reforma no sólo busca garantizar prestaciones laborales, sino también equilibrar la flexibilidad y la seguridad en un sector que ha crecido exponencialmente en los últimos años.

    La reforma se centra en reconocer la relación laboral entre los trabajadores y las plataformas digitales, otorgándoles derechos como seguridad social, aguinaldo, vacaciones y participación en las utilidades de las empresas. Para ello, se establece que aquellos cuyos ingresos mensuales sean equivalentes al salario mínimo serán formalmente considerados empleados. Este cambio es fundamental en un contexto donde más de 658,000 personas dependen de estas aplicaciones para su sustento, muchas veces sin protección frente a accidentes, enfermedades o despidos injustificados.

    Uno de los aspectos más innovadores de la reforma es la adaptación a la naturaleza flexible y discontinua del trabajo en plataformas. Los trabajadores podrán definir sus propios horarios y colaborar con múltiples empresas, manteniendo su autonomía. Sin embargo, también se establecen límites claros: la relación laboral se considera terminada si no hay actividad durante un periodo de 30 días. Este equilibrio intenta responder a las particularidades del sector sin comprometer los derechos básicos de los trabajadores.

    Además, la reforma impone obligaciones a las empresas, como inscribir a sus empleados en el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) y realizar aportaciones al Infonavit. Estas medidas garantizan acceso a atención médica, seguros contra accidentes y créditos para vivienda, marcando un antes y un después en la protección social de este sector. Asimismo, se prohíbe a las plataformas cobrar a los trabajadores por conceptos como inscripción o uso de la aplicación, cerrando la puerta a posibles abusos.

    El camino hacia esta regulación no ha estado exento de debates. Mientras que las plataformas han mostrado apertura para colaborar en la implementación de estas disposiciones, colectivos de trabajadores han expresado preocupaciones sobre cómo se garantizará la equidad en la aplicación de la reforma. La Alianza In México, que agrupa a empresas como Cabify y Rappi, ha subrayado la importancia de mantener la flexibilidad laboral, mientras que los trabajadores exigen mecanismos claros para evitar que las plataformas eludan sus nuevas responsabilidades.

    Con la entrada en vigor de la reforma en un plazo de 180 días, el gobierno enfrenta el desafío de asegurar su cumplimiento efectivo. Este periodo será crucial para establecer lineamientos claros y supervisar que las empresas adopten las medidas necesarias. La colaboración entre autoridades, plataformas y trabajadores será esencial para garantizar que las disposiciones se traduzcan en mejoras reales para quienes sustentan la economía digital.

    México se une así a países como Chile y España en la vanguardia de la regulación del trabajo en plataformas digitales. Este avance legislativo representa un parteaguas en la protección de los derechos laborales, así como un reconocimiento de la importancia de este sector en la economía contemporánea. Sin duda, el éxito de esta reforma marcará un precedente que podría influir en la legislación laboral de otros países.

    Finalmente, esta reforma representa una oportunidad para demostrar que es posible construir un modelo laboral inclusivo y sostenible en la era digital. El esfuerzo conjunto de trabajadores, plataformas y autoridades será crucial para consolidar un marco que no solo regule, sino que también promueva un futuro más justo y equitativo en el trabajo.

    • La columnista, Mariuma Munira Vadillo Bravo, es Maestra en Derechos Humanos y Garantías Individuales. Puedes contactarla en Facebook: MUMA Mariuma Munira, Twitter: @MariumaMunira.
  • De la Wonder Woman a la Wonderful Woman

    De la Wonder Woman a la Wonderful Woman

    Hoy viajamos de la fantasía a la realidad. No es la primera vez que un mandatario llena de elogios y muestra respeto hacia nuestra doctora presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, el mismo presidente AMLO decía de ella que era una mujer excepcional, muy inteligente y con un gran corazón. También hemos visto cómo en la recién cumbre del G-20 primeros ministros de otros países como en el caso de Emmanuel Macron de Francia muestran un gesto de respeto al besarle la mano a nuestra presidenta. Recientemente en una conferencia de la Turning Point Action de corte conservador en donde se presentó Donald Trump, éste habla de la presidenta refiriéndose a ella como una mujer maravillosa (Wonderful Woman). 

    Bien dicen que la realidad supera a la ficción y podríamos llegar a pensar que en México tenemos a una superheroína de carne y hueso y no ficticia como la Wonder Woman de la DC Comics. Es muy interesante ver que ambas mujeres extraordinarias guardan muchas cosas en común, por ejemplo, el hecho de que nuestra presidenta también posee múltiples habilidades y conocimientos gracias a los años de lucha y entrenamiento que ha desarrollado en la izquierda mexicana y por décadas al lado de grandes dirigentes como el presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO). 

    De la misma manera que la Wonder Woman norteamericana, también nuestra presidenta desde sus orígenes políticos y primeras luchas contra gobiernos neoliberales y autoritarios, siempre ha velado por la justicia, por el amor, por la paz y por la igualdad, al grado de que el faro de luz de su campaña fue convertir en derechos todo lo que el neoliberalismo se encargó de convertir en mercancías, como en el caso de la educación, la salud, el medio ambiente, la cultura, el agua, la vivienda, etc.

    Honesta, confiable y leal a los principios de la cuarta transformación, nuestra Wonderful Woman mexicana también es un referente del feminismo en el mundo, ha luchado por la igualdad sustantiva de género en México y siempre se ha conducido como un ejemplo de rectitud y de un actuar ético como funcionaria en la administración pública, tanto como alcaldesa o jefa delegacional como siendo Jefa de Gobierno de la CDMX y ahora como la primera presidenta de la república. 

    Nuestra presidenta Sheinbaum ha roto con muchos de los paradigmas que se tenían sobre las mujeres en épocas pasadas, sobre todo, con los esquemas machistas y discriminatorios que veían a la mujer como un ser débil, inferior y sin criterio propio, por el contrario, hoy la presidenta se muestra frente al mundo como una mujer con fuerza y poder y con todas las virtudes y cualidades que definen a una primera mandataria de excelencia. 

    Hoy es ella la que por su valentía y arrojo posee el bastón de mando de los pueblos originarios y ha penetrado donde nunca antes una mujer tenía permitido entrar. Imagínese usted querido lector que, en México, un país “tercer mundista” (como siempre nos lo han querido presentar), tenemos más democracia y más igualdad que en Estados Unidos (un supuesto país “primer mundista”), aquel país vecino que se cree padre de la democracia en el mundo, pero que lamentablemente no ha dejado (ni dejará por su pensamiento conservador y retrograda) llegar a una mujer a la presidencia, y en México sí, tenemos mucha presidenta (con A), que es el orgullo de todos los mexicanos y de todas las mexicanas. 

    Ella viene de lejos, la presidenta Claudia Sheinbaum es quien es por su actuar, por sus hechos, por toda la historia de lucha y de honestidad que la precede. No sólo ha dejado en mejores condiciones y con mayor seguridad a la CDMX, sino también conoce y ha recorrido todo el país con el presidente AMLO, que siempre se refiero a ella con aprecio diciendo que además de tener una gran capacidad de análisis, es una mujer cercana a la gente, que ama a su pueblo, pero, sobre todo, que es incorruptible. 

    La Dra. Claudia Sheinbaum Pardo, le ha dado continuidad en el segundo piso de la cuarta transformación a los principios fundacionales del movimiento de no mentir, no robar y nunca traicionar al pueblo de México, principios que fueron establecidos por el presidente AMLO. Hoy sabemos que, gracias a su esfuerzo y dedicación, como lo hacía nuestro presidente en su momento, México ha avanzado con fuerza en el inicio de esta nueva era de progreso y de prosperidad compartida. Desde los primeros días de su gobierno se ha empeñado en impulsar las reformas a la constitución que dejó pendientes el presidente y que ella misma también ha propuesto, entre las que destacan la reforma al poder judicial. 

    En estos primeros meses de gobierno podemos decir que la presidenta ha demostrado cabalmente y con resultados su leal compromiso con el movimiento y con el ideal de país que visualizaba en su momento nuestro presidente AMLO. No ha sido fácil, pero al día de hoy sigue avanzando con paso firme, con esa entereza ética y moral que la caracteriza y con ese respaldo que le brinda el pueblo de México que en las encuestas rebasan en promedio más del 70% de aceptación de su gobierno. Sin duda, una presidenta querida por los mexicanos y siempre con la imagen presente que nos dejó el presidente AMLO de ella, de que la Dra. Sheinbaum sería la mejor presidenta del mundo. 

    Por todo lo anterior, ahora es fácil entender las expectativas que tenía AMLO de nuestra actual presidenta, porque la presidenta Sheinbaum sencillamente es un ejemplo a seguir, una guía moral sobre el correcto actuar como persona y como servidora pública (basta recordar la carta que mandó a los servidores y funcionarios públicos al día siguiente de su toma de protesta como presidenta en la que nuestra mandataria expresa claramente su pensamiento de la forma en que un servidor se debe de conducir en su labor cotidiana frente a la ciudadanía).  De la misma manera que con el presidente AMLO, ella refleja ese amor al pueblo, ese respeto al prójimo y esa entrega en cuerpo y alma a la noble causa de gobernar nuestro país, especialmente su compromiso se resume en dejar a su paso una mejor nación. 

    Es esa fortaleza la que la hace maravillosa, esa fortaleza que como mujer se le refleja en la luz de su mirada, en su rostro, en su semblante que refleja bondad, pero a su vez firmeza en sus decisiones, es una mujer valiente de la que AMLO decía que tiene cabeza, corazón y carácter. Para ser honestos estimados lectores y con el lazo de la verdad atado a mis manos, les digo que me siento muy orgulloso de que ella sea nuestra presidenta, que México no pudo haber elegido mejor, ya lo decía mi querido presidente AMLO, es una bendición para nuestra patria que ella haya llegado al poder. 

    Nuestra Wonderful Woman es mexicana y es real, no es ficticia o creada en el imaginario de un comic (como la Wonder Woman americana de las historietas), ella es de carne y hueso y se llama Claudia Sheinbaum Pardo y es la presidenta de México, es digna de admiración y dentro de sus cualidades extraordinarias está la de ser honesta y amar a su pueblo con todo su corazón y defenderlo, no me queda duda, de los estruendosos vientos del norte que se avecinan con esta nueva era Trump, ahora que éste tome el poder en enero del próximo año 2025. 

    Finalmente, apreciable lector, quisiera terminar con un hermoso poema que me recuerda a nuestra maravillosa presidenta y a lo maravillosas que son también todas nuestras mujeres mexicanas que la siguen en su lucha. El poema es del poeta italiano Dante Alighieri y se llama TANTO GENTILE: 

    Tanto es gentil el porte de mi amada,
    tanto digna de amor cuando saluda,
    que toda lengua permanece muda
    y a todos avasalla su mirada.

    Rauda se aleja oyéndose ensalzada
    -humildad que la viste y que la escuda-,
    y es a la tierra cual celeste ayuda
    en humano prodigio transformada.

    Tanto embeleso el contemplarla inspira,
    que al corazón embriaga de ternura:
    lo siente y lo comprende quien la mira.

    Y en sus labios, cual signo de ventura,
    vagar parece un rizo de dulzura
    que el alma va diciéndole: ¡Suspira!

    ¡Viva nuestra maravillosa Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo!
    ¡Viva Andrés Manuel López Obrador ¡
    ¡Viva México!

  • Medios convencionales polarizan

    Medios convencionales polarizan

    Una de las nuevas estrategias de los medios convencionales es hacer creer a sus lectores que la opinión de la oposición divide al país. Así, se le otorga, desde uno de los poderes fácticos, mayor fuerza a otro poder fáctico. Ambos comulgan no solo con el conservadurismo desde su nacimiento sino comparten enemigo.

    La oposición representa, cuando mucho, a una quinta parte de la población o menos y su opinión refleja el modo de pensar de ese mismo porcentaje de mexicanos. Ni más ni menos.

    Basta y sobra con que algún miembro de la oposición, cuyos partidos políticos están a punto de perder su registro por falta de votos, para que esos medios tomen esa opinión como la contraparte de la opinión generalizada de la mayoría, que, por lo general, coincide con la postura del gobierno.

    La idea no es sólo darle a la oposición un lugar que no se ha ganado en las simpatías de la población, sino dividirla. Es decir, polarizar para hacer creer que la mitad del país se confronta con la otra mitad, se rechaza, incluso se odia.

    El lenguaje de odio de los conservadores en las cámaras, en los medios, en las marchas convoca a acciones violentas, reales, concretas y contundentes, donde haya heridos y muertos. Eso es lo que busca la derecha a través de los medios que por iniciativa propia realizan encuestas al vapor, incluso sin metodología seria, simplemente parten de un resultado final al que tratan de darle consistencia científica para convertirlas en propaganda.

    Los medios convencionales que iniciaron como periódicos y han terminado con 12 páginas de frivolidades pero sobreviven para que la gente crea que siguen influyendo en la sociedad, adolecen del mismo mal que la oposición. Nadie les hace caso, no son arte de nada, no existen, pero justifican sus horas extra de vida con estrambóticas noticias y propagandas disfrazadas de investigación o noticias.

    Los medios convencionales han fortalecido el pensamiento conservador en una minoría que se extingue todos los días de manera dramática, la realidad reta a los medios a desaparecer, pero sus intereses, que no son los de informar verazmente, son superiores a su dignidad y siguen apareciendo como si fueran importantes en la sociedad mexicana, tal y como lo hace la oposición en el país.

    Los medios se convirtieron en los voceros de una oposición inexistente por lo que su consumo también lo es. La desesperación los obliga a ser cada día más extravagantes, y ellos incluye el aumento sistemático de la violencia verbal en sus contenidos.

    Bautizan con el nombre de expertos, cuyos nombres nunca dan a conocer o los inventan para cuestionar disposiciones de gobierno o anuncios sobre la soberanía o el derecho. Inventan declaraciones de supuestos catedráticos de universidades que no existen. Pero difunden la idea de unos expertos que sólo son producto de una consigna de desgaste.

    La estrategia de los medios convencionales es un proyecto político de derecha y no un reflejo fiel de la realidad, que haya quienes los consumen también habla de que tienen una idea tergiversada de lo que representa informarse, porque su público lee los contenidos que quieren que sean reales aunque saben, de sobra, que no lo son.

    Es decir, consumidores de medios tradicionales, los medios y la oposición se han marginado de la realidad para darle una lectura al país que es ficción. Unos apoyan a otros, a sabiendas de que son minoría progresiva, pero no dejan de hacerlo hasta que se van apagando poco a poco hasta consumirse ante la falta de asideros con la realidad y la verdad.

    El nado sincronizado es un proyecto basado en la mentira, no sólo engaña sino que trata de ver como grupo fuerte a los conservadores aliados con el objetivo de crear un frente común, por lo menos informativo ya que no han podido cohesionar social o políticamente a los mexicanos.

    Los poderes fácticos intentan unirse para fortalecerse, pero se repelen por los protagonismos patológicos de sus actores les impide tener líderes y carecen de seguidores, porque pestos también quieren ser líderes en un círculo vicioso que los evidencia como aliados de una clase cada vez más alejada de la población.

  • Hipocresía gubernamental de Estados Unidos

    Hipocresía gubernamental de Estados Unidos

    Todos somos iguales, pero algunos son más iguales que otros. Esta paradoja se hace evidente cuando los políticos de una nación que destina millones de dólares en apoyo al estado de ocupación en Medio Oriente —facilitando la perpetuación de un genocidio— expresan indignación ante el asesinato de Brian Thompson en Nueva York.

    En nombre de “la lucha contra el terrorismo”, los políticos de nuestro vecino del norte justifican el suministro de armamento y recursos a Israel, ignorando que esta ayuda resulta en el asesinato de decenas de familias inocentes por cada supuesto terrorista eliminado. Para el imperio y su portaaviones en Medio Oriente, conocido como Israel, la prioridad no es la justicia ni la vida humana, sino eliminar a sus enemigos a cualquier costo, incluso si ese costo implica la muerte de miles de civiles inocentes.

    Esta doble moral no es nueva, ni exclusiva de Medio Oriente. En nuestra propia región, la llamada “lucha contra el crimen organizado” fue el pretexto para operaciones como “Rápido y Furioso”, en la que el gobierno de los Estados Unidos permitió el tráfico de miles de armas hacia México, supuestamente para rastrear a los cárteles. El resultado fue el fortalecimiento del armamento de los grupos criminales y la perdida de otras miles de vidas en nuestro país. 

    Otro ejemplo similar es el caso de las intervenciones en América Latina bajo la bandera de la “lucha contra el comunismo” durante la Guerra Fría. Países como Guatemala, Chile y Nicaragua fueron escenario de operaciones encubiertas lideradas por la CIA, que incluyeron golpes de Estado, financiamiento de paramilitares y apoyo a dictaduras militares. Estas acciones, justificadas en nombre de la seguridad nacional estadounidense, dejaron como saldo miles de desaparecidos, asesinados y desplazados. De nuevo aquí demostrando como para el imperio es mucho más importante que no se propaguen ideas que no son de su agrado a la vida y estabilidad de países enteros. 

    Así llegamos al 4 de diciembre de 2024, fecha en que un ciudadano norteamericano de ascendencia italiana asesinó al CEO de la empresa de seguros UnitedHealth. Este multimillonario, pieza clave en las políticas corporativas de la compañía, había sido señalado como responsable de negar seguros a personas en situación crítica, priorizando el lucro desmedido sobre la vida y el bienestar de los más vulnerables. Su accionar no solo enriqueció a su corporación, sino que también consolidó su fortuna personal a costa del sufrimiento de miles, lo que convirtió su figura en un símbolo de la avaricia empresarial en un sistema profundamente desigual.

    Este asesinato, resalta una vez más la hipocresía de un sistema que premia la explotación y la indiferencia ante el sufrimiento humano. Mientras se honra la riqueza de unos pocos a costa del bienestar colectivo, las consecuencias de sus decisiones son relegadas a un segundo plano. Los poderosos siguen operando bajo un manto de impunidad, utilizando su influencia política y económica para evitar cualquier tipo de rendición de cuentas. La muerte del CEO de UnitedHealth no solo marca el fin de una figura central en el sistema de salud privado, sino también la visibilización de una profunda crisis ética en una sociedad donde el dinero sigue siendo el árbitro principal de lo que es justo o injusto.

    El asesinato de Brian Thompson en Nueva York no fue condenado por una parte significativa de la población de los Estados Unidos, que, lejos de sentir horror por el hecho, vio en él una manifestación de la frustración acumulada por las décadas de fallos del sistema de salud del país. Para muchos, Thompson representaba al máximo exponente de un sistema que, en lugar de ofrecer atención y bienestar, ha perpetuado la exclusión y el sufrimiento de millones de personas, negándoles el acceso a tratamientos médicos esenciales por razones económicas. Sin embargo, en círculos políticos y empresariales, el crimen fue condenado con vehemencia, ya que la figura del CEO de UnitedHealth simbolizaba los intereses de las élites corporativas, cuyas decisiones afectan directamente a la economía y estabilidad de grandes empresas.

    Este contraste revela una vez más la desconexión entre el sufrimiento de la población general y las élites, que, aunque condenan el acto de violencia, continúan defendiendo un sistema que perpetúa la desigualdad y la injusticia. Mientras los ciudadanos comunes enfrentan las consecuencias de un sistema de salud fallido, los poderosos lamentan la pérdida de una pieza clave en el engranaje de sus negocios, sin reconocer que este tipo de tragedias no son sino una manifestación más de las profundas grietas en un sistema económico y social que sigue beneficiando a unos pocos a costa de las vidas de muchos.

    Al final, el asesinato de Thompson es solo una de las muchas manifestaciones de un sistema que, lejos de velar por el bienestar colectivo, sigue priorizando los intereses de unos pocos. Es el ejemplo de cómo unas vidas valen más que otras; esto hace evidente el cómo los mismos que apoyan la muerte de miles se hacen notar indignados cuando el asesinado es un millonario blanco de los Estados Unidos. Este contraste resalta la profunda hipocresía de un sistema que, mientras permite y justifica la violencia y la explotación en nombre de la seguridad y el poder económico, se horroriza cuando la víctima pertenece a la élite. La indignación selectiva revela la desigualdad inherente en una sociedad donde la vida de los poderosos siempre será más valiosa que la de los más desfavorecidos.

  • ¿Es tiempo de mujeres?

    ¿Es tiempo de mujeres?

    Normalmente, el día de Navidad se utiliza para descansar, pasar tiempo en familia y reflexionar acerca de la importancia de estar juntos, ser amorosos y justos con todas y todos. Disfrutar de estos días también puede ser provechoso cuando llevamos nuestra reflexión más allá de si me he portado bien o si he actuado con alevosía. 

    Tal vez la primera impresión de esta reflexión te podría llevar a la explotación capitalista y cómo se asume que comprar te hace más feliz. Sin embargo, esta vez quisiera hablar de un tema aún más profundo y fundamental. 

    Sin duda, este año, que está a una semana de terminar, ha sido de muchos cambios para nuestro país y nuestra forma de comportarnos con las mujeres. No por nada, llegó nuestra primera presidenta a Palacio Nacional y ellas ocupan cada vez más espacios de relevancia en nuestra sociedad. Tan solo, en la actualidad, 13 de 32 estados están gobernados por mujeres, casi la mitad de la República Mexicana. Además, el partido más votado en las últimas elecciones está dirigido por una mujer, mientras que a partir del 10 de enero, la Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México estará a cargo de otra mujer. 

    Aunque este ha sido un avance importante en la visibilización de las mujeres en nuestro país, no basta con ello. Tan solo pregúntate, en estas fiestas decembrinas, ¿quién arregló la casa para la fiesta? ¿Quién preparó los alimentos? ¿Quién los sirvió? Cuando contestas estas preguntas, te das cuenta de que aún se necesitan cambiar muchas cosas. El rol de cuidadora sigue estando profundamente normalizado, casi invisible, y no solo en las fiestas, sino en la cotidianidad. 

    Es importante recordar que la división de roles no es algo natural ni inevitable; se construye desde la cultura, la educación y los hábitos familiares. Durante siglos, la figura femenina ha sido reducida a la responsabilidad doméstica y al cuidado de los demás. Si bien las mujeres han alcanzado logros históricos en la política y en otros campos, estas victorias no se traducen necesariamente en una distribución equitativa de los trabajos en el hogar. Es crucial que sigamos cuestionando esas estructuras que aún nos atan a estereotipos y desigualdades.

    Según datos presentados por la organización Ola Violeta, el 66% de las personas que dedican su tiempo al trabajo no remunerado son mujeres, sin importar su situación laboral. Por ello, la temporada navideña suele ser la más pesada para ellas, pues enfrentan un agotamiento físico y mental aún mayor que el resto del año. Este esfuerzo desmedido es muchas veces invisibilizado, aunque impacta gravemente su bienestar. 

    Según la misma organización, esta carga de trabajo, acentuada por las festividades, suele provocar en las mujeres trastornos mentales como ansiedad, estrés e incluso burnout, que afecta de manera significativa su bienestar emocional y físico. Es momento de replantearnos qué entendemos por amor y responsabilidad. Cuidar la salud mental de las personas que queremos es crucial; en eso se refleja el verdadero cariño. Por ello, compartir las responsabilidades y las tareas domésticas debe ser una de las prioridades a mejorar en 2025.

    No se trata solo de un gesto simbólico, sino de un cambio profundo que permita una convivencia más justa y equitativa. Este 2025, podemos comenzar por pensar que la igualdad de responsabilidades también es un acto de amor. Las tareas del hogar no deben ser una carga para nadie. Te invito a que reflexionemos sobre nuestro comportamiento y, aunque aún estamos a una semana de brindar por un próximo año, es un buen momento para comenzar a poner en práctica esos pequeños cambios. Inicia el nuevo año de la mejor manera, en familia y de forma equitativa, compartiendo la preparación de la última cena del 2024. Verás que los primeros alimentos del 2025 tendrán un sabor mucho más dulce, porque habrán sido preparados con el esfuerzo y el cariño de todas y todos

    Solo entonces podremos decir que hemos dado un paso real hacia la equidad, no solo en las decisiones políticas, sino también en el día a día, en la casa, en los pequeños gestos que hablan mucho más de lo que imaginamos. Es momento de construir juntos un futuro en el que la igualdad no sea una lucha constante, sino una realidad compartida.

    ¡Feliz, saludable, reflexivo, amoroso y prospero 2025 para todas y todos!

  • Oposición sin cordura

    Oposición sin cordura

    No todos los opositores son de derecha ni todos los de la derecha están en la oposición, éstos últimos se organizan, con sus propios medios para actuar siempre de manera más radical y contundente.

    Cuando hay una mayoría aplastante contra las ideas de la derecha suele afirmar que se trata de un mesianismo, producto de la supuesta falta preparación de quienes tienen la mayoría. A partir de esa idea saturada de discriminación y racismo, emprenden un viaje por los adjetivos que en realidad son sinónimos pero el lenguaje nunca ha sido el tema fuerte para los conservadores, quienes no tienen el hábito de la lectura o la cultura.

    Por mucho tiempo, los conservadores, asociados en sus intereses con los medios e identificados en las creencias convencionales con los llamados “líderes de opinión” trataron de convencer a los mexicanos que quienes seguían a la izquierda eran pobres, ignorantes y tontos.

    La realidad les ha mostrado que no es así. Nadie es ignorante por creer en lo que cree o tonto por estar convencido de una idea política, por absurda que parezca; sin embargo, en su superficial manera de ver la realidad así lo determina, rápido y fácil.

    Todas las áreas de la razón y la legalidad creyeron poseerlas a lo largo dela historia. Así, se adueñaron no sólo de las leyes sino de las cárceles, en el más sentido estricto del término. El castigo era propiedad privada donde, en una franca nostalgia al esclavismo, determinaban quién serían encerrados y quiénes liberados, aunque los primeros fueran inocentes y los segundos culpables.

    La sinrazón de la gente progresista tenia eco hasta en los templos de más de una religión, dignos de una atención profesional de siquiatras los colocaba al borde de la locura.
    Sin embargo, podemos ver a algunos personajes dentro de la derecha que deberían tener, por lo menos una orientación psicológica y mayor estabilidad emocional, así como una relación poco más cercana a la realidad.

    Hay personajes que de pronto se sueltan cantando el himno nacional sin pretexto alguno, otros que se disfrazan con botarga, algunas no dejan de gritar en tribuna diciendo incoherencia, otras colocan el protagonismo personal ante cualquier tipo de idea, otros hablan de un triunfo de la derecha inexistente y de una algoritmo en el que se obsesionaron, otra más asegura que miles de haitianos fueron dotados de credenciales del INE para que votaran por morena y que la Presidenta es nazi, otro que se dice un ecuánime periodista se exalta ante cualquier palabra que no coincida con su muy limitado vocabulario, varios periodistas mitómanos y obsesivos, otra más en un alarde de esquizofrenia canta que es “pluri” y está a gusto, todos ellos a través de conductas estrambóticas que obligan a pensar en que les hace falta ayuda profesional.

    Las diferentes patologías, algunas de ellas que salieron a la luz por el odio a un gobierno que les arrebató privilegios, negocios, complicidades, en fin, una serie de delitos que eran parte de una práctica diaria y sus resultados eran adoptados como un patrimonio, sirvió como timbre para despertar la enfermedad mental que llevaban oculta.
    En las personas enfermas mentalmente la patología está ahí, pero se manifiesta con mayor claridad en momentos de crisis, el simple hecho de mantener como forma de vida un doble discurso habla de que algo está mal en la cabeza.

    Basta verlo en las pantallas de televisión o videos en internet para mostrar una conducta que no es normal, siempre están al borde del paroxismo y se exaltan ante el menor pretexto, mostrando una fragilidad e carácter que nunca habían exhibido, porque la gran mayoría son personas públicas ya sea dentro de la política el periodismo o la farándula, –que se funden y confunden– y esas expresiones, ademanes y gestos no los habían mostrado en el pasado.

    Se ven afectados seriamente por una realidad que parecen no entender. Pero insisten en que los enfermos, los manipulados los enajenados son otros.

    Si se compara la conducta, la manera de expresarse de Ferriz, Alazraki, Laura Zapata, Dóriga, Ciro, Lilly, Xóchitl, Lozano, Maru, Azucena, Pagés, etc., podremos ver que hay una patología clara en esa forma de convivir con la gente y conducir programas. Situación que puede desencadenar algún delito porque esta conducta agresiva, con un lenguaje cada vez más violento puede arrojar acciones homicidas o golpear a alguien ante la desmesura de su proceder y su nostalgia por el poder y la impunidad.

    Al mostrar agresividad progresiva, exaltación instantánea, violencia verbal sistemática, arranques de ira sin pretexto suficiente, ponen en peligro a la gente que los rodea, sabemos que se exaltan por temas muy determinados, por lo regular son los mismos estímulos los que alteran los estados de ánimo de ciertas personas, que tiene que ver con el gobierno y las personas que gobiernan, así como sus acciones y procedimientos pero esto ha dejado de ser normal para convertir en realidad en un peligro para México, porque su odio verbal hace que los conservadores conviertan el discurso en hecho y actúen violentamente con acciones contra cualquier persona que ellos consideran que defienden la 4T.

    Esa es la oposición, esos son los personajes que se convertirán en candidatos.

  • Cada sexenio, el “Quítate para que me ponga yo”… Parece ser el lema para los que trabajamos alguna vez en gobierno

    Cada sexenio, el “Quítate para que me ponga yo”… Parece ser el lema para los que trabajamos alguna vez en gobierno

    Generalmente las personas que alguna vez entramos a trabajar en gobierno y que tenemos una carrera profesional, tenemos que dejar el puesto una vez que llegan las nuevas autoridades y no importa el trabajo desempeñado.

    Alguna vez me dijo una compañera de base. “No es tu negocio. Deja de hacer corajes, igual y te van a correr; deja de trabajar pones el mal ejemplo”… Asunto suscitado por querer lograr que los compañeros de base trabajaran (no dudo que existan excepciones) pero la mayoría de las ocasiones: solo los enlaces administrativos o coordinadores trabajábamos (todos por honorarios) o base confianza) Los demás compañeros de base: hacían como que trabajaban. Un rato y a las 2 de la tarde, salían corriendo. 

    Lo complejo del asunto es que los sindicatos (bien por el sindicalismo) les mejoró muchísimo los salarios a los compañeros de base. Ganaban todos más que nosotros los de honorarios. Una paradoja el sindicato se convirtió en defensor de gente que no quería, ni quiere trabajar. El sindicalismo ha luchado a lo largo de la historia por los derechos del trabajador. Hoy ya no es así. En México se han convertido en mafias que protegen al sindicato y a sus miembros. Venden plazas, las heredan… Es un monstruo de corrupción que tiene secuestradas la mayoría de las instituciones. En la que los basificados solo buscaron y buscan una “chambita” y aquí incluyo a todos: los que trabajan para la salud (incluidos médicos y enfermeras y no solo los administrativos). Los que trabajan para las leyes (incluidos magistrados) Los que trabajan haciendo carreteras. La Secretaría de Comunicaciones y Transportes es una gran mafia (incluidos arquitectos e ingenieros) La secretaría de Medio Ambiente (y los ecologistas y biólogos). Pareciera que darles una base en cualquier secretaría que les dé estabilidad laboral, sea una licencia para faltar, inventar enfermedades…etc.

    Son indispensables los sindicatos sin duda, pero necesitan supervisión, de quién?…Quizá del Instituto de Transparencia.

    Hace algunos años me corrieron después de 15 años de trabajar por honorarios… Siempre hubo la esperanza de darnos base. Llego algo parecido, pero de ínfima calidad: estabilidad laboral, pagándonos 4500 al mes, y sin derecho a pensión…¿? Una locura verdad.

    Apenas me enteré de bastante gente (en este nuevo sexenio) a la que le pidieron su renuncia, como a mí hace 6 años y con todo y votar por la 4T y AMLO: dije en voz alta, no me arrepiento el país ya no puede con tanta impunidad y corrupción. Sin embargo hay un enorme dejo de tristeza. ¿Por qué no revisan y corren a los que no trabajan y de base hay muchísimos? Denle oportunidad a los de honorarios. ¡¡¡Por favor!!!

    No sé quién lea esto. No sé ya si a alguien le importa. Pero en la mayoría de las dependencias de gobierno se vive una GRAN CORRUPCIÓN, siguen contratando a amigos, familiares… que van de AVIADORES. 

    No se vale, ”les pagamos todos con nuestros impuestos”

    Además a los que nos piden la renuncia. No nos dan liquidación conforme a la Ley. Así hayamos dejado: 3, 6 ó 15 años de nuestra energía. Y con trabajo nuestra última quincena.

  • Realidad

    Realidad

    El concepto puede resultar muy amplio e incluso controversial, porque la interpretación de lo que ocurre cotidianamente siempre será filtrado por la perspectiva de quien lo observa; así, mientras desde dentro de mi casa a las 5:30 de la tarde en invierno, puedo decir que ya está obscuro, quien está en el patio me dirá con seguridad que no, que todavía hay luz de día. En ambos casos habrá verdad sobre la interpretación de la realidad, luego esta se interpreta desde distintos puntos de vista y percepciones diversas y muchas veces divergentes.

    Para muchos, el inicio de la Cuarta Transformación y la declaración de que la filosofía que la reviste es el Humanismo Mexicano, indicaba un camino nuevo hacia la construcción de una sociedad que se dirigía al comunismo o cuando menos al socialismo. En el caso de personas que creen en la necesidad de transitar al socialismo, la citada transformación era el inicio de esa construcción. Hoy la realidad nos empieza a dejar ver que no es así.

    Por otro lado, pensar que en el socialismo las empresas ya no tendrán utilidades, ni será legítimo que las tengan, es un gravísimo error desde su base; si nos fijamos en el propósito principal del modo de producción capitalista es la creación de riqueza a partir del trabajo, pero el valor generado por este siempre terminará en los dueños del capital y de los medios de producción. 

    En la etapa actual del desarrollo capitalista, el ente más beneficiado es el capital financiero, prueba de ello es que el volumen de utilidades de esas entidades siempre es mayor que el de cualquiera otra, aunque se trate de empresas productoras de bienes. México es un claro ejemplo de lo que afirmo.

    La ideología del Humanismo Mexicano, aparece más bien como una forma de capitalismo con un sentido menos violento en términos de explotación del trabajo asalariado, en esencia más humano, considerando que los salarios, prestaciones y beneficios para la gente que vive del salario sean más justos y menos precarios, lo que en el fondo, activa al mercado interno y propicia que el capitalismo se desarrolle con mejores condiciones. Esto siempre será poco aceptado por quienes detentan el poder económico, especialmente cuando esa vía acorta la brecha entre clases sociales, lo que en esencia tendría que considerarse como una característica del clasismo racista.

    Así pues, puedo afirmar que la Cuarta Transformación camina hacia un capitalismo más humano y pretende el desarrollo del capitalismo con un poco menos de injusticia social. Está claro que no es izquierda socialista. 

    Partiendo de lo anterior y con la claridad de que en el socialismo los medios de producción, en su mayoría ya no son propiedad privada sino social, también deberán tener utilidades y estas tendrán que ser mayores a las de las empresas privadas, lo que en verdad establece la diferencia, es quién es propietario y por ende toma las decisiones en las empresas que se crean desde el Estado o desde las comunidades, que en el caso del socialismo, serán los trabajadores a través de estructuras democráticas para hacerlo y con la dirección del Estado, que será quien las administre para socializar las utilidades. Un claro ejemplo de que es posible y de que genera desarrollo, es China.

    Yo afirmo que todas magnas obras con que inició la 4T, tienen que resultar productivas, pero que las utilidades tendrán que convertirse en propiedad social que de inicio tendrían que generar mayor y mejor desarrollo de las propias entidades productivas y después derramar sus beneficios a las personas que trabajan en ellas y a las comunidades en donde habitan, así como al Estado en su momento, siempre en ese orden. 

    La confrontación con la burguesía transnacional que se presenta en la voz de Trump y sus asociados, se da como producto del establecimiento de esta posibilidad de desarrollo autónomo independiente. 

    En algún momento anterior, me pareció claro que la violencia iba a crecer en el país y así ha ocurrido en gran medida y es producto de la asociación de los agentes de la derecha fascista con los generadores de violencia y el crimen organizado, porque así, su finalidad de lograr que el gobierno de Estados Unidos intervenga en México se hacía factible al declarar como terroristas a esas organizaciones. Trump amenaza con esa declaración. Ya no es tiempo de hacerle el caldo gordo a la derecha, ni a los pro intervencionistas. Es tiempo de engrosar sin miedo las filas de la defensa de la integridad de nuestro territorio.

    La fortaleza del gobierno de la Doctora Claudia Sheinbaum Pardo, es la misma que representa la unidad nacional. Es imperativo que tanto MORENA, como la oposición, presenten un solo frente, sólido y serio frente al gobierno de Donald J. Trump. Cualquier actitud que debilite la unidad nacional, tendría que ser considerada como traición a la patria, mucho más seriamente que en el pasado con el voto de la oposición. 

    La calma relativa con que el PRIANMC tomó sus respectivas derrotas, no es sino el signo inequívoco de que su expectativa está cifrada en una intervención imperialista. Cualquier cosa puede pasar, menos que los mexicanos permitamos algo así. 

  • El clasismo: una discriminación que atraviesa el pensamiento colectivo

    El clasismo: una discriminación que atraviesa el pensamiento colectivo

    El clasismo es una forma de discriminación basada en la pertenencia o percepción de una clase social específica, la cual implica prejuicios, estereotipos y acciones que favorecen a ciertos grupos sociales. Es algo que todos hemos ejercido alguna vez, incluso sin darnos cuenta.

    Este chip es algo que se acentuó durante el proceso neoliberal y que, como tal, hemos arraigado tan profundamente que, de manera inconsciente, lo reproducimos sin detenernos a reflexionar sobre ello. Se trata de un mecanismo social que atraviesa nuestras decisiones, juicios y comentarios cotidianos, consolidando la desigualdad y normalizando la exclusión.

    Con la llegada de la Cuarta Transformación (4T), el humanismo mexicano y el proceso de cambio que nuestro país ha llevado en lo económico y cultural, estas estructuras mentales chocan con los nuevos paradigmas. El clasismo, como forma de control y división social, se enfrenta a la propuesta de una visión más igualitaria, donde se busca derribar barreras históricas que han mantenido a ciertos sectores marginados.

    Un ejemplo claro es el turismo como derecho social. La idea de que todas las personas puedan acceder a experiencias culturales y recreativas, sin importar su condición económica, golpea directamente en lo más profundo de nuestro pensamiento capitalista. Sin embargo, en lugares como la Ciudad de México, esta visión comienza a abrirse paso, desafiando las nociones de privilegio exclusivista que durante décadas dominaron la narrativa pública.

    Bajo esta nueva perspectiva, eventos culturales masivos han suscitado fuertes críticas, evidenciando el clasismo arraigado en nuestra sociedad. Por ejemplo, la reciente contratación de Polymarchs, un reconocido colectivo de música electrónica popular, para la clausura del año en el Ángel de la Independencia. Más allá del costo —12 millones de pesos—, el debate se centra en el estigma que rodea a un “sonidero” como representante de la cultura nacional, obviando su trayectoria y alcance internacional.

    En contraste, no habría cuestionamientos si el Gobierno hubiera contratado a figuras hegemónicas de la industria cultural tradicional, como lucero, a un costo incluso mayor. El problema no es el talento ni la capacidad de convocatoria, sino el lugar desde donde se observa: un lente clasista que valora más lo asociado a élites que a expresiones populares. Polymarchs representa un sector históricamente excluido del reconocimiento oficial, y su elección incomoda porque desafía las jerarquías sociales que hemos naturalizado.

    El clasismo no es una simple preferencia estética o artística; es un acto político. Cada comentario que descalifica lo popular refuerza estructuras de poder que perpetúan desigualdades. La crítica a la música, la danza o la moda de sectores populares no solo revela un prejuicio, sino un profundo desconocimiento de la riqueza cultural que emana de esos espacios.

    Si aspiramos a una sociedad más justa, es imprescindible revisar las ideas que reproducimos. Cuestionar el clasismo es más que un ejercicio intelectual: es una tarea ética. Reconocer y valorar las expresiones culturales diversas no solo enriquece nuestro panorama, sino que construye puentes en lugar de muros.

    El clasismo se combate aceptando que todos formamos parte de un mosaico único y complejo. La cultura no debe ser vista desde el privilegio, sino desde su capacidad para unirnos, celebrando lo que somos en nuestra diversidad. Si dejamos de lado las etiquetas impuestas por la desigualdad, descubriremos que lo popular no solo es digno, sino esencial para entendernos como nación. El futuro de México no se construirá desde las cimas elitistas, sino desde el reconocimiento de nuestras raíces compartidas.