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  • La oposición interna

    La oposición interna

    Las barreas que obstaculizan la voluntad del pueblo son burocracias con intereses implícitos. Un ejemplo claro fue el sabotaje a la reforma electoral que fue impedida por los supuestos afectados.

    Con el obstáculo de los nostálgicos se impidió culminar una de las muchas causas por las que los mexicanos votaron por Claudia Sheinbaum, haciéndole en algunos casos, el juego a la oposición desde curules otorgadas a personas del movimiento morenista.

    Una reforma que para muchos era tibia, resultó ser radical para otros de piel muy sensible.

    Si hubiera algún castigo para quienes, dentro fuera del movimiento, votaron en contra, ya comenzó. Porque uno de los objetivos de la reforma electoral fue la de convertir su discusión en tribunal con el pueblo como testigo y juez.

    Las campañas tienen contenidos que sirven al electorado para saber por quién votar. Pero cuando los benefactores de las leyes habituales sabotean este mecanismo quedan atrapados en las redes del juicio del pueblo, al impedir que el mandato popular se concrete en acciones de gobierno, negando no sólo el proyecto social sino la democracia.

    No pueden ser reprendidos pero sí exhibidos, por no cumplir con lo básico que exige su cargo, y poseen lo mínimo de lealtad que implica su conciencia, por lo que nadie debería volver a votar por ellos.

    Muchas veces quienes deben impulsar la voluntad popular se convierten en saboteadores de la orden del pueblo para transformar la realidad.

    Los legisladores abandonan su trabajo elemental de representar para transformar y muestran los intereses que son la causa de su traición.

    La democracia tiene huecos en sus leyes, pero a ningún legislador se le puede obligar a votar contra su voluntad, esos tiempos ya pasaron.

    Lo cierto es que las imperfecciones en las leyes, sin excepción, impiden en desarrollo natural de la evolución del país. Son burocracias contentas con el estancamiento, capaces de matar para evitar los cambios.

    México debe poner atención en este tipo de circunstancias porque, la situación crece.

    En otro ámbito del orden social, pero con las mismas características existen fenómenos dignos de llamar la atención en lo jurídico, en lo penal, en lo político, en lo electoral, etc.

    El caso del gobierno de Veracruz es un ejemplo claro respecto al papel de la prensa, la cual se convirtió en trinchera de los enemigos del gobierno de la entidad. En un panorama muy amplio de información falsa, señalan que la población rechaza el gobierno de Rocío Nahle, cuando en los hechos no es así.

    Los medios sacrifican su responsabilidad social por dinero, subsidio que les fue dado desde el día en que nacieron y consideran propio, gasta que les retiraron el privilegio que el pueblo fortaleciera las empresas de medios.

    La causa de la desinformación premeditada y alevosa radica en que el gobierno no otorga convenios de publicidad a los medios como en sexenios anteriores. Es así como se intenta crear una falsa realidad sobre la aceptación del gobierno estatal por intereses propios y de grupo.

    Es muy diferente que el puente de comunicación esté roto a pensar en que quienes quieren utilizarlos no quieran cruzarlo.

    Exactamente igual que los nostálgicos plurinominales que intentan tergiversar la representación social, traicionando el mandato de quienes los colocaron en la gran responsabilidad de la representación legislativa.

  • Los dos héroes de mi vida: El legado del Comandante Alejandro Delgado Aguilar

    Los dos héroes de mi vida: El legado del Comandante Alejandro Delgado Aguilar

    Hay hombres que no solo caminan por esta ciudad, sino que la defienden, la construyen y, al partir, dejan una escuela que no se borra. Como dicta el corrido escrito en su honor: 

    “En el mero DF nació, un veintinueve de marzo del año sesenta y cuatro, con firmeza y sin descanso, desde joven comprendió que el deber era su paso”.

     Nacido un 29 de marzo de 1964 en esta capital, Alejandro Delgado Aguilar comprendió desde muy joven que el deber era su camino. A los 21 años, el 1 de julio de 1985, tomó una decisión que cambiaría su destino: entró a la Policía con la idea de quedarse solo un año para poder estudiar medicina. Pero la vocación lo atrapó. “La Policía me dio todo, me dio mi familia, me capacitó, me formó como persona”, relataría tiempo después. Así comenzó una trayectoria de 33 años ininterrumpidos de servicio absoluto.

    ​Su carrera se forjó en la línea de fuego y en un profundo amor por la vida. Aquel instinto médico de su juventud nunca lo abandonó, protagonizando episodios que marcarían su alma. Como aquella vez que se negó a dar por perdido a un pequeño de cuatro años: “Lo puse en un cofre de un coche y le di RCP. Un paramédico me dijo que lo dejara porque estaba muerto, pero insistí. Tal vez mi necedad, y el niño empezó a toser…”, recordaba con el orgullo de quien le arrebata una vida a la muerte.

    ​Con el tiempo, se consolidó como un especialista táctico implacable. Su temple quedó a prueba el 30 de diciembre de 1996 en Iztacalco. A las 13:20 horas, el entonces indicativo “Zorro 1” del Agrupamiento Fuerza de Tarea llegó a una sucursal bancaria donde un asaltante armado mantenía a 14 rehenes. Mientras cientos de elementos rodeaban la zona, el Comandante Gato, conocido así por sus compañeros, se plantó a escasos centímetros del delincuente para negociar directamente. Con frialdad de ajedrecista, logró la liberación de tres niños y siete adultos más. Su visión periférica era tal que, en medio de la tensión, identificó y detuvo al cómplice del asaltante que intentaba escapar camuflado entre los liberados.

    ​Para él, proteger a la ciudadanía era una acción al límite constante. La madrugada de un lunes de noviembre de 2006, esa convicción evitó una catástrofe mayúscula. Supuestos grupos guerrilleros habían colocado un artefacto explosivo en una sucursal bancaria en Cafetales, sobre el Eje 3 Oriente. Él se encontraba cerca cuando lo llamaron sabiendo de su especialidad. Al llegar, encontró a decenas de policías rodeando la bomba; de inmediato ordenó despejar el área, cerró la circulación y, sin dudarlo ni esperar el equipo especial, comenzó a maniobrar el explosivo con sus propias manos hasta que llegó el apoyo de Fuerza de Tarea. “Fue tanta la adrenalina que no pude dormir”, confesó después.

    ​Ese acto de heroísmo absoluto le valió el reconocimiento de la ciudad. La Comisión de Seguridad Pública lo reconoció públicamente en la Gaceta Oficial como candidato a la presea al Mérito Policial 2006 y, por orden directa del entonces Jefe de Gobierno, Alejandro Encinas, fue ascendido por su innegable valor.

    ​Esa capacidad de respuesta lo llevó a perfeccionar sus conocimientos tácticos, de rescate y desactivación en Venezuela, Colombia, Israel y en la Academia del FBI en Quantico. Ocupó 15 puestos de dirección operativa, fungiendo incluso como Invitado Permanente de la Comisión Técnica de Selección y Promoción reconocido en la Gaceta Oficial de la Ciudad de México entre 2014 a 2018 y culminando como Director General. No es casualidad que su indicativo principal en la corporación fuera “Perseo”. En la mitología, Perseo es el héroe que enfrenta y derrota a Medusa, la criatura cuya mirada petrificaba de terror a los hombres; mi papá hacía exactamente eso en la vida real. Enfrentaba el peligro que paralizaría de miedo a cualquiera y lo neutralizaba con inteligencia táctica para proteger a los inocentes.

    ​Sin embargo, el mando traía consigo la carga más dolorosa de la corporación. El “Jefe Perseo” no era de piedra. “Como jefe tenía que decirle a los papás que su hijo estaba muerto, eso es muy fuerte, no hay palabras que reconforten a sus papás”, confesaba entre lágrimas, demostrando que su mayor grandeza siempre fue su humanidad.

    ​Esa misma humanidad es la que hoy le reconoce su gente. La tropa no miente, y al leer a quienes marcharon a su lado, la historia hace justicia. Hoy no lo despiden hablando solo de medallas, sino recordándolo como “mi gran maestro de la policía”, “el mejor instructor en Fuerza de Tarea” y “un excelente jefe, pero más excelente ser humano”. Para ellos, ese líder inquebrantable siempre será resumido en las palabras que hoy inundan los mensajes de su corporación: “Un chingón el jefe. Vuela muy alto, Jefe Perseo”.

    ​En el mes de julio de 2018, exactamente 33 años después de su ingreso, dejó las filas con una certeza absoluta: “Ser policía es todo: somos menospreciados, maltratados, pero nos llevamos satisfacciones muy grandes y cuando sirves bien la gente te lo agradece”.

    ​Para mí, él es mucho más que el mejor policía de este país: tengo la enorme fortuna de llamarlo mi segundo papá. Aunque no llevamos los mismos apellidos, él me enseñó desde pequeño la entrega absoluta a lo que te apasiona y la fortaleza para enfrentar lo dura que puede ser la vida. Siempre admiró a mi primer papá, Mario Pozos (biológicamente mi abuelo, quien me crio y me dio su nombre). Yo crecí maravillado ante ambos: el Héroe Uniformado, rodeado de elementos tácticos, y el Héroe Social, entregado en cuerpo y alma a sus vecinos.

    ​Obviamente no fui policía de profesión, aunque de niño lo soñé cuando íbamos juntos a las instalaciones del Agrupamiento Fuerza de Tarea a cruzar la pista de obstáculos o hacer rapel. Hoy, viéndolo en retrospectiva, mis años de activista de a pie están enormemente justificados: vengo de dos pilares inquebrantables. Ellos forjaron mi brújula. Tengo muy presente lo férrea que es la disciplina de quien asume el compromiso del uniforme azul, y mi papá es el mayor ejemplo de todos ellos.

    ​La Ciudad de México se queda con la escuela de un gigante, y yo me quedo con su ejemplo de rectitud. Como dice el corrido que hoy resuena entre quienes tuvimos el honor de caminar a su lado:

    ​“Alejandro Delgado Aguilar,
    su nombre va a perdurar,
    en el alma de su gente que siempre lo honrará,
    orgullo de su familia, su historia seguirá”

    En memoria de mi padre, “El Gato”, Alejandro Delgado Aguilar

  • De mundiales y desatenciones municipales

    De mundiales y desatenciones municipales

    ¿En qué se parecen las omisiones municipales y del gobierno capitalino con el mundial?

    De Ayuntamientos 

    Empezaré describiendo lo que se nota a leguas y hace similares a los gobiernos de la Ciudad de México y al municipio de Centro, Tabasco. En ambos casos, la gente más necesitada y violentada por los dueños del dinero, llámense estos “cártel inmobiliario”, Dirección de Obras, Jefatura de Gobierno, Alcaldía o Presidencia Municipal, es profundamente ignorada en sus reclamos y necesidades.

    En la CDMX, las alcaldías y la Jefa de Gobierno, hacen mutis con los desalojos injustos que realizan caseros usando golpeadores iguales a los porros estudiantiles de los 60, los 70 y los 80, en los que abusan de los más débiles dejando en la calle a familias y a ancianas solas.

    En cambio, construyen ciclovías en avenidas alejando al transporte público de la orilla de las banquetas, violentando el tráfico de particulares y de taxis, peseros y camiones con una vía para bicicletas que se usa muy poco. En tanto, en su construcción mantienen a los trabajadores durmiendo en la calle sin nada que los cubra.

    Con similitud, el Ayuntamiento de Centro Tabasco, soslaya los reclamos de vecinos de varias rancherías a los que pueden mantener sin agua por meses, que sufren por la carencia de alumbrado público en amplias zonas y padecen terribles condiciones del pavimento en calles dónde autos, combis y mototaxis tienen que circular por fuera de lo que fue la pésima cinta asfáltica, así que ampliaron a fuerza y en el lodo, los carriles de circulación para que quepan los baches. Sumado a esto, pretenden burocratizar el trámite de reclamo de los ciudadanos a la entrega de un documento por escrito, que, por cierto, de la Ra. Anacleto Canabal 2ª tienen desde hace varios años y que nunca respondieron ni atendieron más que en lo que se refería al agua, sin que entonces se resolviera.

    Para Atención Ciudadana del citado ayuntamiento, con solo levantar un folio, basta para decir que el problema de años, ha sido atendido, pero los baches se ríen de ellos, de la suspensión de los vehículos y de la gente. Yolanda Osuna Huerta, no cumple más que con sus amigos, a quiénes además, asigna obras como el bacheo de la Av. Ruiz Cortines, o del Periférico Carlos Pellicer Cámara, ahí se atrevieron a poner asfalto sobre concreto hidráulico provocando peores baches y aglomeraciones para evitarlos.

    Colonia por colonia, ranchería por ranchería, podría enumerar los problemas de bacheo, drenaje y fugas de agua potable, pero la Presidencia Municipal solo atiende a obras de relumbrón o que se noten, su actitud es anti 4T.

    De la que nos salvamos los tabasqueños en la encuesta de MORENA que dejó de candidato a Javier May, que sí parece escuchar.

    De futbol y corrupción

    Tal vez parezca poco, pero las formas de buscar derrotar al rival en el futbol se han convertido en clara y franca trampa, haciendo que su actitud sea imitable por quienes los convierten en ídolos. Veamos ejemplos, ¿Cuándo vimos a Pelé revolcarse en la cancha fingiendo gran dolor al recibir una falta? Nunca, en cambio lo vimos seguir jugando lesionado con la fuerza necesaria para terminar con sus rivales.

    Por otro lado, si hemos visto a Neymar revolcarse por una falta inexistente y reclamar airadamente a los árbitros por no amonestar o expulsar a su contrincante, después, ni el famoso VAR retira la mentira de la falta ¿Transa? Yo creo que sí. Otro ejemplo que he visto intentar imitar a varios futbolistas es el gol, nunca anulado, que hizo Diego A. Maradona en el campeonato mundial de la FIFA en México en 1986, “El Mundo Unido por un Balón”. No, “El Mundo Corrompido por un Tramposón” y avalado por la FIFA. 

    “No era penal”, el grito mexicano por aquél penal que le marcaron en contra por la falta fingida de Rafa Márquez a Arjen Robben en Brasil 2014 y que el árbitro de la FIFA avaló descaradamente. De nuevo ¿Corrupción? No lo dudo. 

    Todo esto ha sido ejemplo para que la gente siga creyendo que hacer trampa y corromperse es válido, total “todo mundo lo hace”, pero eso no es verdad, somos muchos los que rechazamos corromper y corrompernos. Así ocurre que una comunidad de bajos ingresos puede quedarse sin electricidad por más de 36 horas por negarse a pagar a los técnicos de la CFE, hecho denunciado ante la propia CFE sin que se haya recibido ninguna respuesta, por la restauración de un cable arrancado por un camión que circuló sin precaución y reventó el cable, al que la Guardia Nacional permitió retirarse, amenazando a los habitantes de la citada comunidad, sin sufrir ninguna consecuencia después de una llamada de un “jefe” que tiene amistad con el dueño del camión. Más corrupción imitada y originada en deportistas y políticos del pasado y del presente que resultan impunes hasta el día de hoy.

    Es necesario que volvamos a reaccionar como Pueblo y denunciemos y combatamos la corrupción desde todos los ámbitos de nuestras actividades cotidianas, ¡Ya basta! Así, ni Trump nos para.

  • La corrupción que se presume en los lujos, pero rara vez se castiga

    La corrupción que se presume en los lujos, pero rara vez se castiga

    La corrupción en México no empieza cuando estalla un gran escándalo mediático. Empieza mucho antes, en la normalización de pequeñas ilegalidades que terminan formando parte del sistema: el policía que pide dinero para “arreglar” una infracción, el funcionario que condiciona un trámite, el inspector que cobra por mirar hacia otro lado o el servidor público que vive muy por encima de lo que su salario podría justificar.

    Ese es el verdadero cáncer institucional del país. No solo el robo de recursos públicos, sino la tolerancia hacia un sistema donde muchas veces nadie investiga seriamente los abusos de poder.

    Los datos oficiales lo reflejan. En México, más del 14% de la población adulta ha experimentado algún acto de corrupción en trámites o servicios públicos, según mediciones del INEGI. Al mismo tiempo, organismos internacionales siguen ubicando al país con niveles preocupantes de percepción de corrupción, lo que evidencia que la confianza ciudadana en las instituciones sigue siendo baja.

    Pero el problema más profundo no es solo la corrupción en sí misma, sino la falta de consecuencias reales.

    Hace algunos años el expresidente Andrés Manuel López Obrador planteó una idea que generó polémica: dijo que cuando un funcionario cambia repentinamente su nivel de vida y comienza a presumir riqueza que no corresponde con su ingreso, los ciudadanos deberían denunciarlo. Según el propio presidente, al corrupto “se le nota”, porque termina exhibiendo su riqueza en relojes, autos, casas o viajes que no cuadran con su salario.

    La lógica es simple: cuando los ingresos declarados no coinciden con el patrimonio, hay una señal clara que debería detonar una investigación. Sin embargo, en México eso rara vez ocurre.

    Hoy vemos políticos viviendo en zonas exclusivas, poseyendo propiedades costosas o exhibiendo estilos de vida incompatibles con su sueldo público, y aun así las investigaciones casi nunca prosperan.

    El debate reciente entre el comunicador Manuel Pedrero y la diputada priista Tania Larios, más allá de las acusaciones y procedimientos legales que cada parte ha iniciado, vuelve a mostrar un problema estructural: las confrontaciones políticas se vuelven espectáculo mediático, pero pocas veces derivan en investigaciones institucionales profundas.

    Y cuando uno observa lo que ocurre en otros países, la diferencia institucional se vuelve evidente.

    En Brasil, la operación Lava Jato llevó a prisión a empresarios, gobernadores y al expresidente Luiz Inácio Lula da Silva, quien fue condenado por corrupción en 2017 aunque posteriormente la Suprema Corte anuló esas condenas por irregularidades procesales. También el expresidente Michel Temer fue arrestado temporalmente dentro de investigaciones relacionadas con corrupción.

    En Perú, varios expresidentes han enfrentado procesos judiciales o prisión preventiva en los últimos años por casos vinculados al escándalo Odebrecht. Incluso en Corea del Sur, expresidentes han sido condenados por corrupción y abuso de poder.

    La señal institucional es clara: cuando el sistema funciona, el cargo público no protege a nadie de la ley.
    Pero el debate sobre corrupción en México también debe ampliarse a un ámbito que muchas veces se omite: el empresarial y el fiscal.

    Porque la corrupción no vive únicamente en el gobierno. También existe cuando empresarios, comerciantes o profesionistas esconden ingresos, simulan operaciones o utilizan esquemas para evadir responsabilidades fiscales.

    Muchos ciudadanos critican con razón la mala calidad de los servicios públicos, la falta de inversión en salud o las deficiencias del sistema educativo. Pero también es cierto que el funcionamiento del Estado depende de los impuestos que se recaudan.

    Un país donde millones de personas subdeclaran ingresos o evaden impuestos difícilmente podrá financiar infraestructura, hospitales, seguridad o educación de calidad.

    La legalidad no solo debe exigirse al gobierno; también debe asumirse desde la sociedad y el sector privado. Un ejemplo que ilustra esta discusión aunque para muchos sea una figura polémica es el empresario Ricardo Salinas Pliego. Más allá de simpatías o diferencias personales, su nivel de contribución fiscal refleja una realidad clara: cuando una persona declara ingresos de gran escala y paga miles de millones de pesos en impuestos, su estilo de vida y su patrimonio resultan coherentes con esa capacidad económica.

    Es decir, hay una correspondencia entre riqueza, ingresos declarados y contribución fiscal. Ese es justamente el principio que debería regir en toda la sociedad: transparencia entre lo que se gana, lo que se declara y lo que se posee.

    Porque al final, la corrupción no solo se mide en grandes escándalos políticos. También se mide en la coherencia entre ingresos y patrimonio, en la honestidad fiscal y en la disposición de cumplir con las reglas.

    Un país donde funcionarios, empresarios y ciudadanos actúan dentro de la legalidad genera confianza institucional. Un país donde cada quien intenta sacar ventaja del sistema termina debilitándolo.

    México no necesita únicamente más discursos contra la corrupción. Necesita instituciones que investiguen, autoridades que sancionen y una sociedad que entienda que la legalidad empieza por uno mismo.

    Porque mientras la corrupción siga siendo un escándalo mediático y no un delito con consecuencias reales, el país seguirá atrapado entre el discurso de la transformación y la realidad de los privilegios.

  • LA BESTIA

    LA BESTIA

    No se puede ocultar la inquietud que en la mayoría de la sociedad se percibe a causa del conflicto bélico entre Irak e Israel, provocado por la ambición del gobierno de Estados Unidos.

    La más recientes evidencias de los abusos en contra de menores emanados de los archivos Epstein, nos dan muestra de lo que son capaces las mentes de personajes enfermos de poder con el síndrome de Hubris, enfermedad que provoca la pérdida de la realidad como se ha mostrado en la declaraciones de sus víctimas.

    El narcisismo desmedido, el abuso, el comportamiento destructivo, que pueden llegar incluso a atentar en contra de la vida de sus víctimas, sin el mínimo sentimiento de culpa. Por esa razón es entendible la violencia que ejercen personajes en su mayoría vinculados con la ideología conservadora, incluso en nombre de Dios. Que son capaces de comerte actos criminales, ocultarlos, mentir… Cómo se demostró en el caso de Donald Trump sentenciado por 34 delitos cometidos incluyendo abuso sexual y difamación.

    Sí, el máximo líder del gobierno norteamericano es un delincuente, sentenciado culpable.

    Por esa razón suena lógica la actual situación de odio y violencia que se vive en el mundo a causa de un personaje tan siniestro, rodeado de un grupo reducido de ambiciosos, que seguramente comparten el mismo problema mental del presidente gringo, al parecer es de quiénes depende la paz mundial.

    ¿Y la democracia que presumen la autoridades del que se dice país del primer mundo, de las libertades, el más avanzado, el más rico?

    Es un hecho de que esto solo existe en sus mentes, en sus super producciones cinematográficas y sus series televisivas con la idea de que la felicidad se consigue a través del abuso desmedido del poder.

    La pregunta es: ¿Quién detendrá a la bestia?

  • Cuando el río suena…

    Cuando el río suena…

    En los últimos días comenzaron a circular versiones sobre un posible padecimiento médico del expresidente de México, Andrés Manuel López Obrador. Como suele ocurrir en la vida pública mexicana, cuando el río suena no necesariamente significa que el agua esté desbordada, pero sí que existe interés y preocupación en torno a la figura de quien encabezó uno de los proyectos políticos más trascendentes del país en las últimas décadas.

    Más allá de rumores o especulaciones, lo que resulta pertinente es reconocer el papel histórico que desempeñó López Obrador al llegar a la presidencia en 2018. Su gobierno se planteó como el inicio de lo que él mismo denominó la Cuarta Transformación, un proyecto político que buscó modificar las estructuras tradicionales del poder en México.

    Durante su administración se impulsaron programas sociales de gran alcance, como las pensiones universales para adultos mayores y las becas para estudiantes, políticas que ampliaron la cobertura del Estado en sectores históricamente desatendidos. Asimismo, su gobierno apostó por proyectos de infraestructura considerados estratégicos para el desarrollo regional.

    Entre ellos destacan el Tren Maya, concebido como un motor turístico y económico para el sureste del país; el Corredor Interoceánico del Istmo de Tehuantepec, diseñado para fortalecer la logística y el comercio entre los océanos Atlántico y Pacífico; y la recuperación del sistema ferroviario de pasajeros, una infraestructura que México había abandonado durante décadas.

    Para sus simpatizantes, estas obras representan un cambio en la visión del desarrollo nacional. Más allá de los proyectos concretos, uno de los elementos más destacados por quienes apoyaron su gobierno fue la narrativa de austeridad republicana y la reducción de privilegios dentro de la administración pública.

    En términos políticos, el mayor legado de López Obrador podría encontrarse precisamente en esa redefinición del ejercicio del poder: un discurso orientado a combatir la corrupción, reducir las élites burocráticas y colocar en el centro del debate a los sectores populares.

    Tras el cierre de su administración en 2024, la continuidad del proyecto político quedó en manos de la actual presidenta, Claudia Sheinbaum, quien ha reiterado en múltiples ocasiones su compromiso de dar seguimiento a los programas sociales y a las obras estratégicas iniciadas durante el sexenio anterior.

    En el ámbito de seguridad, uno de los funcionarios más visibles de la nueva administración es el secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, quien enfrenta uno de los retos más complejos del país: reducir los niveles de violencia y fortalecer las instituciones encargadas de garantizar la paz pública.

    La seguridad sigue siendo uno de los temas más sensibles para la sociedad mexicana. Sin embargo, desde el gobierno federal se ha insistido en que la estrategia actual busca consolidar avances mediante coordinación institucional, inteligencia y fortalecimiento de capacidades operativas.

    Hoy, mientras el expresidente López Obrador mantiene un retiro político desde su rancho en Palenque, Tabasco, su figura continúa siendo un punto de referencia dentro de la vida pública del país. Para muchos representa el inicio de una etapa distinta en la política mexicana; para otros, un proyecto aún en debate.

    Lo cierto es que, como suele suceder con los liderazgos que marcan época, su legado seguirá siendo analizado durante años.

    Por ahora, ante las versiones sobre su salud, queda el deseo genuino de que se encuentre bien y continúe disfrutando de esta nueva etapa de su vida. Desde la tranquilidad de su tierra natal, seguramente seguirá observando el rumbo de un país al que dedicó gran parte de su vida política. Y mientras tanto, México continúa su camino.

  • El Espejo Roto del “Mundo Libre”: Hipocresía y Vasallaje ante el Ataque a Irán

    El Espejo Roto del “Mundo Libre”: Hipocresía y Vasallaje ante el Ataque a Irán

    La geopolítica contemporánea ha dejado de ser un tablero de ajedrez para convertirse en un escenario de representaciones teatrales donde las máscaras caen ante la pólvora. El reciente ataque conjunto de Estados Unidos e Israel contra Irán no solo representa una escalada bélica de proporciones alarmantes, sino que funciona como un reactivo químico que deja al desnudo la verdadera composición ética de las élites occidentales. Bajo la premisa de “dime cómo reaccionas y te diré quién eres”, el análisis de las respuestas internacionales revela una realidad incómoda: el “mundo libre” no se rige por el derecho, sino por el vasallaje.

    Resulta imposible ignorar la asimetría moral con la que la élite occidental procesa los conflictos. Mientras que la intervención rusa en Ucrania fue catalogada como una violación flagrante de la soberanía, el ataque contra Irán es recibido con una mezcla de aplausos silenciados y retórica defensiva. Esta doble vara de medir no es un error de cálculo, sino la prueba de que los valores universales de “libertad” y “soberanía” son, en manos del primer mundo, herramientas de conveniencia política y no convicciones firmes.

    El análisis de las reacciones del bloque occidental permite identificar tres niveles de respuesta que, aunque distintos en forma, convergen en un mismo resultado: el fortalecimiento del agresor.

    1. Complicidad Abierta: Un sector de las élites no busca excusas. Apoyan la agresión de manera explícita, validando el uso de la fuerza como una herramienta legítima de su hegemonía. Para este grupo, el derecho internacional es una sugerencia opcional cuando los intereses estratégicos están en juego.
    2. Complicidad Disimulada: Aquí encontramos a los maestros de la ambigüedad. Intentan ocultar su apoyo o justificar la acción mediante argumentos velados, utilizando eufemismos para evitar la palabra “agresión”. Es el apoyo técnico disfrazado de neutralidad.
    3. La Condena Funcional: Quizás el tipo de respuesta más insidioso. Son críticas que, al ser formuladas, validan el relato de los victimarios. Al equiparar la responsabilidad de la víctima con la del agresor, estas condenas terminan siendo funcionales a los intereses de Washington y Tel Aviv. Es, en esencia, una “condena contra victimarios… y víctima” que diluye la culpa original.

    Las élites político-mediáticas del autoproclamado “primer mundo” han renunciado a cualquier atisbo de independencia. En lugar de actuar como contrapesos ante una escalada que pone en riesgo la estabilidad global, muestran una actitud de vasallaje que despoja de humanidad a sus discursos oficiales.

    En este panorama de sumisión, destaca la posición de México. El gobierno mexicano ha mantenido una postura de firmeza, condenando los ataques a pesar de las implicaciones geopolíticas que conlleva oponerse a la agenda de una administración autoritaria como la de Donald Trump. Esta respuesta subraya que la dignidad diplomática es posible, incluso frente a la sombra del autoritarismo, y resalta aún más la debilidad de las democracias europeas que prefieren el silencio cómodo al riesgo de la verdad.

    Como conclusión, podemos decir que el ataque a Irán es el certificado de defunción de la superioridad moral de Occidente. Las respuestas de los poderosos revelan que, más allá de la retórica pro-derechos humanos, existe una estructura de poder que solo reconoce la ley del más fuerte. Cuando el “mundo libre” se convierte en cómplice, por acción u omisión, de acciones bélicas injustificadas, pierde el derecho de erigirse como juez del comportamiento ajeno. La lección es clara: las crisis no solo definen el futuro de las naciones atacadas, sino que retratan definitivamente a quienes observan y reaccionan.

    Hoy, el espejo de la diplomacia occidental está roto, y lo que refleja es una élite que ha cambiado sus principios por la conveniencia de los agresores.

  • ¿Irán a ganar?

    ¿Irán a ganar?

    Traición

    La guerra actual en Irán comenzó formalmente en la madrugada del 28 de febrero de 2026, cuando Estados Unidos e Israel lanzaron una ofensiva aérea y naval conjunta de gran escala. Los agresores denominaron al ataque la Operación Furia Épica. Fue un ataque a traición porque Irán y Estados Unidos se encontraban en jornadas de negociación en Ginebra: las hostilidades estallaron en un momento de intensa actividad diplomática que sugería una distensión.

    Riqueza quemada

    Las cifras oficiales y las filtraciones del Pentágono revelan que el costo de la guerra para Estados Unidos es estratosférico. Según un informe reciente del Pentágono entregado al Congreso estadounidense:

    • Durante las primeras 48 horas del conflicto, el gasto fue de casi 2,800 millones por jornada debido al lanzamiento masivo de misiles para destruir la infraestructura de defensa iraní.
    • Municiones: sólo en los dos primeros días se consumieron 5,600 millones de dólares en municiones.
    • Gasto diario: se estima en unos 900 millones de dólares al día.
    • Costo de la primera semana: superó los 11,300 millones de dólares sólo en los primeros seis días de conflicto.

    Uno de los puntos más críticos es la ineficiencia económica del gasto bélico por parte de Estados Unidos:

    • Interceptores vs. drones: mientras Irán lanza drones o misiles que cuestan entre 20,000 y 50,000 dólares, EE. UU. utiliza interceptores Patriot o misiles de defensa que cuestan entre 1 y 4 millones de dólares cada uno.
    • Debido al alto “ritmo de quema” (burn rate) de su inventario, el Pentágono ha comenzado a racionar sus armas más sofisticadas, optando por kits de guiado JDAM (munición más económica) para reducir el costo por impacto

    ¿Quién paga los platos rotos?

    • Pérdidas proyectadas: expertos fiscales, como Kent Smetters de la Universidad de Pensilvania, advierten que la economía de Estados Unidos podría acumular pérdidas de hasta 210 mil millones de dólares debido a la interrupción de cadenas de suministro y la inflación.
    • Pérdida de equipo: se estima que el valor del equipo militar perdido o destruido en bases frente al Golfo Pérsico ronda los 2,000 millones de dólares.

    ¿Quiénes ganan entonces?

    Rusia ha sido señalado por la Unión Europea como el único ganador hasta ahora de la ofensiva a traición de Estados Unidos contra Irán, por dos razones:

    • Con el barril de crudo Brent rozando los 120 USD, los ingresos de Rusia se han disparado, permitiéndoles financiar su propia maquinaria de guerra con una facilidad que no tenían a finales de 2025.
    • La distracción en Medio Oriente obliga a Washington y a la UE a desviar recursos, municiones y atención política lejos de Ucrania, lo que otorga a Rusia una ventaja estratégica en Ucrania.

    Para China, esta guerra es una oportunidad para consolidar su influencia sin disparar un tiro.

    • Mientras Estados Unidos agota sus inventarios de misiles de alta tecnología, China conserva los suyos; se debilita la capacidad de respuesta estadounidense en el Indo-Pacífico (Taiwán).
    • Al quedar Irán aislado de Occidente y bajo ataque, China queda como su único socio comercial y tecnológico, intercambiando inversiones en infraestructura por petróleo barato y control estratégico.

    La economía de Estados Unidos sufre por la inflación, mientras la industria militar ha visto sus acciones subir entre un 4% y 7% desde el 28 de febrero:

    • Compañías como Northrop Grumman, Leonardo DRS y Palantir están recibiendo contratos masivos para reponer el arsenal que el Pentágono está quemando a un ritmo récord en territorio iraní.
    • Empresas vinculadas a la protección de infraestructuras críticas también han visto un repunte ante el temor de represalias asimétricas iraníes.

    Ahora, desde una perspectiva puramente de seguridad, ¿puede considerarse que Israel está ganando? Me parece que ni siquiera quienes crean que Irán es realmente una “amenaza existencial” para el estado israelí podría defender esto.

    ¿Y Trump cómo queda?

    Trump gana poderío potencial porque da cada vez más miedo, pero pierde en consenso. En suma, se hace más y más un oligarca al servicio de una camarilla de plutócratas. Con la guerra contra Irán, Estados Unidos pierde, Trump y sus cuates o jefes ganan.

    La racionalidad oculta

    Hay analistas que dicen que la guerra contra Irán en realidad es un movimiento contra China, que lo que se pretende es cortarle el suministro de petróleo iraní, como hicieron con Venezuela, para que tengan que negociar con Estados Unidos… Creo que esa explicación es buscarle la racional oculta a una decisión impulsiva e irracional tomada por una punta de psicópatas voraces… Quizá nos da menos miedo pensar que hay un plan racional subyacente que aceptar que el mundo está en manos de una panda de psicópatas.

  • Cuando el PT y el Verde prefirieron el negocio

    Cuando el PT y el Verde prefirieron el negocio

    El PT y el Partido Verde volvieron a hacer lo que mejor saben, salvarse a sí mismos. Cuando se trató de apoyar una reforma electoral para reducir el despilfarro, terminar con privilegios y acercar el poder al ciudadano, decidieron frenar todo. No por el país, no por la democracia, por ellos.

    Porque cuando una reforma amenaza las plurinominales, los negocios políticos y los partidos satélite que viven del presupuesto, entonces aparecen los “principios”… pero curiosamente siempre coinciden con conservar el dinero y las posiciones.

    Millones votamos por cambiar un sistema electoral obscenamente caro, lleno de burocracia dorada y partidos que sobreviven no por votos, sino por acuerdos en lo oscurito, y justo cuando había que demostrar compromiso con esa transformación, el PT y el Verde prefirieron proteger su pequeño feudo. Que no se disfracen de aliados del pueblo. Hoy dejaron claro de qué lado están.

    Cuando se trata de cambiar el sistema, se dicen progresistas. Pero cuando el cambio toca sus privilegios, se vuelven los mejores guardianes del viejo régimen. Traición política, simple y llana.

    Se dicen aliados del proyecto, pero cuando llega la hora de limpiar la casa… prefieren apagar la luz.

    Les mando un abrazo fraterno.

  • Las mujeres y su derecho a la maternidad

    Las mujeres y su derecho a la maternidad

    En la segunda parte del punto siete de la Cartilla de Derechos de la Mujer se afirma que tenemos el  derecho a una maternidad libre y voluntaria. Sin embargo, el tema se limita  solamente al derecho a recibir atención médica en el proceso de ser madres. El asunto del derecho a decidir el momento en el que quieres ser madre, el método anticonceptivo, si estás preparada  o quieres interrumpir el embarazo, queda fuera. Incluso, hace falta poner en la mesa el derecho de una pareja a decidir cuántos hijos quieren tener y cuándo. La obligación del hombre a involucrarse en todo el proceso y ser responsables juntos.  

    El artículo dice textualmente: “La maternidad digna es esencial para una sociedad que reconoce y respeta los derechos de las mujeres que deciden ser madres. La lucha por este reconocimiento no solo ha sido una necesidad sino que es clave para avanzar hacia la igualdad y la justicia.

    Las mujeres tenemos derecho a recibir atención integral antes, durante y después del embarazo. Asimismo a recibir trato digno, incluyente, confidencial y respetuoso durante la atención médica en dicho proceso.

    Tienes derecho a recibir información suficiente, adecuada, veraz y comprensible para decidir libremente  y otorgar consentimiento sobre la atención que vas teniendo y las sugerencias que en el proceso te van realizando. 

    En nuestra Constitución se establece que tenemos derecho a espacios que cuenten con lo necesario para la atención del embarazo, parto y puerperio (es decir, el periodo de tiempo en el que el cuerpo de una mujer vuelve a la normalidad después del parto); también a recibir información clara y oportuna sobre nuestro estado de salud y el de la persona recién nacida, además de  saber sobre sus cuidados, lactancia y esquema de vacunación.

    En caso de no ser atendida correctamente tienes derecho a expresar tu inconformidad ante las autoridades de la unidad médica o bien ante la Comisión de Derechos Humanos de tu entidad o en la Comisión Nacional de los Derechos Humanos”.