Etiqueta: Democracia

  • “¡Viva la democracia y la soberanía!”: Lourdes Paz encabezó Grito en Iztacalco

    “¡Viva la democracia y la soberanía!”: Lourdes Paz encabezó Grito en Iztacalco

    Más de 15 mil personas acudieron a la explanada de la alcaldía para celebrar la Independencia de México con música, tradición y un amplio operativo de seguridad.

    La alcaldesa Lourdes Paz Reyes encabezó la noche del 15 de septiembre el Grito de Independencia en Iztacalco, ante más de 15 mil personas reunidas en la explanada de la demarcación para conmemorar el 216 aniversario de la Independencia de México. La jornada combinó actividades cívicas, música y tradiciones mexicanas.

    En punto de las 23:00 horas, la alcaldesa salió al balcón principal de la Alcaldía para encabezar la tradicional arenga, en la que evocó a las mujeres y hombres que hicieron posible la Independencia de México y destacó la soberanía del pueblo. Entre las expresiones de la ceremonia se incluyó el llamado: “¡Viva la democracia y la soberanía del pueblo de México!”

    Los festejos comenzaron con una ceremonia cívica y el izamiento de la Bandera Nacional, con la participación de integrantes del Tercer Concejo de Iztacalco, personal de estructura, elementos de la Policía Auxiliar, banda de guerra y la Banda de Música de la demarcación. También se realizó la coronación de Jessica Magaña, originaria de Agrícola Pantitlán, como Reina de las Fiestas Patrias 2026.

    Para garantizar la seguridad de las familias, la alcaldía desplegó un operativo con más de 50 elementos de Protección Civil, 120 policías auxiliares, 100 policías de sector y 18 agentes de Tránsito, además de personal de Participación Ciudadana. El dispositivo incluyó patrullas y ambulancias, con vigilancia tanto en la explanada como en la romería y la feria.

    La celebración contó con las presentaciones de Ari Salgado, JUANMA y Edwin Luna y La Trakalosa de Monterrey, mientras que el cierre musical estuvo a cargo de Adolescentes Orquesta, que interpretó algunos de sus principales éxitos. Lourdes Paz destacó durante la jornada la importancia de preservar las tradiciones, raíces e identidad mexicana, así como mantener viva la memoria de quienes lucharon por la libertad.

  • Democracia de vitrina: el imperio nos vendió el insulto y nos quitó la soberanía

    Democracia de vitrina: el imperio nos vendió el insulto y nos quitó la soberanía

    Durante décadas nos repitieron que la grandeza de las democracias liberales consistía en poder insultar libremente a un presidente, publicar una caricatura ofensiva o cambiar de gobernante cada seis años mediante el voto. Ese fue el trofeo que se nos entregó a cambio de renunciar a preguntas más incómodas: quién decide realmente qué se produce, qué se exporta, qué deuda se contrae y bajo qué condiciones un país puede o no nacionalizar sus recursos. La libertad de insultar al poder visible se convirtió en la coartada perfecta para no cuestionar al poder invisible: los consorcios financieros, los organismos multilaterales diseñados en Bretton Woods, las calificadoras crediticias y los oligarcas locales que funcionan como franquicia regional de intereses extranjeros.

    El mecanismo tiene dos capas que se refuerzan entre sí. La primera es institucional: los verdaderos límites de la soberanía nacional no se negocian en el Congreso ni se deciden en las urnas, sino en tribunales de arbitraje internacional, en cláusulas de tratados de libre comercio y en las condiciones que imponen los organismos financieros a cambio de préstamos.

    La segunda capa es mediática: la construcción del sentido común. Cuando un gobierno intenta recuperar el control sobre un recurso estratégico o simplemente redistribuir la riqueza, aparece de inmediato una batería de columnistas, encuestas fabricadas y campañas de desprestigio financiadas por quienes tienen algo que perder. No hace falta un golpe militar cuando existe un batallón de voceros dispuestos a repetir, con distintos acentos, el mismo libreto.

    México ha vivido en carne propia esta historia, pero también ha sido, en distintos momentos, ejemplo de resistencia frente a ella. La expropiación petrolera de 1938 sigue siendo uno de los actos de soberanía más significativos del siglo XX en la región, no porque haya sido perfecta, sino porque demostró que un país del llamado Sur Global podía desafiar a las compañías extranjeras y sobrevivir al boicot que le siguió. Esa memoria incomoda a quienes prefieren una nación dócil, convencida de que su lugar en el mundo es el de proveedor de mano de obra barata y materias primas.

    Recuperar esa memoria no es nostalgia: es una herramienta política para el presente, cuando vuelven a plantearse debates sobre litio, agua, energía y control de fronteras.

    El error de muchos análisis liberales es tratar la democracia como un fin en sí mismo, medible únicamente por la existencia de elecciones limpias y libertad de prensa formal, sin preguntarse quién controla los márgenes reales de decisión. Una elección puede ser impecable en su procedimiento y, sin embargo, no alterar en nada la estructura de dependencia económica que determina el rumbo del país. La verdadera pregunta no es si se puede votar, sino si el resultado de ese voto puede modificar la relación de un país con el capital transnacional. Cuando la respuesta es no, el ejercicio democrático se vuelve un ritual de legitimación más que un instrumento de transformación.

  • Morena pide unidad con Sheinbaum frente a presiones del extranjero

    Morena pide unidad con Sheinbaum frente a presiones del extranjero

    El partido guinda considera que respaldar a la mandataria significa proteger la soberanía nacional. La postura llega días después de que Estados Unidos canceló la visa de Andrés Manuel López Beltrán.

    Morena hizo un llamado este lunes a respaldar a la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo. El partido asegura que esa unidad protege el mandato popular ante intentos externos de recuperar el poder.

    A través de un comunicado, la dirigencia partidista afirmó que la mandataria enfrenta con firmeza presiones desde el extranjero. También sostuvo que la cuarta transformación representa un pacto de confianza con la ciudadanía, actualmente bajo ataque.

    Sheinbaum defiende la voluntad popular, según Morena

    Ariadna Montiel encabeza la dirigencia de Morena y destacó el papel de la presidenta en este momento político. Según su mensaje, la firmeza de Sheinbaum refleja la dignidad de un pueblo que ya no permite decisiones externas.

    La dirigente señaló que no ceder ante presiones protege tres elementos centrales: la soberanía, la democracia y la decisión mayoritaria de continuar con la transformación del país. Para Montiel, ese es el verdadero significado de la postura presidencial.

    El contexto detrás del pronunciamiento

    Esta declaración surge después de un hecho que generó controversia la semana pasada. Andrés Manuel López Beltrán, ex secretario de organización de Morena, informó que el gobierno de Estados Unidos le canceló la visa.

    Esa cancelación provocó reacciones inmediatas desde sectores opositores, quienes respaldaron la medida estadounidense. Ante ese escenario, la dirigencia morenista definió con claridad su postura sobre la soberanía nacional.

    El comunicado explica que ningún poder extranjero puede colocarse por encima de la voluntad popular. Agrega que ninguna presión externa debe alterar el mandato que millones de mexicanos expresaron libremente en las urnas.

    Críticas directas a la oposición

    La dirigencia partidista lanzó también señalamientos hacia sus adversarios políticos. Acusó a lo que llama “la mafia del poder” de celebrar cualquier presión internacional contra México si eso le genera ventajas políticas.

    El comunicado va más allá y describe una supuesta desesperación opositora por recuperar privilegios perdidos. Según Morena, esa urgencia lleva a la oposición a ignorar el daño que sus acciones puedan causar al país.

    Finalmente, la dirigencia concluyó que debilitar a la presidenta no afecta únicamente al partido guinda. Argumentó que el verdadero objetivo detrás de esas presiones es debilitar el mandato que el pueblo mexicano decidió en las urnas.

  • Gobernadores de la 4T cierran filas ante señalamientos y rechazan injerencia extranjera

    Gobernadores de la 4T cierran filas ante señalamientos y rechazan injerencia extranjera

    Mandatarios estatales afines al movimiento respondieron este viernes a críticas recientes. Advirtieron que no cederán ante presiones ni campañas de desinformación.

    Un grupo de gobernadoras y gobernadores de la Cuarta Transformación difundió este viernes 14 de agosto un pronunciamiento conjunto. El documento responde a señalamientos y campañas que, según ellos, buscan desacreditar su movimiento.

    Los firmantes explicaron que su proyecto político nació de la lucha social y la organización popular. Aseguraron que siempre defendieron la justicia social, la democracia y la soberanía nacional.

    En el texto marcaron distancia frente a sus críticos. Afirmaron que quienes tuvieron vínculos con corrupción, delitos de cuello blanco o crimen organizado no tienen autoridad para juzgarlos. Con esa postura, buscan restar legitimidad a las acusaciones que reciben.

    Los mandatarios estatales también enviaron un mensaje firme sobre la soberanía. Rechazaron cualquier injerencia extranjera en asuntos internos de México. Insistieron en que el país debe mantenerse libre e independiente ante presiones externas.

    Frente a las críticas y la desinformación, el grupo prometió responder con trabajo y resultados concretos. Aseguraron que seguirán cumpliendo con la responsabilidad que el pueblo les confió. Además, se comprometieron a continuar impulsando la transformación de la vida pública del país.

    El documento cierra con una frase contundente dirigida a quienes consideran traidores a la patria. Señala que la historia se encargará de juzgarlos. Firmaron gobernadoras y gobernadores de 22 entidades, entre ellas Baja California, Ciudad de México, Chiapas, Estado de México, Michoacán, Oaxaca, Puebla, Veracruz y Tamaulipas.

  • Salinas Pliego pide desaparecer al INE y propone cambiar el sistema electoral

    Salinas Pliego pide desaparecer al INE y propone cambiar el sistema electoral

    El dueño de TV Azteca aseguró que el Instituto Nacional Electoral “debe morir”, una declaración que desató críticas y reacciones encontradas por tratarse del árbitro encargado de organizar las elecciones en México.

    El usurero Ricardo Salinas Pliego, alias “La Perrita de Trump”, volvió a colocarse en el centro de la polémica al asegurar que el Instituto Nacional Electoral (INE)debe morir“, al considerar que el organismo ya no representa los intereses del país. A través de sus declaraciones, el propietario de TV Azteca planteó la necesidad de sustituir el actual modelo electoral por uno completamente distinto, reabriendo el debate sobre el futuro de la autoridad electoral mexicana.

    Sin presentar una propuesta detallada sobre cómo funcionaría ese nuevo esquema, Salinas Pliego sostuvo que México requiere transformar el sistema mediante el cual se organizan las elecciones y se integran los órganos legislativos. Sus declaraciones se limitaron a cuestionar el modelo vigente, sin explicar qué institución asumiría las funciones que actualmente desempeña el INE.

    Las palabras del evasor fiscal generaron una fuerte discusión en redes sociales y entre actores políticos. Mientras algunos usuarios coincidieron en que el sistema electoral puede mejorarse, otros señalaron que pedir la desaparición del INE representa una postura extrema, al tratarse del organismo constitucional autónomo encargado de garantizar la organización de los procesos electorales, la legalidad de las votaciones y la certeza de los resultados.

    No es la primera vez que Ricardo Salinas Pliego protagoniza controversias por sus posicionamientos públicos. En los últimos años ha mantenido constantes confrontaciones con autoridades e instituciones del Estado mexicano, además de utilizar sus redes sociales para lanzar críticas contra organismos públicos, periodistas y diversos actores políticos, convirtiendo la polémica en una constante de su discurso.

    Las declaraciones del moroso reavivaron el debate sobre una eventual reforma electoral; sin embargo, especialistas y diversos sectores recordaron que cualquier modificación al sistema democrático debe surgir mediante los mecanismos constitucionales y con amplio consenso político, no a partir de descalificaciones o llamados a desaparecer instituciones sin presentar alternativas viables.

  • Trump descabeza organismo electoral; enciende alarmas por posible injerencia en elecciones

    Trump descabeza organismo electoral; enciende alarmas por posible injerencia en elecciones

    El presidente estadounidense despidió a la cúpula de la Comisión de Asistencia Electoral, una agencia independiente encargada de apoyar y proteger los procesos electorales; especialistas advierten riesgos para la democracia de cara a los comicios intermedios.

    El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ordenó el despido de los integrantes de la Comisión de Asistencia Electoral (EAC), organismo federal e independiente encargado de brindar apoyo técnico, financiamiento y asesoría en materia de seguridad a las autoridades electorales estatales y locales. La decisión, tomada a pocos meses de las elecciones legislativas de noviembre, ha desatado fuertes críticas y advertencias sobre un posible intento de influir en el proceso electoral.

    De acuerdo con CNN, los comisionados recibieron un correo de la Casa Blanca notificándoles que su nombramiento quedaba rescindido “con efecto inmediato”. La EAC, creada por el Congreso en 2002, certifica equipos de votación, distribuye recursos federales para las elecciones y coordina medidas para proteger la integridad de los comicios. Con la salida de toda su cúpula, la agencia queda prácticamente sin capacidad para cumplir sus funciones.

    La decisión ocurre en un momento políticamente delicado para Trump, quien enfrenta una creciente presión por el caso Epstein y busca conservar el control del Congreso en las elecciones intermedias. Aunque no existe evidencia pública de que los despidos tengan como objetivo influir directamente en esos comicios o evitar un eventual juicio político, la medida ha despertado preocupación entre funcionarios electorales y organizaciones civiles debido a su impacto sobre una institución diseñada para operar con independencia del poder ejecutivo.

    Las críticas no tardaron en aparecer. Adrian Fontes, secretario de Estado de Arizona, calificó la medida como “irresponsable y peligrosa”, al considerar que debilita la administración electoral no partidista. En tanto, el Brennan Center for Justice advirtió que la comisión quedó sin liderazgo para desempeñar sus responsabilidades fundamentales. Especialistas recuerdan que esta agencia ya había sido blanco de intentos previos del mandatario para modificar las reglas del registro de votantes, acciones que fueron bloqueadas en tribunales.

    El despido masivo también se produce después de que la Suprema Corte ampliara las facultades del presidente para remover a titulares de organismos independientes. Para diversos analistas, el movimiento representa un nuevo episodio en la concentración de poder impulsada por Trump y alimenta el debate sobre el estado de la democracia estadounidense, justo cuando el país se prepara para una de las elecciones más relevantes de los últimos años.

  • Obedecer o resistir: México ante el Imperio que llama ‘democracia’ a su jaula

    Obedecer o resistir: México ante el Imperio que llama ‘democracia’ a su jaula

    Hay una incomodidad que los gobiernos latinoamericanos raras veces se atreven a nombrar en voz alta: que la democracia liberal, tal como la promueve y exige Estados Unidos, no es un ideal político desinteresado, sino un mecanismo de administración del poder ajeno. Claudia Sheinbaum, presidenta de México, ha adoptado una postura que, sin declararlo con esa crudeza, apunta precisamente en esa dirección: la soberanía nacional no se negocia, la cooperación bilateral debe ser entre iguales, y ninguna presión externa justifica la subordinación de un Estado a los intereses de otro. Es una posición elemental en teoría, y subversiva en la práctica.

    Desde mediados del siglo XX, Washington ha tenido una preferencia consistente por los regímenes democrático-liberales en su esfera de influencia, no porque la democracia sea intrínsecamente buena para los pueblos —la historia de las intervenciones estadounidenses en América Latina desmiente esa narrativa con una brutalidad documentada—, sino porque ese modelo ofrece canales institucionalizados, élites locales funcionalmente dependientes del capital transnacional, medios de comunicación susceptibles de financiamiento externo, y una oposición siempre disponible para ser activada cuando el gobierno en turno deja de ser conveniente. La democracia liberal, en este contexto, no es el gobierno del pueblo: es el gobierno del pueblo administrado desde afuera.

    México no escapa a esa lógica estructural. Es una economía profundamente integrada a la de Estados Unidos a través del TMEC, con una frontera compartida de más de tres mil kilómetros, una diáspora de millones de ciudadanos en territorio norteamericano, y una dependencia histórica del capital estadounidense en sectores estratégicos. Eso no convierte a México en una colonia, pero sí en un Estado cuya soberanía opera en márgenes que el vecino del norte ha contribuido a definir. Reconocer esa realidad no es derrotismo: es el punto de partida honesto para cualquier política exterior digna.

    Lo que hace notable la postura de Sheinbaum es precisamente que no finge que esos márgenes no existen, pero tampoco los acepta como inmutables. Su insistencia en que la relación con Washington debe basarse en el respeto mutuo y la cooperación institucional —no en la subordinación— es una forma de reclamar el espacio soberano posible dentro de una asimetría innegable. No es el maximalismo retórico del antiimperialismo de trinchera, sino algo más difícil: la gestión cotidiana de una independencia relativa frente a un poder absoluto. Y eso, en el contexto geopolítico actual, tiene un costo real.

    Porque el Imperio no acepta bien la insubordinación moderada. Las presiones sobre México en materia de seguridad, migración, política de drogas y relaciones con China no son solicitudes de cooperación técnica: son formas de recordarle a Ciudad de México dónde está el límite de su autonomía. Cada vez que un funcionario estadounidense amenaza con aranceles, cada vez que un senador republicano pide designar a los cárteles mexicanos como organizaciones terroristas para tener pretexto de intervención, cada vez que se condiciona la asistencia a reformas que convengan a intereses corporativos del norte, se está ejerciendo una forma de soberanía vicaria: la idea de que México puede gobernarse, siempre que no gobierne demasiado.

    En ese escenario, defender la no injerencia en asuntos internos no es una posición arcaica heredada del nacionalismo revolucionario del siglo pasado. Es una necesidad estratégica para cualquier proyecto político que aspire a algo distinto del continuismo neoliberal. Si el Estado mexicano no puede definir su política energética, su modelo de seguridad, su relación con los recursos naturales o su posición ante conflictos internacionales sin pedir permiso en Washington, entonces la soberanía es un ornamento constitucional y no una realidad operativa.

    La presidenta Sheinbaum hereda una doctrina —la del Presidente López Obrador— que hizo de la no intervención un eje de política exterior, con sus virtudes y sus contradicciones. Las virtudes son evidentes: México recuperó en esos años una voz propia en foros internacionales, se negó a ser arrastrado a consensos automáticos, y mantuvo relaciones funcionales con gobiernos de distintos signos ideológicos sin alinearse subordinadamente con ningún bloque. Las contradicciones también lo son: la soberanía proclamada coexistió con una violencia interna que el Estado no supo o no quiso contener, y con una economía que siguió siendo estructuralmente dependiente.

    Ese es el nudo que ninguna retórica antiimperialista resuelve sola: la soberanía formal no basta si no va acompañada de soberanía material, es decir, de capacidad real del Estado para proteger a su población, redistribuir la riqueza, y controlar su territorio. México puede declarar su independencia de Washington todos los días y seguir siendo rehén de sus propias élites extractivas, de la corrupción institucionalizada y de la economía criminal que en muchas regiones ha sustituido al Estado. El antiimperialismo que no mira hacia adentro es una ideología incompleta.

    Y sin embargo, frente a la alternativa —la integración subordinada, la aceptación de que ser vecino de Estados Unidos implica ser su extensión administrativa—, la postura de Sheinbaum representa un mínimo ético y político irrenunciable. No injerencia, cooperación sin subordinación, respeto a la autodeterminación: estos no son principios ingenuos. Son, en el mejor de los casos, las condiciones mínimas para que un país de cien millones de personas pueda seguir siendo algo más que un mercado cautivo y una zona de amortiguamiento geopolítica. Defenderlos, en el México de 2025, no es un gesto heroico. Es, apenas, lo menos que se puede hacer.

  • Sheinbaum impulsará consulta para que elección del director del IPN sea democrática

    Sheinbaum impulsará consulta para que elección del director del IPN sea democrática

    La comunidad politécnica participará en la definición de aspirantes, mientras el gobierno analiza aumentar el presupuesto y revisar posibles irregularidades internas.

    La presidenta Claudia Sheinbaum anunció que impulsará una consulta abierta en el Instituto Politécnico Nacional (IPN) para democratizar la elección de su próximo director general, cuyo relevo está previsto para diciembre, en un intento por dar voz directa a estudiantes, docentes y trabajadores.

    Durante la Mañanera del Pueblo, la mandataria explicó que el proceso permitirá que la comunidad politécnica participe en la definición de una terna de aspirantes, de la cual se elegirá al mejor perfil mediante una comisión en la que también intervendrían instancias del ámbito científico. “Vamos a democratizar la elección del director del IPN”, enfatizó.

    Sheinbaum instruyó públicamente al titular de la Secretaría de Educación Pública (SEP), Mario Delgado, a presentar una propuesta concreta sobre el mecanismo, con el objetivo de romper con prácticas tradicionales marcadas por disputas internas y abrir el proceso a la participación colectiva.

    La presidenta también expresó su respaldo al actual director del IPN, Arturo Reyes Sandoval, a quien calificó como “una eminencia”, destacando su trayectoria académica y su decisión de regresar a México tras su paso por la Universidad de Oxford para encabezar la institución.

    En materia educativa, subrayó que durante la actual gestión el IPN logró incrementar su matrícula en cerca de 30 mil estudiantes, pese a contar con recursos limitados, por lo que su administración analiza una posible ampliación presupuestal para fortalecer la operación de la institución.

    Finalmente, Sheinbaum pidió transparentar el conflicto con la Fundación Politécnico y advirtió que, en caso de existir irregularidades, estas deberán ser investigadas por la Secretaría Anticorrupción, que ya revisa el actuar de diversos funcionarios del instituto.

  • Lula se compromete a frenar el regreso del fascismo

    Lula se compromete a frenar el regreso del fascismo

    El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, enfatiza su papel en la defensa de la democracia y analiza su posible candidatura para las elecciones de 2026. 

    El presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, compartió su visión sobre la defensa de la democracia en una reciente entrevista. Según Lula, existe un deber moral y ético de impedir que regrese el fascismo al poder. Este compromiso lo relaciona con su posible candidatura en las elecciones de octubre de 2026.

    Lula aseguró que su decisión de seguir en la política no depende solo de su deseo. Dijo ser un demócrata que respeta el proceso del Partido de los Trabajadores (PT). “El partido tendrá una convención y decidirá si yo soy el elegido o no”, comentó. La convención está programada para julio y será crucial para definir quién liderará la coalición progresista.

    Durante la entrevista, el presidente expresó confianza en su estado físico y político. Explicó que aunque se siente preparado para continuar, otros factores determinarán su futuro. “No se trata de que yo quiera un cuarto mandato. A veces, un candidato no es elegido”, afirmó.

    En el ámbito económico, Lula defendió las acciones de su gobierno desde 2023. Aseguró que el país ha experimentado un crecimiento superior al tres por ciento anual. Además, subrayó la importancia de reducir las desigualdades sociales y de priorizar las necesidades de los sectores más vulnerables.

    Lula también marcó una clara distancia con los intereses del mercado financiero. Su enfoque se centra en el bienestar de la población, no en satisfacer a los inversores. “Las políticas del gobierno deben ayudar a quienes más lo necesitan”, resaltó.

    Con las elecciones generales programadas para el 4 de octubre de 2026, el futuro político de Brasil se encuentra en un momento clave. Esta contienda no solo definirá quién será el presidente, sino también renovará el Congreso y los gobiernos estatales.

    La posible candidatura de Lula simboliza la lucha por mantener un proyecto político que priorice el bienestar de la población frente a las tendencias autoritarias. Sin duda, su liderazgo será vital para la coalición progresista en el difícil camino hacia las elecciones.

  • Privar el voto: la oscura propuesta de Salinas Pliego ante los más necesitados

    Privar el voto: la oscura propuesta de Salinas Pliego ante los más necesitados

    El deudor fiscal plantea una idea que pone en riesgo la democracia y la dignidad de los mexicanos.

    El usurero, Ricardo Salinas Pliego propone que las personas que reciben ayudas sociales no puedan votar. Esta idea es desconcertante. El argumento central es que los programas sociales no deberían utilizarse como herramientas para manipular electoralmente a la población. Sin duda, la corrupción en la política es un tema crítico en México. Sin embargo, la propuesta de Salinas Pliego no es la solución.

    Los programas sociales buscan brindar apoyo a quienes más lo necesitan. Esta ayuda, financiada con dinero público, pretende mejorar la calidad de vida de muchos mexicanos. Poner en duda el derecho al voto de quienes reciben este apoyo es un ataque a su dignidad y a sus derechos humanos. Aislar a un grupo de ciudadanos de la democracia resulta inaceptable.

    La propuesta también ignora un hecho fundamental: el derecho a voto es sagrado. Este derecho se fundamenta en la libertad de cada individuo para elegir. Si se condiciona el voto a la recepción de ayudas, se corre el riesgo de crear una sociedad donde la necesidad económica suplante la autonomía de las personas. La dependencia de los ciudadanos hacia el gobierno puede volverse un arma de manipulación y control.

    Además, despojar a un grupo de su derecho a decidir en las elecciones refuerza la desigualdad social. Las personas en situaciones vulnerables ya enfrentan múltiples obstáculos en su vida diaria. Sumar la privación del voto es profundizar la brecha entre los que tienen y los que no. La democracia debe ser inclusiva y debe respetar a todos sus ciudadanos, sin importar su situación económica.

    El verdadero avance radica en la creación de un sistema democrático que empodere a las personas. Los programas sociales deben ser herramientas para brindar oportunidades, no para someter a los ciudadanos al poder político. El diálogo y la inclusión son esenciales para construir una sociedad justa.

    Ricardo Salinas Pliego, con su propuesta, no solo se aleja del sentido común, sino que también traiciona los valores democráticos. El bienestar de los ciudadanos no puede convertirse en un recurso para controlar su voluntad. Es hora de rechazar este tipo de ideas y abogar por un México donde todos tengan voz y voto. La dignidad de los mexicanos y la fortaleza de nuestra democracia dependen de ello.