Etiqueta: Germán Castro

  • No, gracias a ti…

    No, gracias a ti…

    No, Andrés Manuel, gracias a ti y al primer gobierno de la Cuarta Transformación de la vida pública de México. Muchas gracias…

    • Por haber colocado en el corazón de la política el ideal del amor al prójimo.
    • Por haber reivindicado la política como un oficio noble y esencialmente humanista.
    • Por bregar diariamente en una dirección fija: por el bien de todos, primero los pobres.
    • Por tu soberbia humildad.
    • Por tu invencible terquedad.
    • Por tanto, tantísimo, aguante.
    • Por haber dado un golpe de timón histórico, todo un redireccionamiento en la manera de comprendernos en el mundo, porque desde 2018, al menos desde el poder público, en México dejó de entenderse a la población como un problema, para asumirse por fin como lo que siempre ha sido en realidad: nuestro principal recurso. Gracias por evidenciar que nuestra principal riqueza somos nosotros.
    • Por haber integrado el primer gabinete paritario de la historia de México.
    • Porque dejamos de mirar embobados hacia el norte.
    • Porque comenzamos a mirar hacia el sur.
    • Porque hicimos polvo el mito de que los mexicanos somos flojos.
    • Porque, como nunca, el poder público ha atendido la dimensión histórica de nuestro presente.
    • Porque, como nunca, se ha justipreciado la dimensión territorial de nuestra historia y de nuestro presente.
    • Por haber revitalizado el nacionalismo mexicano.
    • Por las clases de historia.
    • Por las clases de geografía.
    • Por haber gobernado desde la experiencia y sapiencia que te dio conocer por tierra cada uno de los 2,476 municipios del país.
    • Por haber logrado la compra de la Refinería de Deer Park.
    • Por haber construido de la nada la Refinería de Dos Bocas.
    • Porque volvió a volar Mexicana de Aviación.
    • Por haber detenido el ecocidio que hubiera significado la construcción del NAIM en Texcoco -una locura que hoy día no estaría terminada-.
    • Por el Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles, terminado, en operación y a la fecha el primer aeropuerto de carga del país y ya con un tráfico de más de medio millón de pasajeros al mes.
    • Por el Tren Maya.
    • Por el Tren Interoceánico.
    • Porque el gobierno mexicano no entregó durante tu mandato una sola concesión minera.
    • Por reconstruir Acapulco.
    • Por el Centro Cultural Los Pinos. No sólo por el nuevo espacio público, también y sobre todo por el desagravio simbólico, alegre y cotidiano en que se ha convertido. 
    • Por quitarle las pensiones a los expresidentes.
    • Por haber orillado al PRI y al PAN a que tuvieran que evidenciarse como lo que realmente son: el muégano PRIAN.
    • Por no haber censurado a nadie…, ni siquiera a los que se lo merecen sobradamente.
    • Por la Beca Universal para Estudiantes de Educación Media Superior Benito Juárez.
    • Por desaparecer el Estado Mayor Presidencial.
    • Por las pensiones a los adultos mayores.
    • Por haber creado la Guardia Nacional.
    • Por la manera en que se enfrentó la pandemia.
    • Por la atención especial que desde diciembre de 2018 comenzaron a recibir los pueblos indígenas: poque hoy prácticamente todos los hogares indígenas reciben al menos uno de los programas sociales de apoyo directo.
    • Por el programa Sembrando Futuro.
    • Por balconearnos, a unos más, a otros menos, y hacernos ver que el racismo es un mal ancestral muy propagado entre nosotros, un mal que tenemos que exorcizarnos.
    • Por despotricar en contra del consumismo.
    • Por criticar duramente el clasismo y el aspiracionismo.
    • Por combatir sin cuartel el mito infame de que los mexicanos somos corruptos por naturaleza.
    • Por haber dado el ejemplo.
    • Por haber renovado el espíritu didáctico y cívico de la instrucción pública con los libros de texto gratuitos, y al mismo tiempo asustar a los que jamás pensarían enviar a sus hijos a una escuela pública.
    • Por el gran instrumento democrático de gobierno que han sido las mañaneras.
    • Por no haberte dejado amedrentar nunca por los chillidos apocalípticos del zopilotaje mediático.
    • Por haber desenmascarado la irrelevancia de la comentocracia profesional.
    • Por haber demostrado que las benditas redes sociales pueden ser más democráticas que las momias “guardianas” de la democracia.
    • Por no haber perdido jamás el sentido del humor.
    • Por impulsar el trabajo de rescate arqueológico más importante de la historia contemporánea de México.
    • Por evidenciar que la culpa no la tienen los jóvenes que no estudian ni trabajan, y demostrarlo con el programa Jóvenes construyendo el futuro.
    • Por no haber aumentado los impuestos y aun así lograr que los ingresos del gobierno federal hayan aumentado 38% en cinco años.
    • Por haber reconocido que la patria no acaba en el río Bravo y que la comunidad migrante, emigrante para nosotros, es parte de nuestro pueblo.
    • Por la dignidad con que nos has representado frente a otras naciones, especialmente frente a la que se ha especializado en dar un trato indigno al mundo.
    • Por la recuperación histórica del poder adquisitivo del salario de los trabajadores.
    • Porque en 2024 hay menos gente pobre en México que en 2018.
    • Por haber desmitificado a la Macroeconomía y sus “expertos” importados, y entregar un país más fuerte en sus variables macroeconómicas.
    • Por haber logrado que la enorme mayoría de la ciudadanía esté de acuerdo con un proyecto de Nación.
    • Por haberme permitido, por primera vez en mi vida, sentir que un gobierno me representa.
    • Porque no nos sale hablarte de “usted”, pues eres de los nuestros y aun así, o quizá por eso mismo, se recuperó el respeto a la investidura presidencial.
    • Por haber sido mejor persona que yo, a pesar de que muchos te han tratado mucho peor de lo que me han tratado a mí.
    • @gcastroibarra
  • México: nuevos jugadores

    México: nuevos jugadores

    Unidad: con tres buenos amigos, estoy jugando una partida de dominó en la mesa de una cantina.

    Decena: entras a una pequeña sala de espera para aguardar tu turno y pasar a consulta con el médico, cuentas…; hay once personas antes que tú. Estimas que, si con cada uno el doctor se va a tardar en promedio quince minutos, vas a estar ahí cerca de tres horas. Újule, para pasar el rato, bien podrían organizarse unas partidas de dominó: alcanza para cuatro cuartetas…

    Centena: ahora circulas por avenida Reforma, en la Ciudad de México. Viajas en un metrobús de doble piso; va a su máxima capacidad, así que eres uno de sus 130 pasajeros. Imaginas que todos podrían bajarse y organizar 32 partidas simultáneas de dominó… Si una mesa estándar para jugar dominó es cuadrada y mide 80 centímetros por lado, y consideramos 60 centímetros más para que cada jugador se siente, cada cuarteta ocupará un espacio de cuatro metros cuadrados, de tal manera que si colocáramos las mesas ahí mismo sobre Reforma, usando únicamente un sentido —7.8 metros de ancho—, requeriríamos sólo 16 metros de la importante vialidad…

    El siguiente salto es un poco más difícil y requiere de más abstracción. Unidad de millar. Compras un boleto para asistir a la próxima función del Ballet Folklórico de México de Amalia Hernández. Como tradicionalmente lo ha hecho desde hace muchos años, se presentará en la Sala Principal del Palacio de Bellas Artes, que tiene una capacidad de 1,396 personas, distribuidas en palcos, lunetas y galerías. ¡349 cuartetas! Si acomodáramos las mesas una tras otra, requeriríamos un corredor de 698 metros de largo y cuatro de ancho, así que la distancia que hay sobre la calle Madero —ahí nada más saliendo de Bellas Artes y cruzando la gran vialidad— del Eje Central Lázaro Cárdenas hasta el Zócalo es justo lo que necesitaríamos. 

    Decena de millar. Estás a punto de disfrutar un concierto en el Palacio de los Deportes, también en la capital del país; el lugar está prácticamente lleno, así que compartirás la experiencia con 17 mil personas más. Toda esta gente podría estar también jugando al mismo tiempo 4,250 partidas de dominó. ¿Qué tanto espacio sería necesario para todas las mesas? Algo más de hectárea y media. 

    Centena de millar. La entidad federativa menos poblada de nuestro país es Colima, con unos 750 mil habitantes. Le sigue Baja California Sur, en donde, conforme a los resultados censales más recientes, hace cuatro años en ella vivían poco menos de 800 mil personas. Hoy por hoy, Baja California Sur seguramente ya tiene una población de alrededor de 900 mil habitantes. En el contexto nacional es poca gente, pero convendría recordar que hay varios países con poblaciones menores —Guyana, Macao, Luxemburgo, Montenegro, Surinam, nuestro vecino Belice, Islandia, Barbados…, por citar sólo algunos—. Ahora, si se formaran uno tras otro a novecientos mil seres humanos, cada uno a medio metro de distancia del otro, harían una hilera de 450 mil metros, es decir, 450 kilómetros. Bueno, imagina una fila en línea recta del Puerto de Veracruz al de Acapulco… (470 km). Otra manera de dimensionarlos: si intercambiaras un saludo de un minuto con cada una de esas 900 mil personas te tardarías 250 horas, es decir, diez días y medio.

    Unidad de millón. En agosto del año pasado el INEGI levantó la más reciente Encuesta Nacional de la Dinámica Demográfica (ENADID 2023), cuyos resultados arrojan que, descontando a los tres estados con poblaciones menores al millón —Colima, Baja California Sur y Campeche— y al único que tiene más de diez millones —el Estado de México, con 17.5 millones—, todas las demás entidades, incluida la Ciudad de México, reportan poblaciones de entre uno y hasta 9,999,999 habitantes. El conjunto va de Nayarit, con 1’268,750 habitantes, hasta la CDMX, con 9.3 millones. A media tabla encontramos a Oaxaca, con 4.3 millones: si hicieran una hilera —medio metro de distancia entre cada quien— con todos los pobladores de Oaxaca, serían suficientes para cubrir la distancia que media entre Tuxtla Gutiérrez, Chiapas y Ciudad Obregón, Sonora. 

    El propósito de tanto número y comparaciones es que tengas elementos para poder dimensionar la siguiente cifra: resulta que de acuerdo con los resultados de la ENADID 2023, en agosto del año pasado había 7’832,445 niños y niñas de 0 a 4 años, es decir, pequeñas y pequeños que llegaron al mundo después de diciembre de 2018. La población que en conjunto tienen los estados de Colima, Baja California Sur, Campeche, Nayarit, Tlaxcala y Aguascalientes (6.7 millones) es, pues, inferior respecto a la cantidad de nuevos jugadores en México, niños y niñas que únicamente han vivido en tiempos de la Cuarta Transformación de la vida pública de México. Repito, 7.8 millones de recién llegados a México. 7.8 millones de futuros ciudadanos que sólo conocen de primera mano un país cuyo gran acuerdo nacional gira en torno al nuevo humanismo mexicano. Va y sigue por ellas y ellos. Es tiempo de estar muy contentos.

    • @gcastroibarra  
  • Pobre diablo

    Pobre diablo

    Apabulla la cantidad de sandeces que se anima a publicar la prensa tradicional.  Va un botón…

    Semana y media después de la jornada electoral, El Economista publicó “¿Cómo queda el mapa político en México y cuáles son los retos de una democracia todavía frágil?”, un texto de opinión de Juan Jesús Ramírez Ramírez.

    El editorialista da cuenta de los resultados de los comicios echando mano de una frase que impele al lector a retrotraerse consciente o inconscientemente a tiempos pretéritos y muy feos: habla de “la aplastante victoria de la alianza oficialista” y denuncia “un regreso a escenarios de ‘carro completo’”. Una artimaña: referirse a la coalición del PT, el Verde y Morena, como “la alianza oficialista” no es decir mentiras —estas fuerzas efectivamente detentan el poder desde 2018—, pero ese fraseo tiene su historia y se oye muy del siglo pasado y sobre todo muy priísta. Ni qué decir de la expresión “carro completo”… Con ella se quiere enunciar que Morena y sus aliados ganaron casi todo, pero, tanto o más que la frase anterior, nos obliga a recordar el larguísimo período durante el cual el PRI se quedaba con todas las rebanadas del pastel, pero, a diferencia de lo que ocurre actualmente, sin competir contra nadie y sin que realmente importaran los votos. Así que mentar “la aplastante victoria de la alianza oficialista” y denunciar “un regreso a escenarios de ‘carro completo’” es una treta: sin decirlo con todas sus letras, iguala a Morena con el PRI, desdeña la voluntad de casi 36 millones de votantes, y afirma que ha ocurrido en México algo que por ahora es imposible: un retorno a tiempos idos. Luego Ramírez Ramírez apunta algunos datos con el afán de retratar el susodicho “carro completo”: que la coalición Sigamos Haciendo Historia obtuvo 59.8% de los votos; que, con sus aliados, Morena alcanzó la mayoría absoluta en ambas Cámaras, y la calificada en la Cámara baja; que se quedó con siete de los nueve estados en disputa, y que será mayoría en 27 de 32 Congresos locales… Enseguida, el autor dispone algunos parrafitos dedicados a los dichosos contrapesos —aquí hallamos juicios tan sólidos como “Lo deseable es que existan pesos y contrapesos.”—, para después subtitular con negritas: “El voto popular puede debilitar los contrapesos democráticos”. ¡Sopas! Como lo les: “El voto popular puede debilitar los contrapesos democráticos”. Un contrasentido… Hasta ahí llegué… Por puro morbo, previendo una barbaridad, me fui hasta el final del sesudo texto… Y sí, ahí estaba el despropósito: “La primera presidenta de México tendrá una gran mayoría de su lado. Una de sus grandes responsabilidades será utilizarla para corregir el rumbo y no caer en la seducción de volverse una líder autócrata”. ¿Qué? “¿Corregir el rumbo?” ¿Pero por qué tendría que hacerlo, si el voto popular fue precisamente en favor de la continuidad? Ahora, “¿volverse una líder autócrata?” Como la memez anterior, la de que el voto popular puede debilitar los contrapesos democráticos, a la advertencia subyace el siguiente absurdo: la persona más votada en la historia del país para alcanzar la Presidencia, la persona con el mayor respaldo democrático que ha tenido México… ¡puede hacerse una autócrata! 

    Seguro estarás pensando que esta película ya la vimos… Cierto. Como en 2018, los agoreros del desastre andan sobreexcitados… Hace seis años se desgañitaban alertando que estábamos a punto de convertirnos en Venezuela, ahora —y no invento, traigo a cuento el galimatías que publicó hace unos días Silva Herzog Márquez—, anuncian que se ha instalado una “autocracia popular”.

    Son los mismos profetas de la fatalidad que, por más que lo intentaron a lo largo de todo el sexenio, no pudieron engañar a la mayoría de la gente. Uno los escucha y es difícil no llegar a la conclusión de que no han entendido nada. Uno los lee y constata que muchos de ellos no han podido digerir el mandarriazo de realidad del 2 de junio.

    No ha sido para ellos nada fácil comprenderlo, pero poco a poco les está cayendo el veinte… Nueve días después de la jornada electoral, Pascal Beltrán del Río, por ejemplo, tituló su columna en Excélsior: “A esta oposición ya la chupó el diablo”. ¡No, bueno, qué perspicacia! Algo más tardo, al otro día, Leo Zuckermann, en el mismo diario, muy a tono con el resto de la opinocracia conserva que ahora se desvive repartiendo culpas, determinó, ¡oh, agudeza!, que “los partidos del pasado”, refiriéndose al PRIAN y su chipotito amarillo, están en fase de extinción. 

    Sí, el PRD desapareció y no merece ni un RIP. En cuanto al PRI, al parecer, la libró…, pero cuidado que las apariencias engañan. Pienso que en realidad el PRI es ya un muerto viviente o dicho menos dramáticamente no es más que una pandilla de facinerosos que tan pronto se acabe el botín que les queda se dispersará. Del PAN queda más… o quedan más: lo cual sólo permitirá que la noche de los cuchillos largos que ya comenzó dure menos y sea más sangrienta. 

    Vuelvo a la editorial de Beltrán del Río. El señor dice que “tiene la impresión” de que el PRI y el PAN ya no sirven para nada, “que incluso mantener sus siglas sería un error”, porque “a esas marcas… ya las chupó el diablo”.  Por mi parte, tengo la certeza de que todos ellos, los opinócratas que trataron de inflar la quimérica candidatura de la señora X lo hicieron profesionalmente, es decir, que cobraron por hacerlo. Diría que sería justo entonces que también se los chupara el diablo, pero él, el diablo, qué culpa tiene.

    • @gcastroibarra
  • Seis detalles de una tunda

    Seis detalles de una tunda

    El cómputo distrital (con el 99.8% de las actas) señala que la próxima presidenta de México será Claudia Sheinbaum Pardo, al haber conseguido casi 36 millones de votos, para sacarle una ventaja de 32 puntos porcentuales a la candidata del muégano PRI-PAN-PRD. Si eso no esto no es una victoria contundente, usted y yo somos marcianos.

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    ¿Que la Ciudad de México ya no es de izquierda?

    Con 99.8% de las actas computadas ya en los Distritos electorales, resulta que la chilanga banda salió a votar de manera decidida: 70% de participación ciudadana.

    Votos para la elección presidencial:

    • Para la candidata del conservadurismo prianista: 1.9 millones de votos.
    • Para la candidata de la 4T: 3 millones de votos.

    Así que la doctora Claudia Sheinbaum gana en la CDMX con poco más del 55% de los sufragios, nada más 20 puntos porcentuales arriba del muégano PRI-PAN-PRD.

    Ahora, debería preocuparnos que un tercio de la ciudadanía que salió a votar en la capital del país (34%) lo haya hecho en favor de una persona que durante la campaña corroboró de manera fehaciente e indiscutible que sufre de una fuerte mitomanía y que, por tanto, no es confiable.

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    ¿Que Aguascalientes sacó tache (X)?

    El caso de la CDMX no es extraordinario: la doctora Sheinbaum derrotó en las urnas a la oposición conservadora en todas las entidades federativas de México, excepto en una… Como seguramente sabes, la candidata del PRIAN a la Presidencia de la República ganó en Aguascalientes, únicamente en Aguascalientes… Penoso. Pero ojo, si la candidata de Morena le sacó más de 30 puntos porcentuales a la de la derecha en la elección nacional, en Aguascalientes la contienda fue mucho más cerrada. Con una participación ciudadana diez puntos porcentuales menor que la que se reportó en la CDMX, en Aguascalientes la señora Bertha Xóchitl obtuvo 306 mil votos, en tanto que la candidata de Morena se llevó 285 mil, es decir, la diferencia fue de apenas tres puntos porcentuales. 

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    En Aguascalientes, pues, ganó el PRIAN, pero la diferencia entre ambas contendientes fue mínima… En cambio, en otras entidades las cosas fueron muy distintas: salvo en tres estados —Guanajuato (47%), Nuevo León (45%), Jalisco (44%)—, la futura presidenta ganó en todo el país con mayoría absoluta, esto es, con más de la mitad de los sufragios. En Zacatecas, Querétaro, Chihuahua, Colima, CDMX, Michoacán, Durango y Baja California Sur, la abanderada de Morena logró entre el 50 y el 60% de los votos. Enseguida, en un rango de 60 a 70%, se ubican Estado de México, San Luis, Yucatán, Campeche, Sonora, Morelos, Nayarit, Tamaulipas, Sinaloa, Puebla, Baja California, Veracruz, Hidalgo y Tlaxcala. Pero el caso de estos cinco estados es notorio: Chiapas, Guerrero, Quintana Roo, Oaxaca y Tabasco, en donde la 4T ganó la Presidencia con 71, 71, 73, 76 y 80%, respectivamente.

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    ¿Que el señor Alito hizo muy bien su chamba?

    En los dos estados de la República en los que todavía gobierna el PRI, Coahuila y Durango, la candidata de Morena ganó la contienda electoral con más de la mitad de los sufragios, con 53.7% y 58.4%, respectivamente. Habrá quizá quienes se pregunten qué hubiera sucedido si también hubiera habido comicios por gubernaturas en dichas entidades… El antes todopoderoso Revolucionario Institucional aportó sólo 5.7 millones de votos a Xóchitl Gálvez, es decir, el 35% de todos los que obtuvo la señora y menos del 10% de la votación total. Con todo, el señor que trabaja de presidente de lo que queda de ese instituto político obtuvo fuero, vía una representación plurinominal.

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    ¿Que el PRD de los Chuchos por fin llegó a su fin?

    De nuevo, de acuerdo con los cómputos distritales (99.8% de las actas computadas), el monstruo microscópico que era ya el partido del Sol Azteca aportó a la candidata de la derecha opositora únicamente 1.1 millones de votos, un 7% de los que alcanzó su alianza rosa. Es decir, el PRD no llegó al 2% de los sufragios totales.

    El PRD fue el partido que en la contienda por la Presidencia obtuvo menos votos. El Partido del Trabajo logró más del doble (3.8 millones), ya no digamos Movimiento Ciudadano que logró para Álvarez Maynes poco más de seis millones.  Por cierto, esto está raro: en Jalisco, en donde MC se declara triunfador en la contienda por la gobernatura y Morena reclama los resultados, la doctora Sheinbaum ganó la elección presidencial con el 44% de los votos, mientras que Álvarez Maynes, el gallo emecista, obtuvo apenas el 17%, para quedar incluso abajo que la candidata del PRIAN. En Nuevo León le fue un poco mejor al naranja, pero también quedó en último lugar con 18% de los votos.

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    Del total de votos para la doctora Claudia Sheinbaum, 76% fue guinda, esto es, de Morena. Del total de votos para la candidata del PRIANrd, 58% fue totalmente azul, panista. Ahora que desaparezca la alianza de derecha, el mermado Acción Nacional se hará todavía más enclenque.

    • @gcastroibarra
  • El poderoso 0.00022708%

    El poderoso 0.00022708%

    Despreciables

    Tuiteaba yo hace unos días que la pandilla de intelectuales y científicos que firmaron un desplegado manifestando su apoyo electoral a la candidata del PRIAN a la Presidencia de la República, la exsenadora panista Bertha X. Gálvez, son despreciables, despreciables desde el punto de vista estadístico. Aparecen en la lista 225 nombres —enumero la que publica Letras Libres—, por cierto, la mayoría varones (56%) y la gran mayoría vecinos de la Ciudad de México. El INE informa en su sitio web que la lista nominal del electorado al 27 de marzo considera a poco más de 99 millones de ciudadanos y ciudadanas, de modo que las señoras y señores abajofirmantes aludidos tienen un peso relativo despreciable entre el conjunto de personas que iremos a votar el próximo 2 de junio: el 0.00022708% para ser más precisos. Y, claro, no hace falta echar mano de los guarismos para asegurar que en el océano de la población total de México ni a gota llegan.

    Menos de 2 de cada 100

    La Tierra carga a cuestas a más de 8,111 millones de sapiens. De cada 100 que hay hoy en el planeta, 35 viven en India o en China. Nuestra participación relativa es mucho más modesta: de todos los seres humanos que plagan hoy el mundo, el 1.6% radica en México. 

     Nuestro país se ubica como el tercer país más poblado de América —sólo superado por Estados Unidos (341 millones) y Brasil (217 millones)— y el décimo de todo el orbe, justo enseguida de Rusia (144 millones). En efecto, desde hace algunos años superamos a Japón (122 millones), que sigue perdiendo población (tasa de crecimiento demográfico de –0.51%). Ojo, ya hay algunas fuentes, como el World Population Review, que nos ubican en decimoprimer lugar, estimando que Etiopía, con un acelerado crecimiento demográfico (2.6%), ya nos rebasó—.

    Como sea, en décimo o decimoprimer sitio, hoy día debemos de ser unos 130 millones de seres humanos los que habitamos en algún sitio de los casi dos millones de kilómetros cuadrados que tiene el territorio mexicano. Podemos dar por buena esta estimación si recordamos que el Censo que se levantó hace cuatro años reportó una población total de 126 millones, y conforme a los resultados de la más reciente Encuesta Nacional de la Dinámica Demográfica (ENADID), dados a conocer hace un par de días por el INEGI, en agosto de 2023 éramos ya 129.5 millones de personas.

    Centralizados y urbanos

    Tres de cada diez habitantes del país radican en la Ciudad de México, Estado de México, Puebla, Morelos e Hidalgo.

    De la población total de México, tres de cada cuatro viven en localidades urbanas.

    Más y más… experimentados

    La estructura poblacional de nuestro país está envejeciendo —a propósito, cuál será el promedio de edad del 0.00022708% abajofirmante—. ¿Qué tan rápido? En 2018 el 12.3% de la población total del país se componía por personas de 60 años y más; tan sólo cinco años después, en 2023, este mismo grupo representó el 14.7% En números absolutos, estamos hablando de 19 millones de hombres y mujeres, es decir, la misma cantidad de gente que la que habita en conjunto los estados de Colima, Baja California Sur, Campeche, Nayarit, Tlaxcala, Aguascalientes, Zacatecas, Durango, Quintana Roo, Morelos, Yucatán, Tabasco y Querétaro. Las poblaciones totales de Colima, de Baja California Sur y de Campeche son menores que el total de ancianos y ancianas de 85 años y más que viven en México: 1,175,978.

    Longevidad femenina

    En 2023, en México había 7,832,445 de infantes de 0 a 4 años de edad, 50% eran hombres y 50% eran mujeres. También en 2023, había 1,175,978 de personas de 85 años y más: 40% eran hombres 60% eran mujeres. La conclusión es obvia.

    Una sola persona

    La ENADID da cuenta de que están ocurriendo cambios muy rápidos en la dinámica demográfica de México. Por ejemplo, en 2018, la proporción de hogares integrados por una sola persona era de 11.7%; y apenas cinco años después, 14.0%. Dicho en corto, cada vez más gente en México vive sola. En contraparte, cada vez menos personas en México viven en hogares de más de tres integrantes: en 2018 el 48% de los hogares de nuestro país estaba integrado por cuatro o más integrantes, y para 2023 esa misma proporción bajó seis puntos porcentuales.

    Para crecer se necesitan dos

    En tan sólo cinco años, entre 2018 y 2023, la proporción de la población de 15 años y más de México que se encontraba casada bajó cuatro puntos porcentuales. En contraparte las personas de este mismo grupo etario que viven en soltería siguen aumentando: de 28.8% en 2018 a 29.6% en 2023. 

    La tasa global de fecundidad hace solamente diez años, en 2014, era de 2.21 hijos nacidos vivos, en promedio, por mujer; en 2018, de acuerdo con los datos de la ENADID ese mismo indicador decreció a 2.07, y en 2023 a 1.60 hijos nacidos vivos, en promedio, por mujer.

    La misma encuesta reporta una drástica disminución de la fecundidad adolescente: pasó de 70.6 a 45.2 nacimientos por cada mil mujeres de 15 a 19 años, entre 2018 y 2023.

    Menos del 17%

    Actualmente el PAN gobierna cinco de las 32 entidades federativas de México; a nivel estatal, pues, gobierna al 12.8% de la población total del país. El PRI, en coalición con el PAN y el PRD, hace lo propio sólo en dos entidades, Coahuila y Durango, de tal suerte que gobierna a nivel estatal al 4% de la población total. Si a nivel federal no queda duda de que ni siquiera el poderoso desplegado del 0.00022708% abajofirmante podrá hacer nada para evitar que Claudia Sheinbaum se convierta en la primera presidenta de México, a nivel estatal habrá que ver qué porcentaje de la población continuará bajo el gobierno del PRIAN. La tendencia es más que evidente.

    • @gcastroibarra
  • BJ: tiempo de limpiar la casa

    BJ: tiempo de limpiar la casa

    El país

    México: 13º país en tamaño, 10º en población y principal socio comercial de la mayor economía mundial. En 2023, se convirtió en la 12º economía global. Próximo a un cambio de gobierno democrático y pacífico, no está polarizado, sino unido en torno a un proyecto nacional. Claudia Sheinbaum será la primera presidenta de México y de Norteamérica. La 4T tendrá segundo piso. La duda es apenas con cuántos votos superará los 30 millones que logró Morena en 2018.

    La CDMX

    La CDMX, la entidad más pequeña del país, representa menos del 0.1% del territorio nacional. En esa pequeña porción vivimos 7 de cada 100 habitantes de México, y en ella ocurre el mayor dinamismo económico del país. La CDMX es hoy, con todos sus enormes problemas —el agua y la contaminación, en primerísimo lugar—, una ciudad disfrutable, que va en caballo de hacienda por la ruta de la izquierda. Luego del tercer debate entre los candidatos a la jefatura de gobierno, la elección queda planteada en una pregunta que ya parece retórica: ¿por quién optará la mayoría chilanga: por un señor que reduce las políticas públicas a fraseología mercadológica, por un energúmeno clasista o por una mujer serena, con proyecto y amable? Clara Brugada gobernará la CDMX.

    La BJ

    México tiene 2,476 municipios, contando las 16 demarcaciones en la CDMX. Una de ellas es la Benito Juárez. Céntrica, totalmente urbanizada, es una realidad espacial menuda: con casi 27 km2, ocupa menos del 2% del territorio de la CDMX. Yo vivo en una de las 53 colonias en que se divide la BJ, y me temo que a muchos de mis vecinos no les va a gustar que lo remarque, pero debo subrayar que se trata de una minúscula proporción del país: la BJ es 12 veces más chica que la demarcación territorial Tlalpan. En la BJ sólo vivimos 5 de cada 100 chilangos… De hecho, poco menos: 4.7%… o bien, el 0.34% de la población nacional. Pocos, muy pocos, pero muy escandalosos.

    Habitamos territorio juarense, que no juarista, 434 mil personas, de tal suerte que el espacio está densamente poblado. Mientras que, al sur de la CDMX, en la demarcación Milpa Alta, habitan 512 habitantes por km2, en BJ vivimos 16,260 habitantes por km2. Si comparamos la cantidad promedio de gente por vivienda habitada, la cosa cambia: en toda la CDMX se reportan 3.3 habitantes por vivienda, mientras que en la BJ 2.5; evidentemente el nivel socioeconómico es más alto. La gran mayoría gente somos ya… experimentados. Si la edad mediana nacional es de 29 años y en la CDMX de 35, en la BJ asciende a 39 años. Consecuentemente, la escolaridad en la BJ es alta: 7 de cada 10 de sus habitantes cuentan con estudios a nivel superior.

    Bien…, bueno, más bien mal: la Benito Juárez, en donde se localizan emblemáticas colonias de la clase media como la Del Valle y la Nápoles, ha sido desde hace mucho enclave panista. Azul, azul… En lo que va del siglo, todos sus jefes delegacionales han sido blanquiazules. Mucho peor, la BJ es el centro de operaciones de un grupo delincuencial que desde el poder ha afectado el patrimonio de cientos y cientos de personas y la calidad de vida de miles y miles: al que antes de la censura se le podía llamar el Cartel Inmobiliario del PAN y ahora hay que mentar como la PRIANdilla inmobiliaria. Si no nos ponemos las pilas y desde dentro de la BJ, desde el resto de la CDMX y desde todo el país insistimos y bregamos por evitarlo, el candidato del PAN puede conservar el poder para dicho grupo. Su vinculación con el susodicho cartel es plena. El señor se llama Luis Mendoza, imposible no saberlo dado que tiene todas las calles abarrotadas con pendones con su rostro, y su hermano, de no creerse, sigue prófugo. El candidato del PRIAN es también dueño de departamentos en el City Tower, uno de los edificios icónicos del cartel inmobiliario.

    Las fechorías cometidas por la priandilla en la pequeña demarcación Benito Juárez son monumentales, de escándalo nacional. Hoy no hay certeza jurídica para cientos de personas que compraron en desarrollos con pisos de más y la vida de mucha gente está en riesgo debido a la carente calidad en la construcción de ellos. Más allá de los defraudados, ¿cómo impacta esto en la cotidianeidad de los habitantes de la BJ? Un ejemplo: muy cerca de donde vivo había una casa que duró años abandonada, luego fue acondicionada como una oficina en la que trabajaban menos de 10 personas. Finalmente, el año pasado, la tiraron para construir un colosal edificio de 60 departamentos. En un predio en el cual vivía una familia ahora podrán habitar más de 120 seres humanos y seguramente más de 50 perros. Consideren el impacto. Hasta ahora se han asegurado 60 inmuebles, se han detenidos nueve exfuncionarios, entre ellos, nada menos que el ex alcalde y sus directores generales, y quedan 4 prófugos por detener, entre ellos, repito, el hermano del candidato del PRIAN.

    No exagero si afirmo que la Benito Juárez es algo así como un Guanajuato enclavado en el corazón de la CDMX, en el centro político del país. Tenemos que extirparlo. El 2 de junio podemos hacerlo y, hay con quién. La candidata de Morena a alcaldesa, la doctora Lety Varela tendrá mi voto. Lo tendría incluso si no existiera la priandilla aludida. Lo tendría porque la 4T ha dado resultados que convienen para todos y todas. Es tiempo de mujeres, es tiempo de limpiar la casa.

    • @gcastroibarra
  • ¿CDMX en ruta?

    ¿CDMX en ruta?

    La ciudad capital de nuestro país, la centenaria Ciudad de México, está hoy día mejor calificada que la eficiente Tokio, que la milenaria Roma, que París, que todas y cada una de las ciudades de Estados Unidos, excepto Nueva York, que São Paulo y Ámsterdam, que Dubai, Beijing, Montreal, Barcelona… A principios de año, el consorcio inglés Time Out dio a conocer su ranking de las mejores ciudades del mundo —Time Out, fundada en Londres en 1968, se dedica a evaluar y promover a las mejores ciudades del orbe, ámbito en el que se mantiene como líder internacional—. Para ello, encuestaron a miles de personas radicadas en cientos de urbes de los cinco continentes, considerando factores como la asequibilidad de la comida y las opciones de ocio, transporte y seguridad, su oferta cultural, zonas verdes, y, muy importante, el estado de ánimo de los residentes. Además de la opinión de la población local acerca de la calidad de vida, se tomó en cuenta el atractivo global de cada ciudad, se averiguó a qué ciudad le gustaría a la gente mudarse a vivir y se consultó a expertos viajeros para conocer los destinos más atractivos para visitar. A su listado final lo llamaron The 50 best cities in the world in 2024…  —por cierto, de nuestro país no aparece ni Guadalajara ni Monterrey ni Puebla…, bueno, ninguna otra ciudad—. La Ciudad de México quedó listada como la sexta mejor ciudad del mundo, solamente superada por Nueva York, Ciudad del Cabo, Berlín, Londres y Madrid.

    Ahora, ¿qué consideraron los señores de Time Out? Bueno, quizá pueda sonar muy superficial, pero recordemos que fundamentalmente es un medio dirigido a personas de todo el orbe que quieren hacer turismo internacional. Traduzco parte de su texto:

    Con un museo en cada esquina, no es sorpresa que la Ciudad de México haya sido nombrada la mejor ciudad del mundo para la cultura en 2023. Y en 2024 hay mucho más por descubrir, con emocionantes espacios de arte emergente como Laguna, nuevas galerías como Naranjo y exposiciones internacionales muy esperadas como la de Damien Hirst en el Museo Jumex. La CDMX también está a la vanguardia de una revolución gastronómica vibrante, como el cultivo de hongos en Tencui, el café japonés en Panya y la mejor carne ahumada en Ahumados Pelican. Las dark kitchens de Roma te sorprenderán, la oferta artística de San Miguel Chapultepec te cautivará, el desayuno en la Condesa será delicioso y una tarde en Coyoacán será inolvidable. Prepárate para enamorarte aún más de nuestros barrios, nuestra comida y nuestra calidez cuando visites la CDMX este año. Visita ahora porque en verano la Cineteca Nacional abrirá una nueva sede en el Bosque de Chapultepec, con ocho salas y un foro al aire libre.

    Pero créanme que todo lo anterior es lo de menos… Lo importante aparece al final del apartado dedicado a la CDMX y está titulado como “Las cifras clave”: La Ciudad de México obtuvo una alta calificación por su habitabilidad general. El 100% de sus residentes la consideran hermosa, el 96% declaran que son felices viviendo allí y el 94% afirman que es fácil hacer amigos”. Mi familia es capitalina, yo soy chilango ya de segunda generación —abuelos maternos de Durango y Tamaulipas, y paternos de Michoacán—, y la mayor parte de mi vida he radicado aquí; me muevo en transporte público y bicicleta —ecobici—, y por motivos laborales desde hace varios años estoy obligado a conocer a fondo la dimensión territorial de la entidad…, y con esos antecedentes puedo decir que estoy totalmente de acuerdo con la mayoría de mis paisanos: la Ciudad de México es hermosa, se vive feliz y es muy fácil hacerse de cuates y cuatas aquí.

    ¿Y por qué será? Permítanme una hipótesis sociológica: en buena medida la respuesta se encuentra en que los habitantes de la Ciudad de México son solidarios y en general andan por la vida arropados con importantes valores sociales y comunitarios, cuestión que, casi necesariamente, nos hace cargarnos ideológicamente hacia la izquierda, hecho que ha tenido, por fortuna, una expresión política con resultados electorales concretos al menos desde 1997, año en el que por vez primera pudimos votar por quienes nos gobiernan. Me encantaría poder escribir que la izquierda gobierna la capital de México desde hace casi 27 años, pero si consideramos el feo viraje a la derecha de Mancera —desde mi punto de vista una traición no sólo ideológica sino política en el más amplio sentido del término—, debe anotarse que la CDMX se recuperó en 2018. Y la recuperación ha sido indiscutible…

    Hace unos días, la próxima presidenta de este país, la doctora Claudia Sheinbaum, hasta hace unos meses jefa de gobierno de la Ciudad, compartió una buena noticia: la CDMX ha sido distinguida con el Lee Kuan Yew World City Prize (Premio mundial de las ciudades Lee Kuan Yew), un galardón internacional bienal que distingue a las contribuciones sobresalientes para la consolidación de comunidades urbanas vibrantes, habitables y sostenibles en todo el mundo:

    La Ciudad de México ha sido galardonada con el Premio 2024 por su destacado compromiso en mejorar la vida de sus ciudadanos a través de iniciativas urbanas innovadoras y sostenibles, especialmente para los menos privilegiados.

    El Premio internacional está coorganizado por la Autoridad de Reurbanización Urbana de Singapur y el Centro para Ciudades Habitables de Singapur, y me parece que entendieron muy bien el ideal que rige las políticas públicas impulsadas durante los últimos años: por el bien de todos, primero los pobres.

    Así que preguntarse qué sigue y cuál es la ruta sería pura retórica. La ruta es Clara y es a la izquierda. Si bien tiene razón el presidente López Obrador cuando señala que parte de la chilanga banda se ha derechizado, en buena medida intoxicado a la derecha, también es cierto que somos mayoría: 63% apoya la gestión del primer gobierno federal de Morena. Y no sólo, estoy totalmente convencido de que el 37% restante no puede estar conformado por una mayoría de suicidas, criminales y tontos. Porque a estas alturas ya ha quedado escandalosamente evidenciado: votar por la derecha hoy en México requeriría mucho más que amlofobia.

    • @gcastroibarra
  • Miedo a la verdad

    Miedo a la verdad

    Aunque evidentemente el padecimiento existe y se encuentra muy propagado por el mundo y particularmente en nuestro país, no existe un término médico específico para denominar la fobia a la verdad. Pero echando mano del griego no resulta difícil construirlo: 

    Por ejemplo, epistemofobia. Como muchos recordarán, episteme significa conocimiento, y phobos, claro, miedo. La epistemofobia sería pues el miedo irracional al conocimiento o a la adquisición de nuevo conocimiento, especialmente si se cree que este conocimiento puede ser perturbador o angustioso.

    Hablaríamos de parresiafobia para denotar al miedo a decir la verdad o a ser franco, por temor a las consecuencias negativas que esto pueda tener. Mientras que a una mitómana le encanta decir mentiras, a un parresiafóbico le da pánico hablar con franqueza. Y me temo que ambas dolencias bien pueden presentarse en un mismo individuo.

    Finalmente, el vocablo que considero más adecuado para los casos que quiero traer a colación: aléthofobia. Este término proviene del griego aletheia (verdad) y phobos (miedo). 

    Va ahora una hipótesis: la curiosa situación sociopolítica por la cual transitamos en México en la actualidad ha provocado que algunas personas, no pocas, pobres, hallan desarrollado aléthofobia. La afección se ha propagado entre los reaccionarios, lo cual no es de extrañar sino bastante lógico. Un reaccionario, por antonomasia, es alguien que reacciona negativamente al cambio sociopolítico. Y cuando ese cambio es palmario, la reacción bien puede ser tratar por todos los medios de no enterarse de que, efectivamente, está ocurriendo. Peor cuando la realidad viene a demostrar que uno estuvo equivocado durante mucho tiempo y quiere seguir así, equivocado. Ejemplos sobran.

    En la comida del fin de semana, te despides de tu tío panista, y él, muy amable te recomienda:

    — Ándate muy a las vivas.

    — ¿Por qué, tío?

    — ¡Cómo que por qué! —te responde dramáticamente—. ¿Pues en qué país vives? —y enseguida espeta la frasecita que con tanto ahínco la derecha se ha esforzado por insertar en la mente de todos:— ¡Estamos peor que nunca en materia de seguridad pública! No te vayan a robar el coche o asaltar en la calle…

    — Bueno, de diciembre de 2018 a marzo de este año se ha reducido el robo de vehículos 49.3%, y el robo más de 30%

    — Pues sí, porque ahora te matan.

    — Los homicidios también bajaron, tío, 22%, casi una cuarta parte —contestas, y, alethofóbico, él ataja:

    — ¡Pero Morena es un nacopartido!

    Dada esta estrambótica respuesta, te quedas con el siguiente dato que pensabas compartir con tu pariente. Ibas a decirle que según la Encuesta Nacional de Victimización y Percepción sobre Seguridad Pública nos encontramos en los niveles más bajos de percepción de la inseguridad desde que el INEGI la mide. Pero ya no viene a cuento: ahora habría que convencerlo de que eso de narcopartido no es más que una invención, un cuento tramado por la oposición, pero hacerlo sería tan complicado como convencerlo de que en Saturno no hay frambuesos: sencillo e imposible, al mismo tiempo.

    El ejemplo ilustra situaciones en las que todos nos hemos visto envueltos.

    — Oye, el desempleo está más bajo que nunca en la historia. La tasa de desempleo es la más baja desde que se mide: 2.3%

    — Sí, pero por qué los de Morena promocionan a la Santa Muerte. A ver, justifica eso…

    Aléthofobia, ni cómo discutir.

    — Más de 5 millones de mexicanas y mexicanos salieron de la pobreza.

    — Pero López polariza desde su púlpito.

    Aléthofobia, ni cómo discutir.

    — La Inversión Extranjera Directa está en récords históricos.

    — ¡Pero el AIFA está muy lejos!

    Aléthofobia. Inútil tratar de hacerlo entrar en razón

    — En cuatro años, 2.6 millones de niños y niñas y adolescentes salieron de la pobreza.

    — Sí, pero cerraron las guarderías subrogadas.

    Aléthofobia. No insistas, es como hablar con un muro.

    — En lo que va del sexenio de AMLO el salario mínimo ha aumentado 113%, el mayor incremento entre países de la OCDE.  Y no sólo, su poder adquisitivo se duplicó entre 2018 y 2024.

    — ¿Sí? Pero López no habla inglés.

    Aléthofobia. Oídos sordos.

    — Piénsalo: en 2018 no existía el Banco del Bienestar; y hoy es el banco con más sucursales en todo el país.

    —  Ajá, pero es para regalar dinero entre sus fanáticos.

    Aléthofobia. 

    — Los secuestros se han reducido 80%

    — Sí, ¡pero saludó a la mamá del Chapo!

    Aléthofobia. 

    — En marzo, México rompió récords en generación de empleos formales con 22.2 millones de plazas de trabajo.

    — Bueno, pero López no habla de corrido.

    Aléthofobia.

    — La economía nacional creció al 3.2% durante el 2023, y se ubicó entre las más altas del mundo.

    — Sí, pero López vive en un palacio.

    Aléthofobia.

    — En marzo de 2024, el salario promedio de los trabajadores registrados en el IMSS supera los 17 mil pesos mensuales.

    — Pero López quiere que todos seamos pobres porque es comunista. 

    Aléthofobia.

    — En el primer trimestre de 2024, se crearon 500 mil empleos y se redujo la tasa de informalidad.

    — Sí, pero López traía el otro día los zapatos mal boleados.

    Aléthofobia.

    — Al cuarto trimestre de 2023, la economía de todas las regiones de México creció. Y más la de la región sur: 4%

    — Pero…, pero… y la camiseta de la Santa Muerte. 

    Aléthofobia… No tiene caso siquiera tratar de explicarle que fue un meme…, capaz que te contesta citando a la filósofa Taylor Swift.

    Ni modo. Y no minimicemos. Bien escribió Shakespeare: De lo que tengo miedo es de tu miedo. Porque sí, me confieso: soy fobifóbico.

    • @gcastroibarra
  • El vaticinio círico

    El vaticinio círico

    Trastornos

    No se trata de echar a nadie de cabeza, así que no entraré en detalles. El caso es que, a principios de semana, digamos el lunes o tal vez el martes, por determinadas obligaciones académicas, sucedió que Y. Homero se encontraba en un aula en la que unos veinte adultos atendían con interés y trataban de entender los pormenores relacionados con los trastornos de la personalidad —un patrón permanente de experiencia interna y de comportamiento que se aparta acusadamente de las expectativas de la cultura del sujeto—. En particular, en aquel momento tenían la atención puesta en el grupo B, el cual, como quizá el lector sepa, incluye cuatro de los diez trastornos: de personalidad límite, histriónica, antisocial y narcisista. Todas las personas de este cluster se caracterizan por ser exageradamente dramáticas, emocionales o erráticas. Cuando de manera específica el grupo revisaba el trastorno de personalidad narcisista…

    — Tiene sentimientos de grandeza y prepotencia…

    — ¡Como el Peje!

                — Sí, pero ya se va…, y a ver ahora quién le hace caso -secundó otro amlofóbico.

                — Pues nadamás los animalitos que tenga en su rancho…

                — Y eso quién sabe: yo creo que se va a tener que ir exiliado a Cuba.

                Y. Homero no intervino: imposible lidiar con tamaña ceguera. Eso sí, como otras ocasiones, quedó un rato maravillado ante la endemoniada capacidad que tenemos los seres humanos de no ver nada más allá de nuestras burbujitas. ¿En qué país viven? ¿De plano no saben o no creen que la enorme mayoría de la ciudadanía no sólo respalda, sino que aprecia al presidente de la República? Por lo demás, ¿exiliado en Cuba? ¡Qué ocurrencia!

    Comanda

    Si Y. Homero se enteró de la diatriba que vomitó el jueves a través de las ondas radiofónicas el señor Ciro Gómez Leyva, sabría que no, que lo del exilio del presidente a Cuba no fue una ocurrencia de su compañero: únicamente estaba acompasándose con el nuevo nado sincronizado de la oposición prianista y sus jilguerillos mediáticos. Traen nueva comanda: ¡aseguren que AMLO se va exiliado a Cuba! Yo sí que me enteré del feo vituperio círico. A través de X, Radio Fórmula posteó un extracto del baldón de su empleado, que transcribo literal enseguida:

    — Una vez que se vaya de la Presidencia de la República no va a tener a donde ir, más allá de su rancho -comenzó el señor Ciro en papel de pitoniso.

    Pues no -susurró solicito su fiel patiño.

    No va a poder recorrer el país Andrés Manuel López Obrador… Quizá me equivoque. Pero yo no lo veo en un restaurante, en un cine, en un estadio de bésibol…

    ¡Menos en uno de béisbol! -intervino otra vez su patiño, muy creativo él.

    Ahí está también lo que cosechó -dijo, y nótese el truco: dice que ya, ahora, está aquí lo que él pronostica que ocurrirá en el futuro-. ¿Por qué? Porque aunque en las encuestas tenga un 55% de popularidad, que es muy bueno, ¡es un 45% que lo reprueba y que lo repudia! Esas personas van a estar en la calle. Y un tipo que ha hecho tanto por…, por…

    ¡Por el culto a su personalidad! -salió al quite el compinche.

    Exactamente. Entonces ¿cuál es el futuro del presidente López Obrador? Si bien le va, si le va muy bien, vivir razonablemente tranquilo en su finca en Chiapas. Y si no le va muy bien, ¡la Habana, Cuba! Su exilio en la Habana, Cuba, es el futuro del presidente de López Obrador.

    • ¡Pues sí!

    Pues no, señores. No, aunque eso ustedes sueñen. El vaticinio círico parte de un par de mentiras y una rotunda estupidez.

    Primera mentira: la popularidad de AMLO es mayor, no del 55%; más bien entre siete y ocho de cada diez lo apoyamos. Segunda mentira: no todos los que no aprueban la gestión del presidente lo detestan, no todos los que no lo apoyan son gente incivilizada y rabiosa. Ahora la estupidez: ¿no se dan cuenta de que, así como “van a estar en la calle” los pejefóbicos, sea cual sea el número exacto de esa minoría, también lo estaremos la gente que respetamos y apreciamos a Andrés Manuel? O dicho más clarito para que no quede duda: si alguien, algunos, tuvieran el atrevimiento de agredirlo, habría un montón dispuestos a defenderlo. Así que, como siempre, la nueva argucia de la oposición y su prensa sicaria —en realidad una incitación al acoso, como bien señaló Pedro Miguel— demuestra un profundo desprecio a la gente. Por lo demás, el próximo 2 de junio quedará electoralmente claro el tamañito de la minoría.

                Lo expuesto hasta aquí rebasa con mucho los 240 caracteres con que X permite contestar, así que en su momento y a botepronto yo opté por responder lo siguiente a Gómez Leyva:

    Pues, @CiroGomezL , hay tantísimas personas a quienes nos gustaría que @lopezobrador_ nos aceptara una invitación a comer a nuestra casa que sí, no lo veo en un restaurante. Todo lo demás que usted afirma es sólo rabia espetada a lo tonto.

                Y, tal y como lo hice en X, reitero con mucho respeto, admiración y aprecio la invitación:

    Señor presidente @lopezobrador_ , lo invito a comer o cenar o desayunar o tomarnos un café el día que usted quiera. Sería un honor y un placer conversar con usted. Un abrazo.

    • @gcastroibarra
  • La cancha dispareja

    La cancha dispareja

    Acorralada, desesperada, despelotada y turra, empecatada, liosa, trapisondista, embaucadora, insidiosa, malsana y emponzoñadora, desmoralizada y escabrosa, truculenta y caradura, truhan y balandrona, tramposita y perversa, la derecha facha, el conservadurismo mexicano contemporáneo aglutinado en torno al PRIAN, ese combo de lo que queda del brazo partidista del neoliberalismo globalista aldeano, los markitos y los alitos con sus chuchos, ellos y sus voceros mediáticos, sus dizque analistas y politólogas, la mayoría mostrando ya sin recato cuadros de ecolalia, sus medios sicarios, su prensa basura, sus huestes de bots, sus fúricas falanges tuiteras, en bola se dejaron caer en el ágora mexica cual bola de nieve para propagar una nueva “narrativa”…, como a su intelectualidad le encanta maldecirle a las mentiras. Desde hace unos días traen la consigna de propagar el cuento de la cancha dispareja.

    Por ejemplo, el incansable e impertérrito comentarista de Televisa, Leo Zuckerman, publicó en Excélsior su contribución a este nuevo mantra colectivo de la derecha, misma que luego promocionó en X… Leo al tal Leo:

    No sé cómo puede haber gente que todavía niegue que la cancha está dispareja en la competencia presidencial. O son ilusos o farsantes. Claro que el terreno de juego está inclinado a favor de Claudia Sheinbaum.

    El pobre no se da cuenta de que insulta desde una tontería. Su metáfora (¿y por qué será que los señores comentócratas al servicio de la oposición nomás no pueden salir de sus metáforas futboleras?)… Su metáfora, decía, es equívoca: una cancha dispareja afectaría a todos los competidores.

    Más allá de la bobería de la cancha, y con toda la buena intención de que el aludido señor panelista de derechas entendiera, le contesté con otra metáfora deportiva:

    A ver, si se programa una pelea de box, digamos para el próximo domingo 2 de junio, entre el mejor peso completo profesional del mundo y el peor peso pluma amateur del mundo, ¿diríamos que el problema de inequidad del combate está en el ring?

    La contienda electoral por la Presidencia de la República se está dando en condiciones, efectivamente, “disparejas”, pero no por la “cancha”. El principal ingrediente de inequidad se debe a los actores en contienda: si hacemos a un lado al candidato de MC que no tiene ninguna posibilidad y que se dará por bien servido si logra más del 5% de los votos, entonces tenemos, por un lado, el de la izquierda, a una mujer brillante, científica-estadista con experiencia, una política con una ideología coherente y perfectamente definida, el humanismo mexicano, y por el otro lado, el de la derecha, a una señora cuya mejor definición es la indefinición. No digo más, no es necesario hacer leña del árbol caído, ni está bien ni se puede empujar a quien ya se cayó y sigue en el suelo.

    En cambio, sí digo que la disparidad en el proceso electoral que hoy vivimos no sólo se aprecia a leguas entre las candidatas. Los medios tradicionales están en su enorme mayoría volcados en contra del actual gobierno federal y de la candidata de Morena. El radio, la televisión y los periódicos son miembros prácticamente todos de la prensa sicaria. Sus afanes día a día no se dirigen a informar, sino a confundir, a meter miedo, a atizar la insidia, a desalentar…

    También, claro, no podemos negarlo, la contienda está dispareja si, regresando a la metáfora futbolera, le echamos un ojo a las gradas: la enorme mayoría de los aficionados le van al equipo guinda, por lo menos seis de cada diez, mientras que al equipo que quiere salir a jugar de rosa y en realidad es blanquiazul-tricolor-amarillento apenas cuenta con el apoyo de unos tres de cada diez entre el público.

    Y, finalmente, otro factor de injusticia, el más peligroso de todos, está en el árbitro. El hombre de negro, como le dicen en el fút. El hombre de rosa en este caso. Para probar lo que afirmo no es necesario hablar mucho: recordemos que las señoras y los señores del INE, tan autónomos ellas y ellos, no han movido ni un meñique para investigar la guerra sucia que desde hace semanas ha emprendido el fachismo, particularmente su andanada de HT en X, Narcopresidente, Narcocandidata, Narcogobierno y las que se les sigan ocurriendo. Eso no lo investigan, y en cambio, el jueves 18 de abril nos vinimos a enterar que el INE acaba de hacer el ridículo más grande de toda su historia: el requerimiento de información formal que, como “autoridad”, enviaron a la empresa española que administra Canal Red Latinoamérica en torno a la estupenda entrevista que hace semanas le hicieron al presidente López Obrador no sólo no tiene ningún sustento jurídico, sino que descara su imparcialidad de la manera más burda que se me hubiera podido imaginar. La respuesta de la periodista Inna Afinogenova y de Pablo Iglesias fue demoledora, véanla por favor: pudieron ser crueles, pero amortiguaron un poco el carajazo por el buen sentido del humor que los caracteriza.

    Y mientras tanto, la oposición sigue regalándonos solaz con su debacle. Porque más allá de las comandas que al parecer todos sus esbirros tienen que atender, los conservas siguen en su acelerada descomposición desordenada.

    Por ejemplo, quien dicen que coordina la descuachalangada campaña electoral de la señora Bertha, Santiago Creel, ya se auto-coronó como el rey del humorismo gris. El ex secretario de gobernación del desgobernado Vicente Fox declaró que su candidata, la prianista que se dice troskista, feminista, indígena y candidata ciudadana, avanza viento en popa en las preferencias de los próximos sufragantes. Casi casi sin que se notara que estaba a punto de ganarle la risa a propósito de su propia puntada, dijo que el balance de la campaña de Xóchitl Gálvez era positivo. ¡No, bueno, resultó imposible no reírse cuando uno lo leyó!

    Y es que, como Creel, un montón de fachos se pusieron un pasón de antología por consumo de un alucinógeno estadístico conocido en el bajo mundo como Massive Caller, un pasón psicotrópico que los tiene viendo que la señora Bertha ya mero alcanza a Claudia.

    También en absoluta descoordinación, a media semana, El Universal público en primera plana, junto su cabezal, con todo y foto de la aludida mostrando esa sonrisa que día a día luce más y más fuera de tiempo, lugar y circunstancias, el siguiente titular: “Si el 62% sale a votar, adiós AMLO y su candidata”. ¿Qué? ¡Pero qué! Porque primero uno se ríe, luego entiende que es incomprensible tanta estulticia. ¿De plano no han entendido que vote el 63% o el 100 o el 20%… de todas formas, adiós, AMLO? ¿Nadie les ha hecho saber que el sexenio se acaba y que justo por eso hay elecciones? Y ya más fino: ¿realmente no comprenderán que entre más ciudadanos salgan a votar más votos tendrá la doctora Claudia Sheinbaum? La duda la planteó mejor mi amiga María Elena Sequeyro, quien escribió:

    Tiene días que vengo escuchando esto. Ayer vi varios tuits de “famosos” pidiendo el voto, pero no entiendo su lógica, pero, bueno, eso no es su fuerte.

    A mí me dejo pensando María Elena, y tengo una hipótesis como respuesta. Con esto cierro.

    Tal vez, sólo tal vez, quede alguien cuerdo en la oposición. Tal vez ese alguien ya se dio cuenta y aceptó que la tienen totalmente perdida, y que la mayor parte de la ciudadanía también ya lo sabe, incluidos los pocos que piensan votar por ellos, que seguramente cada día están más tristes y valoran menos la importancia de su voto: para qué salir el domingo si de todos modos ya perdimos. Así, el llamado del PRIAN a salir a votar es el grito desesperado de quienes ven, con toda lógica y motivos razonables, la probabilidad de incluso perder el registro.

    De este lado, estamos obligados apoyarlos en esto con todo: este 2 de junio salgamos todos a votar…, nosotros, sin misericordia.

    • @gcastroibarra