Etiqueta: Gilda Lozoya

  • Gilda Lozoya promueve amparo por filtración de imágenes tras su captura

    Gilda Lozoya promueve amparo por filtración de imágenes tras su captura

    La hermana de Emilio Lozoya acusa que la publicación de fotografías y videos de su detención vulneró su presunción de inocencia, mientras enfrenta un proceso por presunto lavado de dinero relacionado con la compra de Agronitrogenados.

    Gilda Susana Lozoya Austin, hermana del exdirector de Pemex, Emilio Lozoya, promovió un nuevo juicio de amparo para denunciar la presunta filtración de imágenes, videos e información confidencial difundida tras su detención, ocurrida el pasado 2 de julio en el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México. La defensa sostiene que la difusión del material por parte de la Fiscalía General de la República (FGR) violó sus derechos fundamentales y el debido proceso.

    La demanda fue presentada el 24 de julio ante un juzgado federal en materia penal. Sin embargo, el juez Rubén Darío Noguera Gregoire otorgó a la quejosa un plazo de cinco días para precisar los actos que pretende impugnar; de no hacerlo, el recurso será desechado. El juzgador solicitó que detalle, bajo protesta de decir verdad, los hechos relacionados con la supuesta actuación irregular de las autoridades.

    El caso de Gilda Lozoya está vinculado a la investigación por la compra irregular de Agronitrogenados. A principios de julio, la FGR la imputó por su presunta participación en operaciones con recursos de procedencia ilícita, al considerar que conocía y colaboró en el movimiento de 3.4 millones de dólares que, según la acusación, recibió Emilio Lozoya como soborno del empresario Alonso Ancira, exaccionista mayoritario de Altos Hornos de México (AHMSA), para concretar la adquisición de la planta por parte de Pemex en 2012.

    Aunque una jueza federal la vinculó a proceso, determinó que enfrentara el procedimiento en libertad condicional, al considerar que la Fiscalía no acreditó riesgo de fuga ni demostró haber agotado previamente mecanismos para citarla voluntariamente ante la autoridad. La detención fue considerada legal, pero no existieron elementos suficientes para imponerle prisión preventiva.

    El abogado Alejandro Rojas Pruneda aseguró que la difusión de las imágenes de su representada esposada y custodiada por agentes federales constituye una violación a la presunción de inocencia, la protección de datos personales, la privacidad y el derecho de defensa. Sostuvo que la comparecencia de Gilda Susana pudo haberse realizado de forma voluntaria, sin necesidad de ejecutar una orden de aprehensión ni exhibir públicamente su captura.

    Mientras el proceso penal continúa, el nuevo amparo busca determinar si la actuación de la FGR durante y después de la detención vulneró derechos constitucionales, en un caso que forma parte de las investigaciones por uno de los mayores escándalos de corrupción relacionados con Pemex y Agronitrogenados.

  • FGR abre nueva investigación contra Gilda Lozoya por sobornos del caso Odebrecht

    FGR abre nueva investigación contra Gilda Lozoya por sobornos del caso Odebrecht

    La hermana de Emilio Lozoya es señalada por su presunta participación en la red de triangulación de recursos ilícitos; actualmente enfrenta otro proceso en libertad condicional.

    La Fiscalía General de la República (FGR) abrió una nueva carpeta de investigación contra Gilda Susana Lozoya Austin, hermana del exdirector de Pemex, Emilio Lozoya, por su presunta participación en la red de sobornos del caso Odebrecht. De acuerdo con las investigaciones, habría obtenido beneficios económicos derivados de los recursos entregados por la constructora brasileña a cambio de contratos durante el sexenio de Enrique Peña Nieto.

    Según la FGR, Gilda Lozoya habría formado parte del esquema de triangulación y ocultamiento de dinero proveniente de los más de 10 millones de dólares que Odebrecht presuntamente entregó a Emilio Lozoya. Las autoridades sostienen que la indagatoria busca determinar si participó directamente en el lavado de esos recursos y en la obtención de beneficios económicos.

    Hasta el momento, no existe una imputación formal ni una orden de aprehensión por este nuevo expediente relacionado con Odebrecht. El abogado de Gilda Lozoya, Alejandro Rojas Pruneda, aseguró que la defensa únicamente tiene conocimiento del proceso penal que enfrenta su clienta por operaciones con recursos de procedencia ilícita vinculadas al caso Agronitrogenados.

    En ese procedimiento, la FGR sostiene que Gilda Lozoya habría participado en el presunto lavado de aproximadamente 3.5 millones de dólares enviados por Altos Hornos de México (AHMSA), propiedad de Alonso Ancira. De acuerdo con las investigaciones, el dinero habría sido canalizado a través de la empresa Tochos Holding Limited, de la cual era beneficiaria, para adquirir una residencia de lujo en la Ciudad de México.

    Actualmente, la hermana de Emilio Lozoya lleva su proceso en libertad condicional, luego de que una jueza determinara que no era necesario imponer prisión preventiva. Sin embargo, permanece bajo estrictas medidas cautelares, entre ellas portar un dispositivo de geolocalización, entregar su pasaporte, no salir de la Ciudad de México ni del país y presentarse a firmar periódicamente ante la autoridad judicial.

  • FGR vincula a proceso a Gilda Lozoya por presunto lavado de dinero en caso Agronitrogenados

    FGR vincula a proceso a Gilda Lozoya por presunto lavado de dinero en caso Agronitrogenados

    La hermana de Emilio Lozoya enfrentará un proceso penal por la presunta triangulación de 3.5 millones de dólares, aunque por ahora continuará en libertad condicional.

    La Fiscalía General de la República (FGR) obtuvo la vinculación a proceso de Gilda Susana Lozoya Austin, hermana del exdirector de Pemex, Emilio Lozoya, por su presunta participación en operaciones con recursos de procedencia ilícita relacionadas con el caso Agronitrogenados. La jueza de control Nora Ileana García Peralta determinó que existen elementos suficientes para continuar con la investigación y fijó un plazo de cuatro meses para la investigación complementaria, que concluirá el próximo 9 de noviembre.

    De acuerdo con la imputación de la FGR, Gilda Susana Lozoya habría participado en la triangulación de 3.5 millones de dólares presuntamente provenientes de Altos Hornos de México (AHMSA). El dinero habría sido canalizado a través de la empresa Tochos Holding Limited con el objetivo de ocultar su origen y encubrir el pago de presuntos sobornos vinculados con la compra de la planta de fertilizantes Agronitrogenados.

    La Fiscalía sostiene que Emilio Lozoya transfirió a su hermana la titularidad de una cuenta bancaria en el extranjero utilizada para mover los recursos investigados. Parte de ese dinero, según las autoridades, habría servido para adquirir una residencia de lujo en la alcaldía Miguel Hidalgo, inmueble que posteriormente pasó a manos del Gobierno de México mediante un procedimiento de extinción de dominio, al acreditarse el origen ilícito de los recursos.

    Aunque la FGR solicitó modificar la medida cautelar para imponer prisión preventiva justificada, la jueza rechazó esa petición al considerar que previamente no se acreditó un riesgo de fuga. En consecuencia, Gilda Susana Lozoya permanecerá en libertad condicional, aunque se programó una nueva audiencia para analizar nuevamente la solicitud del Ministerio Público respecto a las medidas cautelares.

    Durante la audiencia, la defensa calificó de improcedente la petición de la Fiscalía y argumentó que recibió nuevos datos de prueba apenas horas antes de la diligencia, lo que, a su juicio, vulneró el debido proceso. Asimismo, rechazó que su representada haya participado en transferencias relacionadas con la compra de Agronitrogenados y sostuvo que la acusación carece de elementos claros. No obstante, la autoridad judicial concluyó que las pruebas presentadas son suficientes para que el proceso penal continúe.

  • EL COMBATE A LA IMPUNIDAD EN EL CASO GILDA LOZOYA: JUSTICIA SIN PRIVILEGIOS Y CON APEGO A LA CONSTITUCIÓN

    EL COMBATE A LA IMPUNIDAD EN EL CASO GILDA LOZOYA: JUSTICIA SIN PRIVILEGIOS Y CON APEGO A LA CONSTITUCIÓN

    Es un caso que confirma que en México hoy se realizan esfuerzos históricos para abatir la impunidad de la que durante años gozaron exfuncionarios y sus cómplices, incluidos familiares, durante la etapa del neoliberalismo en el país. Durante ese periodo, amplios sectores de la sociedad percibieron que el poder político y económico generaba redes de protección que dificultaban la investigación y sanción de actos de corrupción de gran escala. Hoy, independientemente del desenlace judicial que corresponda en cada expediente, el hecho de que las instituciones investiguen y sometan a proceso a personas que durante mucho tiempo parecían intocables constituye un mensaje claro: el combate a la impunidad debe alcanzar a todos, sin distingos, pero siempre dentro de los límites que impone la Constitución.

    El caso de Gilda Lozoya vuelve a poner el dedo en la llaga y pone a prueba la madurez y los avances del sistema penal acusatorio mexicano. Más allá de la relevancia política y mediática del asunto, este proceso refleja que las instituciones de procuración e impartición de justicia hoy enfrentan investigaciones que durante años parecían inalcanzables, incluso cuando involucran a familiares de altos exfuncionarios. Al mismo tiempo, este caso obliga a preguntarnos: ¿para qué sirven realmente las medidas cautelares?

    La hermana del exdirector de Pemex enfrenta una imputación muy delicada por operaciones con recursos de procedencia ilícita dentro del caso Agronitrogenados. De acuerdo con la Fiscalía General de la República, Gilda habría participado presuntamente en una triangulación de aproximadamente 3.4 millones de dólares para la adquisición de un inmueble en la alcaldía Álvaro Obregón. Después de una audiencia inicial de más de diez horas, la jueza electa Norma Ileana García Peralta, respetando los derechos fundamentales de la imputada y con pleno apego al orden constitucional, determinó que Gilda Lozoya continuará su proceso en libertad, pero bajo diversas medidas cautelares: firma periódica ante la autoridad, colocación de un localizador electrónico, entrega del pasaporte y prohibición para salir de la zona metropolitana y del territorio nacional.

    La resolución, que puede resultar hasta cierto punto impopular, generó opiniones encontradas. Para algunos, permitir que una persona imputada por lavado de dinero enfrente el proceso en libertad representa un acto de impunidad o incluso de corrupción. Sin embargo, precisamente porque hoy existe una investigación seria y una imputación formal en un caso de alto impacto, conviene distinguir entre impunidad y respeto al debido proceso. Combatir la impunidad no significa desconocer los derechos fundamentales de quien enfrenta un proceso penal. Por el contrario, significa demostrar que incluso los casos más emblemáticos pueden conducirse conforme a la Constitución y no bajo la lógica de la condena anticipada.

    El artículo 19 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos es muy claro al establecer que la prisión preventiva constituye una medida excepcional y no una regla general. No se trata de una pena anticipada, y esa diferencia debe ser comprendida por toda la sociedad.

    Asimismo, los artículos 155 y 156 del Código Nacional de Procedimientos Penales disponen que el juez debe privilegiar la medida cautelar menos restrictiva posible, siempre que sea suficiente para garantizar la comparecencia del imputado al proceso, evitar la obstaculización de la investigación, proteger a la víctima, a los testigos o a la comunidad y asegurar el cumplimiento de una eventual sentencia.

    Este principio de mínima intervención no representa un beneficio para quien enfrenta un proceso penal; constituye una garantía esencial de todo Estado constitucional de derecho. La prisión preventiva no fue diseñada para satisfacer la exigencia social de castigo, sino para neutralizar riesgos procesales, como la afectación a la víctima, la obstaculización del procedimiento o la posibilidad de fuga de la persona imputada. Sin embargo, evitar esos riesgos no significa que la prisión preventiva deba ser la única opción. Por el contrario, debe ser el último recurso cuando ninguna otra medida resulte suficiente para cumplir con esas finalidades.

    La Suprema Corte de Justicia de la Nación ha sostenido que la prisión preventiva es la medida cautelar más gravosa dentro del proceso penal y, por ello, únicamente resulta constitucional cuando ninguna otra medida menos restrictiva permite alcanzar los fines del procedimiento. En la misma línea, la Corte Interamericana de Derechos Humanos ha reiterado, en asuntos como Suárez Rosero vs. Ecuador, Bayarri vs. Argentina y Tzompaxtle Tecpile y otros vs. México, que la prisión preventiva no puede utilizarse como una pena anticipada ni justificarse por la presión mediática o por el interés público que genere un caso.

    La autoridad judicial no puede imponer prisión preventiva únicamente porque Gilda Lozoya sea hermana del exdirector de Pemex o por los prejuicios que existan en torno al caso. Resolver conforme a derecho fortalece la legitimidad del combate a la impunidad, pues demuestra que el Estado puede investigar y procesar a personas vinculadas con antiguos círculos de poder sin renunciar a los principios constitucionales que rigen todo proceso penal.

    También queda demostrado que las instituciones de justicia tienen hoy la oportunidad de consolidar una transformación profunda: dejar atrás un sistema en el que durante años coexistieron la impunidad para algunos y el abuso del poder punitivo para otros. La legitimidad de ese cambio dependerá de que las decisiones judiciales se expliquen con claridad y se sustenten siempre en la Constitución, no en presiones políticas o mediáticas.

    El debate jurídico sobre el caso Gilda Lozoya no debería centrarse exclusivamente en determinar si fue correcta o incorrecta la decisión de permitir que enfrentara el proceso en libertad. La verdadera discusión consiste en identificar cuáles son las medidas más eficaces para impedir la sustracción de la justicia, garantizar el desarrollo del proceso y asegurar, en su caso, la reparación del daño.

    En delitos patrimoniales y financieros, como las operaciones con recursos de procedencia ilícita, el riesgo procesal no siempre radica únicamente en la posibilidad física de abandonar el país. Con frecuencia, el mayor riesgo deriva de la capacidad económica de la persona imputada para movilizar recursos, ocultar activos, financiar una eventual evasión, impedir que el Estado recupere los bienes vinculados con la conducta investigada o incluso utilizar estructuras de corrupción para influir indebidamente en las autoridades.

    Por ello, además de las medidas cautelares personales impuestas por la autoridad judicial, resulta fundamental analizar, cuando corresponda, la imposición de medidas cautelares de carácter real, como el aseguramiento de cuentas bancarias, la inmovilización de activos, el embargo precautorio de bienes y la fijación de garantías económicas suficientemente robustas. Estos mecanismos permiten neutralizar el riesgo patrimonial sin afectar de manera desproporcionada el derecho a la libertad personal. Además, no sólo dificultan una eventual fuga, sino que preservan bienes que podrían destinarse a la reparación del daño en caso de una sentencia condenatoria.

    En un país donde durante años prevaleció un modelo que permitió que numerosos casos de corrupción permanecieran impunes y donde la cercanía con el poder político frecuentemente representó un escudo frente a la acción de la justicia, resulta indispensable que el combate a la impunidad alcance también a quienes antes parecían intocables. Ese legado de privilegios, asociado por muchos al periodo neoliberal, sólo podrá superarse mediante instituciones fuertes que investiguen sin excepción y juzguen sin favoritismos. Sin embargo, ese esfuerzo perdería legitimidad si las decisiones judiciales dejaran de responder a criterios constitucionales y legales para atender únicamente la presión mediática. La igualdad ante la ley exige rechazar tanto el populismo punitivo como cualquier trato privilegiado que permita a quienes cuentan con mayor poder económico sustraerse de la acción de la justicia.

    El combate a la impunidad no comienza ni termina con la prisión preventiva. Comienza cuando el Estado es capaz de investigar a quienes durante años permanecieron fuera del alcance de la justicia y continúa cuando ese proceso se desarrolla con pleno respeto a las garantías constitucionales. En investigaciones por operaciones con recursos de procedencia ilícita, esa justicia no necesariamente se alcanza privando de la libertad a la persona imputada, sino asegurando los recursos económicos que podrían facilitar una eventual evasión y preservando el patrimonio que, en su caso, deberá responder frente a la sociedad.

    El verdadero reto no consiste únicamente en decidir quién merece una celda, sino en demostrar que ningún apellido, vínculo familiar o posición política puede colocar a una persona por encima de la ley. La justicia será verdaderamente transformadora cuando sea capaz de romper con las inercias de impunidad heredadas del periodo neoliberal, pero también cuando lo haga respetando escrupulosamente la Constitución, el debido proceso y los derechos humanos. Porque cuando un juez protege los derechos de una persona imputada no está otorgando impunidad; está garantizando que la ley se aplique con la misma fuerza y bajo las mismas reglas para todos.

    Romper con las inercias de impunidad heredadas del periodo neoliberal exige instituciones fuertes, ministerios públicos profesionales y jueces independientes. También exige comprender que el respeto al debido proceso no protege a una persona en particular; protege a todos los ciudadanos frente al ejercicio arbitrario del poder.

    Por: Jueza Amarande Riojas Orozco
    Maestra en Gobierno y Políticas Públicas por la Universidad Panamericana

  • Capturan a hermana de Emilio Lozoya por caso Agronitrogenados

    Capturan a hermana de Emilio Lozoya por caso Agronitrogenados

    La hermana de Emilio Lozoya fue detenida en el AICM y es señalada por la Fiscalía de participar en operaciones con recursos de procedencia ilícita relacionadas con la compra de la planta Agronitrogenados.

    La Fiscalía General de la República (FGR) detuvo este miércoles a Gilda Susana Lozoya Austin, hermana del exdirector de Petróleos Mexicanos (Pemex), Emilio Lozoya Austin, por su presunta participación en la trama de corrupción del caso Agronitrogenados. La captura se llevó a cabo en las inmediaciones del Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM), en un operativo conjunto con elementos de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC) y la Secretaría de Marina (Semar).

    De acuerdo con las investigaciones de la FGR, Gilda Lozoya habría participado en operaciones con recursos de procedencia ilícita al convertirse en beneficiaria de la empresa Tochos Holding Limited, luego de que su hermano le cediera los derechos sobre una cuenta bancaria en Suiza vinculada a una empresa fachada utilizada para mover recursos millonarios.

    La indagatoria señala que entre junio y noviembre de 2012, la ahora detenida recibió cinco transferencias por varios millones de dólares provenientes de Altos Hornos de México (AHMSA), empresa propiedad de Alonso Ancira Elizondo, uno de los principales implicados en el caso Agronitrogenados. Posteriormente, parte de esos recursos habría sido transferida a diversas personas, como parte de la ruta del dinero investigada por las autoridades.

    Según la Fiscalía, los recursos depositados en la cuenta suiza también fueron utilizados para financiar la compra de una residencia en la Ciudad de México, valuada en más de 32 millones de pesos, inmueble que ya fue sujeto a un procedimiento de extinción de dominio mediante sentencia definitiva. Las autoridades sostienen que, cuando ocurrieron estas operaciones, Emilio Lozoya ya sabía que asumiría la dirección general de Pemex.

    Tras su captura, Gilda Susana Lozoya Austin fue puesta a disposición del juez federal que giró la orden de aprehensión, quien determinará su situación jurídica en las próximas horas. La detención representa un nuevo avance en las investigaciones sobre la red de presuntos actos de corrupción vinculados a la compra irregular de Agronitrogenados, uno de los casos emblemáticos del sexenio pasado y que continúa bajo seguimiento de la Fiscalía.