El senador Waldo Fernández afirmó que las afectaciones provocadas por las recientes lluvias en Nuevo León demostraron la necesidad de fortalecer la planeación urbana, la infraestructura y los mecanismos de prevención en la entidad.
Waldo Fernández señaló que las inundaciones, cierres viales y daños a la infraestructura registrados en diversos municipios no son solo consecuencia del fenómeno meteorológico, sino principalmente el resultado de problemas estructurales previos.
“Las lluvias son inevitables; la falta de planeación no”, enfatizó.
El senador destacó que la verdadera capacidad de un gobierno se mide en momentos de crisis, no en tiempos de bonanza. “Las lluvias no crean los problemas; exhiben los problemas que ya existían”, apuntó, refiriéndose al costo que representa la improvisación en el mantenimiento del desagüe por parte del gobierno del estado.
Fernández hizo un llamado a anticipar riesgos y planear el crecimiento de Nuevo León con visión de largo plazo. “La mejor manera de proteger a las familias ante cualquier riesgo es planear con seriedad y tomar decisiones que preparen al estado para los retos que vienen”, concluyó.
Las intensas precipitaciones de las últimas horas han dejado afectaciones visibles en varias zonas del estado de Nuevo León, volviendo a poner en la mira pública la importancia de contar con una infraestructura resiliente y una planeación adecuada frente a fenómenos hidrometeorológicos cada vez más frecuentes.
Más de 28 millones de metros cúbicos de agua cayeron sobre la capital en una sola jornada; autoridades atendieron inundaciones, caída de árboles y afectaciones en vialidades estratégicas.
El Gobierno de la Ciudad de México, encabezado por Clara Brugada Molina, desplegó el operativo interinstitucional Tlaloque 2.0 para atender las afectaciones provocadas por las intensas lluvias registradas la noche del viernes, que dejaron un acumulado superior a 28 millones de metros cúbicos de precipitación en distintos puntos de la capital. Las fuertes tormentas generaron encharcamientos, caída de árboles y complicaciones en la movilidad, por lo que diversas dependencias activaron protocolos de emergencia para restablecer las condiciones de seguridad.
En las labores participaron de manera coordinada la Secretaría de Gestión Integral del Agua (Segiagua), la Secretaría de Gestión Integral de Riesgos y Protección Civil (SGIRPC), la Secretaría de Obras y Servicios (Sobse), la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC) y el Heroico Cuerpo de Bomberos. De acuerdo con el reporte oficial, las zonas con mayor precipitación fueron La Joya, San Pedro Mártir, Bosque de Tlalpan, Estadio Azteca y Zarco, donde se registraron acumulados que superaron los 70 milímetros en algunos puntos.
Para enfrentar la contingencia, la Segiagua movilizó 123 trabajadores especializados, además de 43 equipos de maquinaria pesada, vehículos de bombeo, unidades hidroneumáticas y equipos de emergencia. Gracias a estas acciones, para las 07:00 horas de este sábado ya se había atendido el 100 por ciento de los encharcamientos reportados en las alcaldías Álvaro Obregón, Coyoacán, Miguel Hidalgo, Tlalpan y Tláhuac, mientras que los niveles en presas, ríos y cauces permanecían bajo control.
🟢 Seguimos trabajando desde el Centro de Mando de #SEGIAGUA, en estrecha coordinación con todas las instituciones, para concluir las anegaciones provocadas por las intensas lluvias de hoy en la ciudad.
— Secretaría de Gestión Integral del Agua (@SEGIAGUA) June 13, 2026
El balance preliminar reportó la atención de 41 encharcamientos, la caída de 92 árboles y un poste, además de dos cortocircuitos y el colapso de una losa en la alcaldía Gustavo A. Madero, incidente que no dejó personas lesionadas. También se registró el desbordamiento del sifón del Río San Buenaventura, en Xochimilco, donde brigadas especializadas realizaron maniobras para controlar los niveles de agua y evitar mayores afectaciones a la población.
Entre los puntos críticos atendidos destacan los encharcamientos en Periférico y Viaducto Tlalpan, así como en la lateral de Periférico Sur a la altura de Insurgentes. Asimismo, en la Unidad Habitacional RIS 1, en Tlalpan, se realizaron labores de desalojo de agua y limpieza en departamentos afectados; un censo preliminar contabilizó al menos 10 viviendas con daños. De igual forma, equipos de emergencia trabajaron en el Hospital de Psiquiatría San Fernando del IMSS, donde se controló una anegación registrada dentro de las instalaciones.
Ante la continuidad de la temporada de lluvias, las autoridades capitalinas llamaron a la ciudadanía a mantener limpias las coladeras, evitar cruzar calles inundadas, conducir con precaución y alejarse de árboles, postes o estructuras que puedan representar un riesgo. El gobierno capitalino reiteró que mantiene activos los mecanismos de respuesta para atender cualquier emergencia y pidió reportar incidentes a través del 911, Locatel y los canales oficiales de Protección Civil.
El primer temporal de lluvias provocó inundaciones, caos vial, árboles caídos y afectaciones al transporte público, encendiendo las alertas sobre la capacidad de Guadalajara para recibir a miles de visitantes durante la Copa Mundial de la FIFA 2026.
A tan solo unos días del inicio de la Copa Mundial de la FIFA 2026, Guadalajara enfrentó una dura prueba que dejó al descubierto los problemas de infraestructura que persisten en la ciudad. El primer gran aguacero de la temporada provocó inundaciones, colapsos viales y afectaciones en diversos puntos de la zona metropolitana, incluyendo los accesos hacia el estadio que albergará encuentros mundialistas.
Uno de los puntos más críticos se registró sobre la carretera a Tepic, una de las principales rutas de acceso al inmueble sede del torneo. La inundación de un paso a desnivel ubicado a la altura de la cigarrera La Moderna mantuvo paralizada la circulación durante varias horas, generando largas filas de vehículos desde La Primavera hasta el Periférico. El problema evidenció la vulnerabilidad de la infraestructura urbana justo cuando la ciudad se prepara para recibir a miles de turistas nacionales y extranjeros.
De acuerdo con la Unidad Estatal de Protección Civil y Bomberos de Jalisco, las lluvias comenzaron la tarde del domingo y se prolongaron hasta la mañana del lunes. Por su parte, el Instituto de Astronomía y Meteorología de la Universidad de Guadalajara reportó precipitaciones cercanas a los 25 milímetros en algunos sectores, una cantidad equivalente al promedio acumulado de lluvias registrado durante todo el mes de mayo.
Las afectaciones fueron generalizadas. Autoridades contabilizaron al menos 39 árboles caídos, inundaciones en importantes avenidas y cierres parciales en vialidades estratégicas como López Mateos, Federalismo y 8 de Julio. Incluso se reportó el colapso de una sección del pavimento debido a la fuerza de las corrientes de agua. Colonias como Providencia, Jardines del Bosque, Analco, Del Fresno y Rancho Nuevo también registraron problemas por acumulación de agua.
Además del caos vial, miles de usuarios del transporte público quedaron varados durante horas, mientras que algunas viviendas sufrieron el ingreso de agua por fallas en los sistemas de drenaje. Una plaza comercial en Zapopan también reportó severas inundaciones al interior de sus instalaciones. Aunque las autoridades lograron evitar el desbordamiento de algunos canales pluviales, la tormenta dejó en evidencia que la infraestructura hidráulica sigue siendo insuficiente para enfrentar lluvias intensas.
Con el Mundial a la vuelta de la esquina, el episodio ha generado cuestionamientos sobre la preparación de Guadalajara para un evento de talla internacional. Lo ocurrido demuestra que, más allá de los estadios y la promoción turística, aún existen retos importantes en movilidad, drenaje y servicios urbanos que podrían afectar la experiencia de visitantes y habitantes durante la justa deportiva.
Más de 10.7 millones de metros cúbicos de agua cayeron sobre la capital en pocas horas; Cuajimalpa fue una de las alcaldías más afectadas por encharcamientos, granizo y desbordamientos.
Las intensas lluvias registradas durante las últimas horas en la Ciudad de México activaron un amplio operativo de emergencia por parte de la Secretaría de Gestión Integral del Agua (SEGIAGUA), que movilizó a más de un centenar de trabajadores y decenas de equipos especializados para atender inundaciones, encharcamientos y afectaciones en distintas zonas de la capital, particularmente en el poniente de la ciudad.
De acuerdo con el reporte oficial, se registró un volumen superior a 10.7 millones de metros cúbicos de lluvia, una cifra que refleja la magnitud del fenómeno meteorológico. Para hacer frente a las emergencias, la dependencia desplegó 105 elementos operativos, entre ingenieros, técnicos y cuadrillas especializadas, además de 31 unidades de maquinaria, incluyendo vehículos de bombeo de emergencia, equipos hidroneumáticos y unidades Hércules.
Las precipitaciones más intensas se concentraron en Cuajimalpa, donde estaciones pluviométricas como Yaqui y La Venta registraron acumulados extraordinarios de 80.25 y 78.25 milímetros, respectivamente, en apenas una hora. También se reportaron importantes niveles de lluvia en Magdalena Contreras y Álvaro Obregón, zonas que históricamente presentan riesgos durante la temporada de precipitaciones.
Las brigadas de SEGIAGUA informaron que atendieron la totalidad de los encharcamientos reportados en Cuajimalpa. Entre los puntos intervenidos destacan vialidades de Santa Fe, Contadero, San Pedro Cuajimalpa y el pueblo de El Yaqui, donde fue necesario utilizar equipos de bombeo, maquinaria pesada e incluso un vehículo Bobcat para retirar acumulaciones de granizo que obstruían el sistema de drenaje.
Asimismo, personal de la dependencia trabajó de manera coordinada con la Secretaría de Gestión Integral de Riesgos y Protección Civil (SGIRPC) para liberar rejillas pluviales bloqueadas por granizo, atender afectaciones en la Escuela Secundaria Técnica No. 48 y controlar el desbordamiento reportado en la barranca Santa Rita, una zona de difícil acceso. También se realizaron labores de desalojo de agua en el bajo puente de Echanove para restablecer la circulación vehicular.
Mientras continúan las tareas de limpieza y evaluación de daños, autoridades capitalinas mantienen el monitoreo permanente de la infraestructura hidráulica y realizan un censo de viviendas afectadas. La intensidad de las lluvias confirma el reto que representa la temporada pluvial para la Ciudad de México y la importancia de fortalecer las acciones preventivas ante fenómenos meteorológicos cada vez más extremos.
Especialistas de la UdeG advierten que existen más de 600 puntos de inundación en Guadalajara; las rutas hacia el estadio Akron podrían colapsar durante los partidos del Mundial.
A menos de un mes del arranque del Mundial 2026, especialistas de la Universidad de Guadalajara (UdeG) encendieron las alarmas por el grave riesgo de inundaciones en las principales vialidades que conectan con el estadio Akron, sede de partidos mundialistas en Jalisco. El diagnóstico vuelve a poner bajo presión al gobierno estatal de Pablo Lemus y a la administración municipal de Juan José Frangie en Zapopan, señalados por años de omisiones frente a un problema que crece con cada temporal.
Investigadores universitarios advirtieron que en el Área Metropolitana de Guadalajara existen al menos 600 puntos susceptibles de inundación, de los cuales cerca de 200 son considerados de alto peligro. Entre las zonas más críticas destacan los accesos al estadio Akron, particularmente el paso a desnivel de avenida del Bajío, Periférico, avenida Vallarta y el retorno hacia el ITESO, rutas que miles de aficionados utilizarán durante los encuentros mundialistas.
Especialistas explicaron que junio históricamente es uno de los meses más lluviosos en Guadalajara y que las tormentas suelen registrarse durante la tarde-noche, justo cuando los asistentes se trasladan a los estadios o regresan de los partidos. El problema se agrava porque muchos turistas desconocen las zonas de riesgo y podrían quedar atrapados en vialidades donde el agua se acumula en cuestión de minutos.
Pese a que las inundaciones son una crisis recurrente en la ciudad, especialistas señalaron que cada año aparecen entre 30 y 40 nuevos puntos de riesgo, reflejo del crecimiento urbano desordenado y de la falta de infraestructura hidráulica adecuada. Mientras las lluvias siguen colapsando avenidas como López Mateos, Lázaro Cárdenas, Periférico o Juan Gil Preciado, los gobiernos de Movimiento Ciudadano han priorizado megaproyectos y eventos internacionales sin resolver problemas básicos de movilidad y drenaje.
Los investigadores insistieron en que las autoridades debieron implementar desde hace años medidas preventivas como sistemas de infiltración pluvial, “parques esponja”, vasos reguladores y restricciones a la urbanización en zonas altas. Sin embargo, las administraciones de Pablo Lemus y Juan José Frangie llegan al Mundial con advertencias, vialidades vulnerables y sin soluciones estructurales visibles para evitar escenarios de caos durante las lluvias.
Aunque Jalisco busca proyectarse internacionalmente como sede moderna del Mundial 2026, la realidad exhibe una ciudad donde basta una tormenta para paralizar avenidas, dejar vehículos bajo el agua y poner en riesgo a miles de personas. Las alertas de la UdeG no sólo evidencian un problema climático, sino años de falta de planeación urbana y acciones insuficientes por parte de las autoridades estatales y municipales.
La estrategia contempla más de 2 mil 300 obras hidráulicas en todo el país, con proyectos prioritarios en CDMX, Estado de México y Acapulco para enfrentar lluvias extremas y décadas de abandono.
La Comisión Nacional del Agua anunció una inversión histórica de 12 mil millones de pesos para reducir el riesgo de inundaciones en distintas regiones del país afectadas por lluvias severas y fenómenos climáticos registrados durante 2025. El titular de la dependencia, Efraín Morales, informó que los recursos serán destinados a obras estratégicas de drenaje, desazolve y regulación hidráulica en zonas consideradas vulnerables desde hace décadas.
Durante la Mañanera del Pueblo encabezada por la presidenta Claudia Sheinbaum, Morales explicó que el objetivo es prevenir inundaciones recurrentes tanto en áreas urbanas como en regiones cercanas a ríos y costas. Señaló que muchas de estas afectaciones se agravaron por el crecimiento desordenado de las ciudades, drenajes insuficientes y el impacto de eventos climáticos extremos cada vez más frecuentes.
Uno de los proyectos prioritarios se desarrollará en la zona oriente de la Ciudad de México y el Estado de México, particularmente en municipios como Nezahualcóyotl y Los Reyes La Paz, además de la alcaldía Iztapalapa. Entre las principales acciones destaca la ampliación de la laguna de regulación El Salado, cuya capacidad aumentará de 300 mil a 400 mil metros cúbicos para mejorar el desfogue de agua proveniente de zonas densamente pobladas.
También se reforzará el colector Teotongo en Iztapalapa, incrementando su capacidad en 4 mil litros por segundo, mientras que el colector Carmelo Pérez, en Nezahualcóyotl, recibirá una ampliación de 20 mil litros adicionales. Estas obras estarán conectadas con el Cárcamo de Bombeo Xochiaca, infraestructura clave capaz de desalojar hasta 16 mil litros de agua por segundo y reducir significativamente el riesgo de inundaciones en el Valle de México.
La mandataria federal destacó que actualmente se desarrollan 2 mil 300 obras hidráulicas en todo el país, prácticamente una por municipio. Además de los proyectos contra inundaciones, el plan incluye acciones de agua potable, drenaje y saneamiento en ríos como el Río Atoyac, el Lerma, el Santiago y el Tula, considerados prioritarios por sus altos niveles de contaminación y deterioro ambiental.
En Acapulco también se realizan trabajos intensivos para enfrentar la temporada de lluvias. Conagua informó que se llevan a cabo labores de desazolve en 13 kilómetros del río La Sabana, además de intervenciones en el arroyo San Agustín y el reforzamiento de más de 4 kilómetros de bordos pluviales. Las autoridades aseguraron que estas acciones buscan evitar nuevas emergencias y proteger a miles de familias en zonas históricamente afectadas por inundaciones.
Las precipitaciones dejaron inundaciones, árboles caídos y severos encharcamientos en distintos puntos de la capital; Periférico y Picacho Ajusco permanecieron cerrados por acumulación de agua.
Las intensas lluvias registradas la noche de este lunes provocaron afectaciones en distintas zonas de la Ciudad de México, lo que llevó a la Secretaría de Gestión Integral de Riesgos y Protección Civil (SGIRyPC) a activar la alerta púrpura en las alcaldías Álvaro Obregón, Cuajimalpa, Magdalena Contreras y Tlalpan, además de mantener la alerta roja en Milpa Alta debido a la persistencia de las tormentas.
De acuerdo con las autoridades capitalinas, las precipitaciones acumuladas superaron los 9.4 millones de metros cúbicos de agua, generando al menos 18 encharcamientos e inundaciones en vialidades principales. Uno de los puntos más afectados fue el cruce de Periférico y Picacho Ajusco, donde la acumulación de agua obligó al cierre total de la circulación en ambos sentidos, causando severo caos vial en el sur de la capital.
La alerta púrpura se activa en la Ciudad de México cuando el clima llega a su nivel más crítico.
— Gobierno de la Ciudad de México (@GobCDMX) May 12, 2026
Los cuerpos de emergencia desplegaron operativos en distintos puntos de la ciudad para atender las afectaciones provocadas por las lluvias. El director general del Heroico Cuerpo de Bomberos, Juan Manuel Pérez Cova, informó que se realizaron trabajos en 15 de las 18 inundaciones reportadas, además del retiro de 10 árboles caídos, tres postes dañados y la atención de cuatro cortocircuitos derivados de las precipitaciones.
En la alcaldía Álvaro Obregón también se reportaron anegaciones en la zona de la presa Becerra, específicamente en el cruce de Calzada Jalalpa y Chicago, dentro de la colonia Desarrollo Urbano El Pirú. La alcaldía aclaró que no hubo desbordamiento de la presa, sino acumulación de agua en una zona baja donde se concentra basura y residuos, alcanzando niveles de hasta 20 centímetros.
Hasta la noche de este lunes continuaban las labores para desalojar el agua acumulada en el bajo puente de Picacho Ajusco, donde se registró una inundación de aproximadamente 80 metros de largo y más de 70 centímetros de profundidad. Elementos del agrupamiento Zorros de la Secretaría de Seguridad Ciudadana apoyaron en la zona para evitar accidentes y auxiliar a automovilistas afectados.
La mandataria destacó que el túnel Churubusco-Xochiaca se construyó en tiempo récord y busca evitar anegaciones en Nezahualcóyotl, Iztapalapa y Los Reyes La Paz.
La presidenta Claudia Sheinbaum supervisó el avance del túnel Churubusco-Xochiaca, una obra hidráulica estratégica para reducir inundaciones en el oriente del Valle de México, una de las zonas históricamente más vulnerables durante la temporada de lluvias.
Desde Nezahualcóyotl, acompañada por la gobernadora Delfina Gómez y autoridades federales y municipales, la mandataria subrayó que este proyecto beneficiará directamente a Neza, Los Reyes La Paz e Iztapalapa, además de proteger infraestructura clave como el Sistema de Transporte Colectivo Metro.
Sheinbaum recordó que hace menos de un año la región enfrentó fuertes inundaciones que afectaron viviendas, debido a la incapacidad de desalojar el agua pluvial. “Estoy impresionada”, expresó, al contrastar ese escenario con el avance actual de la obra.
Destacó que el túnel fue construido en apenas tres meses, como parte de un plan integral diseñado por los tres niveles de gobierno para evitar que se repitan emergencias como las registradas en temporadas pasadas.
La presidenta enfatizó que esta infraestructura permitirá desalojar grandes volúmenes de agua, reduciendo el riesgo de anegaciones en zonas densamente pobladas y mejorando la seguridad de miles de familias.
Con este tipo de proyectos, el Gobierno federal apuesta por soluciones de fondo ante el cambio climático y el crecimiento urbano, priorizando obras que atiendan problemáticas históricas en el oriente del Valle de México.
El reforzamiento del Colector Teotongo y tres obras estratégicas buscan evitar anegaciones en colonias, vialidades clave y la Línea A del Metro antes de la temporada de lluvias.
La Comisión Nacional del Agua avanza en cuatro obras simultáneas para recuperar la capacidad de drenaje y reducir el riesgo de inundaciones en la zona limítrofe entre Iztapalapa, La Paz y Nezahualcóyotl, una de las regiones históricamente más afectadas durante la temporada de lluvias.
Autoridades federales destacaron el reforzamiento del Colector Teotongo, iniciado en enero y con un avance del 10 por ciento. Tan solo en esta obra se invierten 367.5 millones de pesos para intervenir más de 2 mil 239 metros de tubería, corregir pendientes y eliminar deformaciones de una infraestructura con más de tres décadas de antigüedad. La nueva capacidad será de 50 metros cúbicos por segundo, permitiendo conducir escurrimientos hacia el vaso regulador El Salado.
Además, se ejecuta la rehabilitación integral del vaso regulador El Salado, el reforzamiento del colector Carmelo Pérez y la construcción de cárcamos de bombeo conectados a la lumbrera 2 y al túnel Churubusco-Xochiaca. Con ello se busca evitar anegaciones en colonias de Neza y en puntos críticos como la calzada Ignacio Zaragoza, la autopista México-Puebla y la carretera México-Texcoco, así como afectaciones en la Línea A del Metro.
Autoridades de Conagua subrayaron que, pese a las excavaciones, el drenaje original continúa operando. Las obras podrían extenderse a jornadas de 24 horas para concluir a más tardar en mayo y prevenir emergencias como las registradas el año pasado, cuando miles de vecinos y automovilistas resultaron afectados.
El plan beneficiará colonias de Iztapalapa, el fraccionamiento Floresta y la Unidad Tepozanes en La Paz, así como sectores como Las Águilas y Ampliación Las Águilas en Nezahualcóyotl, consolidando una estrategia integral contra las inundaciones en el oriente del Valle de México.
Más de 18 mil viviendas dañadas, 4 mil destruidas y 11 mil hectáreas afectadas evidencian la magnitud de la emergencia climática que golpea al país sudamericano.
Las inundaciones en Colombia han dejado al menos 17 personas fallecidas y más de 250 mil damnificados, según confirmó la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD). Las lluvias intensas, registradas desde inicios de febrero, mantienen en alerta a múltiples regiones del país.
De acuerdo con el reporte oficial, se contabilizan 18 mil viviendas con daños y al menos 4 mil completamente destruidas, además de severas afectaciones en carreteras, puentes e infraestructura pública. Escuelas, hospitales y centros comunitarios también han sufrido estragos, por lo que se iniciaron trabajos de reparación emergente.
La UNGRD informó que continúa la distribución de ayuda humanitaria para atender a las familias afectadas. Solo en el departamento de Córdoba se enviaron 223 toneladas de asistencia, que incluyen alimentos, agua potable, artículos de higiene, hamacas y sábanas.
El Gobierno de Colombia señaló que un frente frío atípico intensificó las precipitaciones y los vientos, provocando una emergencia nacional. A través de redes sociales, la Presidencia aseguró que se mantiene presencia en los territorios para mitigar los daños y garantizar apoyo a la población.
Además del impacto urbano, la emergencia también golpea al sector rural. Las autoridades reportan más de 11 mil hectáreas gravemente afectadas, lo que compromete cultivos y actividades productivas en diversas regiones.