Etiqueta: Islas Malvinas

  • “Si no fuera por Netanyahu, dudo que hoy existiera Israel”: Javier Milei

    “Si no fuera por Netanyahu, dudo que hoy existiera Israel”: Javier Milei

    El presidente argentino elogió al primer ministro israelí tras la Asamblea General de la ONU y afirmó que su ausencia habría representado un riesgo para Israel, Europa y Occidente.

    Tras participar en la Asamblea General de la ONU, el presidente de Argentina, Javier Milei, volvió a expresar su respaldo al primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, a quien calificó como un líder con una visión geopolítica excepcional. En declaraciones realizadas en Nueva York, el mandatario argentino aseguró que tiene dudas de que Israel siguiera existiendo sin Netanyahu.

    “Es un líder extraordinario, con una visión geopolítica y que entiende además el vínculo con la batalla cultural como muy pocas personas en el mundo”, afirmó Milei al mencionar también a Donald Trump, Marco Rubio y Scott Bessent. Posteriormente señaló que, sin Netanyahu, la desaparición de Israel habría representado un “verdadero peligro” para Europa y Occidente.

    Las declaraciones se produjeron mientras Milei mantiene una agenda de acercamiento con Israel y Estados Unidos. Durante su estancia en Nueva York, el presidente argentino recibió además el reconocimiento Ohev Yisrael, otorgado por la comunidad de la escuela Yeshiva Darchei Torah por su postura de respaldo al pueblo judío, de acuerdo con reportes de medios argentinos.

    El respaldo a Netanyahu ocurrió un día antes de la reunión bilateral entre ambos mandatarios, prevista en Nueva York. El encuentro se desarrolla en medio de la agenda internacional de Milei y de su reclamo argentino sobre las Islas Malvinas, además de asuntos relacionados con la relación entre Argentina, Israel y Estados Unidos.

    En la misma conversación posterior a su participación ante la ONU, Milei también defendió su política exterior y reiteró que Argentina mantendrá su reclamo diplomático por las Malvinas. Su encuentro con Netanyahu cerrará su agenda en Nueva York antes de regresar a Argentina.

  • Estados Unidos amenaza a Reino Unido por soberanía de las Malvinas

    Estados Unidos amenaza a Reino Unido por soberanía de las Malvinas

    El Pentágono podría oponerse al control británico de las islas si Londres no eleva su gasto militar. Un funcionario estadounidense advirtió que el nuevo primer ministro, Andy Burnham, recibirá “atención especial” en las revisiones de la OTAN.

    Washington endureció su postura frente a uno de sus aliados más cercanos. Según reveló el diario The Telegraph, Estados Unidos amenazó con oponerse a la soberanía británica sobre las islas Malvinas.

    La condición es clara: Reino Unido debe aumentar su gasto en defensa. De lo contrario, el país podría enfrentar consecuencias diplomáticas en su disputa histórica con Argentina.

    Funcionarios del Pentágono preparan esta medida como parte de una estrategia mayor. Buscan presionar a los países de la OTAN para que cumplan la meta del 5% del PIB en gasto militar. Esa cifra representa el compromiso acordado entre los miembros de la alianza atlántica.

    Un funcionario estadounidense de alto rango habló con el medio británico sobre el tema. Explicó que Reino Unido recibirá “atención especial” durante la revisión de compromisos con la OTAN. Washington evaluará entonces si sus aliados avanzan hacia la meta de gasto establecida.

    El plan de inversión en defensa que anunció el primer ministro Keir Starmer en junio no convenció a Washington. Las autoridades estadounidenses consideran que esa propuesta no representa un paso suficiente. Creen que Reino Unido tiene potencial para convertirse en un socio de defensa más sólido.

    “Espero que Reino Unido reciba atención especial porque tiene mucho potencial”, declaró el funcionario. Agregó que Estados Unidos buscará incentivar a Londres para que incremente su compromiso militar de forma significativa.

    Estados Unidos mantiene oficialmente una postura neutral sobre la soberanía de las Malvinas. Sin embargo, reconoce la administración británica sobre el archipiélago desde hace décadas. Argentina, por su parte, continúa reclamando esas islas bajo el nombre de Malvinas.

    Una disputa con historia

    El conflicto por las Malvinas se remonta a 1833, cuando Reino Unido tomó control del territorio. Argentina jamás abandonó su reclamo sobre esas islas del Atlántico Sur.

    En 1982 estalló la guerra entre ambos países por esta disputa territorial. El enfrentamiento militar terminó con la derrota argentina, aunque Buenos Aires nunca renunció a su posición.

    El tema resurgió este verano durante el Mundial de fútbol. Representantes argentinos sugirieron entonces reabrir el diálogo sobre las islas, antes de la semifinal ante Inglaterra.

    Argentina ganó ese partido 2-0. Después del triunfo, los jugadores desplegaron una manta con la frase “Las Malvinas son argentinas”.

    Portavoces del gobierno británico ya reaccionaron ante esta nueva presión estadounidense. Insisten en que la soberanía de las islas corresponde únicamente a Reino Unido. Además, subrayan el derecho de los isleños a decidir su propio futuro político.

    Un memorando interno del Pentágono, filtrado en abril, ya había sugerido esta posible estrategia. En ese momento, el secretario de Estado, Marco Rubio, minimizó la filtración como una decisión interna menor.

  • FIFA sanciona a Argentina por pancarta de las Malvinas y por pelea en la final del Mundial

    FIFA sanciona a Argentina por pancarta de las Malvinas y por pelea en la final del Mundial

    La Comisión Disciplinaria de la FIFA impuso a Argentina una dura sanción económica y con el veto de un 50 por ciento de asistencia para sus próximos dos partidos por mostrar una pancarta respecto a las Islas Malvinas en la semifinal del Mundial 2026 entre la Albiceleste e Inglaterra. 

    La selección argentina recibió una multa de 321 mil dólares por exhibir la pancarta sobre las Malvinas tras su victoria ante Inglaterra, país con el que mantiene desde hace décadas una disputa por ese territorio. El organismo señaló que la sanción responde también a “los cánticos y gestos discriminatorios de sus aficionados”, en violación del artículo 17 del Código Disciplinario de la FIFA sobre orden y seguridad en los partidos.

    De esa multa, la Asociación del Fútbol Argentino deberá destinar 100 mil dólares a un plan contra la discriminación.

    La FIFA también castigó a varios integrantes de la delegación argentina por los incidentes ocurridos al término de la final ante España:

    • Leandro Paredes: 10 partidos de suspensión y 90 mil dólares de multa, por agarrar del cuello al español Eric García y empujar a Gavi al suelo. Es una de las sanciones más severas en la historia de los Mundiales, comparable a la impuesta a Luis Suárez en 2014.
    • Nahuel Molina: siete partidos y multa de 90 mil dólares.
    • Thiago Almada: un partido y 30 mil dólares.
    • Roberto Ayala (cuerpo técnico): tres partidos y 30 mil dólares.

    Del lado español, Gavi fue sancionado con un partido y 30 mil dólares de multa.

    La Asociación del Fútbol Argentino indicó que apelará ante el comité de apelación de la FIFA y, de ser necesario, recurrirá al Tribunal de Arbitraje Deportivo como última instancia.

  • Puede que el Mundial no sea nuestro, pero las Malvinas sin duda lo son: Keir Starmer, primer ministro de RU

    Puede que el Mundial no sea nuestro, pero las Malvinas sin duda lo son: Keir Starmer, primer ministro de RU

    Londres sostuvo que la soberanía de las Islas Malvinas corresponde a sus habitantes y pidió sancionar, si procede, la exhibición de una bandera política tras la semifinal del Mundial 2026.

    El Gobierno del Reino Unido reiteró su solicitud a la FIFA para investigar a la selección de Argentina por exhibir una pancarta con la leyenda “Las Malvinas son argentinas” tras vencer a Inglaterra en las semifinales del Mundial 2026. Para Londres, el gesto podría haber infringido las normas que prohíben manifestaciones políticas durante la competencia.

    La portavoz del primer ministro Keir Starmer fue contundente al defender la postura británica sobre el archipiélago. “Puede que el Mundial no sea nuestro, pero las Malvinas sin duda lo son“, declaró, al tiempo que reiteró que la posición del Reino Unido no ha cambiado y que la autodeterminación de los habitantes de las islas sigue siendo la base de su política sobre el territorio.

    Las autoridades británicas recordaron que en 2013 los habitantes de las islas votaron mayoritariamente por permanecer bajo soberanía británica y aseguraron que el compromiso de Londres con el archipiélago “nunca flaqueará”. Además, insistieron en que la reclamación territorial de Argentina no modifica su posición histórica.

    El ministro de Ciencia británico, Peter Kyle, calificó la exhibición de la pancarta como “totalmente inapropiada” y pidió a la FIFA realizar una investigación exhaustiva. Señaló que uno de los principios fundamentales de la Copa del Mundo es mantener la política fuera del futbol y recordó que el ingreso de banderas o símbolos con contenido político estaba prohibido dentro del estadio.

    La polémica surgió después de que los jugadores argentinos mostraran la pancarta al finalizar el encuentro frente a Inglaterra. Incluso el presidente Javier Milei pidió no relacionar el resultado deportivo con la disputa por las Islas Malvinas, mientras continúa la controversia sobre cómo el mensaje logró ingresar al estadio pese a las restricciones impuestas por la FIFA y las autoridades de seguridad de Estados Unidos.

  • Argentina denuncia paso ilegal de buque británico en Malvinas

    Argentina denuncia paso ilegal de buque británico en Malvinas

    La Cancillería argentina presentó una protesta formal contra el Reino Unido por el tránsito del HMS Medway cerca de las Islas Malvinas, al asegurar que navegó sin autorización en aguas que reclama como propias.

    El Gobierno de Argentina presentó una protesta diplomática contra el Reino Unido tras denunciar el paso del buque de guerra HMS Medway cerca de las Islas Malvinas, territorio bajo administración británica cuya soberanía continúa siendo reclamada por Buenos Aires. La Cancillería argentina sostuvo que la embarcación transitó sin la debida notificación por aguas que considera parte de su jurisdicción.

    En un comunicado, el Ministerio de Relaciones Exteriores expresó su “más enérgico rechazo” a los movimientos del HMS Medway y calificó el tránsito como “inconsulto e ilegal”, al considerar que contraviene acuerdos bilaterales entre ambas naciones. La nota de protesta fue entregada el pasado 13 de julio a la Embajada del Reino Unido en Buenos Aires.

    El canciller Pablo Quirno respaldó la postura del gobierno y afirmó que la defensa de los intereses argentinos continuará por la vía diplomática. A través de sus redes sociales aseguró que el trabajo de la diplomacia se realiza con firmeza, aunque sin la exposición pública que generan otros acontecimientos nacionales.

    Por su parte, el presidente Javier Milei reiteró que la disputa por las Islas Malvinas debe mantenerse en el ámbito diplomático y pidió no vincularla con el reciente triunfo de la selección argentina sobre Inglaterra en las semifinales del Mundial. El mandatario sostuvo que la recuperación del archipiélago pasa por el diálogo internacional y no por manifestaciones derivadas del resultado de un partido de fútbol.

    La disputa por las Islas Malvinas permanece abierta desde hace décadas. Mientras Argentina mantiene su reclamación de soberanía, el Reino Unido administra el archipiélago y conserva presencia militar permanente en la zona. La controversia continúa siendo uno de los principales puntos de tensión en la relación bilateral entre ambos países.

  • Ganar un partido no le devuelve las islas Malvinas a Argentina

    Ganar un partido no le devuelve las islas Malvinas a Argentina

    Los jugadores argentinos celebraron el pase a la final con un reclamo histórico sobre las islas, pero un resultado deportivo no cambia lo que pasó hace 44 años.

    El festejo argentino tras vencer 2-1 a Inglaterra incluyó un gesto que nadie olvidó: una bandera blanca con letras negras que decía “Las Malvinas son argentinas”. Giovani Lo Celso y varios compañeros la extendieron sobre el césped, justo cuando la algarabía por la clasificación a la final llegaba a su punto más alto.

    El mensaje resulta comprensible desde el orgullo nacional. También resulta, con todo respeto, un poco ingenuo. Ningún gol de Lautaro Martínez ni ninguna atajada de “Dibu” Martínez modifica un tratado internacional. El fútbol emociona, pero no firma acuerdos de soberanía.

    Conviene recordar cómo se perdieron realmente las islas. En abril de 1982, la dictadura militar argentina, encabezada por Leopoldo Galtieri, ordenó la invasión de las Malvinas para desviar la atención de una crisis económica y social interna. El Reino Unido respondió con una fuerza militar muy superior y recuperó el territorio en junio del mismo año, después de 74 días de guerra. Murieron 649 soldados argentinos y 255 británicos.

    Esa derrota militar, y no un partido de fútbol, definió el estatus actual de las islas. Por eso las autoridades argentinas prohibieron el ingreso de banderas y camisetas con esa consigna al estadio de Atlanta. La ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva, calificó el mensaje como “contenido político” antes del partido.

    De todas formas, la prohibición no alcanzó a los propios jugadores. Adentro de la cancha, sin controles de acceso, el reclamo volvió a aparecer como ya había ocurrido después de vencer a Suiza en cuartos de final. La consigna se coreó, se cantó y ahora también se mostró en una tela.

    El fútbol funciona como un espacio simbólico donde Argentina puede sentirse ganadora frente a Inglaterra. Eso explica por qué el planteo emocional pesa tanto en cada cruce entre ambas selecciones. La cancha, en cambio, no resuelve disputas territoriales ni cambia mapas.

    Argentina jugará la final del domingo contra España, con la ilusión intacta de repetir la gloria de Qatar 2022. Las Malvinas, mientras tanto, seguirán exactamente donde están: bajo administración británica, ajenas al resultado de cualquier Mundial.

  • Prohíben banderas de Malvinas en la semifinal Argentina-Inglaterra

    Prohíben banderas de Malvinas en la semifinal Argentina-Inglaterra

    El gobierno argentino reforzará la seguridad y separará los accesos de ambas hinchadas para el partido de este miércoles.

    Las autoridades argentinas prohiben el ingreso de banderas y pancartas sobre la soberanía de las Malvinas en la semifinal ante Inglaterra. La medida busca evitar mensajes provocativos durante el partido de este miércoles.

    La ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva, explicó que también quedan vetados los objetos con contenido político o racial. Los aficionados de ambos países tampoco podrán compartir el mismo acceso al estadio, algo inédito en este Mundial.

    La rivalidad entre ambas selecciones tiene raíces profundas. En 1982, Argentina y Gran Bretaña se enfrentaron en la guerra por las islas Malvinas, donde murieron 649 soldados argentinos y 255 británicos. Esa tensión se trasladó después a las canchas, sobre todo en el recordado cruce de cuartos de final del Mundial de 1986, cuando Diego Maradona anotó los goles de la “Mano de Dios” y el que muchos consideran el mejor tanto de la historia mundialista.

    Monteoliva señaló que el refuerzo de seguridad se decidió el lunes durante una reunión en Estados Unidos. Para el partido se desplegarán mil 600 agentes con el objetivo de garantizar un ambiente tranquilo entre los aficionados.

    Este será el sexto cruce entre Argentina e Inglaterra en la historia de los mundiales. El ganador avanzará a la final contra España, que este martes venció 2-0 a Francia en el estadio de Dallas.

    El Departamento de Policía de Atlanta también anunció mayor vigilancia en la ciudad. La corporación indicó que ya desplegó personal y recursos adicionales para mantener un ambiente seguro durante el partido, el último de los siete que se jugarán en ese estadio.

    El Mundial 2026 se ha mantenido libre de los disturbios que marcaron algunos torneos en los años ochenta y noventa. Aun así, las autoridades prefieren no arriesgarse en un duelo con tanta carga histórica.

  • México 86: cuando Maradona le ganó a Inglaterra dos veces

    México 86: cuando Maradona le ganó a Inglaterra dos veces

    Hay partidos de futbol que se recuerdan por el marcador. Otros por un campeonato. Y algunos, muy pocos, trascienden el deporte para convertirse en símbolos de una época. El Argentina-Inglaterra de México 86 pertenece a esta última categoría.

    Han pasado cuatro décadas desde aquel encuentro disputado en el Estadio Azteca, pero sigue siendo uno de los momentos más cargados de significado político, cultural y deportivo en la historia del futbol mundial. No era un partido cualquiera. No podía serlo.

    Apenas cuatro años antes, la Guerra de las Malvinas había dejado cientos de muertos argentinos y británicos en una confrontación desigual entre una potencia histórica y una nación latinoamericana golpeada por la crisis política y económica. Aunque el futbol no era la continuación de la guerra por otros medios, sería ingenuo pensar que aquel contexto estaba ausente en la cancha.

    Los pueblos tienen memoria. Y millones de argentinos llegaron a ese partido con heridas todavía abiertas. Del otro lado estaba Inglaterra, uno de los mejores equipos de futbol del mundo. Sin embargo, del lado argentino aparecía un futbolista que ya era extraordinario, pero que aquella tarde se convertiría en leyenda: Diego Armando Maradona.

    Lo que ocurrió después forma parte del imaginario colectivo del deporte. Primero llegó el gol más polémico de la historia. La famosa “Mano de Dios”. Una jugada imposible de separar de la picardía latinoamericana, de esa tradición cultural que tantas veces ha sido incomprendida por quienes pretenden reducir el futbol a reglamentos y estadísticas. Décadas después sigue generando debate, enojo y admiración.

    Pero si ese gol convirtió a Maradona en mito, el siguiente lo elevó a una dimensión distinta. Porque apenas unos minutos después llegó lo que muchos consideran el mejor gol de la historia del futbol.

    Maradona tomó el balón en su propio campo, dejó rivales en el camino como si estuviera jugando en otra velocidad y recorrió más de medio campo hasta definir frente al arquero inglés. Fue una obra de arte. Una combinación perfecta de técnica, inteligencia, velocidad y creatividad.

    Aquel gol no necesitó controversias. Fue pura genialidad.

    Y quizás por eso el partido sigue fascinando cuarenta años después. Porque en noventa minutos convivieron la polémica más grande y la obra maestra más brillante del futbol moderno.

    Sin embargo, reducir aquel encuentro a dos goles sería perder de vista su dimensión histórica. Para buena parte de América Latina, la victoria argentina tuvo una carga simbólica evidente. No porque resolviera conflictos internacionales ni porque modificara el mapa geopolítico del mundo. Nada de eso ocurrió.

    Pero los símbolos importan. Y para muchos pueblos del sur global, ver a una nación latinoamericana derrotar a una potencia europea en el escenario más importante del deporte significó una pequeña reivindicación emocional en un mundo profundamente desigual.

    Esa dimensión explica por qué el partido sigue despertando tantas pasiones. No se trató únicamente de futbol. Fue identidad. Fue memoria. Fue orgullo.

    Y también fue una demostración de cómo el deporte puede convertirse en un espejo de las tensiones políticas y culturales de su tiempo.

    Quizá por eso la figura de Maradona sigue despertando pasiones tan intensas. Porque representó algo más que talento futbolístico. Representó rebeldía. Representó identidad popular. Representó la posibilidad de que un joven surgido de los barrios humildes pudiera desafiar a los poderosos y ganar.

    Hoy, cuarenta años después, las Islas Malvinas siguen siendo objeto de disputa diplomática entre Argentina y Reino Unido. Las heridas de aquella guerra no han desaparecido completamente. Pero la historia del Azteca permanece como uno de esos raros momentos donde el deporte y la política se cruzan de manera inevitable.

    México fue el escenario. Maradona fue el protagonista. Y el mundo fue testigo de una tarde irrepetible.

    Porque aquel día, en la cancha más emblemática de América Latina, Diego no solo marcó dos goles. Construyó una de las leyendas más grandes que haya conocido el futbol.

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