El Pentágono revisó su lista de clientes y armas, clasificando a varias naciones en una nueva categoría de restricciones sin revelar detalles específicos.
Esta medida responde a una orden de Trump para alinear las exportaciones militares con la diplomacia estadounidense, buscando preservar la capacidad operativa de su ejército. Aunque la atención se centró en la ayuda congelada a Ucrania en marzo, la revisión también afecta a otros países, confirmaron funcionarios del Pentágono.
Expertos señalan que esta reducción en las ventas podría impactar la influencia militar de EE.UU. en regiones clave, donde antes se mantenía una fuerte presencia a través de apoyo armado. Desde 2022, Washington ha enviado miles de millones en armamento a Kiev y firmó un acuerdo para acceder a recursos minerales ucranianos a cambio de continuar el apoyo militar.
Estados Unidos suspendió el envío de misiles Patriot, proyectiles de artillería y municiones de precisión a Ucrania debido a que sus propias reservas alcanzaron mínimos históricos, reveló Politico. Las armas disponibles podrían redirigirse a Israel, lo que indirectamente beneficia a Rusia en el conflicto con Kiev.
La decisión fue tomada tras una revisión interna encabezada por el jefe de política del Pentágono, Elbridge Colby, quien alertó sobre la caída en la disponibilidad de misiles aire-aire, Hellfire, GMLRS y proyectiles de 155 mm, claves en el frente ucraniano. La medida contrasta con la reciente declaración de Donald Trump, quien aseguró estar dispuesto a enviar más misiles a Kiev.
Las proyecciones de producción también fallaron. Aunque el Pentágono prometió alcanzar 100 mil proyectiles de 155 mm al mes para finales de 2024, actualmente solo produce 40 mil. El retraso en la planta de General Dynamics en Texas, donde aún no operan por completo las tres líneas de fabricación, ha paralizado el aumento de producción.
Además, la falta de trabajadores capacitados obligó a importar mano de obra extranjera, principalmente turca, para operar maquinaria especializada. La empresa Repkon, con sede en Estambul, es una de las responsables de ensamblar los sistemas de producción en territorio estadounidense.
Mientras tanto, Rusia produce hasta 350 mil proyectiles al mes. La brecha industrial, la dependencia de mano de obra extranjera y los incumplimientos de contrato en EE.UU. ponen en jaque la capacidad de Washington para mantener el flujo de armamento a Ucrania en medio de un conflicto que sigue escalando.
Israel enfrenta una grave crisis en su defensa aérea. Desde el inicio de la guerra contra Irán el 13 de junio de 2025, su sistema de interceptores Arrow sufre una presión alarmante. Los ataques balísticos iraníes han aumentado, llevando a un uso acelerado de estos costosos misiles.
Exfuncionarios advierten que, si la situación continúa, Israel podría agotar sus reservas en tan solo 10 a 12 días. Cada interceptor Arrow cuesta alrededor de 3 millones de dólares. Su producción no puede escalar rápidamente, lo que agrava aún más la situación.
La posible escasez de interceptores forzaría a Israel a racionar sus defensas. Esto dejaría a ciudades y objetivos estratégicos más vulnerables. Otros sistemas como David’s Sling e Iron Dome pueden complementar la defensa, pero no son suficientes contra los misiles de largo alcance o hipersónicos de Irán.
Desde el inicio del conflicto, Irán ha lanzado más de 370 misiles balísticos y cientos de drones. Aunque Israel ha logrado destruir cerca de 120 lanzadores de misiles iraníes, el costo en interceptores ha sido elevado.
El Pentágono ha enviado sistemas Patriot y THAAD para ayudar a Israel. Sin embargo, estas reservas estadounidenses también se están reduciendo. Washington podría enfrentarse a una presión adicional si el conflicto se prolonga.
Arabia Saudita y otros mediadores han expresado su preocupación. Un enfrentamiento prolongado podría amenazar la seguridad energética global y desestabilizar el Golfo Pérsico. La situación en la región se vuelve cada vez más crítica, y los próximos días serán decisivos para la defensa de Israel
No es de sorprenderse que el presidente estadounidense, amante de las armas y la violencia, Donald Trump, lleve a cabo acciones que son totalmente desproporcionadas, discriminatorias, violentas y los calificativos que puedan sumarse para describir las medidas que toma en su lucha contra los migrantes. Su lucha, porque él es quien cree que existe o busca generar una guerra contra ellos. Lo que sí sorprende, es que nadie le ponga un alto.
Ahora, el Pentágono en Estados Unidos, desplegó 700 marines, que respaldan las políticas de control fronterizo impuestas por el mandatario de aquel país, supuestamente para controlar las protestas que han tenido lugar en Los Ángeles, California y frenar la inmigración hacia ese lado de la frontera.
No se les olvide que anteriormente, Trump ya había ordenado el despliegue de 2 mil elementos de la Guardia Nacional a las calles de Los Ángeles. Con esto, Trump busca reforzar la presencia militar y “apoyar” a las agencias federales.
Nada más como un dato a resaltar, está el hecho de que las medidas del delincuente y presidente estadounidense, han dado como resultado consecuencias importantes para su propio país y su economía; por ejemplo, la disminución de las exportaciones de autos, lo que ya está generando preocupaciones a los mismos gringos.
Y bueno, también está el hecho de que ahora crecen las tensiones también entre el gobernador de California, Gavin Newsom y Donald Trump, pues el mismo gobernador californiano calificó las decisiones de Trump como “dementes” y al mismo mandatario como un “dictador“.
Con esta medida, el xenofóbico Trump ya suma al rededor de 5 mil efectivos desplegados para atentar contra los Derechos Humanos de los migrantes en tierras gringas.
Y reitero: los estadounidenses saben que tienen a su enemigo dirigiendo su país y que ya lo está llevando a la basura en muchos sentidos; defensores de derechoscondenan los actos; los propios mandatarios de estados en el país vecino del norte lo califican de demente, dictatorial y no apoyan sus posturas ni sus medidas. Y muy bonito y todo y gracias por el apoyo, pero ¿quién le pone un alto? Estamos siendo testigos, en tiempo real, de acciones que atentan contra la integridad de seres humanos por parte del mandatario de un país, como si de los “Juegos del Hambre” se tratara. ¿Cuándo van a ponerle un alto a Donald Trump?
El secretario de Defensa de Estados Unidos, Pete Hegseth, sostuvo conversaciones telefónicas con el secretario de la Defensa Nacional de nuestro país, Ricardo Trevilla Trejo, y el secretario de Marina, Raymundo Morales Ángeles, con el objetivo de reforzar la cooperación bilateral en materia de seguridad. Sin embargo, en su mensaje, el funcionario estadounidense dejó en claro que su prioridad es “salvaguardar EE.UU. y a sus ciudadanos”, poniendo especial énfasis en el control de la frontera sur y el combate a los cárteles mexicanos.
De acuerdo con el comunicado del Departamento de Defensa de EE.UU., Hegseth destacó la importancia de que las Fuerzas Armadas Mexicanas continúen desarticulando las actividades de los cárteles que supuestamente amenazan a EE.UU., además de que México “siga tomando medidas para frenar la migración ilegal”. Ambas partes reafirmaron su compromiso con la cooperación bilateral, señalando que mantendrán una comunicación estrecha para proteger a los ciudadanos y los territorios de ambas naciones.
No obstante, las declaraciones de Hegseth se dan en un contexto de creciente hostilidad por parte del gobierno estadounidense hacia México. Previamente, el secretario de Defensa no descartó la posibilidad de ataques militares contra los cárteles mexicanos en territorio nacional, advirtiendo que “todas las opciones estarán sobre la mesa si nos enfrentamos a lo que se considera organizaciones terroristas extranjeras que atacan específicamente a los estadounidenses en nuestra frontera”.
Cabe recordar que, en el primer día de su nuevo mandato, el pasado 20 de enero, Donald Trump designó a los cárteles mexicanos como organizaciones terroristas extranjeras. Este movimiento ha sido interpretado como una escalada en la retórica intervencionista de Washington, que históricamente ha utilizado el combate al narcotráfico como un pretexto para intervenir en América Latina.
La agencia Reuters señaló que, durante el apogeo de la pandemia del COVID-19, el Departamento de Defensa de los Estados Unidos llevó a cabo una campaña clandestina en redes sociales para desacreditar los insumos médicos de China.
Ante la percepción de Estados Unidos sobre una supuesta creciente influencia de China en Filipinas, el Pentágono utilizó al menos 300 cuentas falsas para impulsar una campaña clandestina antivacunas.
Vacunación contra la COVID-19 en China en 2021. Foto: Getty Images/BBC
En ese sentido, la agencia de noticias aseguró que dicha campaña consistió en “sembrar dudas” sobre la calidad de los productos médicos chinos, en donde se criticaron las mascarillas y las pruebas, así como la crítica de la seguridad y eficacia de las vacunas de la COVID-19, que era la “Sinovac”.
Además, la investigación de Routers detalló que la campaña clandestina inició en la primavera de 2020, en el gobierno de Dolan Trump, y que concluyó hasta mediados de 2021, ya en la administración de Joe Biden.
Foto: EFE.
También que la campaña se focalizó en audiencias locales de Asia Central y Medio Oriente, con una propaganda de miedo se trató de que los habitantes de filipinas no se inyectarán con el biológico desarrollado por China.
Asimismo, un alto funcionario del Departamento de Defensa de Estados Unidos, cuestionado por Reuters, admitió que el ejército estadounidense participó en propaganda secreta para menospreciar la vacuna China en el mundo, aunque no dió más detalles sobre el caso.
Este martes el Presidente Andrés Manuel López Obrador ha revelado en su conferencia “mañanera” que el Pentágono y las agencias de inteligencia de los Estados Unidos, estarían espiando a la Secretaría de la Marina y a la Defensa Nacional de México, para luego filtrar información a medios de comunicación de la derecha, como lo son el semanario Proceso y el periódico The Washington Post.
“Vamos a cuidar ya la información de la Secretaría de Marina y de la Defensa Nacional porque estamos siendo objeto de espionaje del Pentágono, y muchos medios de información en México están filtrando información que les entrega la DEA. Recientemente el Pentágono, lo que publicó el Washington Post”.
López Obrador
AMLO reiteró que él y los funcionarios de la 4T tienen la conciencia tranquila como para decir que no se han violado los Derechos Humanos ni se espiará a nadie, ya que tales violaciones no se han hecho en lo que va de la actual administración federal.
El primer mandatario fue contundente y explicó desde el Salón de Tesorería de Palacio Nacional, que Estados Unidos está tratando de violar la soberanía de México, usando a la prensa conservadora, a la cual calificó de “vendida y alquilada”, además de que tachó de “injerencista” las acciones de las agencias de la nación americana.
“Estamos sintiendo que están queriendo violar nuestra soberanía, es un plan injerencista utilizando como instrumento a la presa vendida o alquilada de nuestro país y a los grupos de intereses creados”.
Apenas ayer el Presidente López Obrador calificó de intromisión abusiva, prepotente” el operativo que realizó la DEA para infiltrar a sus elementos en el Cártel de Sinaloa. lo cual ocurrió sin pedir autorización a las instituciones de seguridad del Estado Mexicano.
“Una intromisión abusiva, prepotente, que no debe de aceptarse bajo ningún motivo. ¿Cómo van a estar espiando, que no hasta bajaron un globo de China ya? Nosotros no hacemos eso, pero no se pueden estar utilizando actos de espionaje”.