Por Ricardo Sevilla
El presidente de Grupo Salinas, Ricardo Salinas Pliego, mantuvo una relación cercana con Jeffrey Epstein desde 2012 hasta, al menos 2018, convirtiéndose en un personaje que acudía con asiduidad a las cenas privadas que el delincuente sexual infantil organizaba en Estados Unidos, con figuras como Jeff Bezos; Epstein por su parte, habría destacado, lo “guapa” que su esposa, y el potencial económico que tenía el dueño de TV Azteca.
Tras la publicación de millones de archivos relacionados con la investigación del victimario sexual en serie Jeffrey Edward Epstein, la relación de este con poderosos políticos y magnates mexicanos quedó patentada.
Entre los asiduos a las fiestas y reuniones de Epstein sobresalió el nombre del dueño de Grupo Elektra, Ricardo Salinas Pliego, y de su esposa: María Laura Salinas.
Ambos personajes, de acuerdo con distintos correos electrónicos, eran asiduos invitados del depredador sexual a reuniones privadas que se organizaba en habitaciones con capacidad máxima para entre 16 y 19 personas.
Así lo revelan una serie de documentos del Departamento de Justicia de EUA dirigidos a Jeffrey Epstein en los que, al menos en 70 ocasiones, aparecen los nombres de Salinas Pliego y su esposa como invitados de una lista encabezada, en la mayoría de las veces, por Jeff Bezos.
De acuerdo con los documentos, en su mayoría correos enviados por el empresario John Brockman, Ricardo Salinas Pliego habría conocido a Epstein en el 2012 durante una cena de multimillonarios, organizada por Brockman, exasesor de General Electric, el Pentágono y la Casa Blanca.
En un correo dirigido a Epstein por un remitente desconocido, se documenta el primer encuentro con Salinas Pliego. En él, el presidente de Grupo Salinas le habría presumido al explorador sexual que contaba con un equipo de seguridad de 300 personas para él y para todos los miembros de su familia.

A partir de entonces John Brockman y Epstein intercambian una serie de correos en los que expresan su aparente impresión por el dueño de Totalplay. Ambos destacaban que Salinas Pliego les parecía un “hombre interesante, con muchos planes económicos para México y con bastante poder económico”.
Incluso, en uno de los mails, se puede leer que Epstein enfatizó que el propietario de Seguros Azteca y Afore Azteca tenía una esposa “guapa” y una propiedad en Estados Unidos, donde vivía. Motivos que, dijo, le encantaría saber.

Los correos muestran que la relación entre Salinas Pliego y Epstein se prolongó hasta, por lo menos, 2018. En todo momento se lee que el fabricante y comercializador de la empresa de motocicletas Italika era un frecuente asiduo a las reuniones privadas y clubs sociales organizados por el agresor sexual Epstein.
Estas reuniones, de acuerdo con las conversaciones que aparecen en los documentos, se organizaban en pequeñas habitaciones en distintas partes de Estados Unidos, ubicados principalmente en Washington, Nueva York y Los Ángeles.
Pero eso no fue todo. Además de las cenas con Epstein y otros multimillonarios, Salinas Pliego también llegó a reunirse con varios allegados al traficante sexual. Por ejemplo, el dueño de TV Azteca se reunió, en julio de 2017, con David Stern, excomisionado de la liga de basquetbol NBA.

Los correos dejan ver que Epstein y Salinas mantenían una relación de aparente interés económico, pero también una en la que había intercambios íntimos, casi como de camaradas.
En otro mail, el astrónomo Lawrence Krauss le cuenta a Epstein que conoció a Salinas Pliego en un viaje a México, e incluso se muestra muy emocionado al querer contarle todos los detalles de la reunión.

Por si fuera poco, otro de los personajes que escribió a Epstein, Greg Wyler, emprendedor tecnológico, ingeniero e inventor de origen estadounidense, señala que Salinas Pliego tiene un plan de red valuado en 14 mil millones de dólares que estaría planeando implementar en México.

Esto revela, de acuerdo con estos correos electrónicos, que Wyler habría enlazado a Ricardo Salinas Pliego con un alto ejecutivo de Telstra, con sede en Australia.

En suma, la investigación, basada en la filtración de documentos del Departamento de Justicia de EUA y correos electrónicos del círculo íntimo de Jeffrey Epstein, revela que el presidente de Grupo Salinas, Ricardo Salinas Pliego, no fue un invitado fortuito, sino un miembro recurrente de la “corte” de poder que rodeaba al depredador sexual.
El dinero de Elektra y la influencia de TV Azteca sentados a la mesa de la explotación y la depredación sexual. Pero sobre eso, evidentemente, no quiere hablar ni Ricardo Salinas Pliego ni sus corifeos, encabezados por Javier Alatorre y Paty Chapoy.













