Cinco filiales de TV Azteca buscan protección judicial ante deudas millonarias, entre ellas la empresa que opera Bet365 y Betano en México.
Cinco empresas ligadas a TV Azteca pidieron entrar a concurso mercantil de forma voluntaria. Entre ellas está Ganador Azteca, la firma que controla el permiso para operar plataformas de apuestas en línea en el país.
Las solicitudes llegaron a los juzgados el 18 de septiembre de 2026, según reportó Agencia Reforma. La jueza Ruth Huerta se declaró incompetente para resolver el caso y lo turnó a la jueza Tessy del Rocío Covarrubias, quien ya lleva el concurso mercantil de la matriz TV Azteca.
Las cinco compañías que presentaron la demanda son Ganador Azteca SAPI, Operadora Ganador TV Azteca, Servicios Mantenimiento del Futuro en Televisión, Lasimex e Inmobiliaria Roca del Pedregal.
Un permiso en la cuerda floja
La Secretaría de Gobernación tiene registrado a Ganador Azteca como titular del permiso DGJS/DGAAD/DCRCA/P-01/2018, vigente desde 2018. Ese documento respalda la operación de Bet365 en México, mientras que Betano funciona bajo Operadora Ganador TV Azteca.
El Reglamento de la Ley Federal de Juegos y Sorteos marca en su artículo 34 que el concurso mercantil puede provocar la extinción de un permiso. Por ahora, ningún juez ha dictado esa resolución, así que el permiso sigue vigente.
Además, pedir concurso mercantil no equivale a declarar la quiebra. El procedimiento busca primero un acuerdo con los acreedores para reorganizar las deudas y mantener el negocio en marcha, tal como ocurre hoy con TV Azteca SAB.
Números que explican la crisis
Los estados financieros citados por Reforma muestran el tamaño del problema. Al cierre de 2024, Ganador Azteca debía 779 millones de pesos a una de sus propias filiales y acumulaba pérdidas por 1,020 millones de pesos.
El despacho Grant Thornton advirtió sobre esta situación en su auditoría de 2024. La firma señaló que el pasivo de corto plazo superaba al activo circulante en 990 millones de pesos, una señal de alerta sobre la continuidad del negocio.
La empresa además arrastraba una deuda de 294.7 millones de pesos por regalías con Hillside, el grupo británico dueño de la marca Bet365.
Aun así, las ventas crecieron con fuerza en 2024. Ganador Azteca facturó 2,688 millones de pesos, un 68% más que el año anterior, y logró una utilidad neta de 66.8 millones de pesos.
La mejora no duró. En el primer semestre de 2025, la empresa volvió a caer en pérdidas por 269 millones de pesos y su desequilibrio financiero se agravó.
Dinero pendiente con los usuarios
Otro dato relevante aparece en la cuenta de “pagos pendientes a jugadores”, que agrupa el dinero de clientes en espera de reembolso. Ese monto subió 42% entre 2023 y 2024, hasta llegar a 245 millones de pesos entre usuarios de Bet365 y Betano.
Este antecedente se suma a un historial complicado. En noviembre de 2025, autoridades federales bloquearon las plataformas de estas empresas por una investigación sobre presunto lavado de dinero. Grupo Salinas negó entonces cualquier irregularidad.
En marzo de 2026, un juez concedió un amparo que permitió reactivar los dominios de Bet365 y Betano, aunque el litigio sigue abierto en tribunales colegiados.
De confirmarse el concurso mercantil de Ganador Azteca, sería el primer caso de una permisionaria de casinos en esa situación desde 2010, cuando Entretenimiento de México (Emex) enfrentó un proceso similar.
American Society of Mexico repite la fórmula de reunir políticos y empresarios bajo el discurso de la cooperación binacional.
La quinta Convención Binacional confirmó un panel con cuatro gobernadores mexicanos de distintos partidos. Todos hablarán sobre las ventajas de México en la exportación.
Libia Dennise García, Mauricio Kuri, Pablo Lemus y Alfredo Ramírez Bedolla compartirán el mismo escenario. Guanajuato, Querétaro, Jalisco y Michoacán envían a sus mandatarios a la misma mesa. La pluralidad partidista sirve más a la fotografía que a un plan conjunto real.
Larry Rubin, presidente de American Society of Mexico, moderará esa conversación. Rubin representa abiertamente al Partido Republicano en México y buscó una candidatura al Congreso de Estados Unidos por Texas. Su doble papel genera dudas legítimas sobre la imparcialidad delforo.
Un dirigente partidista estadounidense modera a gobernadores mexicanos en un evento que se presenta como plural y neutral. Esa combinación debilita el discurso de diálogo abierto que la organización repite en cada edición.
TV Azteca figura como uno de los principales promotores del evento. La televisora pertenece a Grupo Salinas, un conglomerado con vínculos financieros previos con American Society. Esa cercanía entre medio y organizador limita la cobertura crítica que el público necesita.
La agenda promete abordar economía, inteligencia artificial, integración regional, energía, industria, T-MEC y seguridad. Michoacán enfrenta violencia constante y Ramírez Bedolla llega al panel sin compromisos verificables en esa materia. Los demás gobernadores tampoco detallan acciones concretas más allá del discurso exportador.
El evento repite así la misma fórmula de años anteriores. Mucha convocatoria, presencia mediática y pocos resultados medibles para la ciudadanía. Los habitantes de los cuatro estados representados necesitan políticas públicas, no solo paneles fotogénicos con líderes empresariales.
El sobrino de Ricardo Salinas Pliego defendió su estilo de vida desde un velero, mientras las reglas sobre los símbolos patrios hacen que hasta el despliegue de “libertad” tenga sus límites.
Guillermo Andrés Salinas Treviño, conocido como Memo Salinas, volvió a generar polémica en redes sociales al presumir su estilo de vida desde un velero y lanzar un mensaje contra quienes cuestionan sus lujos. El sobrino de Ricardo Salinas Pliego sostuvo que el capitalismo le permitió alcanzar ese nivel de vida y sentenció que quienes no estén de acuerdo deberían “largarse a Cuba”.
En el video, Memo Salinas argumenta que quienes critican la riqueza tampoco deberían participar del sistema capitalista, incluso cuestionando que utilicen productos como iPhone o bienes elaborados con cobre, plata u oro. Una curiosa lógica: para el sobrino de Salinas Pliego, al parecer, cuestionar las desigualdades requiere primero revisar hasta el último objeto que uno tiene en casa.
Y no es la primera vez que Memo Salinas convierte sus lujos y opiniones en contenido viral. El empresario e influencer, nacido en Monterrey en 1995, es conocido por mostrar en redes su estilo de vida y ha protagonizado otras polémicas, entre ellas el desalojo de un inmueble en Ibiza, España, que tenía una orden de demolición.
Pero hay un detalle que vuelve todavía más peculiar el discurso de “libertad sin límites”. La Ley sobre el Escudo, la Bandera y el Himno Nacionales establece reglas para el uso de los símbolos patrios y contempla sanciones por infracciones, incluidas multas de hasta 10 mil UMA, además de arresto administrativo de hasta 36 horas en determinados casos.
Así que, antes de convertir cualquier prenda en una declaración patriótica, quizá convendría revisar la ley. Sí, incluso los calzones pueden convertirse en un problema si llevan un uso indebido de la bandera. Y resulta bastante curioso que, mientras Memo presume que nadie debería ponerle límites al capitalismo, hasta TV Azteca ha explicado públicamente que los símbolos patrios no son estampados para usarlos como se quiera. La libertad, parece, también trae instructivo.
La televisora pasó casi 15 minutos fuera del aire en uno de sus noticieros principales. Semanas antes había estrenado estudios, tecnología y conductores.
Las pantallas se pusieron negras a las 7:47 de la mañana de este viernes, en pleno Hechos AM. TV Azteca perdió la señal en vivo, y la audiencia se quedó sin imagen y con un audio de mala calidad. La falla llegó en medio de un reportaje sobre el Infonavit.
La producción tapó el hueco con comerciales, resúmenes y notas grabadas. Casi 15 minutos después, el conductor Manuel López San Martín reapareció en un set improvisado. Optó por el humor: dijo que “los fierros no tienen palabra” y presumió que a su equipo nada lo detiene.
El chiste no explica lo que falló. Hasta ahora, la única explicación pública es la del conductor: una falla técnica. En los reportes publicados no aparece una explicación técnica de la empresa. Tampoco se sabe por qué la recuperación tardó tanto.
Mientras tanto, algunos usuarios de X especularon con una interrupción deliberada o una falla masiva en las repetidoras. Ninguna fuente confirma esas versiones, y la falta de detalles deja espacio para ellas.
La caída llega semanas después de que TV Azteca reorganizó su barra informativa. La empresa anunció nuevos contenidos, escenografías y tecnología. Además, puso a López San Martín al frente de Hechos AM en solitario.
Esa reestructura tuvo un costo humano. Vaitiare Mateos, Otoniel Martínez y Leonardo Arriaga dejaron Hechos AM. Carolina Rocha se despidió de Hechos Sábado tras ocho años al frente y 20 en la empresa.
Además, la televisora del usurero, Ricardo Salinas Pliego atraviesa un mal momento financiero. En febrero, sus accionistas aprobaron un concurso mercantil voluntario para evitar la quiebra. La propia empresa citó entre las causas el pago de casi 2 mil millones de dólares en impuestos atrasados. Sus acciones no cotizan en la bolsa desde 2023.
Ninguna fuente vincula la falla de este viernes con esa crisis. Aun así, 15 minutos sin señal en un noticiero central obligan a la empresa a dar explicaciones. Los televidentes que encendieron la tele se toparon con una pantalla negra. Después, el noticiero siguió con su programación habitual.
La empresa de Ricardo Salinas Pliego solicitó ante una corte de Nueva York reconocer su concurso mercantil mexicano; busca ordenar sus deudas y proteger activos mientras negocia con acreedores.
Parece que a TV Azteca ya no le alcanzó con tener su problema financiero en México y ahora decidió llevarlo hasta Nueva York. La televisora de Ricardo Salinas Pliego presentó una solicitud bajo el Capítulo 15 de la legislación estadounidense para que Estados Unidos reconozca el concurso mercantil que enfrenta en territorio mexicano.
El movimiento ocurre después de que, el pasado 6 de julio, una jueza federal declaró a la empresa en concurso mercantil, al determinar que incurrió en un incumplimiento generalizado de sus obligaciones de pago. El procedimiento se encuentra en etapa de conciliación y busca que la compañía pueda reestructurar sus pasivos mediante acuerdos con sus acreedores.
Ahora, con el trámite presentado ante la Corte de Distrito Sur de Nueva York, TV Azteca busca que el proceso mexicano sea reconocido en Estados Unidos. La solicitud permitiría que acreedores con intereses en ese país participen dentro del procedimiento mexicano y que los activos de la empresa en territorio estadounidense queden sujetos al marco del proceso de reorganización.
Y aquí aparece la parte que deja al descubierto el tamaño del problema: los principales acreedores de TV Azteca incluyen tenedores de deuda vinculada con Nueva York, mientras documentos relacionados con el concurso mercantil han señalado miles de millones de pesos en obligaciones. Es decir, el “imperio” televisivo que durante años presumió músculo financiero ahora necesita tocar las puertas de dos jurisdicciones para ordenar sus cuentas.
Eso sí, no se trata de un segundo concurso mercantil ni significa que TV Azteca haya sido declarada en quiebra en Estados Unidos. El procedimiento principal continúa en México y el Capítulo 15 funciona como una vía para facilitar su reconocimiento y coordinación internacional. La propia empresa sostiene que busca preservar sus operaciones y avanzar en una reorganización ordenada.
Así que, por ahora, el gran espectáculo no está en la pantalla: TV Azteca está negociando cómo reordenar sus deudas mientras busca protección jurídica también del otro lado de la frontera. El concurso mercantil sigue su curso y sus acreedores tendrán que participar en el proceso conforme a las reglas aplicables.
Octavio Romero salió al paso de versiones periodísticas sobre su salario y presentó cifras oficiales para aclarar el tema.
El director general del Instituto del Fondo Nacional de la Vivienda para los Trabajadores, Octavio Romero, publicó una carta dirigida a la opinión pública. En ella responde a notas de Reforma, El Universal, TV Azteca y otros medios sobre su sueldo.
Los reportes afirmaban que Romero gana más que la presidenta de la República. El funcionario decidió explicar con números concretos cuál es su ingreso real y de dónde proviene esa comparación.
Romero confirmó que en 2025 recibió un salario bruto anual de 2 millones 261 mil 994 pesos. Esa cifra aparece en su declaración patrimonial y corresponde al nivel de un subsecretario de Estado. Además, precisó que mantiene el mismo monto hasta la fecha.
Al dividir esa cantidad entre los doce meses del año, el resultado es un ingreso mensual bruto de 188 mil 499 pesos con 50 centavos, antes de impuestos. Por su parte, la página de nómina transparente del Gobierno Federal reporta un ingreso mensual bruto de 191 mil 846 pesos para la presidenta.
De acuerdo con estos datos, la diferencia mensual entre ambos sueldos es de 3 mil 346 pesos. En términos anuales, la diferencia llega a 40 mil 158 pesos. Ambas cifras corresponden a montos brutos, sin descuentos fiscales.
Con esta aclaración, el director del Infonavit buscó cerrar la controversia generada en distintos medios. La carta plantea que su percepción se ajusta a los niveles salariales establecidos para su cargo dentro del gobierno federal.
La edición 25 del encuentro reunió a empresarios, políticos panistas y periodistas de Televisa y TV Azteca, convirtiendo el espacio en una concentración de la oposición.
La Comida de Los 300 Líderes, organizada por Líderes Mexicanos, de este año dejó una imagen marcada por la presencia de figuras vinculadas con la derecha política y mediática. Entre los asistentes destacaron Eugenio Derbez, Arturo Elías Ayub, Alessandra Rojo de la Vega, Chumel Torres, Joaquín López-Dóriga, Pati Chapoy, Romina Contreras, Enrique Vargas, Ricardo Anaya, Leo Zuckermann y Paola Rojas.
La Lista de Los 300es un reconocimiento que se publica anualmente para identificar a 300 personas consideradas entre las más influyentes del país en ámbitos como política, empresas, medios de comunicación, cultura, deportes y sociedad. De acuerdo con sus organizadores, busca mostrar dónde se concentra el talento, el poder y la capacidad de influencia en México.
A esta comida asistieron varios de los principales rostros de TV Azteca, entre ellos Javier Alatorre, Jorge Zarza, Juan Pablo de Leo, Juan Manuel Jiménez y Uriel Estrada, así como César Castillejos, director de ADN Noticias, y Eduardo Cepeda, director de Banca Empresarial y de Gobierno de Banco Azteca. De esta manera, el encuentro terminó pareciendo más una reunión de los sectores empresariales, políticos y mediáticos que han sido críticos de la Cuarta Transformación.
En el terreno político, la presencia de la alcaldesa de Cuauhtémoc, Alessandra Rojo de la Vega;Romina Contreras, alcaldesa panista de Huixquilucan; Enrique Vargas, senador del PAN; y Ricardo Anaya, también senador panista, reforzaron el perfil opositor de la reunión. A ellos se sumaron personajes mediáticos como Joaquín López-Dóriga, Pati Chapoy, Leo Zuckermann, Paola Rojas y Chumel Torres, conocidos por sus posiciones críticas hacia los gobiernos de Morena.
La llamada reunión de los líderes más influyentes de México se presenta como un encuentro plural para discutir el futuro del país, pero su propia lista de asistentes. La Comida de Los 300 terminó convertida en una especie de pasarela de la derecha mexicana, donde coincidieron políticos panistas, empresarios y comentócratas de los principales grupos televisivos del país.
El gobernador de Puebla consideró una contradicción que gobiernos de la 4T destinen recursos a una televisora que realiza propaganda contra la transformación.
El gobernador de Puebla, Alejandro Armenta, cuestionó que ayuntamientos del estado, entre ellos el de Puebla capital encabezado por Pepe Chedraui, tuvieran contratos o acuerdos con TV Azteca, la televisora del moroso fiscal Ricardo Salinas Pliego, que constantemente ataca a la presidenta Claudia Sheinbaum y a la 4T. El mandatario estatal reveló que son ocho ayuntamientos de Puebla los que tienen o han tenido contratos con Azteca.
El gobernador señaló que los gobiernos de la Cuarta Transformación deben evitar “zigzaguear” y actuar con claridad respecto a sus principios. Armenta afirmó que contratar espacios en la televisora representa financiar a una empresa que realiza propaganda contra los gobiernos de la 4T. Además, advirtió que el problema no se limita a los contratos formales, pues también podrían existir acuerdos realizados “por fuera” para entregar recursos a la empresa.
Foto: Frank Alvarado / LRMX
El mandatario estatal reveló que son ocho ayuntamientos de Puebla los que tienen o han tenido contratos con TV Azteca y adelantó que la información detallada será dada a conocer posteriormente por las áreas correspondientes. Aunque evitó señalar directamente a cada municipio, sostuvo que los integrantes de la 4T no deben caer en la contradicción.
Finalmente, Armenta consideró que corresponde a Morena revisar el comportamiento de las autoridades que fueron electas bajo sus siglas y exigirles el cumplimiento de sus principios y código de ética. Aclaró que cada funcionario debe responder por sus propios actos y actuar no solo conforme a la Constitución, sino también con apego a la ética partidaria.
El alcalde morenista de Puebla contrató por adjudicación directa a TV Azteca y Total Play durante sus primeros meses de gobierno, en plena disputa entre la 4T y Ricardo Salinas Pliego.
El gobierno municipal de José Chedraui Budib destinó 26 millones 48 mil 789 pesos a empresas de Grupo Salinas durante sus primeros meses al frente del Ayuntamiento de Puebla.
Entre el 22 de octubre de 2024 y el 14 de enero de 2025, la administración morenista firmó tres contratos con Total Play y TV Azteca, todos mediante adjudicación directa y sustentados en dictámenes de excepción a la licitación pública.
El primer contrato se firmó apenas ocho días después de que Chedraui asumiera el cargo. El 22 de octubre de 2024, la Secretaría de Seguridad Ciudadana contrató a Total Play por 12 millones 888 mil 789 pesos para mantener los sistemas municipales de cámaras de videovigilancia, con vigencia hasta diciembre.
Un mes después, el 28 de noviembre, Comunicación Social otorgó a TV Azteca 1 millón 160 mil pesos para transmitir y difundir el quehacer gubernamental.
Finalmente, el 14 de enero de 2025, la misma televisora recibió otro contrato por 12 millones de pesos, ahora con vigencia durante todo 2025.
La cifra de 26 millones 48 mil 789 pesos corresponde exclusivamente a la gestión de Chedraui. En documentos relacionados aparece otro contrato de 8 millones 254 mil pesos con TV Azteca, pero éste corresponde a la administración del panista Eduardo Rivera Pérez, pues estuvo vigente de enero a septiembre de 2024, antes de que Chedraui asumiera la presidencia municipal. Es decir, bajo Chedraui, son tres contratos y más de 26 millones de pesos.
La decisión adquiere una dimensión política por el momento en que ocurrió. Mientras el Ayuntamiento de Puebla contrataba a empresas de Salinas Pliego, el gobierno de Claudia Sheinbaum mantenía una confrontación pública con el usurero por sus adeudos fiscales y por la línea editorial de TV Azteca.
La presidenta ha reclamado reiteradamente el pago de impuestos y, el 25 de mayo de 2026, incluso llamó a la población a “no ver TV Azteca”, al acusar a la televisora de difundir “mentiras descaradas”. La empresa respondió señalando una supuesta censura, mientras Presidencia sostuvo que se trataba de una opinión personal de la mandataria.
La contradicción tampoco quedó únicamente en Palacio Nacional. En Puebla, el gobierno estatal de Alejandro Armenta, también emanado de Morena, rechazó un paquete de convenios con Grupo Salinas valuado en 2 mil 350 millones de pesos.
Además, su coordinador de gabinete, José Luis García Parra, acusó públicamente a TV Azteca de ejercer un presunto “cobro de piso” mediático. Así, mientras el gobierno estatal marcaba distancia con el conglomerado, el ayuntamiento capitalino mantenía contratos millonarios con sus empresas.
Y Chedraui no era un alcalde ajeno a la estructura política de Morena. Llegó al cargo en 2024 como candidato de una coalición encabezada por Morena y en agosto de 2025 formalizó su militancia partidista. Por eso el cuestionamiento no es simplemente comercial: un gobierno municipal surgido de la 4T destinó recursos públicos a uno de los grupos empresariales más enfrentados con el movimiento que lo llevó al poder.
La pregunta es: ¿cómo se explica que, mientras la dirigencia morenista confrontaba a Salinas Pliego, en Puebla se mantuviera abierta la chequera municipal?
Además, la relación con Grupo Salinas no comenzó con Chedraui.
Durante la administración de Eduardo Rivera, el Ayuntamiento de Puebla había pagado alrededor de 180.5 millones de pesos a Total Play entre 2022 y 2024 por el sistema de videovigilancia. El contrato venció el 14 de octubre de 2024, un día antes de la llegada de Chedraui. Apenas ocho días después, su gobierno volvió a contratar a la misma empresa por casi 12.9 millones de pesos para mantener las cámaras hasta finalizar ese año. La transición política, en este caso, no significó romper con el proveedor: el negocio simplemente continuó.
El contraste también aparece en los contratos de TV Azteca. Con Eduardo Rivera se habían pagado 8 millones 254 mil pesos por nueve meses, alrededor de 917 mil pesos mensuales. Con Chedraui, el contrato de 2025 representó 12 millones de pesos por 12 meses, es decir, un millón de pesos mensuales.
El Ayuntamiento no solo conservó la relación comercial: el monto mensual del contrato anual aumentó. Y existe otro punto que merece explicación: el documento disponible no precisa cuántos spots se transmitirían, su duración ni las franjas horarias, sino que establece un servicio anual de difusión.
El contrato de Total Play también tiene un antecedente relevante. Tras el vencimiento del convenio anterior, el tesorero municipal Héctor González Cobián señaló que no había presupuesto disponible y que cerca de 2 mil cámaras estaban fuera de operación. Sin embargo, días después, el nuevo gobierno encontró recursos para contratar nuevamente a la empresa.
De esta manera, durante los primeros meses de Chedraui se reactivaron dos líneas de negocio distintas con empresas del mismo grupo: seguridad pública mediante Total Play y comunicación gubernamental mediante TV Azteca.
Los contratos también tienen nombres y responsables. Ricardo Gutiérrez Loyola, coordinador general de Comunicación Social, firmó los dos convenios con TV Azteca y emitió los dictámenes de excepción a la licitación.
Por la televisora firmó su apoderado legal, José Manuel Meillón del Pando. El contrato de videovigilancia fue suscrito por el secretario de Seguridad Ciudadana, Fernando Rosales Solís, junto con Alejandro Cedillo May y Ramsés Bonilla Luna; por Total Play firmó su apoderado, Jorge Vázquez Santamaría.
El contrato de 12 millones de pesos con TV Azteca, firmado en enero de 2025 y vigente todo el año, concentra buena parte de las dudas. El documento establece un servicio general de transmisión y difusión, pero no detalla con precisión la cantidad de spots, duración o horarios de emisión.
También contempla la posibilidad de utilizar herramientas comerciales adicionales bajo iniciativa de la televisora. En términos simples: el municipio comprometió 12 millones de pesos por un paquete anual cuyo desglose específico de exposición publicitaria no aparece detallado en la información proporcionada.
Aquí lo cuestionable es la congruencia de Chedraui con el discurso de la 4T. Porque mientras Morena confrontaba a Ricardo Salinas Pliego, mientras Sheinbaum cuestionaba a TV Azteca y mientras el gobierno de Puebla rechazaba acuerdos millonarios con Grupo Salinas, el Ayuntamiento de Puebla, encabezado por un “militante de Morena”, destinaba más de 26 millones de pesos del erario a dos empresas del mismo conglomerado.
La paradoja queda servida: la 4T pelea con Salinas Pliego en público, pero Pepe Chedraui le contrató servicios con dinero público en Puebla.
Y aunque cada contrato pueda defenderse desde el terreno administrativo, políticamente resulta difícil explicar por qué un gobierno surgido de Morena decidió mantener una relación comercial millonaria con uno de los grupos más críticos de la llamada Cuarta Transformación.